Posts Tagged ‘tradición’

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La Confesión religiosa Wicca, Tradición Celtíbera, desea manifestar su gratitud a los Dioses por habernos bendecido con el crecimiento de nuestra Hermandad, tras la Iniciación de cinco nuevos hermanos.

Siendo una Tradición no proselitista, esto es, que no busca crecer más allá de garantizar su transmisión y núnca por encima de la responsabilidad que exige hacerlo, menteniendo siempre la calidad por encima de la cantidad, toda nueva Iniciación es tan importante como valiosa.

No entendemos la Iniciación como una meta, sino como el principio vital de un proceso de renovación personal, religiosa y espiritual que además de nutrir al Iniciado en su búsqueda de superación, renacimiento y enriquecimiento intelectual, haga de éste un hombre o mujer libre pero comprometido con el valor y la responsabilidad que suponen ser depositario de una Tradición a la que se debe a partir de iniciarse para garantizar su respeto, rigor y continuidad.

Por todo ello, queremos agradecer a nuestros nuevos hermanos haber alcanzado este Primer Grado y entrar por derecho propio a formar parte activa de la Tradición Celtíbera. Depositamos en ellos nuestra confianza y seguridad que su renacimiento revitalizará nuestra savia y hará posible que Wicca Celtíbera siga viva más fuerte una generación más.

Bienvenidos a la que es vuestra casa y vuestro Camino, Galo, Stephi, Marga, Akela y Sol. Que el Sol os ilumine, que la Luna os guarde y que el Árbol os guíe a partir de ahora.

 

Fernando González

Brueisamos Kombalkores Bintoi

Confesión religiosa Wicca, Tradición Celtíbera

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BRUJERÍA TRADICIONAL vs WICCA TRADICIONAL, UN PUENTE SIN ORILLAS (II)

En 2013 dejamos inconcluso un artículo que llamó mucho la atención y provocó una gran polémica entre la Comunidad Pagana, porque tocamos materias tabú de las que nadie quería hablar sin el beneplácito, la bendición o el preceptivo nihil obsta de lo políticamente correcto y su línea editorial, quedando pendiente un segundo escrito sobre la Wicca Tracicional.

Al objeto de rematar ese trabajo y afrontar el nuevo ciclo menos cargados de “debes” y más dispuestos a afrontar nuevos retos y escenarios, doy cumplimiento a nuestra deuda y escribo la segunda parte del mismo[1]

IMG_131410579252210Quiero dedicar el primer artículo de este nuevo años 2015 a lo que creo es lo único que tiene y ha dado sentido a mi vida, que siempre ha estado conmigo en lo bueno y en lo malo, que nunca me ha decepcionado, a la raíz de un árbol demasiado grande para contenerle y que no solo ha germinado sino que atravesó mi corazón hasta romperlo, nutriéndome y alimentándose de mi a un tiempo. Quiero empezar este año hablando de La Vieja Religión.

Y voy a hacerlo con datos y no desde un punto de vista poético, para el que ya hay gente verdaderamente inspirada, o imponiendo por sí sola mi opinión a los demás bajo el “yo pienso” o el “yo entiendo“, que como sabemos en ocasiones acaba siendo mera retórica para justificar que se acepten sin recelo, ideas y opiniones que adolezcan de sustancia y disfracen nuestra inseguridad.

El título de este trabajo, El Arte de la Wicca, es causal, premeditado y consciente, como vamos a comprobar en un instante. No se trata de un recurso literario ni un juego de palabras, sino del significado etimológico REAL, de la palabra witchcraft (Brujería).

Es un pequeño extracto de una obra mucho más prolija en la que estoy trabajando y de la que quiero dejar hoy aquí esta muestra, como testimonio de una realidad tércamente ignorada, aportando nuestro particular granito de arena a un resurgimiento imparable de los viejos Cultos nativos indoeuropeos, del que la Wicca, precisamente por ser Wicca, nunca debió desligarse.

No dudo que en este punto más de uno empezará a removerse en su asiento, que mirará con escepticismo el título y pensará con qué nueva extravagancia vaya a encontrarse. Espero decepcionar sus expectativas.

IMG_12042449046985Es innecesario pararnos a especular en la “aparición” del término witchcraft, porque tenemos su construcción etimológica perfectamente identificada y sabemos sin lugar a dudas que es de raíz indoeuropea, cuya evolución en el anglosajón deja referencias ya incluso en la Alta Edad Media, periodo en el que podemos documentarla gracias a los manuscritos que han llegado hasta nosotros.

Para todos aquellos que entiendan la Brujería (en este trabajo léase su versión anglófona de Witchcraft) como un término disociado de la Wicca, hemos de empezar diciendo que más allá de la opinión de cada cual, están las evidencias empíricas (paleográficas y etimológicas en este caso) para corregir los enunciados infundados y para disponer el uso adecuado que hemos de dar a las palabras.

Así, una palabra no es ni conlleva lo que a cada cual le interese en cada momento, sino lo que en y por sí misma signifique. Cuestión siempre secundaria, circunstancial y temporal será el uso y argot donde utilizar después la misma; que ha sido, precisamente, lo que ha ocurrido en este caso: que hemos alterado el origen, el significado y el uso del término witchcraft para amoldarlo a una necesida subjetiva y secundaria ¡la de no seguir peleándonos contra nosotros mismos!

Pero el problema va mas allá, que no está solo en modificar el significado de witchcraft, sino en pretender hacer pasar o convertir nuestra interpretación en el significado original.

De hecho se ha buscado durante décadas “amoldar” la propia palabra “witchcraft” a tantos significados diferentes al auténtico, que hemos acabado enterrando el significado original, que está perfectamente localizado bajo una losa de opiniones equivocadas.

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Es conocido que el término witchcraft (brujería) proviene del anglosajón:

witchcraft (n.) Old English wiccecræft “witchcraft, magic,” from wicce (see witch) + cræft  “power, skill” (see craft). Witchcraft was declared a crime in English law in 1542; trials there peaked in 1580s and 1640s but fell sharply after 1660. The last, in 1717, ended in acquittal. The Witchcraft Act was repealed 1736.[2].

Pero quizá no tenga la misma publicidad que la deconstrucción etimológica sea, por lo tanto:

WITCHCRAFT – WICCECRÆFTE – WICCE (WITCH) + CRÆFT (CRAFT)= EL ARTE O EL DOMINIO DE LA WICCA

Introduje la traducción del sentido etimológico de craft como dominio, creyendo que quizá pueda entenderse mejor el uso y significado literal, que sería el de habilidad, conocimiento, podervirtud, destreza, fuerza, arte… si bien este último enunciado, el “arte” de la Wicca, por más poético y evocador, es el que cuenta con más partidarios:

craft (n.) Old English cræft (West Saxon, Northumbrian), -creft (Kentish), originally “power, physical strength, might,” from Proto-Germanic *krab-/*kraf- (cognates: Old Frisian kreft, Old High German chraft, German Kraft “strength, skill;” Old Norse kraptr “strength, virtue”). Sense expanded in Old English to include “skill, dexterity; art, science, talent” (via a notion of “mental power”), which led by late Old English to the meaning “trade, handicraft, calling,” also “something built or made.” The word still was used for “might, power” in Middle English. Use for “small boat” is first recorded 1670s, probably from a phrase similar to vessels of small craft and referring either to the trade they did or the seamanship they required, or perhaps it preserves the word in its original sense of “power.”[3].

Siendo un bello enunciado, que lo es y al que no me duelen prendas recurrir, creo que hemos abusado un poco del mismo teniendo en cuenta que de lo que estamos hablando no es de ningún “arte”, sino de la habilidad y el dominio de un conocimiento ancestral, el de lo sagrado, el de la comunicación e intermediación con/de lo Divino para explicar el Culto del que procede[4].

Y puestos a abusar, me quiero permitir la observación sobre un abuso no ya etimológico, sino histórico, que resume el cajón de sastre en el que se ha convertido el estudio de la Wicca: se afirma sin pudor ninguno, que el término de “el Arte de los Sabios” referido a la Wicca, sea una interpolación masona de las que dicen, con más obstinación que tino, abundan en la Vieja Religión.

im98820525-navalcan-estatua-menhirEs difícil entender cómo es posible que la masonería de los ss. XIX y XX e.a., pudiera haber influido en la lengua anglosajona de la Alta Edad Media o en la indoeuropea de hace 7.000 años. Pero nos ayuda a comprender las razones por las que haya un sector empecinado en no valorar la historia de la Wicca más allá de mediados del s. XX e.a.: si no hablamos de lo que no queremos reconocer, si hacemos como que no está, evitamos tener que explicar por qué no coincide con lo que defendemos.

De la misma manera, es una pérdida de tiempo seguir especulando con el origen del término “witch“, porque también lo sabemos, porque lo tenemos delante y porque no es otro que el de “wicce“… sí, el femenino de “wicca“:

witch (n.) Old English wicce “female magician, sorceress,” in later use especially “a woman supposed to have dealings with the devil or evil spirits and to be able by their cooperation to perform supernatural acts,” fem. of Old English wicca”sorcerer, wizard, man who practices witchcraft or magic,” from verb wiccian “to practice witchcraft” (compare Low German wikken, wicken “to use witchcraft,” wikker, wicker “soothsayer”).

OED says of uncertain origin; Liberman says “None of the proposed etymologies of witch is free from phonetic or semantic difficulties.” Klein suggests connection with Old English wigle “divination,” and wig, wih “idol.” Watkins says the nouns represent a Proto-Germanic *wikkjaz “necromancer” (one who wakes the dead), from PIE *weg-yo-, from*weg- (2) “to be strong, be lively” (see wake (v.)).

That wicce once had a more specific sense than the later general one of “female magician, sorceress” perhaps is suggested by the presence of other words in Old English describing more specific kinds of magical craft. In the Laws of Ælfred (c.890), witchcraft was specifically singled out as a woman’s craft, whose practitioners were not to be suffered to live among the West Saxons:

Ða fæmnan þe gewuniað onfon gealdorcræftigan & scinlæcan & wiccan, ne læt þu ða libban.”

The other two words combined with it here are gealdricge, a woman who practices “incantations,” and scinlæce”female wizard, woman magician,” from a root meaning “phantom, evil spirit.” Another word that appears in the Anglo-Saxon laws is lyblæca “wizard, sorcerer,” but with suggestions of skill in the use of drugs, because the root of the word is lybb “drug, poison, charm.” Lybbestre was a fem. word meaning “sorceress,” and lybcorn was the name of a certain medicinal seed (perhaps wild saffron). Weekley notes possible connection to Gothic weihs “holy” and German weihan “consecrate,” and writes, “the priests of a suppressed religion naturally become magicians to its successors or opponents.” In Anglo-Saxon glossaries, wicca renders Latin augur (c.1100), and wicce stands for “pythoness, divinatricem.” In the “Three Kings of Cologne” (c.1400) wicca translates Magi:

Þe paynyms … cleped þe iij kyngis Magos, þat is to seye wicchis.

The glossary translates Latin necromantia (“demonum invocatio”) with galdre, wiccecræft. The Anglo-Saxon poem called “Men’s Crafts” has wiccræft, which appears to be the same word, and by its context means “skill with horses.” In a c.1250 translation of “Exodus,” witches is used of the Egyptian midwives who save the newborn sons of the Hebrews: “Ðe wicches hidden hem for-ðan, Biforen pharaun nolden he ben.” Witch in reference to a man survived in dialect into 20c., but the fem. form was so dominant by 1601 that men-witches or he-witch began to be used. Extended sense of “old, ugly, and crabbed or malignant woman” is from early 15c; that of “young woman or girl of bewitching aspect or manners” is first recorded 1740. Witch doctor is from 1718; applied to African magicians from 1836.

At this day it is indifferent to say in the English tongue, ‘she is a witch,’ or ‘she is a wise woman.’ [Reginald Scot, “The Discoverie of Witchcraft,” 1584]“.[5].

Y este significado está perfectamente contrastado por la paleografía. Prueba de ello y a tenor de la referencia precedente, son las Homilias Anglosajonas de Elfrico (s. IX e.a.):

Original anglosajón: “Se cristena mann ðe on ænigre þissere gelicnysse bið gebrocod, and he ðonne his hælðe secan wyle æt unalyfedum tilungum, oððe æt wyrigedum galdrum, oþþe æt ænigum WICCECRÆFTE, ðonne bið he ðam hæðenum mannum gelíc, þe ðam deofolgylde geoffrodon for heora lichaman hælðe, and swa heora sawla amyrdon. Se ðe geuntrumod beo, bidde his hæle æt his Drihtne, and geðyldelice þa swingla forbere; loc hú lange se soða læce hit foresceawige, and ne beceapige na ðurh ænigne deofles cræft mid his sawle ðæs lichaman gesundfulnysse; bidde eac góddra manna bletsunge, and æt halgum reliquium his hæle gesece. Nis nanum cristenum menn alyfed þæt he his hæle gefecce æt nanum stane, ne æt nanum treowe, buton hit sy halig rode-tacen, ne æt nanre stowe, buton hit sy halig Godes hus: se ðe elles deð, he begæð untwylice hæðengild. We habbað hwæðere þa bysne on halgum bocum, þæt mot se ðe wile mid soðum læcecræfte his lichaman getemprian, swa swa dyde se wítega Isaias, þe    worhte ðam cyninge Ezechie cliðan to his dolge, and hine gelácnode.” (La mayúscula y negrita es mía)

Traducción al inglés: “The christian man, who in any of this like is afflicted, and he then will seek his health at unallowed practices, or at accursed enchantments, or at any WITCHCRAFT, then will he be like to those heathen men, who offered to an idol for their bodies’ health, and so destroyed their souls. Let him who is sick pray for his health to his Lord, and patiently endure the stripes; let him behold how long the true Leech provides, and buy not, through any devil’s craft, with his soul, his body’s health; let him also ask the blessing of good men, and seek his health at holy relics. It is not allowed to any christian man to fetch his health from any stone, nor from any tree, unless it be the holy sign of the rood, nor from any place, unless it be the holy house of God: he who does otherwise, undoubtedly commits idolatry. We have, nevertheless, examples in holy books, that he who will may cure his body with true leechcraft, as the prophet Isaiah did, who wrought for the king Hezekiah a plaster for his sore, and cured him.” (La mayúscula y negrita es mía) [6].

Cosa importante es que veamos cómo no solo es que la Wicca tenga relación con la Brujería, sino que además wicca es el sentido, origen y significado, el sujeto que construye la palabra brujería, sin la cual sería imposible entenderla.

Oxford Bodleian Library ms 264 fol 181 v

Sin wicca el término brujería no puede existir o dicho de otra forma, la Brujería SIEMPRE ha significado el dominio, el arte o el conocimiento de la Wicca. Por lo tanto, por mucho que se intente disociar ambos conceptos, no es más que un error, verbigracia, conceptual, además de empírico, pues hay un solo concepto: la Wicca.

Y como quiera que una de las letanías más repetidas a lo largo y ancho de la Red y en toda tertulia, programa o conferencia mollar allá donde las haya, viene siendo eso de que la Brujería y la Wicca no son lo mismo, que son Cultos diferentes, no está de menos decir que no, que es falso, que son ellos y solo ellos -quienes lo dicen- los que pese a la historia y los hechos pretenden que esto sea así. Que la Brujería y la Wicca SON la misma cosa, que la una explica a la otra por lo mismo que la otra contextualiza a la una.

Deberíamos acostumbrarnos a ser exigentes con los mensajes que nos adoctrinen y cuando se oigan o lean afirmaciones de este calibre, se pidan argumentos y datos y no solo testimonios de fe.

Bien, siguiendo con el argumento y como todos deberíamos saber, aunque no se enseñe ni se divulgue con el interés que merece, el término wicce que construye witchcraft, como ya hemos dicho es el femenino de Wicca, que a su vez es un palabra de origen indoeuropeo (ie.) que podríamos traducir tanto como el objeto seleccionado de la ofrenda o del sacrificio (la víctima), como la persona especializada en la selección y el sacrificio (el sacerdote):

Root: u̯eik-1. English meaning: to choose, filter. German meaning: `aussondern’ Material: Ai. vinákti, vivékti, vevekti `sondert, siebt, sichtet’, Part. viktá-; Kaus. vecáyati; av. ava-vaēk- ausscheiden,aussuchen’;ausderBedeutungzu gottesdienstlichen Zwecken aussondern’ entspringt die des `Weihens’, weshalb hierher lat. victima `Opfertier, Opfer’, beruhend auf einemi-oder u-Stamm, *vikti-s bzw. *viktu-s `Weihung’; got. weihs `heilig’, as. wīh- ds., ahd.wīh, wīhi ds., vgl. mhd. (ze) wīhen nahten, woraus nhd. Weihnachten; aisl. vē- n. `Heiligtum, Tempel’, as. wīh m. `Tempel’, ags. wēoh, wīg m. `Götterbild’; abgeleitetes Vb. got. weihan, altisl. vīgja, as. wīhian, afries. wīa, wīga, ahd. wīhen `weihen’; mit Intensivgemination germ. *wik-kan- `Zauberer’: ags. wicca m. ds., wicce `Zauberin’ (engl. witch); md. wicken `zaubern’, wicker `Zauberer, Wahrsager’; ohne Geminata: ags.wigol `zum Wahrsagen gehörig’, wiglian `wahrsagen’, mnd. wickelen; eine Variante *u̯eig- (?) in umbr. eveietu `electum’ (*ek-u̯eigētum?). References: WP. II 232, WH. II 782; See also: Beziehung zu u̯eik- u̯eigh- `biegen’ usw. ist nicht ausgeschlossen. Pages: 1128[7].

El término ie. +ueik/+weik (sacrificio/sacrificador), se ha llegado no muy acertadamente a solapar o alternar quizá por homofonía o por extensión y por supuesto después por interés, con el también ie. +ueid/+weid (ver, saber), cuando son raices distintas que siguen trayectorias diferentes, si bien haciendo una interpretación abierta sí que podrían encontrarse siquiera alegóricamente.

Tanto es así que relacionamos wicca con wittan sin que tengan cruce etimológico alguno. Gardner refiriéndose a Witchcraft como el Arte de los Sabios identifica equivocadamente witch como sabio, aunque witch no viene del ie. +uied, ver, saber[8], del que derivaría wittan, sino del ie. +ueik, víctima ó encargado -del sacrificio-, wicca[9]. Dicho esto, ni Gardner iba mal encaminado ni es un término que nos sea ajeno y que no podamos utilizar, que lo hacemos, y que por lo tanto no podamos sentirnos identificados con él; siempre, eso sí, que tengamos claro los conceptos.

Quizá muchos no haríamos esta salvedad si no fuese porque, como digo, se ha solapado el término, pero es que también se ha utilizado para justificar el falso modernismo de la Wicca y lo que es peor, para ocultar el hecho que Brujería y Wicca son la misma cosa, algo que para Gardner es muy probable no necesitase matizar, pero que como quiera que se está utilizando para “distraer” de qué sabiduría estamos hablando, que es de la wiccana y no de ninguna otra, se nos exige recordarlo.

Que sí, que decir que la Brujería es el Arte de los Sabios no desdora el sentido de la palabra, siempre y cuando no tratemos de distraer la atención de que es sobre la Wicca de lo que habla.

Sobre el origen etimológico del lat. víctima, escribe Elena Pingarrón Seco, Catedrática de Latín, en el portal web Etimologías de Chile: “Es un viejo término religioso que significa “lo que es resultado último de una elección o selección para ser ofrendado a los dioses”. Aunque algunos tienen dudas al respecto por las vinculaciones del término a las prácticas etruscas, los indoeuropeístas relacionan este vocablo con una raíz indoeuropea *weik-2 (elegir, seleccionar, filtrar) presente en los vocablos de diferentes lenguas indoeuropeas[…]”[10].

Por cierto que la referencia dada por Pingarrón, aunque sea alusiva también nos deja un amplio campo alegórico incluso desatendiendo su vinculación religiosa, por que vernos como aquellos que podemos elegir y que hemos sido seleccionados, tampo desmerece la grandeza de esta Religión.

Con todo, siempre estará mucho más cerca de la realidad un Gardner que alee diferentes raíces lingüísticas indoeuropeas para explicar un concepto singular mediante un término similar, que la opinión ya de rábulas o de quienes tratan de explicarle, mejor sería decir justificarse ellos, a través de conjeturas infundadas.

1406992834826Resumiendo, el significado de Brujería ES el arte o el dominio de la Wicca, por lo mismo que Wicca ES la religión de las personas conocedoras y especializadas de los oficios religiosos en los Cultos indoeuropeos y proto-indoeuropeos… y todo lo demás, pues eso, “palabrería”.

Como gremio o casta en sí misma, muy bien podría entenderse a través de lo que los druidas y el Druidismo son y significa para y entre los pueblos celtas.

Wicca es un término cultual de origen indoeuropeo, que da nombre a la especialización de las personas encargadas de los oficios religiosos, de aquellos que ofrendan (sacrifican) a los Dioses: los sacerdotes.

Y decimos mejor sacerdotes que chamanes aún a costa que ambos tengan cabida, sabiendo que la construcción trifuncional propia de los pueblos indoeuropeos, define claramente como una de las funciones destacadas, la sacerdotal.

La Wicca es pues, el puente espiritual y mágico que une el Neolítico con la Edad de Bronce, el paso del Chamanismo a la Religión, la fuente de los Cultos de la Fertilidad y de la Fecundidad, de la sacralización de los Ciclos Vitales, la Cultura Megalítica y de los proto-sacerodcios de los pueblos indoeuropeos. Y nosotros en tanto tratemos de revitalizarla, sostenerla y reconstruirla a través de sus diferentes Tradiciones, desde o como la Brujería Tracicional, seremos sus transmisores y custodios.

Al ser los Cultos wiccanos una consecuencia religiosa de los pueblos indoeuropeos y siendo los pueblos indoeuropeos una pluralidad en sí misma, no puede existir una Tradición Wicca o una Brujería Tradicional que sea la primera y menos la única.

Si alguna Tradición Wicca reclama su originalidad desde la Brujería Tradicional, lo hará en tanto identifique su propia corriente dentro de dicha Tradición y sin que afecte al resto. Para poder explicarlo mejor: que el Catolicismo sea un Culto Cristiano, no quiere decir que sea el único Culto cristiano, el primero de los Cultos cristianos ni el más cristiano de todos los Cultos. Podrá decirlo, cómo no, pero será mentira. Y ya no decir si además se presenta como el auténticamente judío.

Puesto que la Brujería es el arte o el dominio de la Wicca (sic), la Brujería no puede ser un concepto diferente al de Wicca. Son la misma cosa: una palabra (wicca) construye a la otra (brujería), es más: sin la Wicca, la Brujería no tiene sentido ni como palabra ni como continente de nada.

Como la Brujería es el arte o el dominio de la Wicca, o lo que es lo mismo, la especialización sacerdotal en los Cultos indoeuropeos, la Brujería Tradicional es la propia o referida a las religiones indoeuropeas, aquella que se haya transmitido por y desde estas fuentes religiosas.

Siendo que la Brujería Tradicional es aquella que define a los Cultos wiccanos, los Cultos wiccanos no pueden ser diferentes de la Brujería Tradicional.

Al estar definidos los Cultos wiccanos originales como Brujería Tradicional, ni puede haber una Tradición Wicca que no sea Brujería Tradicional, ni puede existir una Brujería Tradicional que no defina a alguna Tradición Wicca.

Por ser las Tradiciones Wicca diferentes ramificaciones de los Cultos indoeuropeos, condición necesaria para ser Tradiciones, no pueden existir Tradiciones Wicca que no se correspondan con los Cultos indoeuropeos.

Y si hay Cultos que se digan wiccanos que no tengan esa originalidad indoeuropea en su raíz y principios, no serán Tradicionales, por lo mismo que si no son Tradicionales, serán eclécticos o no serán wiccanos.

Siendo la Brujería Tradicional exponente de los Cultos Wicca y los Cultos Wicca referente de los Cultos indoeuropeos, los Cultos Wicca no son neo-paganos, sino paganos. Pretender que deba existir una transmisión ininterrumpida, nominal y contrastable es ridículo, es una exigencia subjetiva e impuesta de cuño judeocristiano, que por cierto ningún Culto judeocristiano puede justificar para sí mismo.

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Muy al contrario, serán las doctrinas y el sistema de creencias y ritos de estas religiones, que se mantengan o rescaten dentro de su evolución natural o desarrollo, conservando los patrones cultuales de sus orígenes, las que puedan atestiguar su antigüedad, y no que su Culto haya o no haya podido transmitirse mediante filiación ininterrumpida desde el Paleolítico… ¡menuda imbecilidad!

 Cuando los mismos cristianos son incapaces de justificar más allá del mito, una transmisión original desde Cristo a Nicea, en 150 años de prohibición y algunos periodos de persecución, cuánto menos se nos puede exigir a los Cultos paganos que hagamos lo propio, tras 1.600 años de prohibición y 1.500 años de persecución.

Bien es cierto que el linaje, el conocimiento de la línea iniciática dentro de la Tradición, es propio aunque no exclusivo de la Wicca, pero no como un fundamento teológico, sino como una medida de contextualización, de reconocimiento de la filiación y de la trayectoria. Como también es lógico suponer, que tras siglos de persecuciones, éste no puede valorarse y menos exigirse más allá que a partir del establecimiento de las leyes públicas que lo permitan y que, por lo tanto, toda discusión previa a la Libertad Religiosa sobre el mismo, es una forma inútil de entreternos con el sexo de los ángeles.

No, es nuestra línea religiosa, nuestra teología, nuestras creencias y ritos, los que deberán definirnos como Tradición, lo que nos defina, en fin, como Wicca Tradicional, neo-wicca (Wicca mal llamada “ecléctica”) ó pseudo-Wicca.

Cuando hablamos desde el conocimiento de los términos que utilizamos, todo parece cobrar sentido. De la misma forma que cuando algunos nos quieren explicar estos mismos conceptos a partir de sus impresiones e interpretaciones personales, las piezas no encajan… y lamentándolo mucho, en este “puzzle” no vale recortarlas.

Finalmente y sabiendo lo grueso de este artículo por lo que se dice y por lo que no se dice, antes de que saquemos nuestras propias conclusiones, rogaría que volviésemos a repasar las notas al pie. Y cuando ya lo tengamos claro, releerlas de nuevo.

©Fernando González-Wicca Celtíbera

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1.- BRUJERÍA TRADICIONAL vs WICCA TRADICIONAL, UN PUENTE SIN ORILLAS (I)

https://wiccaceltibera.wordpress.com/2013/07/29/brujeria-tradicional-vs-wicca-tradicional-un-puente-sin-orillas/

2.- ONLINE ETYMOLOGY DICTIONAY

(http://www.etymonline.com/index.php?allowed_in_frame=0&search=witchcraft&searchmode=none)

3.- ONLINE ETYMOLOGY DICTIONARY.

(http://www.etymonline.com/index.php?term=craft&allowed_in_frame=0)

4.- El término “arte” aquí no lleva implícito el significado de “manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros” (2a. acep., DRAE), sino el de “virtud, disposición y habilidad para hacer algo” (1a. acep., DRAE).

5.- ONLINE ETYMOLOGY DICTIONAY

(http://www.etymonline.com/index.php?allowed_in_frame=0&search=wicca&searchmode=none)

6.- Elfrico. The Homilies of the Anglo-Saxon Church: Containing the Sermones Catholici or Homilies of Ælfric in the Original Anglo-Saxon With an English Version, Volume I.

7.- Wicca. Indogermanisches Etymologisches Woerterbuch, Julius Pokorny, pág. 1128:

(http://starling.rinet.ru/cgi-bin/response.cgi?single=1&basename=%5Cdata%5Cie%5Cpokorny&text_recno=2112&root=config)

8.- Ejemplos de sustituir “d” por “t” son habituales, lo tenemos en el caso de otras lenguas indoeuropeas, como en el celtibérico (ci.), donde vemos ci. tamai (ie. *dhH1-meH2) ó ci. Teiuo (ie. *deiwo).

9.- Para la etimología de +weid: Edward A. Roberts, Bárbara Pastor, Diccionario Etimológico Indoeuropeo de la Lengua Española. Págs. 189-190.

10.- http://etimologias.dechile.net/?vi.ctima

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tumblr_mcglp11ZTG1rjdemoo1_500Para encarar esta reflexión -que es lo que a priori pretende ser- como un avance de un trabajo posterior más elaborado, voy a ceñirme sobre todo a una convicción antes que a una teoría o hipótesis documentada que pretenda resolver el escollo que ha supuesto partir de la base que, al referirnos a los términos brujería y wicca, lo hagamos desde márgenes diferentes de un mismo río.

Dicho lo cual, me gustaría que no se interprete mi sinceridad como un interés, una intuición o un deseo romántico por justificar una creencia, sino como el resultado de una experiencia vital y estudiada que en modo alguno pretende eludir el valor de la prueba o carezca de hechos y evidencias para poder llegar a esta conclusión, sino que busca sembrar la necesidad de un debate incómodamente relegado a una lista cada vez más extensa de tareas pendientes, que la Vieja Religión va a tener que afrontar más tarde o más temprano.

También soy consciente y porque creo que debido a intereses creados durante cuatro décadas mal contadas de individualismos, competencias y desencuentros, que este planteamiento lo más probable es que vaya a suscitar resquemores y reabrir heridas que se mantienen obcecadamente mal cerradas desde entonces, con el único objeto de crear una serie de Cultos y Tradiciones “burbuja” desde los que cada cual pueda proteger su parcela de razón de ser cuando no pseudo-identitaria.

De una parte tenemos tradiciones wiccanas fuertemente atrincheradas en adoctrinar sobre la diferencia existente entre la Brujería Tradicional y la Wicca Tradicional. De otra parte, claro, existen grupos y asociaciones de Brujería Tradicional totalmente convencidos que la Wicca es una intromisión que ha usurpado, en buena medida, rasgos de su propia identidad para concebirse históricamente. Y también existimos, que haberlos haylos aunque seamos los menos seguramente o los que menos ruido hagamos, quienes entendemos que son y han sido siempre la misma cosa.

Hasta bien entrados los años 50 y mejor durante la década de 1960 esta dicotomía no tuvo apenas sentido más allá de unos pocos desencuentros y conflictos nominales antes que religiosos o espirituales que se fraguaron en el Reino Unido, a partir básicamente de la iniciativa de Gerald Gardner a la hora de aprovechar la derogación de las últimas leyes contra la Brujería en este país, para presentar públicamente la Brujería Tradicional como un Culto aún vivo.

Antes y durante un buen tiempo después, la Wicca no existía como referencia diferencial y no había más controversias que las relativas a comprender el Culto desarrollado a través de Gerald Gardner (la Brujería) como demasiado imbuido quizá de préstamos ocultistas y esotéricos antes que reconstruccionista o hereditario, o haberse tomado demasiadas licencias ajenas a la Tradición para adaptar la Brujería al siglo XX. Persistían, eso sí, las diferencias y conflictos eminentemente personales que no puedo entender probablemente más allá de la envidia, una competitividad innecesaria y por lo tanto desmedida o la endogamia.

Con todo y con eso aún al final de la década de 1970 y principio de los años 80 resulta cuanto menos paradójico comprobar, que wicca y brujería, en palabras de sus máximos exponentes por aquél entonces, eran términos que se seguían usando indistintamente  y por igual para referirse a la Vieja Religión.

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  • QUÉ ES HECHICERÍA

hechicerasTampoco podemos dejar a un lado otro de los típicos estereotipos de este problema que está siendo muy difícil despejar, que es confundir Brujería con Hechicería.

La hechicería es una práctica común tanto en la Brujería como en otras creencias diferentes y la Brujería un Culto religioso en el que se enseña, conoce y se puede practicar la hechicería. Podríamos decir que todo brujo es hechicero porque aprende a utilizar estas prácticas en su preparación, si bien un hechicero no tiene por qué ser brujo porque no haya podido o querido iniciarse en la Brujería.

La Hechicería puede o debe concebirse como un conjunto de prácticas “mágicas” -con todas las reservas también para el uso de esta palabra-, que una persona individual o en grupo, por iniciativa, por aprehensión o por costumbre lleve a cabo sin que tenga por qué mediar lo religioso.

La Brujería jamás podrá estar separada de lo religioso, porque dejaría inmediatamente de serlo, se descontextualizaría. Hay que entender antes la diferencia entre el conocimiento y la práctica de una materia dentro de un Culto, y el reconocimiento de esa materia como un Culto en sí mismo, que es lo que entiendo se pretende y que al confundirlo se induzca al error.

Esto viene a colación porque muchos hechiceros equiparan su práctica con la Brujería, esto es, aunque no sean conscientes o incluso rechacen reconocerla como una religión concreta, dan por sentado que el wiccano al no ser estrictamente hablando un brujo como ellos se entienden, de alguna forma esté invadiendo una parcela de la que se sienten herederos y depositarios. Y así, nos hemos encontrado con un sinfín de opiniones, muchas elaboradas y eruditas pero en su gran mayoría tan dispares y estrafalarias como personales, que han fomentado y prolongado aún más una diferenciación que a mi parecer es absolutamente ficticia.

Como hechicerías hay muchas, hasta el punto de poder acabar siendo tantas como personas pues no deja de ser el ejercicio de unas prácticas para la obtención de unos resultados al margen de las creencias, “brujerías” -se dicen- también. La Brujería, que hace referencia a un Culto o crisol de otros posteriores que surge marcado con unos condicionantes religiosos inherentes, choca abiertamente por lo tanto con la libre interpretación de quienes quieren o entienden que deben ser reconocidos como brujos siendo hechiceros.

Cuestión al margen de esta situación hemos de tratar el que hay quienes conciben y practican la Brujería como un Culto religioso diferente a la Wicca. En este caso entiendo que vuelven a mezclarse las cuestiones personales de quienes serán  protagonistas de su popularización y de las corrientes que liderarán o se generarán a partir de ellos, con el Culto propiamente dicho, que pese a matices y opiniones, sigue siendo el mismo para ambas.

Ahora que hemos despejado la primera incógnita: entender la diferencia entre brujería y hechicería, será cuando nos sea más sencillo recalar en lo que podamos definir como Brujería Tradicional, que es en definitiva a lo que todos y desde un principio hacían -y hacemos algunos igualmente en estos días- referencia.

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  • QUÉ ES BRUJERÍA

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Como los diccionarios por lo común y salvo los especializados -e incluso éstos según y cómo-, aún están fuertemente influenciados por el cristianismo o parten de una apreciación o percepción social cuando no sesgada, “contaminada” por la moral imperante, recurrir libremente a ellos volverá a retrotraernos al problema anterior, a que siguen confundiendo hechicería y brujería. Deberemos, pues, basarnos en la etimología de las palabras para entender desde su origen lo que significan y lo que nos transmiten.

La palabra española brujería tiene el hándicap de que desconozcamos su significado concreto y tampoco ha tenido una atención superlativa resoloverlo, seamos sinceros, si bien existen trabajos que incomprensiblemente se dejan al margen y que apuntan a que además de que seguramente sea una palabra pre-romana, pueda estar relacionada con la raíz celta *brough (lo que esta en un alto, elevado, por encima de ó sobre) como apelativo de las personas sabias encargadas del Culto, aquellas que practicaban y oficiaban en las viejas religiones pre-cristianas. Una raíz que daría nombre a construcciones elevadas (*briga) y como no es complicado deducir, también a una de las Diosas más universales de la mitología celta (Brigantia/Brigith).

Que brujería quizá no fuese un término impuesto por el cristianismo, sino propio, indígena y por lo tanto libre, al menos en su concepción y uso original, de rasgo peyorativo alguno, es algo que puede desprenderse de la reflexión de Lope de Barrientos (1382-1469 e.a.) en su Tractado de las Adivinanças… “qué es, e qué cosa es esto que se dize que ay unas mugeres que se llaman bruxas, las quales creen e dizen que de noche andan con Diana, deesa de los paganos, con muchas e innumerables mugeres caualgando en bestias, e andando, e passando por muchas tierras e logares, e que pueden aprouechar e dañar a las criaturas”.

Y es que, obviamente, sería muy cuestionable suponer que alguien pueda escojer autodenominarse de tal forma que la palabra por la que se identifique le denigre, sea infamante, que le marque negativamente hasta el punto de elegir considerarse abiertamente un paria despreciado en su entorno, bajo un epíteto que le vincule a crímenes castigados con la pena capital

¿Alguien cree probable que un violador de menores quiera presentarse en su tarjeta de visita como Fulanito de tal“, pedófilo? Y si esto nos parece del todo absurdo ¿cómo es que suponemos sin pestañear que las brujas hubiesen podido reconocerse así mismas en plena Edad Media y ante una sociedad inquisidora y fundamentalista judeocristiana, bajo un término que las señale como adoradoras del diablo y asesinas de niños?

Bajo este prisma, es más que razonable suponer que la palabra Brujería no debió tener originalmente para los brujos ningún significado negativo, más bien al contrario, que sería el clero quienes desvirtuarían el significado real de la misma.

No es baladí recurrir a los testimonios de los primeros cristianos frente al paganismo europeo, al objeto de identificar sus Cultos como Brujería y a éstos como a brujos. Cuando San Columbano (s. VII e.a.) -leía no hace mucho- recriminaba a los paganos diciéndoles que sus Dioses eran siervos del Diablo y por lo tanto demonios a su servicio y que los fieles de estos Dioses eran brujos y Brujería sus Cultos “demoniacos”, tenía perfectamente claro a quienes se estaba refiriendo y con qué deseaba igualarlos.

Columbano no iba en absoluto desencaminado, pues al margen de su evidente interés en hacer parecer estos cultos como desviaciones heréticas, diabólicas de su propia cosecha religiosa, no es menos cierto que reconoce en la Brujería, sin lugar a dudas, la continuidad de los Cultos -religiosos- paganos. Es más, este santo católico y misionero de origen irlandés y por lo tanto buen conocedor de lo que hablaba, en ningún momento dice que sea una creencia “nueva” que naciera a partir del paganismo, no, dice claramente que eso en lo que creen, que sus prácticas y Cultos, que la devoción a sus Dioses es, en presente de indicativo, Brujería y que ellos por continuar con esas prácticas son brujos/as.

CernunnosCiertamente eran Brujería las creencias, ritos, devociones y tradiciones paganas, pero no por venir de un demonio de la mitología cristiana, sino por su propio derecho. En este sentido no hay pues transición estrictamente hablando, sino renombrar de otra forma lo que ya existe; como no ha de parecernos extraño que, para ello, Columbano utilizase las lenguas autóctonas, pues se dirigía con el objeto de hacerse entender a un pueblo llano que no entendía ni el latín ni el griego. Y tampoco pretendió desvincular de la Brujería las religiones de los fieles al paganismo, sino que la destaca como característica inequívoca de los mismos.

Que el cristianismo ponderase después y por encima del hecho religioso la práctica de la Hechicería, no ha sido más que otra forma de tratar de ahogar el componente cultual de la Brujería, distorsionando su sentido original para favorecer su crítica y persecución. No es lo mismo recelar de quien pueda maldecirte por vicio tras reconocerse como un servidor del Mal, que de quien se presente a ti y reconozcas como intermediario ante tus Dioses. El miedo y años de adoctrinamiento harían el resto.

La Brujería supuso el crisol a partir del cual se reubicarían los diferentes Cultos paganos en Europa, una vez que el cristianismo empezó a asentar su poder en el continente (ss. XII-XVI) -que curiosamente coincide con el esplendor de la “caza de brujas“-, demonizaron nuestros Dioses y Diosas, prohibieron o plagiaron muestro Calendario y nuestras tradiciones, expoliaron, destruyeron o usurparon nuestros templos y santuarios y resolvieron definirnos como servidores de “su” mal. Y que utilizaran esta palabra (brujería) no pudo ser algo gratuito, claro, sino una voz cercana que les refería directamente a los Viejos Cultos aún vivos que perseguían, y como apuntaba más arriba recurriendo a los modismos indígenas para expandir mejor su mensaje diabólico, con lo que nacería la stregha, witchcraft, brujería, romuva, etc.

Sus seguidores eran las personas encargadas de intermediar con lo Divino, que sabían y hacían guardar los tiempos, los ciclos y los ritos, que entendían de lo celeste y de lo terrestre, que sanaban al enfermo o enseñaban al niño, quienes guardaban las ciencias, las tradiciones y sus mitos, los hombres y mujeres que por su función eran distinguidos de entre sus iguales como aquellos que merecían estar en una posición elevada, la más alta, la que G. Dumézil identifica como la Iª Función, la que ocupan reyes y sacerdotes… los/as brujos/as.

Este reconocimiento es mucho más sencillo de rastrear si seguimos la etimología anglosajona. Al provenir de otra lengua indoeuropea pero que mantendría durante más tiempo su idiosincrasia, el término witchcraft reproduce fielmente su significado original. Y no tenemos más que buscar la raíz de esta palabra (*-wicca) para entender que efectivamente la Brujería es la Vieja Religión de origen indoeuropeo que nos identifica a todos los Cultos posteriores y que entiendo nos dice sin lugar a dudas, que la Brujería es, en definitiva, el Culto europeo originario y no como se nos pretende hacer creer o entienden otros, las reglas por las que se rija la hechicería allá donde se de o se practique, sin una connotación religiosa explícita y al margen de la cultura donde se desarrolle.

Es en este punto donde deberíamos plantearnos si, efectivamente, existe un nexo entre ésta y la Wicca.

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  • QUÉ ES WICCA

DIOSA TRIPLE1Al contrario de lo que se piensa y sobre todo de lo que se escribe, el origen o el significado histórico de la palabra wicca es tan conocido como por desgracia mutilados cuando leemos sobre Ella. Y aunque ya me he ocupado en otras ocasiones de aportar lo que he aprendido sobre la misma, no está de más seguir escribiendo una y otra vez y así cuanto sea necesario.

El término indoeuropeo wicca es el antecedente etimológico y raíz de la palabra brujería (witch, withcraft) y con la misma explicación. Es un cultismo que empezó a usarse con cierta liberalidad y más allá del sentido principal que le daría el mundo académico y posteriormente quien lo rescatase del olvido (Gerald Gardner), a finales de los años 60 y principios de los años 70 del siglo pasado, para entender la Brujería desde una óptica más realista u objetiva, al margen del valor peyorativo con el que lastraría esta palabra el cristianismo, pero cada vez más aplicado -y he aquí el escollo- a la corriente cultual que se desarrollaría a partir de Gardner en detrimento de las demás, hasta unos extremos en los que se enseña que no es wicca lo que no salga de su corriente y linaje.

Gardner en ningún momento dijo haber creado Culto o Tradición nueva alguna, se limitó a posicionarse como iniciado en la Brujería Tradicional y esto es y seguirá siendo así de sencillo por más vueltas que le demos para buscar lo contrario. En palabras de Cantrell, “… no existe duda que a Gerald Gardner se le debe dar crédito al hacer pública nuestra religión en el siglo XX sin haber reinventado Wicca. Sería más por desarrollar la tradición que lleva su nombre, la Wicca Gardneriana, desde la cual muchas de las tradiciones del presente han podido desarrollarse.“ (Gary Cantrell, “Creencias y Prácticas Wiccanas” -Wiccan Beliefs and Practices-, St. Paul, MN: Llewellyn Publications, 2004, página 17.)

Esta idea e intención de separar primero a Gardner de la Brujería Tradicional para después vincular la Wicca estrictamente con Gardner, entiendo que ha sido en buena medida lo que ha provocado gran parte de esta “descolocación” de referentes que al no querer frenarlo cada vez se hace más complicado.

Siendo el significado de witchcraft, brujería y +wicca la raíz de esta palabra, lo que le da el sentido que tiene ¿por qué nos empeñamos en leer lo que no dice? ¿Cómo podemos afirmar que sean términos que aluden a cuestiones “diferentes”? ¿No será que hemos confundido o queramos confundir al “mensajero” con el “mensaje”? y peor aún ¿que por error o interés estemos intentando vincular la Wicca exclusivamente a la particular adaptación hecha por Gardner de la Brujería y después a la corriente que a partir de entonces se crease?

Ante esta dicotomía solo puedo entender que, efectivamente, ha sido confundir el significado de wicca con la persona por la que se religaría en la actualidad y a partir de quien se crearía después un Culto específico marcando una línea clave para su revitalización, pero un linaje más a fin de cuentas producto de su trascendencia personal, lo que ha podido influir de manera determinante en este conflicto. Una circunstancia de la que no podemos culpar ni a Gardner ni a sus primeras iniciadas.

Confundir, ligar y hacer depender exclusivamente la Wicca con Gerald Gardner, entiendo que de alguna forma puede ser despreciar sus esfuerzos por normalizarla en todo su contexto la Brujería Tradicional y detraer gran parte de su riqueza, causa posterior -o incluso la excusa perfecta- para fomentar y/o favorecer nuestra división actual.

Al margen o por encima de cualquier especulación, creo que a resultas de lo poco y mal que se conoce al respecto, solo encuentro sentido al afirmar que la Wicca ha sido, es y seguirá siendo el término adecuado para referirnos a la Brujería -indoeuropea, para entendernos-, lo mismo que ésta hace referencia a los Cultos paganos en contraposición a los cristianos y estas creencias paganas a los Cultos pre-cristianos de origen indoeuropeo, donde la Wicca sería originalmente el núcleo del que partirían en un pasado remoto. O dicho de otro modo: La Vieja Religión.

Útil paradoja ésta que a pesar de nuestras carencias documentales, resquemores e intereses nos devuelve a un origen primitivo como si de alguna manera nos estuviese aleccionando de que ha llegado el momento de cerrar el círculo.

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¿Y por qué llamarse wicca y no de otra forma? ¿o por qué no vamos a poder llamar Brujería a todo y luego ya Wicca a lo que nos parezca? pues por lo mismo que no entendemos de origen mexical la Brujería europea. Si al nahual se le identifica con América, al wiccano (brujo) con Europa ¿Quiere decir esto que no puede haber nahuales en Europa o wiccanos (brujos) en América? ni mucho menos. Quiere decir lo que quiere decir, que no puede existir una Wicca de tradición cultual americana, ni una corriente nahual de tradición europea, lo que no es óbice para que un americano se inicie como Wicca y un europeo como Nahual. En definitiva, que lo mismo que no nos duelen prendas en rescatar y nominar otros Cultos foráneos en su pureza, no estaría de más que respetásemos los nuestros en su integridad, quizá empezando por reconocerlos en su contexto y no en el que queramos darles.

Somos muy dados a utilizar nombres arcaicos para adornar saludos, argumentos y despedidas, pero extrañamente olvidadizos y reticentes para recuperar en su contexto original los propios.

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  • QUÉ ES TRADICIÓN

8La singularidad de una Tradición, lo que la hace serla, es precisamente poder circunscribirse a unas particularidades concretas, constantes y localizadas, que expliquen y apoyen una conducta o patrón común a consecuencia de una originalidad. Será la transmisión de una serie de hábitos y costumbres en un entorno definido lo que identifique una tradición y la distinga de otras.

Y deberemos ubicar esa transmisión de hábitos y costumbres cultuales para poder entender a qué nos referimos cuando señalamos una tradición religiosa y la reconozcamos como tal o como sucede en este caso, el origen de una serie de tradiciones religiosas que se desarrollan desde unas raíces comunes.

Sería primordial tratar de configurar antes el radio de alcance de la Brujería Tradicional. Así como no hay duda que la Brujería se desarrolla desde los pueblos indoeuropeos, la propia idiosincrasia de estos pueblos reconducen, a su vez, esta sabia común entre sus descendientes y como no es anormal suponer lo hacen, salvando la interacción, en paralelo y no a consecuencia de los demás.

Lo mismo que nuestras culturas, incluso viniendo de los mismos focos, se ha desarrollado de manera independiente del tronco, así sabemos que ha ocurrido con sus religiones. No es igual el druidismo galo que el britano ni este que el hispánico, si bien en todo momento hablamos de la misma cultura. Si esto es así y sabemos que lo es ¿a qué viene que nos obcequemos en decir que la Brujería no haya podido tener el mismo recorrido lógico y constatado de las religiones que la preceden? ¿Y cómo podemos decir que la Brujería Tradicional sea la nuestra y sucedáneos o híbridas todas las demás? Pues esto ocurre con la Brujería, ocurre con la Wicca. Motivos para afirmarlo habrá, hay muchos, qué duda cabe, hechos y razones ya sería más discutible.

Son muchos los ejemplos que nos hablan de diferentes “focos” brujeriles en Europa (Alemania, Italia, España, Reino Unido, Francia, etc.), que se dan como resultado de la persistencia en el hábito religioso de los pueblos “cristianizados” por mantener sus creencias y rituales, con sus singularidades y generalidades, pero todos ellos con el patrón común del paganismo -léase también lo que he escrito sobre este término- como causa.

Un explicación a la medida del caso nos la proporciona su antecedente ¿Por qué no hubo un solo Culto pre-cristiano en Europa si tuvo una fuente común? Como sabemos la respuesta, me saltaré tratar de responderla y me adelantaré a la siguiente ¿Y si no hubo un solo Culto en Europa, por qué habría de tener una sola Tradición después? A lo que -y concluyo- me pregunto ¿Y si creemos razonable y sabemos cierto que de una misma fuente surgirían diferentes Cultos relacionados pero paralelos, por qué nos hemos de limitar ahora y fuera de toda lógica y evidencias a una sola Tradición religiosa para explicar todas las demás?

Resultado de todo ello es que en diferentes localizaciones (zonas) de un mismo marco geográfico (Europa), van a desarrollarse y fluir corrientes religiosas (Cultos) que respondan tanto a su origen común (indoeuropeos) como a sus peculiaridades geográficas y culturales (Tradiciones, Cultos o religiones) que las diferencien de sus “hermanas”, sin que por esta causa deba o pueda perder su relación de parentesco.

Es por lo antedicho que todo me hace pensar que existe una Brujería Tradicional de la que se nutren y germinan Cultos diferentes que conoceremos como Tradiciones, en tanto y cuando provengan de ésta, que además la entiendo pan-europea y que no lo puedo entender fuera de su contexto (indoeuropeo) de ninguna otra manera.

Y es precisamente desde esta estructura lo que va a hacer posible que la Brujería se “reconstruya” o para ser más exactos, se rehabilite primero y restaure después adaptándose al siglo XX bajo el cultismo Wicca.

¿Significa esto que la Brujería Tradicional ha sido “superada” por la Wicca Tradicional? No. Porque es lo mismo. Aunque sigan otros muchos Cultos llamándose brujería en vez de wicca, todos seguirán siendo, les guste o no les guste, igual de tradicionales. Puestos a preguntar ¿por qué esa obsesión, en muchos casos reduccionista, en que existan tales diferencias? ¿por qué no preguntarnos a quien beneficia y quien lo necesita? ¿Y no será que diferenciarlas obedezca a un interés concreto por monopolizarlas?

LITHA6bLas Tradiciones Wicca que efectivamente lo sean, lo que precisan en primer lugar para ser reconocidas de esta forma no es el nombre, el idioma o el lugar del que procedan, sino que rezumen ese vínculo sagrado con los Cultos de la Vieja Europa. Y por lo tanto ninguna de Ellas puede tener jamás preeminencia sobre el resto ni mucho menos supeditarlas a una sola.

Quedándose tantas cosas por decir en el tintero aún después de haberme extendido más de lo esperado, voy a dividir esta reflexión en dos mitades en cuya segunda parte y empezando por donde lo dejo ahora, recorreré los fundamentos de la Wicca Tradicional.

No deseo que este trabajo sirva o se entienda en ningún momento como una provocación, sino como una llamada seria y honesta a la coherencia y la fraternidad frente a la cerrazón. Ninguna de nuestras Tradiciones necesitamos en un principio -y si lo necesitásemos nuestro orgullo no nos lo haría decir- de las demás para justificar nuestra existencia, como tampoco permiso para ser lo que somos, pero sí estar unidos para sobrevivir.

Hay quienes tratamos de aprender de nuestros errores y procuramos leernos la moralejas de las vidas de Viriato o de Vercingetorix, por ejemplo, y los hay que piensan que eso no les pasará a ellos. La verdad, no sabría decir qué es mejor, pero estoy seguro que sumar nunca puede ser malo.

©Fernando González-Wicca Celtíbera

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SkullFlowersHendrickAndriezsooVanitasMás allá de los manidos <<yo pienso>>, <<creo que>> o <<en mi opinión>>, de plurales mayestáticos -hasta los de modestia o de autoría- que pretenden formar una idea consensuada de una opinión o creencia personal y de “golpes” de -una presunta- autoridad tradicionalista, lo cierto es que lo primero con lo que se encuentran todas las personas que se acercan a la Wicca, es que sus interlocutores no les explican bien lo que es, lo explican mal o no saben lo que explican. Y lo más oneroso de esta situación en principio apática e inusual, es que somos nosotros, los wiccanos, quienes más confusión “aportamos” a su significado.

Partiendo de la base que la Wicca no es lo que cada cual quiera que sea, lo que a cada cual le interesa que sea o en lo que cada cual quiera convertirla, estamos “condenados” a que más pronto que tarde todos nosotros nos paremos en una misma estación y sentemos unas bases comunes, un entendimiento común, la posibilidad al menos de en vez de querer imponer nuestras teorías, trabajar a partir de los hechos y dar un contexto académico y preciso de nuestra religión.

No podemos seguir discriminando, marginando, negando las realidades de otras Tradiciones -cuando efectivamente lo sean- o simplemente sentenciando que los que no viene de nosotros, ni es Wicca ni la reconocemos como tal. Más aún, aceptando muchas veces sesgar o soslayar su etimología e historia para justificarse y ocultar un espectro mucho más amplio que pueda hacer peligrar lo que entendamos por ortodoxo. Porque correremos el peligro que el resto de Tradiciones se enroquen o agrupen a su albur y tampoco quieran saber nada de las demás, consiguiendo crear un vacío hostil y una ausencia de entendimiento decididamente desafortunado y contraproducente para nuestra religión.

Tampoco es cuestión de promover una posible unidad que siendo sinceros nuestra propia idiosincrasia abortaría quizá antes de empezar siquiera a plantearlo y que además se hace tan innecesaria hoy como inapropiada, pero sí sería posible sentar las bases de un futuro marco heterogéneo común, donde sea lo que nos une antes de lo que nos separe lo que marque la línea a seguir a partir de aquí.

Si todos podemos estar más o menos de acuerdo en algo, creo, es que la Wicca es el resultado de la evolución, adaptación o readaptación de la Brujería Tradicional, que es de origen indoeuropeo y como tal una cepa religiosa pagana y a partir de ésto podríamos tener el espacio necesario para empezar a trabajar.

Actualmente y gracias a la informática tenemos la oportunidad de interactuar entre todos nosotros y estar conectados e informados de nuestros pasos, sin necesidad de movernos apenas del sillón de nuestra casa. En Wicca Celtíbera creemos que esta ventaja es una oportunidad que no podemos dejar escapar y que de alguna forma estamos obligados al menos a intentarlo.

Con este objetivo, en los próximos días la Confesión Religiosa Wicca, Tradición Celtíbera propondrá a la Pagan Federation International un Ier. CONGRESO INTERNACIONAL WICCA EN ESPAÑA, en base a un programa consensuado de trabajo donde podamos tratar los temas de mayor calado, al objeto de buscar un entendimiento que pueda concretarse en un documento escrito que sirva de referencia.

Deseamos con todas nuestras fuerzas que brille por encima de todos nosotros la fraternidad y el entendimiento en un feliz encuentro entre los hermanos y hermanas Wicca.

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Further than those trite “I think“, “I believe” or “In my opinion“, than “royal we”- those of bother or authorship that pretend to get an agreed idea from personal beliefs- and than “strikes” of- a supposed- traditionalist authority, the fact is that the first thing that everybody finds when they approach to Wicca, is that their speakers don’t explain them properly what it is, they explain it wrongly or they don’t know what they explain. And the most burdensome from this situation, basically apathetic and unsusual, is that we, the wiccans, are who “give” more confusion to its meaning.

Assuming that Wicca isn’t what anyone wants it to be, what anyone is interested in it to be or what anyone wants to turn it in, we are “condemned” to stop at a same station earlier than later and to lay common foundations, common understanding, at least the chance to work starting from the facts and to give an academic and precise context of our religion, instead of setting our theories.

We can’t go on discriminating, marginalizing, dennying other Tradition’s ralities- when they really are so- or just sentence that what doen’t come from us isn’t Wicca and that we don’t recognize it as Wicca. More than that, we agree to cut or to avoid its etimology eand history to justify and hide a much bigger spectre that can endanger what we think orthodox is. Because we’ll run the risk of having the rest of the traditions leaving or forming a group that won’t want to know anything from the others, getting to create a hostile emptiness and a lack of understanding decidely unfortunate and counterproductive to our religion.

It’s not a matter of promoving a possible joining that, being sincere, our own idiasyncrasy would abort maybe before we even think about it. Nowadays it’s not necessary and it’s not appropriate. But it would be possible to lay the foundations of a future heterogenous common framework, where what joins us instead of what separates us is what sets the line we have to follow from now.

I think if all of us may agree more or less with the same thing is that Wicca is the result of the Traditional Witchcraft’s evolution, adaptation or readjustment, whose origin is Indo-European, and that is a pagan stock. Starting from this we could have the necessary room to start working.

Nowadays thanks to computing we have the chance to interact with each other between all of us and to be connected and informed about our steps, without miving from our home’s armchair.

We, Wicca Celtibera ( Celtiberian Wicca), think that this advantage is a chance we can’t let go and that we are obliged somehow to try it.

Having this aim in the next few days, Confesion Religiosa Wicca, Tradicion Celtibera (Wiccan Religious Confesion, Celtiberian Tradition), will suggest to the Pagan International Federation to call a first International Wiccan Conference in Spain, intending to achieve a working consensus where we may handle the most important subjects. Our aim is to find an understanding that may be drawn up in a written document that will be used as a reference.

We strongly wish that brotherhood and understanding shine above all of us in a happy Wiccan brother’s and sister’s meeting.

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Fernando González

Brueisamos Kombalkores Bintoi

Confesión Religiosa Wicca, Tradición Celtíbera

(Wiccan Religious Confesion, Celtiberian Tradition)

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1BELOTENNIA2013Nuestra más sincera y fraternal enhorabuena, a los/as hermanos/as de la Asociación Religiosa Druida Fintan, a cuya Archidruidesa Esther Serrano han entronizado este Beltane por los Druidas Auetos y Matolitus desde la Celtiacon Certocredaron Credima como Uerbena-Druuis EuentiaOllama y Gutuater de la Orden Druida Fintan con el grado de  Druidesa Antraua de la Adasta Druuidica Comardiia.

Pocas veces tendremos la ocasión de vivir y compartir la entronización de una Archidruida y la transmisión de Linaje de una Orden Druídica, pero si además resulta ser la de una Orden hermana este hito histórico casi pasa a un segundo plano ante la fraterna empatía que nos provoca.

Felicitamos a la Orden Druida Fintan por haber sido en justicia premiados con el reconocimiento a su Orden por parte de una de las Tradiciones galas más antiguas del Druidismo moderno, entroncada con el Gorsedd Beirdd Ynys Brydain del Druida Iolo Morganwg, cuya Línea pasa a ser la de Geraint el Bardo Azul fundador de la cátedra de Glamorgan, via del Bardo Trahearm Brydydd Mawr, Vía la Gorsedd Beirdd Ynys Brydain del Druida Iolo Morganwg, Via la Breuriez Barzed Breizh del Bardo Hersaty Kervarker, Vía la Gorsedd Gourenez Breizh del Druida Ian ab Gwillerm y de sus sucesores Kaledvouc’h y Taldir, Vía la Breuriez Spered Adnevezi que se convirtió en la Kredenn Geltiek del Ri-Drevon Artoniuios y de su sucesor Lugumarcos, Vía la Kredenn Geltiek Hollvedel del Druida Gobannogenos, Via la Celtiacon Certocredaron Credima del Druida Auetos.

BELOTENNIA2013

7BELOTENNIA2013Felicitamos al Druida Lluís Bléiz y a la Uerbena-Druuis Euentia por su merecido reconocimiento que les sitúa en la difícil pero gratificante responsabilidad de ser finalmente fieles transmisores del druidismo galo.

Felicitamos, en fin, a la Celtiacon Certocredaron Credima por haber entronizado e incorporado a su linaje a una defensora de la verdad y reconocido a una Orden cabal, consecuente y comprometida con el Druidismo de la que no recibirán sino muestras y hechos de un trabajo serio y formado en la transmisión y en la defensa del celtismo.

3BELOTENNIA2013

Como Celtíberos nos sentimos especialmente orgullosos de su reconocimiento y entronización, por haber vivido de primera mano las vicisitudes y escarnio que han sufrido durante este tiempo y que tan injustamente les ha golpeado con saña, pero sabedores que como en todo aquello que tiene un final -mejor un principio- tan honroso, ha conllevado un gran sufrimiento y esfuerzo previo dignos del paso tan crucial que han dado.

Queremos terminar este pequeño homenaje con la imagen de -si se nos permite deicrlo- nuestra hermana Uerbena-Druuis Euentia, recibiendo la transmisión de su linaje bajo el Teges del Nemeton Renninas (Var -Francia) al amparo de los cuatro pilares celtas.

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Recibid nuestro humilde reconocimiento de estos vuestros hermanos celtíberos. Que siempre, siempre el Sol os ilumine, la Luna os guarde y el Árbol os guíe.

Fraternalmente,

Fernando González
Brueisamo Kombalkores Bintoi
Confesión Religiosa Wicca, Tradición Celtíbera

vía REGULARIZACIÓN DE LA LINEA DE FILIACIÓN DE LA ORDEN.

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No es ni una cación ni una advertencia y sin embargo, para bien o para mal, es uno de los lemas más recurrentes entre la Comunidad wiccana. De hecho podríamos decir que el periodo de un año y un día es la base inicial de toda instrucción (iniciación o dedicación) Wicca.

A diferencia de otras religiones e incluso de algunas más cercanas en el Paganismo, la Wicca no está concebida como un Culto de masas, sino cuanto menos mistérico e iniciático y en buena medida también hermético en la mayoría de sus diferentes Tradiciones, por lo que establece unas bases previas en cuanto a la admisión de fieles, que no solo o más allá de creyentes, bajo la figura de la Iniciación. Sobre ésto último debemos hacer un inciso.

La Wicca es una religión que funciona como escuela iniciática y fraternidad elitista, no proselitista y por lo tanto tampoco lo hace como dispensadora de bautismos ni asociación pagana, por lo que aún cuando reconozca la devoción de los creyentes e incluso les ceda un espacio relajado en determinadas ceremonias y acontecimientos (Festivales y Ritos de Paso), su disposición es la de procurar la iniciación de sus adeptos en los Misterios para su desarrollo espiritual y su comunicación, también comunión, con lo sagrado, haciendo de éstos interlocutores directos con la Naturaleza y evocadores suficientes con lo Divino para sí y frente a terceros.

La comunidad de creyentes Wicca, esto es, de personas que tienen unas serie de creencias precristianas comunes de origen indoeuropeo, es muy amplia y heterodoxa en nuestras sociedades, pero las personas con el deseo, la voluntad, la experiencia y la dedicación necesarias para vivir y practicar de manera incondicional y activa estas creencias, no lo es tanto, siendo más bien una minoría. Esta minoría es, precisamente, la de los iniciados, la de aquellos que al final de su preparación obtendrán por un lado la posibilidad de ejercer su Culto de manera plena y autónoma y por el otro la cualidad, llegado el caso, la instrucción y la necesidad, de servir como intermediarios en su comunidad.

initaition-rite-01Y es en este punto donde comienza a tomar forma y tener sentido la fórmula de “un año y un día“. Con esta frase de uso común entre las diferentes tradiciones wiccanas, hacemos referencia al periodo previo de aprendizaje desde que una persona decide conagrarse en la Wicca, hasta que sea efectivamente iniciada en la misma por una Tradición, o en el caso de los wiccanos solitarios, auto-dedicarse.

Hay muchas personas que no comprenden o ignoran el motivo por el que la primera iniciación de un wiccano deba respetar este periodo, tan delimitado en el tiempo, de un año y un día. Y las hay también que desde el desconocimiento o desgraciadamente el interés, inducen irresponsablemente a creer que este periodo carece de un sentido iniciático real, que es ¿meramente? simbólico o costumbrista y que por lo tanto puede prescindirse del mismo en el sentido no solo de incumplirlo sino incluso de acortarlo en meses, semanas e incluso días.

El desconocimiento sincero tiene fácil solución: aprender. El lucro fácil o la presunción ya no tanto. Este es el típico problema de pretender sentar cátedra careciendo de los conocimientos o la honestidad necesarios, para acabar cometiendo el más evidente de los errores cuando en vez de asumir la falta de preparación o de sentido de la realidad, se da por sentado que nuestra “idea” particular de la Wicca, es Wicca. Y también es el problema que se produce cuando lo que la verdad esconde son la incapacidad de asumir nuestras carencias o el interés económico en vender “iniciaciones” de fin de semana, quitando valor e importancia a respetar el ciclo iniciático pasando por alto que la iniciación en la Wicca no consiste en matricularse en una asignatura escolar ni en un cursillo intensivo, sino un ejercicio consciente, meditado y complejo de transformación.

El sentido de este periodo de prueba, trasciende incluso al propiamente simbólico de todo rito de paso en el que el futuro iniciado ha de completar un Ciclo Natural de aprendizaje. Este Ciclo está establecido en virtud del tiempo Lunar y del tiempo Solar, que se corresponde con lo que definimos la Rueda del Año, las 13 lunaciones (12+1) que transcurren en el periodo de tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol (365 días) y éste en fijar las fases estacionales (solsticios y equinoccios) y sus períodos intermedios (festivales agropecuarios) según los antiguos calendarios sagrados.

Plaque-WheeloftheYear-Wood-RP-WYWEl futuro iniciado no solo debe entender los procesos y cambios que se producen a consecuencia y durante la Rueda del Año, sino vivirlos, ser parte consciente de este periodo de transformación que por abarcarlo todo le habrá de transformar a él mismo durante su viaje por el Ciclo primario completo.

Saber, ser y sentir un año y un día hasta entenderse sagrado, uno con la Naturaleza, el resultado de nacer a través del Ciclo de la Diosa y del Ciclo del Dios como Maponos, renacer como el/la Hijo/a Divino/a. Éste es el motivo fundamental de que haya que respetarse el tiempo marcado.

Evidentemente este proceso es un periodo de mínimos, es el mínimo indispensable para poder acceder a la iniciación, pues mientras no vivamos y sintamos la transformación en estas 13 Lunas guardando los tiempos, mientras no seamos parte viva del Ciclo Natural, no estaremos verdaderamente preparados para consagrarnos a los Dioses.

Decir un periodo de un año y un día, de 12+1 meses lunares que se corresponde al año solar de 365 días, es entender que el neófito recorrerá física, mental y espiritualmente el Camino de reencuentro con la Naturaleza durante todo un ciclo completo, conmemorando y repitiendo las ceremonias propiciatorias, convirtiéndose en parte y motivo de que la Rueda se perpetúe, ligarse nuevamente con sus Ancestros y provocar que los Dioses le concedan la Iluminación. No es por lo tanto una costumbre sentimental, protocolaria y eludible, sino una declaración de principios en toda iniciación wiccana.

Y este periodo significará finalmente descubrir si estamos realmente decididos para auto-dedicarnos o si así lo consideran nuestros maestros, preparados para continuar nuestra evolución espiritual desde su Tradición. Es la diferencia entre hacerlo bien porque se sabe lo que se hace, o hacerlo mal porque no se tiene la menor idea de lo que se está haciendo.

Al margen del simbolismo que subyace en cuanto al periodo de un año y un día que de forma tan contundente y evocadora explica el Calendario, existen los antecedentes históricos y mitológicos suficientes como para avalar y sustentar que la tradición de aprender durante al menos un año y un día antes de ser iniciados o auto-dedicados en la Wicca, es un precepto insustituible.

la iniciación en la Wicca no es matricularse en una asignatura escolar ni en un cursillo intensivo, sino un ejercicio meditado, consciente y complejo de transformación

De hecho este periodo se ha mantenido en un sentido atávico y subconsciente bajo diferentes aspectos de nuestras sociedad como un ciclo completo que se explica en sí mismo y supone el inicio y el final de un proceso, seguramente como reflejo de una significación religiosa, sagrada, anterior. A todos se nos viene a la mente la pena, las obligaciones o los beneficios que traslucen de un año y un día para el derecho civil y penal. Está claro que para la justicia y en concreto las fuentes históricas del derecho, la importancia de este ciclo es indudable y demuestra, por sí solo, la necesidad de comprenderlo como un todo, una fase completa que ha trascendido al tiempo y se ha prodigado en diferentes épocas y situaciones.

En cuanto al efecto punitivo, tenemos por ejemplo que entre las sanciones que establecían los Templarios para sus caballeros, de entre las faltas graves destacaba como castigo la expulsión de la Órden con pérdida de hábito por un periodo de un año y un día. En sentido contrario en lo relativo a la servidumbre feudal, si un siervo sobrevivía durante un año y un día lejos del alcance y tierras de su señor, podía lograr la libertad. En otro extremo de cosas, Voltaire nos informa que todas aquellas personas que ocupaban una casa en los dominios de los monjes y viviesen en ella durante un periodo de un año y un día, acaban siervas de ellos para siempre[1]. Igualmente podemos recurrir al conocido como “Fuero de Francos“, según el cual en “el caso de los bienes inmuebles, se reconoce la plena propiedad, una vez transcurrido el plazo de un año y un día en posesión de los mismos sin que hayan sido reclamados.”[2].

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El Cuento de finales del s. XIV de “La esposa de Bath[3], ambientado en el reino artúrico, relata cómo había un caballero que trataba de muy malas formas a las mujeres. Un día que lo encontraron golpeando a una mujer, la reina Ginebra le castigo con la pena de viajar por el mundo hasta averiguar lo que las mujeres realmente querían, no sin antes advertirle que debería estar de vuelta en un año y un día como máximo y responder satisfactoriamente, so pena de ser condenado a muerte.

Pero será indudablemente a través de la mitología celta, crisol de los cultos europeos, donde encontremos la base, el origen, las referencias y el simbolismo más evidente, en lo relativo a la importancia religiosa que tuvo y tiene el periodo de un año y un día para la iniciación. Toda su base mítica, legendaria y épica rezuma de ejemplos tan sólidos como determinantes a la hora de explicar la raíz de esta regla fundamental en la iniciación wiccana.

Podemos acercarnos por ejemplo a la Primera Rama del  Mabinogion, el relato de “Pwill Pendevic Dyuet” (Pwill, príncipe de Dyfed) para descubrir, nuevamente, la misma referencia. En este caso la historia transcurre como consecuencia de otra transgresión, la que provoca Pwill al hacerse con una presa de caza proveniente del Otro Mundo (Annwn) y propiedad por lo tanto de su Rey Arawn. Pwill propone como compensