Posts Tagged ‘tradición’

El Calendario, es uno de los mejores exponentes del Patrimonio cultural inmaterial de un pueblo. Ya sea por controlar los tiempos económicos o conservar sus vínculos sagrados, quizá por ambas necesidades, el ser humano cuida el almanaque frente a tiempos y modas, algo tan difícil de cambiar (véanse las reticencias para eliminar las prácticas cruentas) como de hacerlo desaparecer (véanse los intentos vanos del Cristianismo por suprimir sus fiestas).

Es el resultado de miles de años de observaciones, experiencia y devoción, previo a un Cristianismo que solapó una realidad mucho más antigua, porque señalaba las celebraciones de los pueblos indoeuropeos y de sus predecesores neolíticos, cuna de los Cultos de Europa.

Como veremos, la Wicca CONSERVA uno de los Calendarios más antiguos que conoce la humanidad, el Calendario Lunisolar. Un Almanaque económico-religioso que tiene su antecedente en los CALENDARIOS NEOLÍTICOS (Culto Megalítico), optimizado con el Ciclo Metónico [1] y regido por Tránsitos Astrales (Lunaciones, Solstinoccios y Constelaciones) y Ciclos Bioclimáticos (Fiestas de Media Estación).

Se divide en dos tiempos, Oscuridad y Luz, que actúan como bisagra del Ciclo anual. El Almanaque, señala las principales fiestas y ritos del Año Litúrgico, principalmente PLENILUNIOS, SOLSTINOCCIOS y efemérides calculadas a partir de los anteriores, conocidas como FIESTAS DE MEDIA ESTACIÓN. Que se llaman así, porque señalan los cambios visibles de cada Solstinoccio, que sucede más o menos a mitad de la Estación.

En cuanto a la tradición de celebrar los Plenilunios, el testimonio de Estrabón no deja dudas tanto del arraigo como de la pertinencia de tenerla entre nuestras Festividades:

“… los keltíberes y los otros pueblos que lindan con ellos por el Norte, todos los cuales tienen cierta divinidad innominada, a la que, en las noches de Luna llena, las familias rinden culto danzando, hasta el amanecer, ante las puertas de sus casas […].” [2]

Para completar esta información, digamos que en el siglo XX, gracias a estereotipos medievales y obras como las de Murray y Leland, llamaron Sabbat a la FIESTA SOLAR y de MEDIA ESTACIÓN y Esbat a la FIESTA LUNAR (que antes, era usado para cualquier asamblea de brujos). El Sabbat, se bautizó con nombres celto-germanos (Samaín, Yule, Imbolc, Ostara, Beltane, Litha, Lugnasadh y Mabón), medida que no todos comparten.

SABBAT, fue el nombre que los cristianos dieron en la Baja Edad Media a la asamblea de brujos, como forma peyorativa de designar esta reunión [3], y aunque a partir del s. XVII en la Península Ibérica aparece el término Akelarre, en el resto de Europa fue común utilizar el primero. También se les dio el apodo de SINAGOGA, y con la misma intención.

AKELARRE, es un neologismo usado por la Inquisición tras el proceso de Zugarramurdi (Logroño, 1609), que significa ‘prado del macho cabrío’, por el lugar donde se celebraba la Asamblea de Brujos (realmente, un prado donde abundaba la planta llamada Alker, ALKER-LARRE) y de ahí, el lugar de reunión y por inducción o error la figura totémica del Dios que lo presidía (AKER).

ESBAT, es un galicismo que puede rastrearse hacia 1280 con el significado de ‘diversión, fiesta’ [4], al que aludió el inquisidor Pierre de Lancré (1612), en su obra TABLA DE LA INCONSTANCIA… [5]. Es una palabra, utilizada como sinónimo de Akelarre, y muy recurrente en Murray.

Aunque ya hemos tocado varios aspectos de La Rueda del Año (nombre por el que se conoce el calendario wiccano), contrastaremos la opinión de un conocido miembro de lo que llaman HEDGE WITCHCRAFT (Cunningcraft o Pellarismo), Robin Artisson:

DÍAS SAGRADOS. El calendario wiccano está dividido en ocho Sabbats, o Días Sagrados… Los cuatro festivales celtas, los dos solsticios y los dos equinoccios. Desafortunadamente, esta es una composición calendárica moderna, pues los celtas no observaban los solsticios ni los equinoccios en tiempos pre-cristianos. Existen evidencias de que los antiguos habitantes de las Islas Británicas, aquellos que precedieron a los celtas, sí observaron estas efemérides solares, pero los celtas nunca tuvieron un calendario de ocho festividades, ni siquiera tuvieron cuatro estaciones, sólo dos; invierno y verano. Gerald Gardner, nuevamente influenciado por otros ocultistas, especialmente, en este caso, por los románticos druidas “reavivadores” de Inglaterra, incorporó este calendario inventado de ocho Sabbats a la Wicca. En formas tradicionales de paganismo, los Días Sagrados son celebrados de forma única y particular, dependiendo de la región, de la tradición y de la persona. Una tradición basada en la agricultura seguirá las efemérides apropiadas para sembrar y segar, y celebrará los festivales de las cosechas a su debido tiempo, mientras que otra tradición puede que esté basada en el ciclo solar y no tenga en cuenta el patrón agrícola. El hecho es que los Días Sagrados están siempre marcados por los ciclos de la naturaleza, y estos son muy diferentes y varían, dependiendo del lugar del planeta donde te encuentres. Las cuatro fechas antiguas celtas de Samhain, Bealtain, etc, siguen celebrándose en algunos lugares entre brujas y brujos tradicionales, pero si observan estas efemérides, los equinoccios y los solsticios no suelen ser marcados. En la mayoría de los casos, los paganos tradicionales no celebran un calendario estándar para todos, ya sea germánico, celta o lo que fuese. Al contrario, suelen tener sus observaciones minimalistas de ritos con tradición local a lo largo del año.” [6]

La primera afirmación de Artisson, es subjetiva y errónea. Subjetiva, por no recordar que también los Plenilunios forman parte de la Rueda del Año; y errada, por creer que la Wicca elige sus festividades de varios calendarios. El prejuicio, está en suponer que la Wicca es nueva, ecléctica y sin referentes, porque su Calendario es tan antiguo como paneuropeo. El calendario que utiliza Artisson, mutilando los Solstinoccios quizá por afán de marcar diferencias con la Wicca, es MODERNO y está INCOMPLETO… a no ser, que nos oculte cómo fijar los Periodos de Media Estación, sin calcular los Solstinoccios y las Lunaciones.

Otro error, es creer que la Wicca no disponga de su propio Calendario. Por las crónicas cristianas o referencias etnológicas, se sabe que los practicantes de la Wicca (witches), siguen el mismo patrón festivo que cuando les llamaban pagani, gentium o uicani. El sentido común, nos dice que quienes fueron perseguidos por celebrar sus festividades, hasta el extremo de conservarlas a costa de sus vidas, no dejaron de celebrarlas ni se perdieron, aún cuando lo llamasen “practicar la Wicca”, y el Festiario nos llegó a todos casi tal cual, con sus Lunaciones, Solstinoccios y Fiestas de Media Estación. Por ejemplo, “mes”, viene del latín mensis, ‘lunación’, del ind. *meh-, ‘luna’ [7], partición hecha antes que naciese Gardner (…), como consecuencia de sumar el número de lunas (13) que transcurren hasta completar un Año Solar (tiempo que emplea el Sol en completar su órbita aparente en torno a la Tierra, medible por el intervalo de tiempo que transcurre entre dos pasos consecutivos del Sol por el Equinoccio de Primavera).

Es creencia común, pensar que los wiccanos no fueron los mismos que elaboraron este Calendario, y por eso Artisson les supone con la necesidad de inventarlo. Pero, hasta aceptando este extremo, siendo falso ¿por qué inventar, las fiestas que ya celebraban nuestros antepasados por completo y en su orden? Lo ridículo, es mirar en la herencia del vecino lo que nuestra familia nos ha legado. Y aún así, insiste Artisson:

“… es una composición calendárica moderna, pues los celtas no observaban los solsticios ni los equinoccios en tiempos pre-cristianos. Existen evidencias de que los antiguos habitantes de las Islas Británicas, aquellos que precedieron a los celtas, sí observaron estas efemérides solares, pero los celtas nunca tuvieron un calendario de ocho festividades, ni siquiera tuvieron cuatro estaciones, sólo dos; invierno y verano.”

La afirmación, es FALSA. De hecho, la composición moderna es la suya. Los celtas, se guiaban por los Solstinoccios, y dejaron constancia de ello. Y no sólo los celtas:

En algunos textos de principios de la Edad Media se discute el uso de pieles animales dentro de un contexto religioso o ritual, en forma de denuncias y prohibiciones dictadas por las autoridades cristianas contra los extensos y extendidos festivales del solsticio de invierno que tenían lugar en casi toda Europa entre los siglos IV y XII, advirtiendo a las gentes del peligro de regresar a las prácticas de la era pagana. […].” [8]

Y como la afirmación de Artisson vuelca todo su peso entre los pueblos celtas, lo mejor que podemos hacer es aportar algunos datos sobre lo que se sabe del Calendario Celta:

Solsticios y equinoccios eran conocidos y estaban perfectamente fijados astronómicamente en la cultura celta, al igual que en otras culturas del Mediterráneo oriental. En la cultura celta las efemérides astronómicas, especialmente aquellas que estaban en relación con los ciclos solares, eran consideradas como momentos en los que el tiempo sagrado de las divinidades y el de los humanos coincidía y sus mundos se aproximaban. A partir de estos momentos, solsticios y equinoccios, se distribuían las principales efemérides astronómicas del ciclo solar anual.”[9]

Quizá, esto resulte “escaso” y necesitemos algo más… conmensurable, como el estudio de campo de NUEVE SANTUARIOS CELTAS en Galicia (España):

“… Los resultados indican la existencia de un antiguo calendario lunisolar de tipo céltico en la Gallaecia protohistórica, que otorgaba importancia a los solsticios, equinoccios y las cuatro festividades de media estación (asimiladas a las celebraciones de los primeros de febrero, mayo, agosto y noviembre), junto a las posiciones máximas y mínimas alcanzadas por la Luna en el ciclo de lunasticios de 18,61 años de duración.” [10]

Y matiza:

“… El manejo de este antiguo calendario precristiano era claramente de tipo céltico, pues en él además de monitorizarse los imprescindibles solsticios y equinoccios, también se observaban la llamadas «fiestas de media estación», es decir los 1ºs de Febrero, Mayo, Agosto y Noviembre, denominadas en gaélico: Imbolc, Beltaine, Lugnasa y Samhain, que se establecían 40 días después de los solsticios.” [11]

Bien, pues aquí tenemos un CALENDARIO que contempla SOLSTINOCCIOS, FIESTAS DE MEDIA ESTACIÓN y LUNACIONES, que es CELTA y PRECRISTIANO. Vamos, que tiene todo lo que dice Artisson que no ha existido, y además es idéntico a la Rueda del Año Wiccana. Por lo tanto, lo que dice Artisson es incierto.

Y está bien, que no perdamos de vista a los Equinoccios, muy denostados entre trabajos superficiales aunque no sólo son determinantes si no que también participan de manera activa en los cálculos del Año Solar y de este Festiario, como podemos comprobar en el Santuario celta de PEDRA DA MOURA de Coirós (Coruña, España), datado arqueológicamente en la Edad del Hierro:

Marco V. García Quintela

“… La imagen está conseguida mediante el trazado del perímetro de una silueta humana con cazoletas en la posición aproximada de la boca y los ojos y otra, mayor y desproporcionada dentro de los parámetros de la propia imagen, en la posición de una vulva femenina. La figura también aprovecha una inflexión en la inclinación de la roca de forma que la posición del vientre se realza y surcos y otras cazoletas en la posición de las «axilas» sugieren los brazos posados sobre el «vientre»64 en una postura frecuente entre mujeres en avanzado estado de gestación. La orientación general de la figura este-oeste65 da lugar a un singular juego de luces y sombras en los equinoccios y sugiere una metáfora sexual66 pues en equinoccio de primavera se engendra el solsticio de invierno y en el de otoño el solsticio de verano (Fig. 15).” [12]

Pero, leamos qué se sabe de otro Santuario Celta, esta vez en Centroeuropa:

A huge early Celtic calendar construction has been discovered in the royal tomb of Magdalenenberg, nearby Villingen-Schwenningen in Germany’s Black Forest. This discovery was made by researchers when they evaluated old excavation plans. The order of the burials around the central royal tomb fits exactly with the sky constellations of the Northern hemisphere… The position of the burials at Magdeleneberg represents a constellation pattern which can be seen between Midwinter and Midsummer. With the help of special computer programs, Dr. Allard Mees, researcher at the Römisch-Germanischen Zentralmuseum, could reconstruct the position of the sky constellations in the early Celtic period and following from that those which were visible at Midsummer. This archaeo-astronomic research resulted in a date of Midsummer 618 BC, which makes it the earliest and most complete example of a Celtic calendar focused on the moon.[13]

Todas estas fuentes, hacen referencia a Santuarios abiertos, pero no podemos olvidar la orientación de los templos que los celtas podían disponer en lo más alto (cresta, croa, corona) de sus CASTROS (poblados fortificados), en sus propios núcleos urbanos, como es el caso del Castro de San Cibrao de Las (Orense, España), donde la orientación de la puerta de acceso coincide con el ocaso del Sol en el Solsticio de Verano [14].

Marco V. García Quintela – A. César González García – Yolanda Seoane- Veiga

Calendario… ¿inventado, no celta, ecléctico? ¿Hasta cuándo seguiremos blanqueando desinformación y escritos tendenciosos? Es paradójico, que sea el mundo académico quien nos enmiende la plana y recuerde obviedades, como que la fiesta popular sea la parte visible de una fiesta iniciática mucho más compleja, como las Fiestas de Media Estación, lo sean de las Fiestas Solstinocciales, o los Plenilunios de los Novilunios:

Es muy probable que existieran calendarios exotéricos que toda la sociedad podía manejar para las actividades cotidianas y otros de carácter esotérico cuyo conocimiento estaba reservado sólo a aquellos que podían comprenderlos y manejarlos. Estos calendarios esotéricos eran reflejo del orden divino en la tierra (Arco et alii 1994, 36).

… Plinio Nat. Hist. (XVI) recoge informaciones que, completadas con las de otros autores greco-latinos y la información que contiene el Calendariode Coligny, demuestran como en la Edad del Hierro lo que se denominaba tiempo de los humanos se medía en dos escalas complementarias e inseparables: una lunar y otra solar, o el denominado calendario o ciclo soli-lunar.” [15]

El Calendario Neolítico, nunca estuvo enfrentado al Calendario Celta, ni este último fue un calendario diferente al anterior, sino que ha sido más bien al contrario, que los celtas descendientes y depositarios del conocimiento neolítico, lo adaptan y perfeccionan:

Durante la protohistoria existió en el territorio de la antigua Gallaecia una casta sacerdotal que practicaba una «astronomía del horizonte», efectuando observaciones precisas de diferentes eventos astronómicos con propósitos calendáricos. Dicho saber precientífico remonta probablemente sus orígenes al neolítico-bronce y de algún modo fue heredado en la edad de hierro. […]” [16]

Sin embargo, al margen de las fuentes históricas, Artisson se ratifica y afirma:

“… Gerald Gardner, nuevamente influenciado por otros ocultistas, especialmente, en este caso, por los románticos druidas “reavivadores” de Inglaterra, incorporó este calendario inventado de ocho Sabbats a la Wicca. […]”

Quizá, el conflicto sea no haber entendido el Calendario Celta en toda su amplitud:

Denominamos calendario soli-lunar al periodo anual cuyo cómputo se establece a partir de los ciclos lunares y en el que se integran también las principales efemérides solares que se perciben desde la tierra, los solsticios y los equinoccios. […]” [17]

Sí, los celtas CONTEMPLABAN los Solstinoccios. Y si vemos la disposición festiva de su CALENDARIO RITUAL ANUAL, comprobaremos que están integrados hasta el punto de fijar las Fiestas de Media Estación y ser tiempos de celebración en sí mismos.

Torres-Martínez, Mejuto González [18]

Gardner, por cierto, no necesitaba estar influido por “románticos druidas “reavivadores” de Inglaterra”. A diferencia de Artisson, Gardner formó parte de una Orden Druídica, como brujo, mantenía estas festividades, y seguía un Calendario, el inglés, que ya las recogía bajo el barniz cristiano, un calendario indoeuropeo y básicamente celta. Lo raro, hubiera sido usar un calendario moderno, inventado y ecléctico como el de Artisson, para amparar unas prácticas hechiceriles modernas, inventadas y eclécticas como las de Artisson. De hecho, las pruebas arqueológicas que avalan lo dicho son abundantes. Como las del Santuario celta de Segeda (Zaragoza, España). Explica Burilo Mozota:

“… La estructura descubierta en Segeda es abierta, carente de techumbre y su construcción se ha realizado con clara orientación con el ocaso solar, tanto con el solsticio de verano como con los dos equinoccios, lo cual ha llevado a denominarlo como ‘Santuario del Sol’. Segeda, comparte de esta manera la importancia que tuvo el sol en la religión celtibérica, tal como lo atestigua la iconografía de las placas repujadas localizadas en las necrópolis de Numancia y Arcóbriga, y la de la cerámica numantina (Burillo y Burillo e.p.).” [19]

Y Gabriel Sopeña, apostilla:

Estudios combinados de arqueología y astronomía revelan que una plataforma de grandes piedras encontrada en el yacimiento de Segeda (Mara, Zaragoza) servía para celebrar ceremonias rituales en el solsticio de verano hace 2.200 años… Para Gabriel Sopeña, especialista en los celtíberos, su religión y ritos funerarios… a nadie le puede extrañar que en Segeda se hiciera algún tipo de fiesta o ceremonia en el solsticio de verano”. “Los celtíberos contaban el tiempo por noches, y no por días, pero eso no significa que no veneraran al sol… Sabemos que para ellos los solsticios y equinoccios eran muy importantes, y que tenían ritos y celebraciones para esas fechas”.[20]

Gardner, no interpoló nada en el Calendario Celta, ni “agregó” algo al Calendario Wicca. No hay que dar crédito a lobbies como la (pseudo)neoenciclopedia Wikipedia, que canaliza ideologías tóxicas contra la Wicca. Dicen, en su entrada CALENDARIO CELTA:

El calendario celta es un término usado para referirse a una variedad de calendarios usados por los gaélicohablantes en diferentes épocas de la historia.”

… Algunos neopaganos eclécticos como los Wicca, combinan las festividades gaélicas de fuego con celebraciones de solsticios y equinoccios derivadas de culturas no celtas para producir la moderna Rueda del Año.” [21]

Tras leerlo, frotarnos los ojos y releerlo, uno se pregunta, ¿cómo que el calendario celta, es una variedad de los “gaélicohablantes”? ¿Entonces, los Galos no eran celtas? ¿Y por qué pone como ejemplo de calendario gaélico, Coligny, como si el GALO fuese una lengua GAÉLICA?… con estos mimbres, ¿qué “cesto” podemos esperar?

Lo que dice sobre (contra) la Wicca, quedó refutado páginas atrás, pero fue necesario transcribirlo para demostrar el grado de maledicencia que exuda la pseudoinformación que tan “desinteresadamente” nos brindan de la Wicca.

Dice Artisson:

En formas tradicionales de paganismo, los Días Sagrados son celebrados de forma única y particular, dependiendo de la región, de la tradición y de la persona. […]”

En ninguna forma tradicional pagana, los DÍAS SAGRADOS son celebrados de forma única y particular. Hablar de tradición, es hacerlo de una doctrina, prácticas y reglas COMUNES a un grupo de fieles, y no de la particularidad de nadie. Esto, es invertir la realidad, un modo surrealista de eclecticismo que pretende hacer de la religión a la carta, el modelo “tradicional” de religión pagana… ¡qué presuntuosidad!

Muy útil, entre quienes se inventan sus PROPIAS religiones o tradiciones, y no quieren perder la consideración y amparo del Paganismo, justificando así su idiosincrasia bajo un Sistema en realidad inexistente. Bien, ¿y cuál es el Sistema de la Hechicería? En efecto, no tener ningún sistema, manipularlos todos o tener tantos como les plazca.

Por eso, dicen desde la web TRADITIONAL WITCH:

“… Because those practicing the Cunning Craft were NOT always Pagan. Like any craft, it moved with the times and was practiced by those of many different religions – and in fact during history many were Catholic (as are many practitioners of Traditional Craft today!), – and many more with no religion at all. For the non-religious witches, take your pick of kitchen witchery, folk magic, Hoodoo, chaos magic, and a score of other methods of practice. Or don’t pick, but incorporate whatever aspects of one or more interest you.[22]

Ahí está la clave. Apropiarse de la Brujería, e impedir que la Wicca la reivindique como Religión. Y creen, que pueden ser lo que deseen, coger lo que les parezca y llamarse como quieran. Invocarán a Satán, en Samaín y bajo la protección de Hécate y lo llamarán Tradicional, pero que no se nos ocurra juntar en una misma frase Wicca, arqueología, etimología o historia, porque “matarán” al mensajero. Y no pensemos en conspiraciones illuminati o cosas así, que esto es mucho más simple y vulgar, y se llama EGOÍSMO.

Artisson, insiste con un calendario personal vinculado a zonas geográficas concretas, un clima y una manera de subsistencia. Dice:

Una tradición basada en la agricultura seguirá las efemérides apropiadas para sembrar y segar, y celebrará los festivales de las cosechas a su debido tiempo, mientras que otra tradición puede que esté basada en el ciclo solar y no tenga en cuenta el patrón agrícola. […]”

Separar los medios económicos de la Edad de los Metales, y afirmar que existieron en Europa calendarios lunares y solares paralelos y distintos, es ignorar el pasado. Algo tan fácil de entender, que nos bastan tres razones:

1º.- La ganadería y la agricultura, existían desde el Neolítico.

2º.- Los primeros calendarios Lunisolares, corresponden a esa misma época.

3º.- Los pueblos indoeuropeos, tuvieron un sistema económico mixto, el Agropecuario.

Los pueblos que dominaban ambos medios, no temían tanto al clima como no saber anticiparse al mismo. El clima en sí, no determinaba un estilo de vida concreto, salvo cataclismos o situaciones extremas, sino que lo hizo la necesidad, como la demografía. Y para anticiparse al clima, es vital tener conocimientos complejos del Tiempo, esto es, de un Calendario Lunisolar. Sin calcular los Solstinoccios, es imposible fijar las fechas del cambio, pues la agricultura y la ganadería necesitan de esos cálculos solares para prever a partir de cuándo se producirían:

En cuanto al calendario económico y el astronómico y ritual resulta evidente que presentan algunas características que debemos destacar. Resulta evidente que el periodo ritual pauta perfectamente el periodo económico y que el elemento que vertebra el calendario es la medición de los distintos momentos o periodos climático-ambientales.

– La festividad de Imbolg, actualmente “La Candelaria”, señalaría las cosechas de ciclo corto y las cuestiones relacionadas con las cubriciones y la crianza de los ganados.

– El equinoccio de primavera señala el abandono de los rebaños de las zonas de invernada y la primera subida hacia las laderas del pie de monte, las siembras de primavera y los primeros cubrimientos.

– La fiesta de Beltaine en el mes Druir, la “Fiesta de los Mayos”, aparecería como el momento de reactivación de la naturaleza y de las tareas que tienen que ver con los recursos vegetales.

– El solsticio de verano, la actual festividad de “San Juan”, sería el momento previo a las distintas cosechas y con la subida definitiva del ganado a las brañas más altas.

– La festividad de Lugansad, relacionada con multitud de fiestas patronales bajo la advocación de Vírgenes de carácter local, se sitúa inmediatamente después de las cosechas y celebra también la abundancia en la recolección de productos silvestres.

– El equinoccio de otoño, festividad de “San Miguel”, marca el abandono de los rebaños de las brañas y su descenso paulatino a los valles, así como el fin del procesado de los productos agrícolas.

– La fiesta de Samain, actualmente la festividad de “Los Difuntos-Todos los Santos” como final del año celta y como fin de las actividades fuera del núcleo de habitación. Marcaría la bajada definitiva de los contingentes de ganado a los espacios de invernada.

– El solsticio de invierno, celebrada actualmente como la fiesta de “Noche Buena-Navidad”, supone el comienzo de la vida latente y del consumo de las reservas.” [23]

Por último, recapitula Artisson:

Las cuatro fechas antiguas celtas de Samhain, Bealtain, etc, siguen celebrándose en algunos lugares entre brujas y brujos tradicionales, pero si observan estas efemérides, los equinoccios y los solsticios no suelen ser marcados. En la mayoría de los casos, los paganos tradicionales no celebran un calendario estándar para todos, ya sea germánico, celta o lo que fuese. Al contrario, suelen tener sus observaciones minimalistas de ritos con tradición local a lo largo del año.”

Para no volver con lo mismo, que ya entendemos refutado, seremos breves. Lo que llama brujos tradicionales, ni son brujos ni tradicionales, sino hechiceros. Que un hechicero celebre las fiestas que le de la gana del calendario que quiera, ni modifica los calendarios ni cambia la religión de la que los sacó. En todos los casos, los paganos celebran las fiestas de sus respectivas religiones, porque como paganos son religiosos, y como religiosos tienen sus propios calendarios. Esos pseudocalendarios minimalistas a los que se refiere, no son históricos y están inventados en la Edad Moderna.

A modo de epílogo, acabaremos el artículo como lo empezamos, con datos, pruebas y argumentos sólidos, con todo lo que NO aporta Artisson ni quienes opinan como él:

El testimonio de Plinio, en su libro XVI, y de otros autores grecolatinos así como la información que aporta el calendario de Coligny, muestra que en la cultura celta el tiempo se computaba a través de dos ciclos distintos pero que resultaban complementarios e inseparables: uno lunar y otro solar. […]

… El ciclo solar comprendería periodos mucho más largos, de años, décadas y siglos y resulta muchísimo más sofisticado. Requiere el establecimiento de observatorios astronómicos donde establecer anotaciones que permitan la constatación de las repeticiones en el ciclo solar que incluyen solsticios, equinoccios y eclipses que se producen con unos márgenes temporales mucho mayores y que implicarían decenas de años y, en muchos casos, a muchas generaciones. Es necesario realizar cien años de observaciones continuas para establecer un ciclo solar completo y la correcta duración del año sideral. […]

Si comparamos el calendario celta y los procedentes de las culturas del Mediterráneo comprobaremos que todos los calendarios evolucionaron a la par. El desarrollo de todos estos sistemas de medición del tiempo está basado en la observación de los fenómenos astrales, y en el cálculo y el pronóstico matemático de las efemérides astronómicas. Esto no es Astrología, sino Astronomía y Matemática.” [24]

¿Cómo es posible, que con los cientos de trabajos académicos disponibles, que confirman la existencia de un Calendario Lunisolar que adoptarían los pueblos celtas, sigamos hoy explicando por qué lo falso no es cierto? ¿y no sería más lógico, que los que cuestionan estos HECHOS, sean quienes los refuten aportando las pruebas necesarias? No vamos a decir, cuánto nos dedicaremos a confutar la mentira, pero sí vamos a confirmar, que no dejaremos de hacerlo.

© Fernando González

____________

1.- http://www.bloganavazquez.com/tag/ciclo-de-meton/

2.- Estrabón. GEOGRAPHIA. III. 4, 16.

3.- https://www.etymonline.com/word/sabbat

4.- CNRTL. ÉBAT. Étymol. et Hist. 1280 « amusement » (Clef d’Am., 529 ds T.-L.). Dér. du rad. de ébattre* (ÉBATTRE (S’), verbe pronom. Étymol. et Hist. 1160 intrans. « se distraire (de quelque chose) » (Eneas, 1447 ds T.-L. : Ira chacier en la forest por esbattre de sa dolor). Dér. de battre*; préf. é-*).

https://www.cnrtl.fr/etymologie/ebat

5.- Pierre de Lancre. TABLEAU DE L’INCONSTANCE DES MAUVAIS ANGES ET DÉMONS, OÙ IL EST AMPLEMENT TRAITÉ DES SORCIERS ET DE LA SORCELLERIE, 1612.

6.- WICCA SPAIN, LA WICCA: INVENCIÓN MODERNA Y SU FUSIÓN CON EL OCULTISMO. PARTE 1. DÍAS SAGRADOS. (Diferencia con la Brujería Antigua). Fuente: Robin Artisson.

https://wiccaspain.es/la-wicca-invencion-moderna-y-su-fusion-con-el-ocultismo-parte-1/

7.- http://etimologias.dechile.net/?meses

8.- Manuel Alberro. EL COMBATE INDIVIDUAL EN LOS CELTÍBEROS Y LOS PUEBLOS CELTAS DE LA ANTIGUA IRLANDA, pp. 246-247. HAnt XXVIII-2004.

9.- Jesús F. Torres Martínez. Dpto. de Prehistoria, Universidad Complutense de Madrid, Proyecto “Monte Bernorio en su Entorno”. Instituto de Estudios Prerromanos y de la Antigüedad (IEPA). Instituto Monte Bernorio de Estudios de la Antigüedad del Cantábrico (IMBEAC). ARQUEOLOGÍA DE LA RELIGIÓN PROTOHISTÓRICA EN LOS PUEBLOS DEL NORTE: EL CASO CÁNTABRO, p. 737.

10.- Antón Bouzas Sierra. ESPACIOS PAGANOS Y CALENDARIO CÉLTICO EN LOS SANTUARIOS CRISTIANOS DE GALICIA, p. 43. Anuario Brigantino 2013, n. 36.

11.- Bouzas Sierra. Op. cit., p. 71.

12.- Marco V. García Quintela. (Universidade de Santiago de Compostela). TOPOASTRONOMÍA DE LAS PIEDRAS SACRAS EN LA EDAD DEL HIERRO Y LA ANTIGÜEDAD. SACRA SAXA, pp. 88-90. Creencias y ritos en peñas sagradas. Actas del Coloquio Internacional celebrado en Huesca del 25 al 27 de noviembre de 2016. Editadas por Martín Alagro-Gorbea y Ángel Gari Lacruz. Instituto de Estudios Altoaragoneses. Diputación de Huesca. Gabinete de Antigüedades de la Real Academia de la Historia. 2017.

13.- Early Celtic ‘Stonehenge’ discovered in Germany’s Black Forest

http://www.sciencedaily.com/releases/2011/10/111011074624.htm

14.- Marco V. García Quintela – A. César González García – Yolanda Seoane- Veiga. DE LOS SOLSTICIOS EN LOS CASTROS A LOS SANTOS CRISTIANOS. LA CREACIÓN DE LOS PAISAJES CRISTIANOS EN GALICIA, p. 447. ARCHÄOLOGISCHES INSTITUT ABTEILUNG MADRID. MADRIDER MITTEILUNGEN 55 – 2014. REICHERT VERLAG WIESBADEN:

En febrero del año 2006 J. A. Belmonte, del Instituto de Astrofísica de Canarias, nos indicó la orientación de la monumental puerta occidental de la corona hacia el ocaso del sol en el solsticio de verano. Hecho que hemos documentado con posterioridad (fig. 2).

15.- Jesús F. Torres-Martínez, J. Mejuto González. EL “CALENDARIO CELTA” COMO FUENTE PARA EL ESTUDIO DE LA CULTURA CELTICA. ARQUEOASTRONOMIA Y ETNOHISTORIA, pp. 543-544. BURILLO MOZOTA, Francisco (Ed.). VI Simposio sobre Celtíberos. Ritos y Mitos. Actas. Fundación Segeda – Centro Celtibérico.

16.- Bouzas Sierra. Op. cit., p. 44.

17.- Torres-Martínez, Mejuto González. Op. cit., p. 545.

18.- Ibid., p. 547.

19.- Francisco Burillo Mozota. INFLUJOS HELENÍSTICOS EN LA CIUDAD CELTIBÉRICA DE SEGEDA I. SERTA PALEOHISPÁNICA IN HONOREM JAVIER DE HOZ. PALEOHISPÁNICA 10. 2010. Pp. 381-404.

20.- Declaraciones de Gabriel Sopeña sobre el TEMPLO CELTÍBERO DE SEGEDA, en el diario Hedaldo de Aragón: Mariano García. Zaragoza 24/06/2009.

21.- https://es.m.wikipedia.org/wiki/Calendario_celta

22.- TRADITIONALWITCH.NET. TRADITIONAL WITCHCRAFT & RELIGION, What is Traditional Witchcraft?

http://www.traditionalwitch.net/forums/topic/7213-traditional-witchcraft-and-religion/

23.- Jesús F. Torres-Martínez. Dpto. de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid. Instituto de Estudios Prerromanos y de la Antigüedad. DE LOS DÍAS Y LOS TRABAJOS: EL CALENDARIO ANUAL EN LAS SOCIEDADES CÉLTICAS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, pp. 319-320. Etnoarqueologia 2007.

24.- Jesús F. Torres-Martínez. Op. cit., pp. 313-314.

Read Full Post »

La TRANSMISIÓN, es el tercer pilar que sostiene los Cultos precristianos. Responde, al acto de llevar a efecto y a buen término el fin último de la Tradición (tradere), que es efectivamente transmitir aquello que se ha preservado.

Es, la consecuencia natural de procurar la supervivencia de la Doctrina, los Principios y las Reglas de un Culto, transmitiendo estos rasgos a sus nuevos fieles, con la intención que no desaparezcan y estas creencias y prácticas perduren en el tiempo.

Una religión, no sólo necesita de la DEVOCIÓN y la TRADICIÓN para existir, sino de una TRANSMISIÓN que la haga estable. Una regla tan básica, como imprescindible.

La Transmisión, así, es la tercera pata de este Caldero que fragua la religión a partir de la espiritualidad común de un colectivo, consustancial a las otras dos e imprescindible para que el Culto no acabe desapareciendo.

© Fernando González

Read Full Post »

La TRADICIÓN, es el segundo pilar que sostiene a los Cultos precristianos. Atesora, el Corpus de creencias y prácticas que definen una religión, los Principios por los que se guía y las Reglas que la protegen.

Es, la simbiosis perfecta entre ortodoxia y ortopraxis que caracteriza a la religión como una Entidad armónica e independiente, que se define para sí y frente a otras religiones.

Que una religión sobreviva, el hecho mismo de conservarse y mantenerse, solo se puede garantizar si existe un MODELO a seguir, la INTENCIÓN de preservarlo y el DESEO de transmitirse.

La Tradición, entonces, es el conjunto de rasgos propios de una religión que sobreviven en el tiempo, porque hubo previamente la intención de CONSERVARLOS y que no se pierdan, cambien ni tergiversen con el devenir de los años y las circunstancias.

© Fernando González

Read Full Post »

La Luna, está presente en todas las religiones antiguas, esto es un hecho indudable. Como lo es, que entre los Celtas y en concreto los Celtíberos tuvo una importancia clara que ha dejado huella en nuestras tradiciones y testimonio monumental y escrito en la Historia de nuestros pueblos.

Desde el tiempo de las cavernas en el Paleolítico, pasando por lo más recóndito de nuestros bosques durante la Edad Media e incluso en nuestras propias casas hoy en día, el sentimiento religioso del ser humano se ve impelido a invocar, celebrar o requerir el auxilio de la Hija de la Tierra de manera tácita y constante. Ya para atraer la abundancia, bendecirnos o protegernos, su influencia no ha dejado de manifestarse en múltiples formas y ocasiones, en no pocas presidiendo las fiestas más importantes de nuestros calendarios religiosos precristianos.

Buen ejemplo de ello, lo encontramos en la tradición celtíbera de dar culto durante los Plenilunios, documentada hace más de 2000 años y mantenida por la Brujería con el nombre de Akelarre:

“… los celtíberos y los otros pueblos que lindan con ellos por el Norte, todos los cuales tienen cierta divinidad innominada, a la que, en las noches de Luna llena, las familias rinden culto danzando, hasta el amanecer, ante las puertas de sus casas […]” [1]

La Luna, concentra en sí misma ser una Divinidad, la Manifestación de una Divinidad o el Medio para acceder y recibir la gracia o el auxilio de lo Divino, ya en forma masculina, femenina o bisexuada, si bien su carácter femenino es el que más se reproduce y mejor ha calado en la teología y el ideario popular. Esta Figura, muchas veces evocada como Madre o haciendo valer su faceta maternal, retuvo para sí y hasta no hace mucho su advocación durante el rito de bautismo pagano, donde los neonatos le eran presentados para su Bendición del Luar* y ponerles bajo su protección, o invocada para sanar a los niños que padecían una grave enfermedad:

Hasta incluso en las aldeas del Ayuntamiento portugués de Montalegre cuando nacía un niño se consideraba que era bueno mostrárselo a la Luna durante tres noches diciendo:

Lua, luar,

Deste-me um filho,

Ajudai-m’o a criar (Braga Barreiros, F. 1916, 91)

Mientras que en el distrito de Viana do Castelo cuando un niño estaba muy enfermo la madre se lo mostraban a la Luna y le rogaban diciendo:

Luar, luar,

Deixa-me o meu menino,

Que o quero criar (Cunha Brito, 1912, 292).[2]

La Hechicería popular, recogió esta fórmula cultual aplicándola a la consagración de sus fetiches (véase su sentido etimológico) [3], palabra que comparte raíz con hechizo [4]. De ahí, dejar bajo la Luz de la Luna objetos, amuletos y talismanes para que se “carguen” o consagrarlos determinadas noches y lunas. Una práctica, que como vemos tiene un origen atávico y vinculado al aspecto religioso de los Cultos precristianos.

Sea como fuere, la Luna, en concreto iluminarse bajo la luz que refleja, acompaña al ser humano en forma de mitos, leyendas, prácticas y creencias religiosas desde los albores de la Humanidad, sin olvidar que es por Ella que se elaboran los primeros calendarios religiosos-económicos, que con el tiempo darían lugar al Ciclo decemnovenal, también llamado Calendario Metónico en honor a su compilador el matemático Metón en el s. V a.e., o más conocidos con el nombre de Calendarios Luni-Solares, que son los que rigen los almanaques litúrgicos de muchas de nuestras viejas religiones. [5]

Esta Guía nuestra, que nace de las entrañas de la Tierra como consecuencia de un objeto venido del Cielo que impactó en nuestro planeta (Hierogamia), que guía las mareas, las cosechas e incluso la fertilidad, que inspira los sentimientos primarios del ser humano, que nos ilumina en la oscuridad y fortalece o bendice con sus rayos, con su LUAR, lleva en el ideario y ritual de nuestros pueblos desde que tenemos conocimiento de lo trascendente, y así fue y será en tanto existan Tradiciones que transmitan esta influencia y por qué no decirlo, esta “dependencia” hacia la Luna.

© Fernando González

* LUAR. Gallego, ‘Luz o brilló de la Luna’.

_____________

1.- Estrabón. GEOGRAFÍA III, IV 16.

2.- Fernando Alonso Romero. CULTOS Y CREENCIAS EN TORNO A LOS MEGALITOS DEL ÁREA ATLÁNTICA EUROPEA, p. 150. Andavira Editora, 2012.

3.- http://etimologias.dechile.net/?fetiche

4.- http://etimologias.dechile.net/?hechizo

5.- https://planetastronomia.com/observacion/calendario-fase-lunar/

Read Full Post »

Por más que lo repitamos, nunca es suficiente: la Wicca, es una religión. No es un lugar donde experimentar con la “magia”, tampoco un gremio de hechiceros o el refugio de quienes se introducen en el Paganismo sin idea de lo que buscan, hasta encontrar su “auténtico” Camino espiritual y religioso. Y si alguien la utiliza en este sentido, no es excusa para que desequilibrados, frustrados o influencers deseosos de cuestionarla, arremetan contra Ella, en vez de hacerlo contra quienes la pervierten. Sobre todo es entre neopaganos, que se quiere dar esta imagen falsa de la Wicca para cubrir o tapar diferentes intereses, fobias y carencias.

Que se ceben más con esta religión que con otras, no significa que no lo hagan con el resto. Ni el Druidismo o el Asatrú en España, por ejemplo, están libres de intromisiones. El primero, al estar mejor cohesionado es menos susceptible de intrusismo, y sus Tradiciones reaccionan al unísono junto a la propia Comunidad Pagana para censurar la apropiación indebida del término, la misma Comunidad que mira con naturalidad que una PSEUDOWICCA que germinó bajo su amparo, campe a sus anchas comerciando, tergiversando y neologizando la Vieja Religión, para luego culpar a la WICCA de los males que eso provoca. En cuanto al Asatrú, las rémoras son más estrellas fugaces que se consumen rápido, y poco hay que pueda considerarse ilegítimo que no se sepa dónde está -y cuanto más lejos, mejor-, por muy bien que se camufle y se venda.

Desde esta pseudowicca -Wicca+Hechicería+New Age-, se creó una especie de cajón de sastre que convierte en “Arte” su forma de ver la Wicca, para “pintar” de magia y misterios un espacio que sea atractivo para el que llegue al Paganismo, “negocio” redondo que apenas exige conocimientos -los justos para embaucar-, ni una trayectoria que se pueda contrastar -o no creen en ella o se la inventan-, y mucho menos una responsabilidad que no se tiene -y no se espera-, sin más implicación que exprimir al incauto en lo económico y anímico hasta que descubra el engaño, que vea que por ahí no va a ninguna parte y se sienta huérfano de fe. Burlado, como cuando se entera que los maravillosos “arcanos” que le transmitieron en rigurosa “oferta”, no son tales y además los regala la pseudoenciclopedia Wikipedia.

No ha de olvidarse, la cooperación necesaria de algunas de las denominadas tradiciones “serias”, que lo son tanto, que consienten alegremente este tipo de enredos -sino participan- porque están tan por encima de las cosas mundanas, como por debajo del respeto mínimo que deberían tener hacia la fe que dicen profesar, y que miran hacia otro lado cuando se producen estos fraudes, para luego, eso sí, recoger los “pedazos” de los pocos seguidores aún fieles a la Wicca que queden, ya sumisos y “desfogados”, y soltarles el sermón “iniciático”, conciliador y moralista de turno.

Como si caer en manos de desaprensivos y embaucadores, fuese una prueba mística “estándar” que todos deberían experimentar, cuando en realidad su connivencia les hace cómplices no solo de un engaño, sino de aprovecharse del río revuelto de la pseudowicca y contribuir a la escasa credibilidad que tiene la Wicca en el Paganismo. Y siendo justos, no ha de extrañarnos que desde el Paganismo se alcen voces críticas que miren de reojo a la Wicca, pero no lo es menos, que muchas de estas voces generalizan, siguen criterios errados y mezclan churras con merinas. Y en cuanto a esta “prueba iniciática”, es una desvergüenza utilizar una presunta experiencia mistérica para justificar el engaño consentido y connivente, de los incautos que sus amigos “pescan” por ahí. La Iniciación, es una fase íntima y personal lo suficientemente seria, como para no corromperla en manos de quienes en realidad vienen a decirnos, que desde sus supuestas tradiciones “blancas” favorecen y utilizan a los embaucadores y el fraude, para comprobar la voluntad de los creyentes…

Además, es un discurso doloso explicar la Wicca como una fase de “calentamiento” previo antes de “elegir” qué Camino tomar. De hecho, cuando alguna persona interesada en iniciarse en mi Tradición, me plantea su interés por aprender en nuestro Culto porque cree que sea su Camino, le invito directamente a seguir buscando y cuando no dude que su Camino esté en una religión y Tradición concreta, que entonces sí, solicite iniciarse o pertenecer a la misma.

La Wicca NO SE ENCUENTRA, a la Wicca SE LLEGA después de una catarsis. Un hecho, que suele obviarse. A parte de no hacer proselitismo, la Wicca es selectiva, esto es, está entre las religiones iniciáticas donde no entra quien quiere, sino quien debe. Una hecho que no se asume, pero que por sí mismo ya debería ponernos en guardia: toda “Wicca” que invite a iniciarnos en ella o imparta “cursos” de iniciación a esta religión, NO ES WICCA. Simple.

Hay veces, que ante esta actitud beligerante a las vejaciones y buscando siempre el debate, nos comentan que si merece la pena tanto enfrentamiento, o que por qué no hacer lo mismo que hace la mayoría, que somos muy agresivos (!)… y bien saben los Dioses, que todo sería mucho más fácil así. Que asumir las vejaciones a nuestro Culto, su degradación y culpa por practicarlo, aceptar que se nos considere neopaganos o pseudoreligiosos, enseñar lo que quiere todo el mundo que seamos y de donde vengamos o incluso cobrar por hacerlo como hacen muchos, nos situaría en una posición cómoda y distendida donde se nos aceptaría de buen grado en la Comunidad. Pero, ese cuajo nos mataría; nos mataría como personas, como religiosos y como religión, porque nos haría interiorizar las ucronías de otros para que todo les encaje A ELLOS, su posverdad, todas las falacias, tergiversaciones y pseudohistoria que han creado en torno al Culto de la Brujería, o sea, LA PRÁCTICA DE LA WICCA.

Asimismo, no estaría de más insistir en refutar ciertas cantinelas, que por machaconas no van a dejar de ser falsas, capciosas o tergiversaciones voluntarias e involuntarias de lo que son la Wicca Histórica, la Wicca Contemporánea y la Neowicca; por ejemplo, corrigiendo eso de mezclarlas o hacerlas iguales, por dar más credibilidad a Wikipedia que a los wiccanos y por creer que tiene más credibilidad lo que afirma cualquiera que se dice wiccano, que lo que diga realmente.

Dicho esto, quizá debiéramos concienciarnos y responder a según qué mofas pero sobre todo a las críticas, que la Wicca suele recibir desde el Neopaganismo y en menor medida del Paganismo. Esto es, poner límites a la vejación continua, y responder a las cuestiones serias que se nos plantean. Como es lógico, no se puede dar espacio a trolls y descerebrados que usan estas agresiones, para alimentar egos inestables y paliar complejos de inferioridad, provocando enfrentamientos que consigan una atención de la que carecen. Pero, sí que podríamos ir escribiendo sobre todas y cada una de las afirmaciones falsas que se dicen sobre la Wicca, con respeto pero con contundencia, para responder a aquellos que las repiten una y otra vez con toda su buena intención o con la sonrisa de un jesuita. Para distinguir a estas personas, quizá podríamos establcer tres tipos de sujetos:

Gente, disfrazada de pagana y que no lo es de ninguna de las maneras, fanatizada en su ideología o incluso devotos seriéfilos de las que extraen un sentido espiritual o religioso a sus vidas. Personajes, que pese a toda la información que hay a nuestro alcance no suelen tener mucha idea de lo que escriben y son muy dados a plagiar/copiar para simular tenerla. Éstos, merecen desprecio, o sea, no hacer aprecio a sus chanzas y vituperios destructivos.

Los hay menos ignorantes que tóxicos, y por lo común con graves carencias religiosas, que necesitan reafirmarse humillando e imponiéndose a otros para sentirse o formar parte de algo, un afán que acaba en bucle pues nunca van a dejar de ser lo que son, nadie, ni pararán de agredir creyendo que es la única forma de ser alguien. Salvo excepciones, en proporción al grado de maledicencia, merecen igual tratamiento que los anteriores.

Por último, quedan los wikifílicos convencidos, o aquellos que honestamente tienen curiosidad y por supuesto opinión sobre la Wicca, y quieren conocer, no comprenden ni aceptan ciertos criterios en torno a la misma. Está claro, que este tipo de personas merece nuestro respeto y respuesta. Es más, deberíamos plantearnos hacer un ejercicio de asertividad y promover o aceptar el debate. Otra cosa, es que asuman que no van encontrarse con escolares a los que reprender, y acepten que se les refute, replique o aleccione, pero eso escapa de nuestra responsabilidad.

Una Pseudohistoria, que se IMPONE; un Encasillamiento, que se EXIGE; un Eclecticismo, que se FOMENTA; una Desvirtuación, que se ACEPTA; un Negocio, que se TOLERA. Con todos estos antecedentes, ¿qué podemos esperar?

En fin, si no reaccionemos continuarán desvirtuando la Wicca siempre que puedan y porque pueden, porque se les consiente. De qué manera interactuemos con unos y otros, será cosa nuestra, pero no olvidemos que la Wicca no está concebida para ejercerse dejada o acomplejadamente, sino para comunicarnos con nuestros Dioses, y que respetar nuestras creencias empieza por creer que merecen ser respetadas, sobre todo frente a los ataques de quienes lo que menos quieren ni esperan es enfrentarse a una Vieja Religión vertebrada.

© Fernando González

Read Full Post »

Leyendo, la presentación de una obra que trata sobre la presunta invención de algunas tradiciones insulares europeas (Islas Británicas) * , me han venido a la cabeza una mezcla de sentimientos y razones, tanto a favor como en contra, en cuanto a esta posibilidad, a que puedan haber sobrevivido o crearse presuntas tradiciones “inventadas”.

Dicho esto, no es mi intención criticar la obra o hablar de ella más allá del título, que es lo que ha llamado mi atención [1]. Y lo hago, entendiendo que no sea objeto de la misma equiparar posibles licencias a la hora de “celtizar” ciertas costumbres más o menos arraigadas entre estos pueblos o incluso exagerar su antigüedad, con querer aplicar la misma fórmula a los Cultos Nativos actuales, cuyas Tradiciones, por serlo, no pueden “inventarse”. Sino que para éstos casos y por lo que cuentan, parecen centrarse en la utilización ideológica (política) de ciertas costumbres, para defenderse de los intentos de aculturización por parte de otra cultura dominante. Cosa muy diferente, sería desmontar a quienes se abroguen representar Cultos Nativos sin capacidad para hacerlo, mezclando de aquí y de allá y desvirtuando precisamente las tradiciones, por ejemplo desacralizándolas (!), en virtud que digan sea natural hacerlo, que de estos y otros “inventos” es cierto que hay mucho por escribir y destapar. Pero, no hablamos de esto.

Siquiera, por puntualizar algo más la información que se da en la presentación sobre el caso de la “gaita” y del “kilt” entre los celtas, decir en el caso de la Gaita que siendo cierto no poder identificarla con un instrumento identitario celta y menos irlandés o escocés, este instrumento es antiquísimo y está documentado entre griegos, romanos, hindúes, egipcios, etc., con amplia localización en diferentes pueblos y edades, por lo que no debería parecernos extraña su presencia entre los celtas en un momento indeterminado de la Antigüedad, si bien entiendo acertado no hacerla un elemento destacado de una cultura o sociedad concreta:

Aunque no ha llegado hasta nosotros ninguna mención o representación gráfica de la gaita anterior al Siglo V (ADC), se supone que ésta comenzó a ser utilizada mucho antes, ya que una forma primitiva del instrumento, básicamente compuesta por un reed-pipe o horn-pipe unido a una bolsa de cuero, se ha encontrado frecuentemente en las tradiciones ancestrales de los pueblos comprendidos en una amplia región que se extiende desde la Europa Atlántica y el Maghreb hasta los montes Urales y la India, incluyendo a Europa Oriental y el Medio Oriente. Según algunos expertos, el motivo por el cual no se menciona el instrumento hasta el Siglo V (ADC) es que éste era ejecutado principalmente por individuos pertenecientes a estratos inferiores de la sociedad, como los pastores y los mendigos, y no era considerado de tanta importancia como para ser mencionado o representado en pinturas o grabados.” (La negrita es mía). [2]

De hecho, siguiendo a Rodríguez Ruidíaz, leemos referencias escritas a lo largo de la Historia Antigua (Aristófanes, LISÍSTRATA y LOS ARCANIOS, o Suetonio, VIDA DE LOS DOCE CÉSARES, etc.), en las que se menciona el uso de este instrumento musical. Instrumento, que sigue apareciendo en la Edad Media sobre todo a partir del s. XII, como en el caso de las CANTIGAS DE SANTA MARÍA, recopiladas en el s. XIII por Alfonso X el Sabio. Así que, en un pasado quizá no tan remoto (Edad Media), los pueblos celtas descendientes de los celtas históricos, bien pudieron hacer suyo un elemento reconocido desde antiguo en su paisaje musical, como lo es la gaita, e interiorizarlo como propio de su identidad quizá por verse ésta de alguna manera amenazada o para reforzarla; circunstancia, que no debemos llevar al extremo de creerla una “invención” -y menos- moderna, pues el uso de gaitas en el folclore céltico insular (Irlanda y Escocía) al menos desde el medievo, no es una invención, si bien lo sea hacerlo exclusivo o diferencial de aquellas poblaciones o de los Celtas.

Que entre los celtas (celtíberos) se conocía y lo más importante se utilizaba la gaita al menos desde la romanización, tenemos ejemplos de peso como el de Bracara Augusta (Braga, Portugal), donde puede identificarse un instrumento muy similar, quizá la gaita Romana o utricularius (tibia utricularis, en gr. askaules), tocada junto a un órgano hidráulico tal y como se ve en la imagen de una lucerna hallada en esta ciudad sobre el año 200 e.a. Y esto no es poca cosa, porque al margen que sepamos del uso de gaitas antes de la Era actual, que fuese habitual en espacios solemnes, lúdicos, y religiosos entre los celtas, más que desmerecer la hipótesis de un instrumento celta identitario para Irlanda y Escocía, nos lleva a considerar que la gaita fue un instrumento habitual entre los celtas, que es exagerado o falso hacerlo especialmente nuestro pero por lo mismo que es radicalmente capcioso dar a entender o decir que esta relación entre la gaita y los celtas, sea un “invento” moderno:

El otro instrumento representado en la lucerna corresponde a una gaita, objeto musical de origen incierto, aunque probablemente egipcio (aproximadamente 2500 a.C.). Según algunos autores su origen se relaciona con los ciclos pastoriles (Winternitz 1943: 62; Caro Baroja 1943: 189); otros asocian su origen a los pueblos celtas (Oliveira 2000: 222). Con gran aceptación en la Edad Media la gaita ha sido, sobre todo, asociada a un instrumento popular, y aún hoy es utilizada en festejos públicos, de carácter popular y tradicional. Según Ernesto Veiga de Oliveira (2000: 230- 31), es posible admitir que en Occidente este instrumento pudo también estar asociado a antiguas tradiciones, a las grandes fiestas públicas y a celebraciones religiosas importantes.” [3]

Incluso de querer profundizar, que no queremos, podríamos tocar el tema etimológico, que al menos para lo relativo al término ibérico (gaita), actualmente dicen que procede del gótico gaits, ‘cabra’, en referencia a la bolsa o fuelle que puede estar hecha de la piel de este animal. Pero, es un tema que tampoco está cerrado, porque no hace mucho ha salido un estudio que abre la posibilidad que en realidad esta palabra provenga del gaélico, es decir, del celta, en concreto de la raíz ““gaíth” / “gáeth” / “gaoth”, que significa viento en irlandés antiguo, gaélico irlandés medio y gaélico escocés moderno, respectivamente.[4]

El caso del Kilt, es más complejo. Pero no por falta de evidencias, sino porque influyen otros factores. De entrada, la existencia del kilt como prenda identitaria celta es indiscutible, se llame o no se llame así, porque dudo mucho que los celtas históricos gallegos le diesen un nombre escandinavo -luego se me entenderá-. Cosa diferente es que, como fue el caso de los celtas insulares, se impusiese el anglosajón como lengua vehicular y utilizasen términos con raíces germánicas y escandinavas ya desde la Baja Edad Media.

Pero, ¿qué es el KILT? Siguiendo la página TARTAN GALLAECIA, El tartan oficial de Galicia, leemos que Kilt, “… es el nombre de un tipo de falda masculina confeccionada con un diseño en tartan, que fue popularizada durante el Resurgimiento del siglo XIX en Escocia. Desde finales del siglo XX, el kilt empezó también a ser adoptado progresivamente en el resto de los Países Celtas como una señal de la moderna identidad celta y de revivalismo histórico en ciertos contextos folclóricos.

Aunque el kilt es comunmente asociado sólo a Escocia, donde esta prenda es el traje nacional desde hace dos siglos, lo cierto es que la falda masculina no es únicamente escocesa sino que es parte de una más extensa moda europea.

Las faldas masculinas fueron la moda común en la mayor parte de la historia textil atlántica, incluida Galicia, durante más de un milenio. De hecho, los pantalones que todos vestimos por norma en la moda masculina de hoy en día, sólo se convirtieron en una prenda de uso regular en Europa desde el siglo XVI.[5]

Y en cuanto al tartán, “… es un tejido hecho a base de un diseño geométrico secuencial de lineas de colores y proporciones variadas que producen una apariencia final en forma de cuadros.

Tradicionalmente, el tartan se producía en telares artesanales de cuatro barras utilizando hilos de lana teñidos en diferentes colores. La tejedora entretejía los hilos en una secuencia de colores y proporciones determinada para producir el diseño o tartan deseado en el tejido.

La producción del tartan es una técnica textil practicada en Europa occidental desde hace miles de años, que sobrevivió el paso de los siglos y llegó hasta nuestros días.[6]

Esta antigüedad, no es poca cosa, porque prendas con diseño en tartán se remontan a los indoeuropeos y por supuesto a los celtas arcaicos, como por ejemplo el tartán de las minas de sal de Hallstatt, Austria.

El uso de una prenda de vestir en tartán, como lo era la falda corta entre los hombres celtas, no es una invención, sino un hecho. Cosa diferente, es que pueda ponerse en duda que por ejemplo existiese una tradición milenaria sobre que los colores del tartán, identificasen a los diferentes clanes (familias) de los celtas escoceses, y que eso en concreto, sea una invención moderna en realidad.

El tartán es tan antiguo como celta, y no hay más que ver las esculturas de los príncipes o guerreros galaicos, para dejar de poner en duda lo incuestionable. Esos mismos celtas gallegos, por cierto, que arribarían a Irlanda y de ahí a Escocía en tiempos pretéritos.

De una fecha de sobre el año 1200 a.C., se encontró también tejido con tartan en las minas de sal de Hallstatt, en los Alpes de Austria. […]

… Del siglo III a.C. se conservan dos muestras distintas que prueban igualmente la existencia del tartan en el Atlántico Europeo: el Falkirk Sett de Escocia y las estatuas de Guerreros Galaicos de la Gallaecia.

El Falkirk Sett es un paño hecho en un tartan simple de lana que fue encontrado enterrado en la Muralla de Antonino, cerca de la villa escocesa de Falkirk. Este tartan, guardado en el National Museum of Scotland, es la muestra más antigua de la existencia de tejido tartan en las Islas Británicas.

Contemporáneo al tartan caledonio de Falkirk, se conservan en la Gallaecia varias estatuas funerarias de Príncipes Galaicos. En las faldas de algunos de estos gigantes hombres de piedra se puede apreciar la decoración grabada en forma de cuadros, representando el tejido en tartan que los verdaderos guerreros de carne y hueso portarían en sus prendas.

Existen otros ejemplos de tejido en tartan con fechas ya más posteriores y en hallazgos encontrados en otros lugares de Europa desde Escandinavia a Francia.

No se sabe con certeza cuál es el origen de la palabra “tartan”. Se especula que la palabra actual que utilizamos para referirnos a este tipo de diseño textil probablemente fuese prestada del francés medieval Tiretaine, que haría referencia a un tejido hecho con lana y lino. Otros piensan que podría haber nacido a partir de las palabras gaélicas Tuar y Tan, que significan “color” y “comarca” respectivamente.” [7]

Quizá partiendo de esta segunda línea etimológica, sería más sencillo ensamblar una presunta tradición que identificase color con clan, pero sin incidir demasiado en ello por ahora, pues es posible que haya referencias de más peso.

A partir del Resurgimiento escocés del siglo XIX, las diferentes familias hidalgas o clanes de Escocia empezaron a adoptar cada una su diseño en tartan a modo de identificación heráldica.

Pero los historiadores piensan que el tartan, antes de adquirir esta moderna función de identificación familiar, pudo haber tenido una anterior función de identificación territorial.

En el siglo XVIII, un autor escocés llamado Martin dejó constancia que cada isla y comarca de las Highlands de Escocia utilizaba un diseño diferente de tartan, de modo que se podia adivinar el origen de cada persona por el diseño del tartan que se llevase como ropa.

Cuando hacia el siglo XIX el noble Sir Alan Cameron fundó el Regimiento militar de los Cameron Highlanders, adoptó un nuevo tartan con lineas rojas como uniforme de sus tropas, en base a haber sido el rojo el color predominante en los tartanes de la comarca de Lochaber.

Antiguamente, cuando no existían las tintas químicas, la combinación de colores de los tartanes rudimentarios estaba determinada por las tintas vegetales que hubiese disponibles en cada comarca. Las tintas vegetales se producían a partir de ciertas plantas, y algunas de esas plantas podían ser más abundante en una comarca que en otra.

Los historiadores creen que es posible que cada comarca tuviese un predominante diseño propio de tartan; fuese por costumbre, o más bien por razones de disponibilidad local de cierta gama de tintas vegetales, o probablemente por una combinación de las dos razones.

Cuando el tartan se puso de moda en Escocia en el siglo XIX, las principales familias hidalgas o clanes de cada comarca empezaron a adoptar el tartan como símbolo heráldico-textil de representar su linaje. Se piensa que el tartan fue primeramente el diseño textil característico de un territorio, hasta que finalmente en el siglo XIX pasó a ser el textil representativo de la familia o clan que gobernaba sobre ese territorio.[8]

Lamentablemente, desconozco la referencia de Martin, por lo que no puedo comentarla, si bien que exista este debate y presuntas fuentes que corroboren que el uso de determinados colores en los tartanes identificaba la zona geográfica de quienes los vestían, es un dato relevante a la hora de explicar por qué después se dice que los colores determinen los diferentes clanes (familias) a los que pertenezcan.

En cualquier caso, tenemos innumerables ejemplos de tradiciones inventadas, sin ir muy lejos en el Cristianismo, como para no saber de lo que hablamos. En efecto, el corpus doctrinal de las religiones cristianas está infestado de pseudotradiciones o mejor decir que casi es en sí mismo una parodia de las verdaderas leyendas y tradiciones paganas. Hechos falsos, tergiversaciones escandalosas y narraciones fabuladas como la hagiografía y los martirologios de unos hechos que jamás sucedieron o copiaron de otros más antiguos. Estas, son un ejemplo perfecto de falsas e inventadas tradiciones.

Creo, que no estaría de más ir diferenciando construir una identidad ancestral a partir de referencias tradicionales poco claras, como el caso de la celticidad de la gaita, con referirse a la “invención” de tradiciones religiosas de orígenes ancestrales, como lo son nuestras Tradiciones Nativas, que es quizá la excusa de muchos “gaiteros” que inventan antirrelatos sobre Cultos como la Wicca y el Druidismo, con la intención de menoscabar su legitimidad negándoles una antigüedad o tradición suficiente. La Tradición, ni puede ni debe caer en estas maquinaciones.

La Tradición no se inventa, en realidad se instituye, se conserva y se transmite, y lo contrario es que no existiese realmente o que de haber existido y no darse estas condiciones, desaparezca. Es muy sencillo, instituir, seguir o recoger una costumbre implica al grupo que se ocupa de ello, que mediante la transmisión a través del tiempo y frente a terceros les confiere una identidad propia y por lo tanto distinta de otros colectivos.

Y digo bien que una tradición no se inventa, porque hacerlo supondría desnaturalizar el fondo mismo que se le atribuye, que no es crear ad hoc una costumbre, queriendo asacarla, lo que supondría considerarla una pseudotradición, sino recoger una costumbre, doctrina, rasgo, práctica, rito, etc., y, como decimos, TRANSMITIRLA, del latín tradere (‘entregar, transmitir’), que de ahí es de donde viene el origen de la palabra tradición (traditio/onis).

Es cierto, que en ocasiones se suceden iniciativas interesadas en crear de la nada o a partir de antecedentes que nunca lo fueron, nuevas tradiciones con la etiqueta de antiguas, pero este tipo de iniciativa, léase fraude o manipulación, suele estar abocada al fracaso temprano.

Para que un conjunto de creencias y prácticas tomen las características identitarias que definen una Tradición, entiendo que deberían darse tres situaciones:

▪️Que existan previamente. Recoger unas costumbres, que existían con anterioridad.

▪️Que identifiquen a un grupo. Contribuir o definir la identidad de un colectivo.

▪️Que se transmitan. Traspasarlas a terceros, con la intención de perpetuarse.

Comprendiendo el objeto de este libro y el alcance que pretenden tener los autores con un enunciado (“La Invención de la Tradición”), no lo olvidemos, muy delicado, creo que por ser generalista ha de tenerse la precaución de no extrapolar los temas que trata, ni siquiera de soslayo, para crear una falsa idea de poder extenderlo al contexto religioso de nuestros Cultos Nativos. Y por otra parte, tampoco debería servirnos para justificar cualquier iniciativa que pretenda infravalorar la necesidad de conservar nuestras tradiciones, quizá con la peregrina idea que a fin de cuentas, muchas de ellas partan de supuestos “elegibles”, de inventar y seleccionar las referencias que más nos convengan, para “construir” una nueva identidad a la que podamos despojar lo que nos incomode de la original, aunque lleve su nombre.

Sí, es muy típico del pensamiento moderno suponer que podemos transformar el pasado a nuestro antojo, sin deudas ni consecuencias por alterar la Tradición que creemos representar, y hacerlo con la misma tranquilidad con la que criticamos a quienes sí las representan diciendo que las falsean (!).

En fin, creo que no podemos generalizar con todas las costumbres o tradiciones, ni mezclar lo ideológico (político) con lo religioso, pues la ideología usa la historia para JUSTIFICARSE, mientras que la religión recurre a ella para SOSTENERSE.

Moraleja: No es oro todo lo que reluce, pero tampoco es plomo todo lo que pesa.

© Fernando González

* https://www.facebook.com/photo.php?fbid=2549870571729761&set=a.301130856603755&type=3&sfns=mo

1.- Eric Hobsbawm y Terence Ranger (eds.) LA INVENCIÓN DE LA TRADICIÓN, VVAA 1ª Ed. 1983. En mi poder la edición de Editorial Crítica (2003).

2.- Armando Rodríguez Ruidíaz. LA GAITA, SUS ORÍGENES Y EVOLUCIÓN, p. 4.

3.- Rui Morais, Maria José Sousa, Javier Salido Domínguez. ARQUEOLOGÍA DE LA MÚSICA: GAITA, ÓRGANO HIDRÁULICO Y OTROS INSTRUMENTOS MUSICALES ROMANOS DE BRACARA AUGUSTA (BRAGA, PORTUGAL), p. 105. Portvgalia, Nova Série, vol. 35, Porto, DCTP-FLUP, 2014, pp. 101-116.

4.- https://www.farodevigo.es/sociedad-cultura/2014/09/24/situan-origen-palabra-gaita-vocablo/1099750.html

5.- http://www.tartan.galician.org/es/kilt.htm

6.- http://www.tartan.galician.org/es/historia.htm

7.Web cit.

8.Ibid.

Read Full Post »

Esto que vamos a decir aquí, no es la primera vez que lo hacemos. No es un tema nuevo, ni tan viejo como para considerarlo crónico. Como introducción, podemos afirmar que en el ámbito pagano se produce un intrusismo religioso que daña la credibilidad de nuestros Cultos, desvirtúa nuestros ritos y creencias y hace peligrar la supervivencia de nuestras Tradiciones.

Con intrusismo religioso, nos referimos en especial a la suplantación impía, premeditada y consciente de una identidad religiosa, por lo común sacerdotal, por parte de quienes sin tener la preparación, experiencia y trayectoria necesarias ni haber sido ordenados sacerdotes, dicen ser miembros de nuestros cleros y aprovechando esta potestad fingida, facilitan o venden la iniciación y el acceso al sacerdocio al margen de las reglas y las tradiciones de este oficio religioso.

Lo que motiva a estos individuos a actuar de manera tan irresponsable, entendemos que tanto puede ser por lucrarse a través de cursos y productos, como crear dependencias espirituales y filosóficas e incluso montar pseudotradiciones y corrientes eclécticas, que trivializan nuestra historia y raíces con el objeto de obtener la credibilidad que sustraen de otros, pero liberándose de dar cuentas de su falta de rigor. Atrapan al incauto con un relativismo exacerbado y en cuanto se descuidan, llevan pagados miles de euros por un título que no vale ni el papel del diploma; es más, suele suceder que todo Culto serio no les reconozca sino como incautos que han tirado su dinero a la basura.

Después de vivir diferentes casos y con la experiencia de haberlos sufrido directa e indirectamente, creemos que los rasgos más comunes por los que se puede reconocer a quienes se apropian indebidamente del sacerdocio, son:

– El bajo nivel o poco interés religioso/histórico de los individuos que crean estos grupos.

– La carencia de las pautas, los principios y valores religiosos de los Cultos que predan.

– Justificar el uso, que no las reglas, de las viejas religiones.

– Dar a sus “proyectos” de grupo, el nombre de Cultos precristianos o términos afines.

– El uso del eclecticismo, como sistema de creencias y prácticas.

– Hablar más de espiritualidad, que de religión.

– Despreciar la iniciación y ordenación, pero exigirla de sus seguidores.

– Lucrarse de su grupo y de sus simpatizantes.

Decimos que el intrusismo y la suplantación de identidad sacerdotal daña la credibilidad de nuestros Cultos, porque en la mayoría de las ocasiones estos individuos simulan pertenecer a una religión a la que no pertenecen y en la que no creen, además de que pretenden ejercer unas funciones sacrales careciendo de la instrucción, la experiencia y la perspectiva que caracteriza a los auténticos sacerdotes, no conocen la supervisión y orientación que proporciona un clero organizado ni han sido evaluados, ordenados y reconocidos por sus iguales. Con tantos inconvenientes y por su falta de conocimientos y preparación, alteran y transforman las creencias y prácticas que dan sentido a nuestras Tradiciones, vendiendo (sic) una idea demagógica y equivocada de nuestras religiones, que provoca que vaya desapareciendo el conocimiento de la original. Si unimos a esto, que buscan lucrarse, el daño es evidente.

Pero si hay algo peor que todo lo anterior, es la connivencia de muchos de quienes en teoría son miembros de auténticas Tradiciones religiosas y de personas individuales con conocimientos y sintonía con nuestras religiones paganas, pero incapaces de adaptarse a la disciplina religiosa y en especial la iniciática o no queriendo formar parte de ninguna, que por las razones que sean, inadaptabilidad, resentimiento o convicción, justifican si no es que colaboran con estos personajes: participando en sus actividades, defendiendo sus prácticas, arropando a sus gurús y cabecillas, etc.

Dicen, por ejemplo, que todas las religiones empezaron igual, con alguien que salió de la nada y creó algo nuevo, y siendo un decir muy temerario y nada documentado, se les olvida que aunque fuese cierto, ninguno jamás dijo ser sacerdote y representar un Culto ya existente en ese momento, dando directrices diferentes y contradictorias de esa misma religión, ni al contrario de la norma vendían cursos para hacer sacerdotes a sus seguidores o inventaban las prácticas de Cultos que ya tenían las suyas propias. Es que, no estamos hablando de alguien que presenta una nueva religión, sino que se presenta como sacerdote de una que ya existe. Siguiendo el ejemplo que suele poner una de mis hermanas, deberíamos preguntarnos, ¿quién de todos estos valedores del intrusismo, de necesitar cirugía elegirían operarse por alguien sin titulación pero que ha estudiado por su cuenta? ¿recurrirían al cirujano titulado o al que dice haberse inspirado a las puertas de un hospital? Y, si no ponemos nuestra salud física en manos de aquellos que suplantan a otros, ¿por qué deberíamos hacerlo con nuestra salud espiritual? Pues eso…

Remarcamos, que no estamos hablando de alguien que crea una nueva religión, sino de quien abre un nuevo negocio y para convencer a sus futuros clientes de su capacidad, simula pertenecer a una religión conocida y formar parte de su clero. No estamos en el mismo supuesto, pues, que plantean algunos para justificar estas iniciativas.

Ahora bien, no por lo anterior los Cultos Tradicionales estamos exentos de culpa, pues muchas veces con dejar hacer colaboramos en la irrupción de este tipo de personajes. Quizá, obviando nuestra responsabilidad como referentes de opinión más o menos leídos. Ya sea por egoísmo (no afecta a lo mío) o dejadez (para qué meterse en líos), hemos mirado demasiadas veces hacia el otro lado del problema, una no-acción que han aprovechado y puede acabar contagiando amplios espacios del Paganismo.

Hoy, por suerte, menos dos pseudoreligiones legalizadas que sangran a sus seguidores o ponen en manos de sus asociados inventar cultos nuevos, algún que otro inquisidor y varios “perdonavidas” de las Redes Sociales, a la vez no suelen pulular por nuestros espacios más de tres o cuatro charlatanes, que generalmente acaban su aventura tan pronto como tarde en cerrarse la cartera de sus seguidores o se les desenmascare, si bien es verdad que el mismo cuentista puede reciclarse y pasar de druida a wiccano o godi en menos de lo que tarda en actualizarse Facebook.

De todas formas, desde Wicca Celtíbera reiteramos la necesidad de replantearnos cómo afrontar este tipo de intrusismo, y en nuestra opinión creemos que si logramos darnos algunas directrices, podría ayudarnos a contrarrestar estas intromisiones. Por ejemplo:

– CUANDO SE APROPIEN DEL OFICIO SACERDOTAL DE UNA RELIGIÓN, SE APROPIAN DEL OFICIO SACERDOTAL DE TODAS LAS RELIGIONES.

– CUANDO UN CULTO DENUNCIE INTRUSISMO RELIGIOSO, LO DENUNCIAN TODOS LOS CULTOS.

– CUANDO SE ATAQUE A UN CULTO POR COMBATIR EL INTRUSISMO RELIGIOSO, SE ATACA A TODOS LOS CULTOS.

– TODOS LOS CULTOS REDOBLARÁN SUS ESFUERZOS POR DIVULGAR DE MANERA CONSTANTE, QUÉ ES UNA RELIGIÓN, EL SACERDOCIO Y LAS REGLAS COMUNES.

¿Seguir estos parámetros, es exigirnos mucho o nos compromete demasiado? Bien, cada cual somos muy libres de no considerar el intrusismo un problema o enfrentarnos a él como creamos conveniente. Wicca Celtíbera, siempre se ha manifestado en contra de aceptar que alguien se haga pasar por religioso, utilizar la religión para vender cursos iniciáticos o sacerdotales y por supuesto, del uso ilegítimo del oficio sacerdotal, por lo que siempre que hemos sido inquiridos sobre el particular, nos pronunciamos en este sentido. Nunca nos callamos ante actividades de este tipo, ni cuando nos afectaba ni cuando afectó a terceros, al extremo de no dejarnos intimidar por quienes utilizan las redes sociales para hacer campañas en nuestra contra por dar nuestra opinión. Porque, no hemos de olvidar que los vividores del Paganismo nos quieren callados, silenciar cualquier crítica a sus actividades, y es por eso que opinar en su contra lo consideran una agresión, considerando que la libertad de expresión es ese derecho que tienen ellos a decir lo que quieran y a que los demás se callen si no les van dar a la razón.

Por último y debido a los fakes que están saliendo contra nuestra Confesión por defender estos principios, hemos de aclarar que esta iniciativa no se ha concebido para perseguir, criticar o censurar a los demás por expresarse o hacer lo que estimen oportuno con su vida y creencias y que no tenemos intención, tiempo ni gana de fiscalizar a nadie, sino dejar claro que no vamos a aceptar como “normal” suplantar nuestros cleros, ni vamos a dejar de denunciar estas actividades y que nos esforzaremos aún más si cabe, para que las personas estén mejor informadas y prevenir presuntos fraudes. Creemos, que actuando así, con cabeza pero con firmeza, lograremos que los casos sigan siendo prácticamente residuales.

© Fernando González

Read Full Post »

14357350516221

La Confesión religiosa Wicca, Tradición Celtíbera, desea manifestar su gratitud a los Dioses por habernos bendecido con el crecimiento de nuestra Hermandad, tras la Iniciación de cinco nuevos hermanos.

Siendo una Tradición no proselitista, esto es, que no busca crecer más allá de garantizar su transmisión y núnca por encima de la responsabilidad que exige hacerlo, menteniendo siempre la calidad por encima de la cantidad, toda nueva Iniciación es tan importante como valiosa.

No entendemos la Iniciación como una meta, sino como el principio vital de un proceso de renovación personal, religiosa y espiritual que además de nutrir al Iniciado en su búsqueda de superación, renacimiento y enriquecimiento intelectual, haga de éste un hombre o mujer libre pero comprometido con el valor y la responsabilidad que suponen ser depositario de una Tradición a la que se debe a partir de iniciarse para garantizar su respeto, rigor y continuidad.

Por todo ello, queremos agradecer a nuestros nuevos hermanos haber alcanzado este Primer Grado y entrar por derecho propio a formar parte activa de la Tradición Celtíbera. Depositamos en ellos nuestra confianza y seguridad que su renacimiento revitalizará nuestra savia y hará posible que Wicca Celtíbera siga viva más fuerte una generación más.

Bienvenidos a la que es vuestra casa y vuestro Camino, Galo, Stephi, Marga, Akela y Sol. Que el Sol os ilumine, que la Luna os guarde y que el Árbol os guíe a partir de ahora.

 

Fernando González

Brueisamos Kombalkores Bintoi

Confesión religiosa Wicca, Tradición Celtíbera

1435733969900

Read Full Post »

 

SuperPhoto_140809075742

BRUJERÍA TRADICIONAL vs WICCA TRADICIONAL, UN PUENTE SIN ORILLAS (II)

En 2013 dejamos inconcluso un artículo que llamó mucho la atención y provocó una gran polémica entre la Comunidad Pagana, porque tocamos materias tabú de las que nadie quería hablar sin el beneplácito, la bendición o el preceptivo nihil obsta de lo políticamente correcto y su línea editorial, quedando pendiente un segundo escrito sobre la Wicca Tracicional.

Al objeto de rematar ese trabajo y afrontar el nuevo ciclo menos cargados de “debes” y más dispuestos a afrontar nuevos retos y escenarios, doy cumplimiento a nuestra deuda y escribo la segunda parte del mismo[1]

IMG_131410579252210Quiero dedicar el primer artículo de este nuevo años 2015 a lo que creo es lo único que tiene y ha dado sentido a mi vida, que siempre ha estado conmigo en lo bueno y en lo malo, que nunca me ha decepcionado, a la raíz de un árbol demasiado grande para contenerle y que no solo ha germinado sino que atravesó mi corazón hasta romperlo, nutriéndome y alimentándose de mi a un tiempo. Quiero empezar este año hablando de La Vieja Religión.

Y voy a hacerlo con datos y no desde un punto de vista poético, para el que ya hay gente verdaderamente inspirada, o imponiendo por sí sola mi opinión a los demás bajo el “yo pienso” o el “yo entiendo“, que como sabemos en ocasiones acaba siendo mera retórica para justificar que se acepten sin recelo, ideas y opiniones que adolezcan de sustancia y disfracen nuestra inseguridad.

El título de este trabajo, El Arte de la Wicca, es causal, premeditado y consciente, como vamos a comprobar en un instante. No se trata de un recurso literario ni un juego de palabras, sino del significado etimológico REAL, de la palabra witchcraft (Brujería).

Es un pequeño extracto de una obra mucho más prolija en la que estoy trabajando y de la que quiero dejar hoy aquí esta muestra, como testimonio de una realidad tércamente ignorada, aportando nuestro particular granito de arena a un resurgimiento imparable de los viejos Cultos nativos indoeuropeos, del que la Wicca, precisamente por ser Wicca, nunca debió desligarse.

No dudo que en este punto más de uno empezará a removerse en su asiento, que mirará con escepticismo el título y pensará con qué nueva extravagancia vaya a encontrarse. Espero decepcionar sus expectativas.

IMG_12042449046985Es innecesario pararnos a especular en la “aparición” del término witchcraft, porque tenemos su construcción etimológica perfectamente identificada y sabemos sin lugar a dudas que es de raíz indoeuropea, cuya evolución en el anglosajón deja referencias ya incluso en la Alta Edad Media, periodo en el que podemos documentarla gracias a los manuscritos que han llegado hasta nosotros.

Para todos aquellos que entiendan la Brujería (en este trabajo léase su versión anglófona de Witchcraft) como un término disociado de la Wicca, hemos de empezar diciendo que más allá de la opinión de cada cual, están las evidencias empíricas (paleográficas y etimológicas en este caso) para corregir los enunciados infundados y para disponer el uso adecuado que hemos de dar a las palabras.

Así, una palabra no es ni conlleva lo que a cada cual le interese en cada momento, sino lo que en y por sí misma signifique. Cuestión siempre secundaria, circunstancial y temporal será el uso y argot donde utilizar después la misma; que ha sido, precisamente, lo que ha ocurrido en este caso: que hemos alterado el origen, el significado y el uso del término witchcraft para amoldarlo a una necesida subjetiva y secundaria ¡la de no seguir peleándonos contra nosotros mismos!

Pero el problema va mas allá, que no está solo en modificar el significado de witchcraft, sino en pretender hacer pasar o convertir nuestra interpretación en el significado original.

De hecho se ha buscado durante décadas “amoldar” la propia palabra “witchcraft” a tantos significados diferentes al auténtico, que hemos acabado enterrando el significado original, que está perfectamente localizado bajo una losa de opiniones equivocadas.

224495_111521192334643_837708298_nb

Es conocido que el término witchcraft (brujería) proviene del anglosajón:

witchcraft (n.) Old English wiccecræft “witchcraft, magic,” from wicce (see witch) + cræft  “power, skill” (see craft). Witchcraft was declared a crime in English law in 1542; trials there peaked in 1580s and 1640s but fell sharply after 1660. The last, in 1717, ended in acquittal. The Witchcraft Act was repealed 1736.[2].

Pero quizá no tenga la misma publicidad que la deconstrucción etimológica sea, por lo tanto:

WITCHCRAFT – WICCECRÆFTE – WICCE (WITCH) + CRÆFT (CRAFT)= EL ARTE O EL DOMINIO DE LA WICCA

Introduje la traducción del sentido etimológico de craft como dominio, creyendo que quizá pueda entenderse mejor el uso y significado literal, que sería el de habilidad, conocimiento, podervirtud, destreza, fuerza, arte… si bien este último enunciado, el “arte” de la Wicca, por más poético y evocador, es el que cuenta con más partidarios:

craft (n.) Old English cræft (West Saxon, Northumbrian), -creft (Kentish), originally “power, physical strength, might,” from Proto-Germanic *krab-/*kraf- (cognates: Old Frisian kreft, Old High German chraft, German Kraft “strength, skill;” Old Norse kraptr “strength, virtue”). Sense expanded in Old English to include “skill, dexterity; art, science, talent” (via a notion of “mental power”), which led by late Old English to the meaning “trade, handicraft, calling,” also “something built or made.” The word still was used for “might, power” in Middle English. Use for “small boat” is first recorded 1670s, probably from a phrase similar to vessels of small craft and referring either to the trade they did or the seamanship they required, or perhaps it preserves the word in its original sense of “power.”[3].

Siendo un bello enunciado, que lo es y al que no me duelen prendas recurrir, creo que hemos abusado un poco del mismo teniendo en cuenta que de lo que estamos hablando no es de ningún “arte”, sino de la habilidad y el dominio de un conocimiento ancestral, el de lo sagrado, el de la comunicación e intermediación con/de lo Divino para explicar el Culto del que procede[4].

Y puestos a abusar, me quiero permitir la observación sobre un abuso no ya etimológico, sino histórico, que resume el cajón de sastre en el que se ha convertido el estudio de la Wicca: se afirma sin pudor ninguno, que el término de “el Arte de los Sabios” referido a la Wicca, sea una interpolación masona de las que dicen, con más obstinación que tino, abundan en la Vieja Religión.

im98820525-navalcan-estatua-menhirEs difícil entender cómo es posible que la masonería de los ss. XIX y XX e.a., pudiera haber influido en la lengua anglosajona de la Alta Edad Media o en la indoeuropea de hace 7.000 años. Pero nos ayuda a comprender las razones por las que haya un sector empecinado en no valorar la historia de la Wicca más allá de mediados del s. XX e.a.: si no hablamos de lo que no queremos reconocer, si hacemos como que no está, evitamos tener que explicar por qué no coincide con lo que defendemos.

De la misma manera, es una pérdida de tiempo seguir especulando con el origen del término “witch“, porque también lo sabemos, porque lo tenemos delante y porque no es otro que el de “wicce“… sí, el femenino de “wicca“:

witch (n.) Old English wicce “female magician, sorceress,” in later use especially “a woman supposed to have dealings with the devil or evil spirits and to be able by their cooperation to perform supernatural acts,” fem. of Old English wicca”sorcerer, wizard, man who practices witchcraft or magic,” from verb wiccian “to practice witchcraft” (compare Low German wikken, wicken “to use witchcraft,” wikker, wicker “soothsayer”).

OED says of uncertain origin; Liberman says “None of the proposed etymologies of witch is free from phonetic or semantic difficulties.” Klein suggests connection with Old English wigle “divination,” and wig, wih “idol.” Watkins says the nouns represent a Proto-Germanic *wikkjaz “necromancer” (one who wakes the dead), from PIE *weg-yo-, from*weg- (2) “to be strong, be lively” (see wake (v.)).

That wicce once had a more specific sense than the later general one of “female magician, sorceress” perhaps is suggested by the presence of other words in Old English describing more specific kinds of magical craft. In the Laws of Ælfred (c.890), witchcraft was specifically singled out as a woman’s craft, whose practitioners were not to be suffered to live among the West Saxons:

Ða fæmnan þe gewuniað onfon gealdorcræftigan & scinlæcan & wiccan, ne læt þu ða libban.”

The other two words combined with it here are gealdricge, a woman who practices “incantations,” and scinlæce”female wizard, woman magician,” from a root meaning “phantom, evil spirit.” Another word that appears in the Anglo-Saxon laws is lyblæca “wizard, sorcerer,” but with suggestions of skill in the use of drugs, because the root of the word is lybb “drug, poison, charm.” Lybbestre was a fem. word meaning “sorceress,” and lybcorn was the name of a certain medicinal seed (perhaps wild saffron). Weekley notes possible connection to Gothic weihs “holy” and German weihan “consecrate,” and writes, “the priests of a suppressed religion naturally become magicians to its successors or opponents.” In Anglo-Saxon glossaries, wicca renders Latin augur (c.1100), and wicce stands for “pythoness, divinatricem.” In the “Three Kings of Cologne” (c.1400) wicca translates Magi:

Þe paynyms … cleped þe iij kyngis Magos, þat is to seye wicchis.

The glossary translates Latin necromantia (“demonum invocatio”) with galdre, wiccecræft. The Anglo-Saxon poem called “Men’s Crafts” has wiccræft, which appears to be the same word, and by its context means “skill with horses.” In a c.1250 translation of “Exodus,” witches is used of the Egyptian midwives who save the newborn sons of the Hebrews: “Ðe wicches hidden hem for-ðan, Biforen pharaun nolden he ben.” Witch in reference to a man survived in dialect into 20c., but the fem. form was so dominant by 1601 that men-witches or he-witch began to be used. Extended sense of “old, ugly, and crabbed or malignant woman” is from early 15c; that of “young woman or girl of bewitching aspect or manners” is first recorded 1740. Witch doctor is from 1718; applied to African magicians from 1836.

At this day it is indifferent to say in the English tongue, ‘she is a witch,’ or ‘she is a wise woman.’ [Reginald Scot, “The Discoverie of Witchcraft,” 1584]“.[5].

Y este significado está perfectamente contrastado por la paleografía. Prueba de ello y a tenor de la referencia precedente, son las Homilias Anglosajonas de Elfrico (s. IX e.a.):

Original anglosajón: “Se cristena mann ðe on ænigre þissere gelicnysse bið gebrocod, and he ðonne his hælðe secan wyle æt unalyfedum tilungum, oððe æt wyrigedum galdrum, oþþe æt ænigum WICCECRÆFTE, ðonne bið he ðam hæðenum mannum gelíc, þe ðam deofolgylde geoffrodon for heora lichaman hælðe, and swa heora sawla amyrdon. Se ðe geuntrumod beo, bidde his hæle æt his Drihtne, and geðyldelice þa swingla forbere; loc hú lange se soða læce hit foresceawige, and ne beceapige na ðurh ænigne deofles cræft mid his sawle ðæs lichaman gesundfulnysse; bidde eac góddra manna bletsunge, and æt halgum reliquium his hæle gesece. Nis nanum cristenum menn alyfed þæt he his hæle gefecce æt nanum stane, ne æt nanum treowe, buton hit sy halig rode-tacen, ne æt nanre stowe, buton hit sy halig Godes hus: se ðe elles deð, he begæð untwylice hæðengild. We habbað hwæðere þa bysne on halgum bocum, þæt mot se ðe wile mid soðum læcecræfte his lichaman getemprian, swa swa dyde se wítega Isaias, þe    worhte ðam cyninge Ezechie cliðan to his dolge, and hine gelácnode.” (La mayúscula y negrita es mía)

Traducción al inglés: “The christian man, who in any of this like is afflicted, and he then will seek his health at unallowed practices, or at accursed enchantments, or at any WITCHCRAFT, then will he be like to those heathen men, who offered to an idol for their bodies’ health, and so destroyed their souls. Let him who is sick pray for his health to his Lord, and patiently endure the stripes; let him behold how long the true Leech provides, and buy not, through any devil’s craft, with his soul, his body’s health; let him also ask the blessing of good men, and seek his health at holy relics. It is not allowed to any christian man to fetch his health from any stone, nor from any tree, unless it be the holy sign of the rood, nor from any place, unless it be the holy house of God: he who does otherwise, undoubtedly commits idolatry. We have, nevertheless, examples in holy books, that he who will may cure his body with true leechcraft, as the prophet Isaiah did, who wrought for the king Hezekiah a plaster for his sore, and cured him.” (La mayúscula y negrita es mía) [6].

Cosa importante es que veamos cómo no solo es que la Wicca tenga relación con la Brujería, sino que además wicca es el sentido, origen y significado, el sujeto que construye la palabra brujería, sin la cual sería imposible entenderla.

Oxford Bodleian Library ms 264 fol 181 v

Sin wicca el término brujería no puede existir o dicho de otra forma, la Brujería SIEMPRE ha significado el dominio, el arte o el conocimiento de la Wicca. Por lo tanto, por mucho que se intente disociar ambos conceptos, no es más que un error, verbigracia, conceptual, además de empírico, pues hay un solo concepto: la Wicca.

Y como quiera que una de las letanías más repetidas a lo largo y ancho de la Red y en toda tertulia, programa o conferencia mollar allá donde las haya, viene siendo eso de que la Brujería y la Wicca no son lo mismo, que son Cultos diferentes, no está de menos decir que no, que es falso, que son ellos y solo ellos -quienes lo dicen- los que pese a la historia y los hechos pretenden que esto sea así. Que la Brujería y la Wicca SON la misma cosa, que la una explica a la otra por lo mismo que la otra contextualiza a la una.

Deberíamos acostumbrarnos a ser exigentes con los mensajes que nos adoctrinen y cuando se oigan o lean afirmaciones de este calibre, se pidan argumentos y datos y no solo testimonios de fe.

Bien, siguiendo con el argumento y como todos deberíamos saber, aunque no se enseñe ni se divulgue con el interés que merece, el término wicce que construye witchcraft, como ya hemos dicho es el femenino de Wicca, que a su vez es un palabra de origen indoeuropeo (ie.) que podríamos traducir tanto como el objeto seleccionado de la ofrenda o del sacrificio (la víctima), como la persona especializada en la selección y el sacrificio (el sacerdote):

Root: u̯eik-1. English meaning: to choose, filter. German meaning: `aussondern’ Material: Ai. vinákti, vivékti, vevekti `sondert, siebt, sichtet’, Part. viktá-; Kaus. vecáyati; av. ava-vaēk- ausscheiden,aussuchen’;ausderBedeutungzu gottesdienstlichen Zwecken aussondern’ entspringt die des `Weihens’, weshalb hierher lat. victima `Opfertier, Opfer’, beruhend auf einemi-oder u-Stamm, *vikti-s bzw. *viktu-s `Weihung’; got. weihs `heilig’, as. wīh- ds., ahd.wīh, wīhi ds., vgl. mhd. (ze) wīhen nahten, woraus nhd. Weihnachten; aisl. vē- n. `Heiligtum, Tempel’, as. wīh m. `Tempel’, ags. wēoh, wīg m. `Götterbild’; abgeleitetes Vb. got. weihan, altisl. vīgja, as. wīhian, afries. wīa, wīga, ahd. wīhen `weihen’; mit Intensivgemination germ. *wik-kan- `Zauberer’: ags. wicca m. ds., wicce `Zauberin’ (engl. witch); md. wicken `zaubern’, wicker `Zauberer, Wahrsager’; ohne Geminata: ags.wigol `zum Wahrsagen gehörig’, wiglian `wahrsagen’, mnd. wickelen; eine Variante *u̯eig- (?) in umbr. eveietu `electum’ (*ek-u̯eigētum?). References: WP. II 232, WH. II 782; See also: Beziehung zu u̯eik- u̯eigh- `biegen’ usw. ist nicht ausgeschlossen. Pages: 1128[7].

El término ie. +ueik/+weik (sacrificio/sacrificador), se ha llegado no muy acertadamente a solapar o alternar quizá por homofonía o por extensión y por supuesto después por interés, con el también ie. +ueid/+weid (ver, saber), cuando son raices distintas que siguen trayectorias diferentes, si bien haciendo una interpretación abierta sí que podrían encontrarse siquiera alegóricamente.

Tanto es así que relacionamos wicca con wittan sin que tengan cruce etimológico alguno. Gardner refiriéndose a Witchcraft como el Arte de los Sabios identifica equivocadamente witch como sabio, aunque witch no viene del ie. +uied, ver, saber[8], del que derivaría wittan, sino del ie. +ueik, víctima ó encargado -del sacrificio-, wicca[9]. Dicho esto, ni Gardner iba mal encaminado ni es un término que nos sea ajeno y que no podamos utilizar, que lo hacemos, y que por lo tanto no podamos sentirnos identificados con él; siempre, eso sí, que tengamos claro los conceptos.

Quizá muchos no haríamos esta salvedad si no fuese porque, como digo, se ha solapado el término, pero es que también se ha utilizado para justificar el falso modernismo de la Wicca y lo que es peor, para ocultar el hecho que Brujería y Wicca son la misma cosa, algo que para Gardner es muy probable no necesitase matizar, pero que como quiera que se está utilizando para “distraer” de qué sabiduría estamos hablando, que es de la wiccana y no de ninguna otra, se nos exige recordarlo.

Que sí, que decir que la Brujería es el Arte de los Sabios no desdora el sentido de la palabra, siempre y cuando no tratemos de distraer la atención de que es sobre la Wicca de lo que habla.

Sobre el origen etimológico del lat. víctima, escribe Elena Pingarrón Seco, Catedrática de Latín, en el portal web Etimologías de Chile: “Es un viejo término religioso que significa “lo que es resultado último de una elección o selección para ser ofrendado a los dioses”. Aunque algunos tienen dudas al respecto por las vinculaciones del término a las prácticas etruscas, los indoeuropeístas relacionan este vocablo con una raíz indoeuropea *weik-2 (elegir, seleccionar, filtrar) presente en los vocablos de diferentes lenguas indoeuropeas[…]”[10].

Por cierto que la referencia dada por Pingarrón, aunque sea alusiva también nos deja un amplio campo alegórico incluso desatendiendo su vinculación religiosa, por que vernos como aquellos que podemos elegir y que hemos sido seleccionados, tampo desmerece la grandeza de esta Religión.

Con todo, siempre estará mucho más cerca de la realidad un Gardner que alee diferentes raíces lingüísticas indoeuropeas para explicar un concepto singular mediante un término similar, que la opinión ya de rábulas o de quienes tratan de explicarle, mejor sería decir justificarse ellos, a través de conjeturas infundadas.

1406992834826Resumiendo, el significado de Brujería ES el arte o el dominio de la Wicca, por lo mismo que Wicca ES la religión de las personas conocedoras y especializadas de los oficios religiosos en los Cultos indoeuropeos y proto-indoeuropeos… y todo lo demás, pues eso, “palabrería”.

Como gremio o casta en sí misma, muy bien podría entenderse a través de lo que los druidas y el Druidismo son y significa para y entre los pueblos celtas.

Wicca es un término cultual de origen indoeuropeo, que da nombre a la especialización de las personas encargadas de los oficios religiosos, de aquellos que ofrendan (sacrifican) a los Dioses: los sacerdotes.

Y decimos mejor sacerdotes que chamanes aún a costa que ambos tengan cabida, sabiendo que la construcción trifuncional propia de los pueblos indoeuropeos, define claramente como una de las funciones destacadas, la sacerdotal.

La Wicca es pues, el puente espiritual y mágico que une el Neolítico con la Edad de Bronce, el paso del Chamanismo a la Religión, la fuente de los Cultos de la Fertilidad y de la Fecundidad, de la sacralización de los Ciclos Vitales, la Cultura Megalítica y de los proto-sacerodcios de los pueblos indoeuropeos. Y nosotros en tanto tratemos de revitalizarla, sostenerla y reconstruirla a través de sus diferentes Tradiciones, desde o como la Brujería Tracicional, seremos sus transmisores y custodios.

Al ser los Cultos wiccanos una consecuencia religiosa de los pueblos indoeuropeos y siendo los pueblos indoeuropeos una pluralidad en sí misma, no puede existir una Tradición Wicca o una Brujería Tradicional que sea la primera y menos la única.

Si alguna Tradición Wicca reclama su originalidad desde la Brujería Tradicional, lo hará en tanto identifique su propia corriente dentro de dicha Tradición y sin que afecte al resto. Para poder explicarlo mejor: que el Catolicismo sea un Culto Cristiano, no quiere decir que sea el único Culto cristiano, el primero de los Cultos cristianos ni el más cristiano de todos los Cultos. Podrá decirlo, cómo no, pero será mentira. Y ya no decir si además se presenta como el auténticamente judío.

Puesto que la Brujería es el arte o el dominio de la Wicca (sic), la Brujería no puede ser un concepto diferente al de Wicca. Son la misma cosa: una palabra (wicca) construye a la otra (brujería), es más: sin la Wicca, la Brujería no tiene sentido ni como palabra ni como continente de nada.

Como la Brujería es el arte o el dominio de la Wicca, o lo que es lo mismo, la especialización sacerdotal en los Cultos indoeuropeos, la Brujería Tradicional es la propia o referida a las religiones indoeuropeas, aquella que se haya transmitido por y desde estas fuentes religiosas.

Siendo que la Brujería Tradicional es aquella que define a los Cultos wiccanos, los Cultos wiccanos no pueden ser diferentes de la Brujería Tradicional.

Al estar definidos los Cultos wiccanos originales como Brujería Tradicional, ni puede haber una Tradición Wicca que no sea Brujería Tradicional, ni puede existir una Brujería Tradicional que no defina a alguna Tradición Wicca.

Por ser las Tradiciones Wicca diferentes ramificaciones de los Cultos indoeuropeos, condición necesaria para ser Tradiciones, no pueden existir Tradiciones Wicca que no se correspondan con los Cultos indoeuropeos.

Y si hay Cultos que se digan wiccanos que no tengan esa originalidad indoeuropea en su raíz y principios, no serán Tradicionales, por lo mismo que si no son Tradicionales, serán eclécticos o no serán wiccanos.

Siendo la Brujería Tradicional exponente de los Cultos Wicca y los Cultos Wicca referente de los Cultos indoeuropeos, los Cultos Wicca no son neo-paganos, sino paganos. Pretender que deba existir una transmisión ininterrumpida, nominal y contrastable es ridículo, es una exigencia subjetiva e impuesta de cuño judeocristiano, que por cierto ningún Culto judeocristiano puede justificar para sí mismo.

IMG_31280242966325

Muy al contrario, serán las doctrinas y el sistema de creencias y ritos de estas religiones, que se mantengan o rescaten dentro de su evolución natural o desarrollo, conservando los patrones cultuales de sus orígenes, las que puedan atestiguar su antigüedad, y no que su Culto haya o no haya podido transmitirse mediante filiación ininterrumpida desde el Paleolítico… ¡menuda imbecilidad!

 Cuando los mismos cristianos son incapaces de justificar más allá del mito, una transmisión original desde Cristo a Nicea, en 150 años de prohibición y algunos periodos de persecución, cuánto menos se nos puede exigir a los Cultos paganos que hagamos lo propio, tras 1.600 años de prohibición y 1.500 años de persecución.

Bien es cierto que el linaje, el conocimiento de la línea iniciática dentro de la Tradición, es propio aunque no exclusivo de la Wicca, pero no como un fundamento teológico, sino como una medida de contextualización, de reconocimiento de la filiación y de la trayectoria. Como también es lógico suponer, que tras siglos de persecuciones, éste no puede valorarse y menos exigirse más allá que a partir del establecimiento de las leyes públicas que lo permitan y que, por lo tanto, toda discusión previa a la Libertad Religiosa sobre el mismo, es una forma inútil de entreternos con el sexo de los ángeles.

No, es nuestra línea religiosa, nuestra teología, nuestras creencias y ritos, los que deberán definirnos como Tradición, lo que nos defina, en fin, como Wicca Tradicional, neo-wicca (Wicca mal llamada “ecléctica”) ó pseudo-Wicca.

Cuando hablamos desde el conocimiento de los términos que utilizamos, todo parece cobrar sentido. De la misma forma que cuando algunos nos quieren explicar estos mismos conceptos a partir de sus impresiones e interpretaciones personales, las piezas no encajan… y lamentándolo mucho, en este “puzzle” no vale recortarlas.

Finalmente y sabiendo lo grueso de este artículo por lo que se dice y por lo que no se dice, antes de que saquemos nuestras propias conclusiones, rogaría que volviésemos a repasar las notas al pie. Y cuando ya lo tengamos claro, releerlas de nuevo.

©Fernando González-Wicca Celtíbera

________________________________

1.- BRUJERÍA TRADICIONAL vs WICCA TRADICIONAL, UN PUENTE SIN ORILLAS (I)

https://wiccaceltibera.wordpress.com/2013/07/29/brujeria-tradicional-vs-wicca-tradicional-un-puente-sin-orillas/

2.- ONLINE ETYMOLOGY DICTIONAY

(http://www.etymonline.com/index.php?allowed_in_frame=0&search=witchcraft&searchmode=none)

3.- ONLINE ETYMOLOGY DICTIONARY.

(http://www.etymonline.com/index.php?term=craft&allowed_in_frame=0)

4.- El término “arte” aquí no lleva implícito el significado de “manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros” (2a. acep., DRAE), sino el de “virtud, disposición y habilidad para hacer algo” (1a. acep., DRAE).

5.- ONLINE ETYMOLOGY DICTIONAY

(http://www.etymonline.com/index.php?allowed_in_frame=0&search=wicca&searchmode=none)

6.- Elfrico. The Homilies of the Anglo-Saxon Church: Containing the Sermones Catholici or Homilies of Ælfric in the Original Anglo-Saxon With an English Version, Volume I.

7.- Wicca. Indogermanisches Etymologisches Woerterbuch, Julius Pokorny, pág. 1128:

(http://starling.rinet.ru/cgi-bin/response.cgi?single=1&basename=%5Cdata%5Cie%5Cpokorny&text_recno=2112&root=config)

8.- Ejemplos de sustituir “d” por “t” son habituales, lo tenemos en el caso de otras lenguas indoeuropeas, como en el celtibérico (ci.), donde vemos ci. tamai (ie. *dhH1-meH2) ó ci. Teiuo (ie. *deiwo).

9.- Para la etimología de +weid: Edward A. Roberts, Bárbara Pastor, Diccionario Etimológico Indoeuropeo de la Lengua Española. Págs. 189-190.

10.- http://etimologias.dechile.net/?vi.ctima

Read Full Post »

tumblr_mcglp11ZTG1rjdemoo1_500Para encarar esta reflexión -que es lo que a priori pretende ser- como un avance de un trabajo posterior más elaborado, voy a ceñirme sobre todo a una convicción antes que a una teoría o hipótesis documentada que pretenda resolver el escollo que ha supuesto partir de la base que, al referirnos a los términos brujería y wicca, lo hagamos desde márgenes diferentes de un mismo río.

Dicho lo cual, me gustaría que no se interprete mi sinceridad como un interés, una intuición o un deseo romántico por justificar una creencia, sino como el resultado de una experiencia vital y estudiada que en modo alguno pretende eludir el valor de la prueba o carezca de hechos y evidencias para poder llegar a esta conclusión, sino que busca sembrar la necesidad de un debate incómodamente relegado a una lista cada vez más extensa de tareas pendientes, que la Vieja Religión va a tener que afrontar más tarde o más temprano.

También soy consciente y porque creo que debido a intereses creados durante cuatro décadas mal contadas de individualismos, competencias y desencuentros, que este planteamiento lo más probable es que vaya a suscitar resquemores y reabrir heridas que se mantienen obcecadamente mal cerradas desde entonces, con el único objeto de crear una serie de Cultos y Tradiciones “burbuja” desde los que cada cual pueda proteger su parcela de razón de ser cuando no pseudo-identitaria.

De una parte tenemos tradiciones wiccanas fuertemente atrincheradas en adoctrinar sobre la diferencia existente entre la Brujería Tradicional y la Wicca Tradicional. De otra parte, claro, existen grupos y asociaciones de Brujería Tradicional totalmente convencidos que la Wicca es una intromisión que ha usurpado, en buena medida, rasgos de su propia identidad para concebirse históricamente. Y también existimos, que haberlos haylos aunque seamos los menos seguramente o los que menos ruido hagamos, quienes entendemos que son y han sido siempre la misma cosa.

Hasta bien entrados los años 50 y mejor durante la década de 1960 esta dicotomía no tuvo apenas sentido más allá de unos pocos desencuentros y conflictos nominales antes que religiosos o espirituales que se fraguaron en el Reino Unido, a partir básicamente de la iniciativa de Gerald Gardner a la hora de aprovechar la derogación de las últimas leyes contra la Brujería en este país, para presentar públicamente la Brujería Tradicional como un Culto aún vivo.

Antes y durante un buen tiempo después, la Wicca no existía como referencia diferencial y no había más controversias que las relativas a comprender el Culto desarrollado a través de Gerald Gardner (la Brujería) como demasiado imbuido quizá de préstamos ocultistas y esotéricos antes que reconstruccionista o hereditario, o haberse tomado demasiadas licencias ajenas a la Tradición para adaptar la Brujería al siglo XX. Persistían, eso sí, las diferencias y conflictos eminentemente personales que no puedo entender probablemente más allá de la envidia, una competitividad innecesaria y por lo tanto desmedida o la endogamia.

Con todo y con eso aún al final de la década de 1970 y principio de los años 80 resulta cuanto menos paradójico comprobar, que wicca y brujería, en palabras de sus máximos exponentes por aquél entonces, eran términos que se seguían usando indistintamente  y por igual para referirse a la Vieja Religión.

.

  • QUÉ ES HECHICERÍA

hechicerasTampoco podemos dejar a un lado otro de los típicos estereotipos de este problema que está siendo muy difícil despejar, que es confundir Brujería con Hechicería.

La hechicería es una práctica común tanto en la Brujería como en otras creencias diferentes y la Brujería un Culto religioso en el que se enseña, conoce y se puede practicar la hechicería. Podríamos decir que todo brujo es hechicero porque aprende a utilizar estas prácticas en su preparación, si bien un hechicero no tiene por qué ser brujo porque no haya podido o querido iniciarse en la Brujería.

La Hechicería puede o debe concebirse como un conjunto de prácticas “mágicas” -con todas las reservas también para el uso de esta palabra-, que una persona individual o en grupo, por iniciativa, por aprehensión o por costumbre lleve a cabo sin que tenga por qué mediar lo religioso.

La Brujería jamás podrá estar separada de lo religioso, porque dejaría inmediatamente de serlo, se descontextualizaría. Hay que entender antes la diferencia entre el conocimiento y la práctica de una materia dentro de un Culto, y el reconocimiento de esa materia como un Culto en sí mismo, que es lo que entiendo se pretende y que al confundirlo se induzca al error.

Esto viene a colación porque muchos hechiceros equiparan su práctica con la Brujería, esto es, aunque no sean conscientes o incluso rechacen reconocerla como una religión concreta, dan por sentado que el wiccano al no ser estrictamente hablando un brujo como ellos se entienden, de alguna forma esté invadiendo una parcela de la que se sienten herederos y depositarios. Y así, nos hemos encontrado con un sinfín de opiniones, muchas elaboradas y eruditas pero en su gran mayoría tan dispares y estrafalarias como personales, que han fomentado y prolongado aún más una diferenciación que a mi parecer es absolutamente ficticia.

Como hechicerías hay muchas, hasta el punto de poder acabar siendo tantas como personas pues no deja de ser el ejercicio de unas prácticas para la obtención de unos resultados al margen de las creencias, “brujerías” -se dicen- también. La Brujería, que hace referencia a un Culto o crisol de otros posteriores que surge marcado con unos condicionantes religiosos inherentes, choca abiertamente por lo tanto con la libre interpretación de quienes quieren o entienden que deben ser reconocidos como brujos siendo hechiceros.

Cuestión al margen de esta situación hemos de tratar el que hay quienes conciben y practican la Brujería como un Culto religioso diferente a la Wicca. En este caso entiendo que vuelven a mezclarse las cuestiones personales de quienes serán  protagonistas de su popularización y de las corrientes que liderarán o se generarán a partir de ellos, con el Culto propiamente dicho, que pese a matices y opiniones, sigue siendo el mismo para ambas.

Ahora que hemos despejado la primera incógnita: entender la diferencia entre brujería y hechicería, será cuando nos sea más sencillo recalar en lo que podamos definir como Brujería Tradicional, que es en definitiva a lo que todos y desde un principio hacían -y hacemos algunos igualmente en estos días- referencia.

.

  • QUÉ ES BRUJERÍA

brujería

Como los diccionarios por lo común y salvo los especializados -e incluso éstos según y cómo-, aún están fuertemente influenciados por el cristianismo o parten de una apreciación o percepción social cuando no sesgada, “contaminada” por la moral imperante, recurrir libremente a ellos volverá a retrotraernos al problema anterior, a que siguen confundiendo hechicería y brujería. Deberemos, pues, basarnos en la etimología de las palabras para entender desde su origen lo que significan y lo que nos transmiten.

La palabra española brujería tiene el hándicap de que desconozcamos su significado concreto y tampoco ha tenido una atención superlativa resoloverlo, seamos sinceros, si bien existen trabajos que incomprensiblemente se dejan al margen y que apuntan a que además de que seguramente sea una palabra pre-romana, pueda estar relacionada con la raíz celta *brough (lo que esta en un alto, elevado, por encima de ó sobre) como apelativo de las personas sabias encargadas del Culto, aquellas que practicaban y oficiaban en las viejas religiones pre-cristianas. Una raíz que daría nombre a construcciones elevadas (*briga) y como no es complicado deducir, también a una de las Diosas más universales de la mitología celta (Brigantia/Brigith).

Que brujería quizá no fuese un término impuesto por el cristianismo, sino propio, indígena y por lo tanto libre, al menos en su concepción y uso original, de rasgo peyorativo alguno, es algo que puede desprenderse de la reflexión de Lope de Barrientos (1382-1469 e.a.) en su Tractado de las Adivinanças… “qué es, e qué cosa es esto que se dize que ay unas mugeres que se llaman bruxas, las quales creen e dizen que de noche andan con Diana, deesa de los paganos, con muchas e innumerables mugeres caualgando en bestias, e andando, e passando por muchas tierras e logares, e que pueden aprouechar e dañar a las criaturas”.

Y es que, obviamente, sería muy cuestionable suponer que alguien pueda escojer autodenominarse de tal forma que la palabra por la que se identifique le denigre, sea infamante, que le marque negativamente hasta el punto de elegir considerarse abiertamente un paria despreciado en su entorno, bajo un epíteto que le vincule a crímenes castigados con la pena capital

¿Alguien cree probable que un violador de menores quiera presentarse en su tarjeta de visita como Fulanito de tal“, pedófilo? Y si esto nos parece del todo absurdo ¿cómo es que suponemos sin pestañear que las brujas hubiesen podido reconocerse así mismas en plena Edad Media y ante una sociedad inquisidora y fundamentalista judeocristiana, bajo un término que las señale como adoradoras del diablo y asesinas de niños?

Bajo este prisma, es más que razonable suponer que la palabra Brujería no debió tener originalmente para los brujos ningún significado negativo, más bien al contrario, que sería el clero quienes desvirtuarían el significado real de la misma.

No es baladí recurrir a los testimonios de los primeros cristianos frente al paganismo europeo, al objeto de identificar sus Cultos como Brujería y a éstos como a brujos. Cuando San Columbano (s. VII e.a.) -leía no hace mucho- recriminaba a los paganos diciéndoles que sus Dioses eran siervos del Diablo y por lo tanto demonios a su servicio y que los fieles de estos Dioses eran brujos y Brujería sus Cultos “demoniacos”, tenía perfectamente claro a quienes se estaba refiriendo y con qué deseaba igualarlos.

Columbano no iba en absoluto desencaminado, pues al margen de su evidente interés en hacer parecer estos cultos como desviaciones heréticas, diabólicas de su propia cosecha religiosa, no es menos cierto que reconoce en la Brujería, sin lugar a dudas, la continuidad de los Cultos -religiosos- paganos. Es más, este santo católico y misionero de origen irlandés y por lo tanto buen conocedor de lo que hablaba, en ningún momento dice que sea una creencia “nueva” que naciera a partir del paganismo, no, dice claramente que eso en lo que creen, que sus prácticas y Cultos, que la devoción a sus Dioses es, en presente de indicativo, Brujería y que ellos por continuar con esas prácticas son brujos/as.

CernunnosCiertamente eran Brujería las creencias, ritos, devociones y tradiciones paganas, pero no por venir de un demonio de la mitología cristiana, sino por su propio derecho. En este sentido no hay pues transición estrictamente hablando, sino renombrar de otra forma lo que ya existe; como no ha de parecernos extraño que, para ello, Columbano utilizase las lenguas autóctonas, pues se dirigía con el objeto de hacerse entender a un pueblo llano que no entendía ni el latín ni el griego. Y tampoco pretendió desvincular de la Brujería las religiones de los fieles al paganismo, sino que la destaca como característica inequívoca de los mismos.

Que el cristianismo ponderase después y por encima del hecho religioso la práctica de la Hechicería, no ha sido más que otra forma de tratar de ahogar el componente cultual de la Brujería, distorsionando su sentido original para favorecer su crítica y persecución. No es lo mismo recelar de quien pueda maldecirte por vicio tras reconocerse como un servidor del Mal, que de quien se presente a ti y reconozcas como intermediario ante tus Dioses. El miedo y años de adoctrinamiento harían el resto.

La Brujería supuso el crisol a partir del cual se reubicarían los diferentes Cultos paganos en Europa, una vez que el cristianismo empezó a asentar su poder en el continente (ss. XII-XVI) -que curiosamente coincide con el esplendor de la “caza de brujas“-, demonizaron nuestros Dioses y Diosas, prohibieron o plagiaron muestro Calendario y nuestras tradiciones, expoliaron, destruyeron o usurparon nuestros templos y santuarios y resolvieron definirnos como servidores de “su” mal. Y que utilizaran esta palabra (brujería) no pudo ser algo gratuito, claro, sino una voz cercana que les refería directamente a los Viejos Cultos aún vivos que perseguían, y como apuntaba más arriba recurriendo a los modismos indígenas para expandir mejor su mensaje diabólico, con lo que nacería la stregha, witchcraft, brujería, romuva, etc.

Sus seguidores eran las personas encargadas de intermediar con lo Divino, que sabían y hacían guardar los tiempos, los ciclos y los ritos, que entendían de lo celeste y de lo terrestre, que sanaban al enfermo o enseñaban al niño, quienes guardaban las ciencias, las tradiciones y sus mitos, los hombres y mujeres que por su función eran distinguidos de entre sus iguales como aquellos que merecían estar en una posición elevada, la más alta, la que G. Dumézil identifica como la Iª Función, la que ocupan reyes y sacerdotes… los/as brujos/as.

Este reconocimiento es mucho más sencillo de rastrear si seguimos la etimología anglosajona. Al provenir de otra lengua indoeuropea pero que mantendría durante más tiempo su idiosincrasia, el término witchcraft reproduce fielmente su significado original. Y no tenemos más que buscar la raíz de esta palabra (*-wicca) para entender que efectivamente la Brujería es la Vieja Religión de origen indoeuropeo que nos identifica a todos los Cultos posteriores y que entiendo nos dice sin lugar a dudas, que la Brujería es, en definitiva, el Culto europeo originario y no como se nos pretende hacer creer o entienden otros, las reglas por las que se rija la hechicería allá donde se de o se practique, sin una connotación religiosa explícita y al margen de la cultura donde se desarrolle.

Es en este punto donde deberíamos plantearnos si, efectivamente, existe un nexo entre ésta y la Wicca.

.

  • QUÉ ES WICCA

DIOSA TRIPLE1Al contrario de lo que se piensa y sobre todo de lo que se escribe, el origen o el significado histórico de la palabra wicca es tan conocido como por desgracia mutilados cuando leemos sobre Ella. Y aunque ya me he ocupado en otras ocasiones de aportar lo que he aprendido sobre la misma, no está de más seguir escribiendo una y otra vez y así cuanto sea necesario.

El término indoeuropeo wicca es el antecedente etimológico y raíz de la palabra brujería (witch, withcraft) y con la misma explicación. Es un cultismo que empezó a usarse con cierta liberalidad y más allá del sentido principal que le daría el mundo académico y posteriormente quien lo rescatase del olvido (Gerald Gardner), a finales de los años 60 y principios de los años 70 del siglo pasado, para entender la Brujería desde una óptica más realista u objetiva, al margen del valor peyorativo con el que lastraría esta palabra el cristianismo, pero cada vez más aplicado -y he aquí el escollo- a la corriente cultual que se desarrollaría a partir de Gardner en detrimento de las demás, hasta unos extremos en los que se enseña que no es wicca lo que no salga de su corriente y linaje.

Gardner en ningún momento dijo haber creado Culto o Tradición nueva alguna, se limitó a posicionarse como iniciado en la Brujería Tradicional y esto es y seguirá siendo así de sencillo por más vueltas que le demos para buscar lo contrario. En palabras de Cantrell, “… no existe duda que a Gerald Gardner se le debe dar crédito al hacer pública nuestra religión en el siglo XX sin haber reinventado Wicca. Sería más por desarrollar la tradición que lleva su nombre, la Wicca Gardneriana, desde la cual muchas de las tradiciones del presente han podido desarrollarse.“ (Gary Cantrell, “Creencias y Prácticas Wiccanas” -Wiccan Beliefs and Practices-, St. Paul, MN: Llewellyn Publications, 2004, página 17.)

Esta idea e intención de separar primero a Gardner de la Brujería Tradicional para después vincular la Wicca estrictamente con Gardner, entiendo que ha sido en buena medida lo que ha provocado gran parte de esta “descolocación” de referentes que al no querer frenarlo cada vez se hace más complicado.

Siendo el significado de witchcraft, brujería y +wicca la raíz de esta palabra, lo que le da el sentido que tiene ¿por qué nos empeñamos en leer lo que no dice? ¿Cómo podemos afirmar que sean términos que aluden a cuestiones “diferentes”? ¿No será que hemos confundido o queramos confundir al “mensajero” con el “mensaje”? y peor aún ¿que por error o interés estemos intentando vincular la Wicca exclusivamente a la particular adaptación hecha por Gardner de la Brujería y después a la corriente que a partir de entonces se crease?

Ante esta dicotomía solo puedo entender que, efectivamente, ha sido confundir el significado de wicca con la persona por la que se religaría en la actualidad y a partir de quien se crearía después un Culto específico marcando una línea clave para su revitalización, pero un linaje más a fin de cuentas producto de su trascendencia personal, lo que ha podido influir de manera determinante en este conflicto. Una circunstancia de la que no podemos culpar ni a Gardner ni a sus primeras iniciadas.

Confundir, ligar y hacer depender exclusivamente la Wicca con Gerald Gardner, entiendo que de alguna forma puede ser despreciar sus esfuerzos por normalizarla en todo su contexto la Brujería Tradicional y detraer gran parte de su riqueza, causa posterior -o incluso la excusa perfecta- para fomentar y/o favorecer nuestra división actual.

Al margen o por encima de cualquier especulación, creo que a resultas de lo poco y mal que se conoce al respecto, solo encuentro sentido al afirmar que la Wicca ha sido, es y seguirá siendo el término adecuado para referirnos a la Brujería -indoeuropea, para entendernos-, lo mismo que ésta hace referencia a los Cultos paganos en contraposición a los cristianos y estas creencias paganas a los Cultos pre-cristianos de origen indoeuropeo, donde la Wicca sería originalmente el núcleo del que partirían en un pasado remoto. O dicho de otro modo: La Vieja Religión.

Útil paradoja ésta que a pesar de nuestras carencias documentales, resquemores e intereses nos devuelve a un origen primitivo como si de alguna manera nos estuviese aleccionando de que ha llegado el momento de cerrar el círculo.

224495_111521192334643_837708298_nb

¿Y por qué llamarse wicca y no de otra forma? ¿o por qué no vamos a poder llamar Brujería a todo y luego ya Wicca a lo que nos parezca? pues por lo mismo que no entendemos de origen mexical la Brujería europea. Si al nahual se le identifica con América, al wiccano (brujo) con Europa ¿Quiere decir esto que no puede haber nahuales en Europa o wiccanos (brujos) en América? ni mucho menos. Quiere decir lo que quiere decir, que no puede existir una Wicca de tradición cultual americana, ni una corriente nahual de tradición europea, lo que no es óbice para que un americano se inicie como Wicca y un europeo como Nahual. En definitiva, que lo mismo que no nos duelen prendas en rescatar y nominar otros Cultos foráneos en su pureza, no estaría de más que respetásemos los nuestros en su integridad, quizá empezando por reconocerlos en su contexto y no en el que queramos darles.

Somos muy dados a utilizar nombres arcaicos para adornar saludos, argumentos y despedidas, pero extrañamente olvidadizos y reticentes para recuperar en su contexto original los propios.

.

  • QUÉ ES TRADICIÓN

8La singularidad de una Tradición, lo que la hace serla, es precisamente poder circunscribirse a unas particularidades concretas, constantes y localizadas, que expliquen y apoyen una conducta o patrón común a consecuencia de una originalidad. Será la transmisión de una serie de hábitos y costumbres en un entorno definido lo que identifique una tradición y la distinga de otras.

Y deberemos ubicar esa transmisión de hábitos y costumbres cultuales para poder entender a qué nos referimos cuando señalamos una tradición religiosa y la reconozcamos como tal o como sucede en este caso, el origen de una serie de tradiciones religiosas que se desarrollan desde unas raíces comunes.

Sería primordial tratar de configurar antes el radio de alcance de la Brujería Tradicional. Así como no hay duda que la Brujería se desarrolla desde los pueblos indoeuropeos, la propia idiosincrasia de estos pueblos reconducen, a su vez, esta sabia común entre sus descendientes y como no es anormal suponer lo hacen, salvando la interacción, en paralelo y no a consecuencia de los demás.

Lo mismo que nuestras culturas, incluso viniendo de los mismos focos, se ha desarrollado de manera independiente del tronco, así sabemos que ha ocurrido con sus religiones. No es igual el druidismo galo que el britano ni este que el hispánico, si bien en todo momento hablamos de la misma cultura. Si esto es así y sabemos que lo es ¿a qué viene que nos obcequemos en decir que la Brujería no haya podido tener el mismo recorrido lógico y constatado de las religiones que la preceden? ¿Y cómo podemos decir que la Brujería Tradicional sea la nuestra y sucedáneos o híbridas todas las demás? Pues esto ocurre con la Brujería, ocurre con la Wicca. Motivos para afirmarlo habrá, hay muchos, qué duda cabe, hechos y razones ya sería más discutible.

Son muchos los ejemplos que nos hablan de diferentes “focos” brujeriles en Europa (Alemania, Italia, España, Reino Unido, Francia, etc.), que se dan como resultado de la persistencia en el hábito religioso de los pueblos “cristianizados” por mantener sus creencias y rituales, con sus singularidades y generalidades, pero todos ellos con el patrón común del paganismo -léase también lo que he escrito sobre este término- como causa.

Un explicación a la medida del caso nos la proporciona su antecedente ¿Por qué no hubo un solo Culto pre-cristiano en Europa si tuvo una fuente común? Como sabemos la respuesta, me saltaré tratar de responderla y me adelantaré a la siguiente ¿Y si no hubo un solo Culto en Europa, por qué habría de tener una sola Tradición después? A lo que -y concluyo- me pregunto ¿Y si creemos razonable y sabemos cierto que de una misma fuente surgirían diferentes Cultos relacionados pero paralelos, por qué nos hemos de limitar ahora y fuera de toda lógica y evidencias a una sola Tradición religiosa para explicar todas las demás?

Resultado de todo ello es que en diferentes localizaciones (zonas) de un mismo marco geográfico (Europa), van a desarrollarse y fluir corrientes religiosas (Cultos) que respondan tanto a su origen común (indoeuropeos) como a sus peculiaridades geográficas y culturales (Tradiciones, Cultos o religiones) que las diferencien de sus “hermanas”, sin que por esta causa deba o pueda perder su relación de parentesco.

Es por lo antedicho que todo me hace pensar que existe una Brujería Tradicional de la que se nutren y germinan Cultos diferentes que conoceremos como Tradiciones, en tanto y cuando provengan de ésta, que además la entiendo pan-europea y que no lo puedo entender fuera de su contexto (indoeuropeo) de ninguna otra manera.

Y es precisamente desde esta estructura lo que va a hacer posible que la Brujería se “reconstruya” o para ser más exactos, se rehabilite primero y restaure después adaptándose al siglo XX bajo el cultismo Wicca.

¿Significa esto que la Brujería Tradicional ha sido “superada” por la Wicca Tradicional? No. Porque es lo mismo. Aunque sigan otros muchos Cultos llamándose brujería en vez de wicca, todos seguirán siendo, les guste o no les guste, igual de tradicionales. Puestos a preguntar ¿por qué esa obsesión, en muchos casos reduccionista, en que existan tales diferencias? ¿por qué no preguntarnos a quien beneficia y quien lo necesita? ¿Y no será que diferenciarlas obedezca a un interés concreto por monopolizarlas?

LITHA6bLas Tradiciones Wicca que efectivamente lo sean, lo que precisan en primer lugar para ser reconocidas de esta forma no es el nombre, el idioma o el lugar del que procedan, sino que rezumen ese vínculo sagrado con los Cultos de la Vieja Europa. Y por lo tanto ninguna de Ellas puede tener jamás preeminencia sobre el resto ni mucho menos supeditarlas a una sola.

Quedándose tantas cosas por decir en el tintero aún después de haberme extendido más de lo esperado, voy a dividir esta reflexión en dos mitades en cuya segunda parte y empezando por donde lo dejo ahora, recorreré los fundamentos de la Wicca Tradicional.

No deseo que este trabajo sirva o se entienda en ningún momento como una provocación, sino como una llamada seria y honesta a la coherencia y la fraternidad frente a la cerrazón. Ninguna de nuestras Tradiciones necesitamos en un principio -y si lo necesitásemos nuestro orgullo no nos lo haría decir- de las demás para justificar nuestra existencia, como tampoco permiso para ser lo que somos, pero sí estar unidos para sobrevivir.

Hay quienes tratamos de aprender de nuestros errores y procuramos leernos la moralejas de las vidas de Viriato o de Vercingetorix, por ejemplo, y los hay que piensan que eso no les pasará a ellos. La verdad, no sabría decir qué es mejor, pero estoy seguro que sumar nunca puede ser malo.

©Fernando González-Wicca Celtíbera

Read Full Post »

SkullFlowersHendrickAndriezsooVanitasMás allá de los manidos <<yo pienso>>, <<creo que>> o <<en mi opinión>>, de plurales mayestáticos -hasta los de modestia o de autoría- que pretenden formar una idea consensuada de una opinión o creencia personal y de “golpes” de -una presunta- autoridad tradicionalista, lo cierto es que lo primero con lo que se encuentran todas las personas que se acercan a la Wicca, es que sus interlocutores no les explican bien lo que es, lo explican mal o no saben lo que explican. Y lo más oneroso de esta situación en principio apática e inusual, es que somos nosotros, los wiccanos, quienes más confusión “aportamos” a su significado.

Partiendo de la base que la Wicca no es lo que cada cual quiera que sea, lo que a cada cual le interesa que sea o en lo que cada cual quiera convertirla, estamos “condenados” a que más pronto que tarde todos nosotros nos paremos en una misma estación y sentemos unas bases comunes, un entendimiento común, la posibilidad al menos de en vez de querer imponer nuestras teorías, trabajar a partir de los hechos y dar un contexto académico y preciso de nuestra religión.

No podemos seguir discriminando, marginando, negando las realidades de otras Tradiciones -cuando efectivamente lo sean- o simplemente sentenciando que los que no viene de nosotros, ni es Wicca ni la reconocemos como tal. Más aún, aceptando muchas veces sesgar o soslayar su etimología e historia para justificarse y ocultar un espectro mucho más amplio que pueda hacer peligrar lo que entendamos por ortodoxo. Porque correremos el peligro que el resto de Tradiciones se enroquen o agrupen a su albur y tampoco quieran saber nada de las demás, consiguiendo crear un vacío hostil y una ausencia de entendimiento decididamente desafortunado y contraproducente para nuestra religión.

Tampoco es cuestión de promover una posible unidad que siendo sinceros nuestra propia idiosincrasia abortaría quizá antes de empezar siquiera a plantearlo y que además se hace tan innecesaria hoy como inapropiada, pero sí sería posible sentar las bases de un futuro marco heterogéneo común, donde sea lo que nos une antes de lo que nos separe lo que marque la línea a seguir a partir de aquí.

Si todos podemos estar más o menos de acuerdo en algo, creo, es que la Wicca es el resultado de la evolución, adaptación o readaptación de la Brujería Tradicional, que es de origen indoeuropeo y como tal una cepa religiosa pagana y a partir de ésto podríamos tener el espacio necesario para empezar a trabajar.

Actualmente y gracias a la informática tenemos la oportunidad de interactuar entre todos nosotros y estar conectados e informados de nuestros pasos, sin necesidad de movernos apenas del sillón de nuestra casa. En Wicca Celtíbera creemos que esta ventaja es una oportunidad que no podemos dejar escapar y que de alguna forma estamos obligados al menos a intentarlo.

Con este objetivo, en los próximos días la Confesión Religiosa Wicca, Tradición Celtíbera propondrá a la Pagan Federation International un Ier. CONGRESO INTERNACIONAL WICCA EN ESPAÑA, en base a un programa consensuado de trabajo donde podamos tratar los temas de mayor calado, al objeto de buscar un entendimiento que pueda concretarse en un documento escrito que sirva de referencia.

Deseamos con todas nuestras fuerzas que brille por encima de todos nosotros la fraternidad y el entendimiento en un feliz encuentro entre los hermanos y hermanas Wicca.

——————————–

Further than those trite “I think“, “I believe” or “In my opinion“, than “royal we”- those of bother or authorship that pretend to get an agreed idea from personal beliefs- and than “strikes” of- a supposed- traditionalist authority, the fact is that the first thing that everybody finds when they approach to Wicca, is that their speakers don’t explain them properly what it is, they explain it wrongly or they don’t know what they explain. And the most burdensome from this situation, basically apathetic and unsusual, is that we, the wiccans, are who “give” more confusion to its meaning.

Assuming that Wicca isn’t what anyone wants it to be, what anyone is interested in it to be or what anyone wants to turn it in, we are “condemned” to stop at a same station earlier than later and to lay common foundations, common understanding, at least the chance to work starting from the facts and to give an academic and precise context of our religion, instead of setting our theories.

We can’t go on discriminating, marginalizing, dennying other Tradition’s ralities- when they really are so- or just sentence that what doen’t come from us isn’t Wicca and that we don’t recognize it as Wicca. More than that, we agree to cut or to avoid its etimology eand history to justify and hide a much bigger spectre that can endanger what we think orthodox is. Because we’ll run the risk of having the rest of the traditions leaving or forming a group that won’t want to know anything from the others, getting to create a hostile emptiness and a lack of understanding decidely unfortunate and counterproductive to our religion.

It’s not a matter of promoving a possible joining that, being sincere, our own idiasyncrasy would abort maybe before we even think about it. Nowadays it’s not necessary and it’s not appropriate. But it would be possible to lay the foundations of a future heterogenous common framework, where what joins us instead of what separates us is what sets the line we have to follow from now.

I think if all of us may agree more or less with the same thing is that Wicca is the result of the Traditional Witchcraft’s evolution, adaptation or readjustment, whose origin is Indo-European, and that is a pagan stock. Starting from this we could have the necessary room to start working.

Nowadays thanks to computing we have the chance to interact with each other between all of us and to be connected and informed about our steps, without miving from our home’s armchair.

We, Wicca Celtibera ( Celtiberian Wicca), think that this advantage is a chance we can’t let go and that we are obliged somehow to try it.

Having this aim in the next few days, Confesion Religiosa Wicca, Tradicion Celtibera (Wiccan Religious Confesion, Celtiberian Tradition), will suggest to the Pagan International Federation to call a first International Wiccan Conference in Spain, intending to achieve a working consensus where we may handle the most important subjects. Our aim is to find an understanding that may be drawn up in a written document that will be used as a reference.

We strongly wish that brotherhood and understanding shine above all of us in a happy Wiccan brother’s and sister’s meeting.

.

Fernando González

Brueisamos Kombalkores Bintoi

Confesión Religiosa Wicca, Tradición Celtíbera

(Wiccan Religious Confesion, Celtiberian Tradition)

Read Full Post »

PhotoGorsedd

1BELOTENNIA2013Nuestra más sincera y fraternal enhorabuena, a los/as hermanos/as de la Asociación Religiosa Druida Fintan, a cuya Archidruidesa Esther Serrano han entronizado este Beltane por los Druidas Auetos y Matolitus desde la Celtiacon Certocredaron Credima como Uerbena-Druuis EuentiaOllama y Gutuater de la Orden Druida Fintan con el grado de  Druidesa Antraua de la Adasta Druuidica Comardiia.

Pocas veces tendremos la ocasión de vivir y compartir la entronización de una Archidruida y la transmisión de Linaje de una Orden Druídica, pero si además resulta ser la de una Orden hermana este hito histórico casi pasa a un segundo plano ante la fraterna empatía que nos provoca.

Felicitamos a la Orden Druida Fintan por haber sido en justicia premiados con el reconocimiento a su Orden por parte de una de las Tradiciones galas más antiguas del Druidismo moderno, entroncada con el Gorsedd Beirdd Ynys Brydain del Druida Iolo Morganwg, cuya Línea pasa a ser la de Geraint el Bardo Azul fundador de la cátedra de Glamorgan, via del Bardo Trahearm Brydydd Mawr, Vía la Gorsedd Beirdd Ynys Brydain del Druida Iolo Morganwg, Via la Breuriez Barzed Breizh del Bardo Hersaty Kervarker, Vía la Gorsedd Gourenez Breizh del Druida Ian ab Gwillerm y de sus sucesores Kaledvouc’h y Taldir, Vía la Breuriez Spered Adnevezi que se convirtió en la Kredenn Geltiek del Ri-Drevon Artoniuios y de su sucesor Lugumarcos, Vía la Kredenn Geltiek Hollvedel del Druida Gobannogenos, Via la Celtiacon Certocredaron Credima del Druida Auetos.

BELOTENNIA2013

7BELOTENNIA2013Felicitamos al Druida Lluís Bléiz y a la Uerbena-Druuis Euentia por su merecido reconocimiento que les sitúa en la difícil pero gratificante responsabilidad de ser finalmente fieles transmisores del druidismo galo.

Felicitamos, en fin, a la Celtiacon Certocredaron Credima por haber entronizado e incorporado a su linaje a una defensora de la verdad y reconocido a una Orden cabal, consecuente y comprometida con el Druidismo de la que no recibirán sino muestras y hechos de un trabajo serio y formado en la transmisión y en la defensa del celtismo.

3BELOTENNIA2013

Como Celtíberos nos sentimos especialmente orgullosos de su reconocimiento y entronización, por haber vivido de primera mano las vicisitudes y escarnio que han sufrido durante este tiempo y que tan injustamente les ha golpeado con saña, pero sabedores que como en todo aquello que tiene un final -mejor un principio- tan honroso, ha conllevado un gran sufrimiento y esfuerzo previo dignos del paso tan crucial que han dado.

Queremos terminar este pequeño homenaje con la imagen de -si se nos permite deicrlo- nuestra hermana Uerbena-Druuis Euentia, recibiendo la transmisión de su linaje bajo el Teges del Nemeton Renninas (Var -Francia) al amparo de los cuatro pilares celtas.

2BELOTENNIA2013

Recibid nuestro humilde reconocimiento de estos vuestros hermanos celtíberos. Que siempre, siempre el Sol os ilumine, la Luna os guarde y el Árbol os guíe.

Fraternalmente,

Fernando González
Brueisamo Kombalkores Bintoi
Confesión Religiosa Wicca, Tradición Celtíbera

vía REGULARIZACIÓN DE LA LINEA DE FILIACIÓN DE LA ORDEN.

Read Full Post »

311214_169010373240509_1035903148_n

No es ni una cación ni una advertencia y sin embargo, para bien o para mal, es uno de los lemas más recurrentes entre la Comunidad wiccana. De hecho podríamos decir que el periodo de un año y un día es la base inicial de toda instrucción (iniciación o dedicación) Wicca.

A diferencia de otras religiones e incluso de algunas más cercanas en el Paganismo, la Wicca no está concebida como un Culto de masas, sino cuanto menos mistérico e iniciático y en buena medida también hermético en la mayoría de sus diferentes Tradiciones, por lo que establece unas bases previas en cuanto a la admisión de fieles, que no solo o más allá de creyentes, bajo la figura de la Iniciación. Sobre ésto último debemos hacer un inciso.

La Wicca es una religión que funciona como escuela iniciática y fraternidad elitista, no proselitista y por lo tanto tampoco lo hace como dispensadora de bautismos ni asociación pagana, por lo que aún cuando reconozca la devoción de los creyentes e incluso les ceda un espacio relajado en determinadas ceremonias y acontecimientos (Festivales y Ritos de Paso), su disposición es la de procurar la iniciación de sus adeptos en los Misterios para su desarrollo espiritual y su comunicación, también comunión, con lo sagrado, haciendo de éstos interlocutores directos con la Naturaleza y evocadores suficientes con lo Divino para sí y frente a terceros.

La comunidad de creyentes Wicca, esto es, de personas que tienen unas serie de creencias precristianas comunes de origen indoeuropeo, es muy amplia y heterodoxa en nuestras sociedades, pero las personas con el deseo, la voluntad, la experiencia y la dedicación necesarias para vivir y practicar de manera incondicional y activa estas creencias, no lo es tanto, siendo más bien una minoría. Esta minoría es, precisamente, la de los iniciados, la de aquellos que al final de su preparación obtendrán por un lado la posibilidad de ejercer su Culto de manera plena y autónoma y por el otro la cualidad, llegado el caso, la instrucción y la necesidad, de servir como intermediarios en su comunidad.

initaition-rite-01Y es en este punto donde comienza a tomar forma y tener sentido la fórmula de “un año y un día“. Con esta frase de uso común entre las diferentes tradiciones wiccanas, hacemos referencia al periodo previo de aprendizaje desde que una persona decide conagrarse en la Wicca, hasta que sea efectivamente iniciada en la misma por una Tradición, o en el caso de los wiccanos solitarios, auto-dedicarse.

Hay muchas personas que no comprenden o ignoran el motivo por el que la primera iniciación de un wiccano deba respetar este periodo, tan delimitado en el tiempo, de un año y un día. Y las hay también que desde el desconocimiento o desgraciadamente el interés, inducen irresponsablemente a creer que este periodo carece de un sentido iniciático real, que es ¿meramente? simbólico o costumbrista y que por lo tanto puede prescindirse del mismo en el sentido no solo de incumplirlo sino incluso de acortarlo en meses, semanas e incluso días.

El desconocimiento sincero tiene fácil solución: aprender. El lucro fácil o la presunción ya no tanto. Este es el típico problema de pretender sentar cátedra careciendo de los conocimientos o la honestidad necesarios, para acabar cometiendo el más evidente de los errores cuando en vez de asumir la falta de preparación o de sentido de la realidad, se da por sentado que nuestra “idea” particular de la Wicca, es Wicca. Y también es el problema que se produce cuando lo que la verdad esconde son la incapacidad de asumir nuestras carencias o el interés económico en vender “iniciaciones” de fin de semana, quitando valor e importancia a respetar el ciclo iniciático pasando por alto que la iniciación en la Wicca no consiste en matricularse en una asignatura escolar ni en un cursillo intensivo, sino un ejercicio consciente, meditado y complejo de transformación.

El sentido de este periodo de prueba, trasciende incluso al propiamente simbólico de todo rito de paso en el que el futuro iniciado ha de completar un Ciclo Natural de aprendizaje. Este Ciclo está establecido en virtud del tiempo Lunar y del tiempo Solar, que se corresponde con lo que definimos la Rueda del Año, las 13 lunaciones (12+1) que transcurren en el periodo de tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol (365 días) y éste en fijar las fases estacionales (solsticios y equinoccios) y sus períodos intermedios (festivales agropecuarios) según los antiguos calendarios sagrados.

Plaque-WheeloftheYear-Wood-RP-WYWEl futuro iniciado no solo debe entender los procesos y cambios que se producen a consecuencia y durante la Rueda del Año, sino vivirlos, ser parte consciente de este periodo de transformación que por abarcarlo todo le habrá de transformar a él mismo durante su viaje por el Ciclo primario completo.

Saber, ser y sentir un año y un día hasta entenderse sagrado, uno con la Naturaleza, el resultado de nacer a través del Ciclo de la Diosa y del Ciclo del Dios como Maponos, renacer como el/la Hijo/a Divino/a. Éste es el motivo fundamental de que haya que respetarse el tiempo marcado.

Evidentemente este proceso es un periodo de mínimos, es el mínimo indispensable para poder acceder a la iniciación, pues mientras no vivamos y sintamos la transformación en estas 13 Lunas guardando los tiempos, mientras no seamos parte viva del Ciclo Natural, no estaremos verdaderamente preparados para consagrarnos a los Dioses.

Decir un periodo de un año y un día, de 12+1 meses lunares que se corresponde al año solar de 365 días, es entender que el neófito recorrerá física, mental y espiritualmente el Camino de reencuentro con la Naturaleza durante todo un ciclo completo, conmemorando y repitiendo las ceremonias propiciatorias, convirtiéndose en parte y motivo de que la Rueda se perpetúe, ligarse nuevamente con sus Ancestros y provocar que los Dioses le concedan la Iluminación. No es por lo tanto una costumbre sentimental, protocolaria y eludible, sino una declaración de principios en toda iniciación wiccana.

Y este periodo significará finalmente descubrir si estamos realmente decididos para auto-dedicarnos o si así lo consideran nuestros maestros, preparados para continuar nuestra evolución espiritual desde su Tradición. Es la diferencia entre hacerlo bien porque se sabe lo que se hace, o hacerlo mal porque no se tiene la menor idea de lo que se está haciendo.

Al margen del simbolismo que subyace en cuanto al periodo de un año y un día que de forma tan contundente y evocadora explica el Calendario, existen los antecedentes históricos y mitológicos suficientes como para avalar y sustentar que la tradición de aprender durante al menos un año y un día antes de ser iniciados o auto-dedicados en la Wicca, es un precepto insustituible.

la iniciación en la Wicca no es matricularse en una asignatura escolar ni en un cursillo intensivo, sino un ejercicio meditado, consciente y complejo de transformación

De hecho este periodo se ha mantenido en un sentido atávico y subconsciente bajo diferentes aspectos de nuestras sociedad como un ciclo completo que se explica en sí mismo y supone el inicio y el final de un proceso, seguramente como reflejo de una significación religiosa, sagrada, anterior. A todos se nos viene a la mente la pena, las obligaciones o los beneficios que traslucen de un año y un día para el derecho civil y penal. Está claro que para la justicia y en concreto las fuentes históricas del derecho, la importancia de este ciclo es indudable y demuestra, por sí solo, la necesidad de comprenderlo como un todo, una fase completa que ha trascendido al tiempo y se ha prodigado en diferentes épocas y situaciones.

En cuanto al efecto punitivo, tenemos por ejemplo que entre las sanciones que establecían los Templarios para sus caballeros, de entre las faltas graves destacaba como castigo la expulsión de la Órden con pérdida de hábito por un periodo de un año y un día. En sentido contrario en lo relativo a la servidumbre feudal, si un siervo sobrevivía durante un año y un día lejos del alcance y tierras de su señor, podía lograr la libertad. En otro extremo de cosas, Voltaire nos informa que todas aquellas personas que ocupaban una casa en los dominios de los monjes y viviesen en ella durante un periodo de un año y un día, acaban siervas de ellos para siempre[1]. Igualmente podemos recurrir al conocido como “Fuero de Francos“, según el cual en “el caso de los bienes inmuebles, se reconoce la plena propiedad, una vez transcurrido el plazo de un año y un día en posesión de los mismos sin que hayan sido reclamados.”[2].

ginebra

El Cuento de finales del s. XIV de “La esposa de Bath[3], ambientado en el reino artúrico, relata cómo había un caballero que trataba de muy malas formas a las mujeres. Un día que lo encontraron golpeando a una mujer, la reina Ginebra le castigo con la pena de viajar por el mundo hasta averiguar lo que las mujeres realmente querían, no sin antes advertirle que debería estar de vuelta en un año y un día como máximo y responder satisfactoriamente, so pena de ser condenado a muerte.

Pero será indudablemente a través de la mitología celta, crisol de los cultos europeos, donde encontremos la base, el origen, las referencias y el simbolismo más evidente, en lo relativo a la importancia religiosa que tuvo y tiene el periodo de un año y un día para la iniciación. Toda su base mítica, legendaria y épica rezuma de ejemplos tan sólidos como determinantes a la hora de explicar la raíz de esta regla fundamental en la iniciación wiccana.

Podemos acercarnos por ejemplo a la Primera Rama del  Mabinogion, el relato de “Pwill Pendevic Dyuet” (Pwill, príncipe de Dyfed) para descubrir, nuevamente, la misma referencia. En este caso la historia transcurre como consecuencia de otra transgresión, la que provoca Pwill al hacerse con una presa de caza proveniente del Otro Mundo (Annwn) y propiedad por lo tanto de su Rey Arawn. Pwill propone como compensación prestar su ayuda a Arawn contra su rival Hafgan. Para ello, Pwill toma la forma de Arawn y conducido por este al Annwn gobernará durante un año y un día como si fuese el primero pero guardando castamente el respeto a la esposa de aquél, que ignoraba el cambio. Agotado el plazo, derrota a Hafgan y devuelve a Arawn su reino unido y en paz. Como leemos, vuelve a repetirse una vez más la frase de un año y un día como modelo de tiempo que implica un periodo cerrado, un ciclo completo que se cumple transcurrido el plazo.

rhiannonSin salirnos del personaje mítico anterior, nos llega otro antecedente que entronca esta vez en un nuevo ejemplo de la continuidad de esta tradición a través del tiempo. Nos referimos al romance entre Rhiannon (Rigantona, la Gran Reina)[4] y Pwill. Tras conocerse y enamorarse, Rhiannon le dice a su amante: “Mi amor eres tú, y si me quieres de verdad como yo a ti, he ideado un plan para casarnos, no me hagas preguntas al respecto, sólo te pido que me esperes aquí, en este lugar, pero dentro de un año y un día exactamente“. En este caso además de contemplarse el periodo crítico de referencia, se hace notar que su culminación precede a un rito o ceremonia trascendente, como lo es su propia boda.

No ha de extrañarnos tampoco que la costumbre celta de casarse “a prueba” tuviese un plazo de un año y un día. Una alusión más que evidente sobre la idoneidad de esperar un Ciclo completo para conocerse antes de tomar una decisión trascendente.

Esta tradición ha perdurado en el tiempo e incluso hoy día no es extraño que creyentes wiccanos y celtas se acojan a ella, si bien sus referencias ancestrales más cercanas las tenemos en un primitivo código druídico actualizado después como la Leyes Brehon[5], que subsistió hasta bien entrada la Edad Media gracias a estar fuertemente arraigado entre la población y haber sido compiladas por monjes irlandeses.

Otro de los grandes ciclos mitológicos que recoge esta prescripción es el Ciclo Artúrico y en concreto la búsqueda o Demanda del Gral… “Galván promete entonces partir durante un año y un día en busca del Grial para conocer su misterio[6].  Quedémonos con la frase, porque es importante y la vamos a leer repetida en más ocasiones. Para alcanzar el conocimiento y conocer los misterios, se precisa pasar por un periodo de un año y un día. Cuestión que se repite en Perceval, cuando jura ir en busca del Gral durante un año y un día. Algo similar en cuanto a trascendente, podemos leer entre Sir Gawain y el Caballero Verde. Tras aceptar el juego del Caballero Verde en el que reta a los presentes a que le corten la cabeza, Sir Gawain tiene un año y un día hasta enfrentarse a su vez con el hacha del enigmático personaje en la “Capilla Verde”, mágico lugar donde cita al caballero para cumplir su parte del trato. Así Gawain empieza el “viaje”, su periplo iniciático hacia un destino fatal que puede terminar con su vida.

Dentro de la Tradición Celta Irlandesa volvemos a encontrarnos con esta misma prescripción de “un año y un día” como referencia cíclica. Se le conoce como Bláin is là y es un Ciclo Solar completo mas 1 dia extra (Samhain), 12+1 o 13 meses, que se usaba como un cómputo de tiempo básico, en los inicios de algún acontecimiento o para marcar un periodo de prueba, algo que ha quedado suficientemente explicado en las leyendas reseñadas.

Pero quizá el testimonio más evidente, recurrido y significativo que sirve de colofón a todo lo explicado, lo encontramos en la Layenda de Taliesin[7]. En esta historia se cuenta cómo Gwion Bach se transforma en Taliesin tras alcanzar la suma del conocimiento y la inspiración, al ingerir tres gotas del caldero de la Diosa-Bruja Cerridwen, que ha de mantenerlo en cocción durante un año y un día para que acumule toda la sabiduría y la inspiración…

Pair_Ceridwen_00

En un tiempo ya remoto vivió en Penllyn 1 un hombre de gentil linaje llamado Tegid Foel 2, que tuvo su morada en medio del lago Tegid 3, y cuyaesposa se llamaba Cerridwen 4. Y de su mujer tuvo un hijo llamado Morfran ab Tegid y también una hija llamada Creirwy que fue la doncella más bella del mundo; y un hijo más, hermano de ellos, Afagddu, el hombre más feo del mundo. Y su madre, Cerridwen, pensó que por causa de su fealdad ésteúltimo no sería admitido entre los hombres de noble cuna, a menos que se exaltasen en él los méritos de sus conocimientos, pues corrían entonces los tiempos de Arturo y de la Mesa Redonda.

De tal suerte que Cerridwen decidió, de acuerdo con las artes del libro de Fferyllt, cocinar un caldero de Ciencia e Inspiración para su hijo y que así, éste tuviese una recepción honorable por causa de su conocimiento de los misterios del estado futuro del mundo.

Comenzó pues a preparar el caldero que, desde el comienzo de su ebullición, no habría de cesar de hervir durante un año y un día, hasta obtener tan sólo tres gotas benditas con la gracia de la inspiración.

Y puso entonces a Gwion Bach, el hijo de Gwreang de Llanfair Caereinion, en Powys, a mezclar el caldero y a un hombre ciego llamado Morda para que atizase el fuego bajo él, y los encargó a ambos de impedir que el caldero dejase de hervir durante un año y un día; y ella misma, siguiendo los preceptos de los libros de los astrónomos y las horas planetarias, recogió cada día las hierbas mágicas. Y un día, hacia el final del año, mientras Cerridwen se encontraba seleccionando plantas y haciendo encantamientos, sucedió por casualidad que tres gotas de la poción encantada salieron volando del caldero y cayeron sobre el dedo de Gwion Bach quien, por la ustión del contacto de las gotas hirvientes, llevó el dedo a su boca y, al instante de poner en su boca las gotas que obran maravillas, previó todo cuanto estaba por venir y supo que su principal preocupación debería ser protegerse de las asechanzas de Cerridwen, pues grande era su habilidad mágica. Y aterrorizado huyó hacia su tierra. Y el caldero estalló en dos, pues toda la poción que había en él era venenosa salvo las tres gotas encantadas; y así, los caballos de Gwyddno Garanhir resultaron envenenados por beber agua del arroyo en que la poción del caldero se vertió y, desde entonces, la confluencia de dicho arroyo fue conocida como el Veneno de los Caballos de Gwyddno…

Si hay una moraleja en todo esto, no puede ser otra que se ha de respetar la Tradición que nos han legado, so pena de desnaturalizar lo que durante siglos se ha transmitido, que adaptar no es modificar ni las prisas son buenas y que en la Wicca saltarse el periodo de un año y un día como tiempo de preparación previa a la iniciación, quizá puede significar que parta de quien ni es wiccano ni entiende lo que significa serlo. Y lo que es peor, que se forme inadecuadamente al neófito, que le falle la base, su estructura.

©Fernando González-Wicca Celtíbera

_____________________________________

1. Voltaire. Diccionario Filosófico. Bienes de la Iglesia II.

2. Francisco Ruíz Gómez. Universidad de Castilla- La ancha. El Camino de Santiago: circulación de hombres, mercancias e ideas. pág. 179. Para más información sobre el Fuero de Francos, José María Ramos y Loscertales, El derecho de los francos de Logroño en 1095 (ver).

3. Geoffrey Chaucer. Cuentos de Caterbury. La esposa de Bath.

4. Rhiannon/Rigantona.

5. Leyes Brehon.

6. Juan de Villaquirán, Toledo, 1515. Demanda del Santo Grial: Inicio de la Demanda. pág 12.

7. Layenda de Taliesin (Hanes Taliesin).

Read Full Post »

En Madrid, a 26 de Agosto de 2011

La Vieja Religión Europea, La Brujería, ha iniciado los trámites para su legalización en España como Confesión Religiosa.

La Religión Wicca, como heredera y depositaria de buena parte de la memoria religiosa y tradiciones de la Brujería, el Paganismo y los Cultos Precristianos, entendiendo que cumple con todos y cada uno de los requisitos necesarios ha presentado ante el Registro de Entidades Religiosas, a fecha 21/07/2011, la Solicitud de Inscripción en dicho Registro, adscrito al Ministerio de Justicia Español, para su pertinente legalización como Entidad Religiosa.

Así, 1631 años después de la promulgación del Edicto de Tesalónica, que por Ley proclamaría la Abolición de la Libertad Religiosa en todo el Imperio Romano y por extensión en sus feudos y Colonias, y que serviría como base sobre la que cimentar la derogación de todos los derechos de Culto y libertad de conciencia y la sumisión a un solo culto en los ámbitos geográficos de Europa y la cuenca mediterránea, hasta la segunda mitad de nuestro siglo XX, las personas que por tradición y/o convicción permanecen o se sienten afectas a las religiones pre-cristianas y a los Cultos que las desarrollan durante la Era de las Persecuciones, entendemos que ha llegado el tiempo y la oportunidad que ampara el Derecho Internacional a la Libertad de Culto, de legitimar y proteger Pública y Administrativamente las tradiciones y creencias de las personas paganas y sus derechos, desnaturalizar el uso peyorativo de términos como “paganismo“ y “brujería“ y devolver la dignidad social y el respeto a una Confesión Religiosa maltratada por el Poder y el resto de religiones mayoritarias durante siglos.

Ahora, 1631 años después de aquellas palabras que significarían a todos los efectos el ahorcamiento cultual de la diversidad de creencias, deseamos retenerlas en nuestra memoria para no olvidar y aprender de nuestros errores y para que nos sirva de lección y aleccione nuestros pasos en lo que creemos ha de ser nuestra acción pública: devolver la dignidad debida a un Colectivo masacrado por la superstición y la ignorancia…

EDICTO DE TESALÓNICA

«Queremos que todos los pueblos que son gobernados por la administración de nuestra clemencia profesen la religión que el divino apóstol Pedro dio a los romanos, que hasta hoy se ha predicado como la predicó él mismo, y que es evidente que profesan el pontífice Dámaso y el obispo de Alejandría, Pedro, hombre de santidad apostólica. Esto es, según la doctrina apostólica y la doctrina evangélica creemos en la divinidad única del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo bajo el concepto de igual majestad y de la piadosa Trinidad. Ordenamos que tengan el nombre de cristianos católicos quienes sigan esta norma, mientras que los demás los juzgamos dementes y locos sobre los que pesará la infamia de la herejía. Sus lugares de reunión no recibirán el nombre de iglesias y serán objeto, primero de la venganza divina, y después serán castigados por nuestra propia iniciativa que adoptaremos siguiendo la voluntad celestial.» Dado el tercer día de las Kalendas de marzo en Tesalónica, en el quinto consulado de Graciano Augusto y primero de Teodosio Augusto (Emperador Teodosio. Edicto de Tesalónica, 28 de febrero de 380 Era Común).

En definitiva, 1631 años después de la Era Oscura las mujeres y hombres que profesamos la Religión Wicca, entendiendo que tenemos la obligación de no ocultarnos por más tiempo y hacernos visibles a una sociedad que en buena parte ignora nuestra existencia, como único medio de hacer valer nuestros derechos, proteger nuestros intereses y apoyar el Culto y a sus fieles en el normal desarrollo de nuestra propia religiosidad, nos congratulamos de hacer saber del trascendental paso que hemos dado.

En fecha ut supra,

Fernando González

Consejo Wiccano

Wicca Celtíbera

Read Full Post »

A/A: Redacción, información Social/Religiosa.

Asunto: La Religión Wicca (Brujería), a través de su Tradición Celtíbera, legalizada como Religión en el Estado Español.

Con fecha 23 de diciembre de 2011, El Sr. Subdirector Gral. de Relaciones con las Confesiones, por delegación del Sr. Ministro de Justicia, ha acordado inscribir a laReligión Wicca, Tradición Celtíbera, en el Registro de Entidades Religiosas comoConfesión Religiosa Wicca Celtíbera, con el Núm. de Ref.: 2560-SG/A de la Sección General, Grupo A.

La Tradición Celtíbera es una Religión reconstruccionista que se estructura en la Brujería Tradicional y por lo tanto en el Paganismo y en definitiva los Cultos pre-cristianos celtas e íberos y aquellos previos que los conformaron.

Es de resaltar el hito que supone ser el primer Culto Wicca que se reconoce como Religión propiamente dicha en el Estado Español. En este sentido deseamos que un hecho tan relevante como éste para la Wicca, concretamente en Europa y particularmente en España y los Países Hispanos, sea bien recibido por la sociedad y el colectivo pagano y podamos poner en marcha proyectos en común que rehabiliten y devuelvan la dignidad pública y los derechos, que por la represión y la superchería nos han negado durante siglos.

En este sentido, la Religión Wicca Celtibera adelanta su intención de trabajar en los siguientes proyectos inmediatos que entendemos más urgentes:

  • Representación de la Wicca Celtíbera en la Comisión Asesora de Libertad Religiosa.
  • Consideración, protección, adscripción y uso del Patrimonio Histórico Religioso pagano Español.
  • Modificación o derogación del Artículo 7º. de la LEY ORGANICA 7/1980 de 5 de julio de Libertad Religiosa, en cuanto a la figura del “Notorio Arraigo” como fuente de discriminación religiosa.
  • Desaparición de la Asignatura de Religión de la Educación Pública y Concertada, sustituyéndola por la Asignatura de Filosofía e Historia de las Religiones, como materia evaluable y obligatoria impartida por docentes públicos aconfesionales.

Agradecemos de antemano la atención prestada y quedamos emplazados a través de esta dirección E-Mail, para responder a cualquier pregunta o cuestión que deseen saber.

Atentamente,

Fernando González

Consejo Wiccano

Wicca Celtíbera

_____________________________________________________

LEGALIZATION OF WICCA (WITCHCRAFT) AS RELIGION IN SPAIN

Saturday, 7th January 2012

To Writing, Social/Religious information

Subject: Wicca’s (Witchcraft) religion, through its Celtiberian Tradition is legalized as a religion in Spain.

On 23rd December, 2011, the General Vice-Chairman of Confessional Relations, by delegation of the Justice Secretary, has agreed to register Wicca Religion, the Celtiberian Tradition in the Register of Religious Entities as a Celtiberic Religious Confession, with Ref. Number.: 2560-SG/A in the General Section, Group A.

The Celtiberian Tradition is a reconstructive religion which is based on traditional Witchcraft and therefore on Paganism, on Celtic and Iberian Pre-Christian worships and on those previous ones that conformed it.

It is important to point out that this is the first Wicca worship recognized as religion in Spain. In this sense, we desire that a relevant fact like this for the Wicca, concretely in Europe and in Hispanic countries, would be welcomed by the entire society and the Pagan worship. We are looking forward to starting projects in common to recover and return the dignity and the rights that have been refused to us because of repression and fraud along centuries.

As for this, the Celtiberian Wicca Religion brings forward its intention to work into the following immediate projects that we consider more urgent:

Celtiberian Wicca’s Representation in the Advisory Commission of Religious Freedom.

Consideration, protection, ascription and use of the Spanish Pagan Religious and Historic Patrimony.

Modification or derogation of the 7th Article of the ORGANIC LAW 7/1980 of 5th July Religious Freedom, in the use of “evident roots” as a clear source of religious discrimination.

Disappearance of the school subject called “Religion” at the Public and semi-private education, replacing it by the subject Philosophy and History of Religions, as an evaluable and obligatory subject taught by public and secular educators.

We thank you in advance for your attention and you are invited to contact us via e-mail at this electronic address for any doubt or query you should have.

Yours sincerely,

Fernando González
Wicca’s Counsel
Celtiberian Wicca

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: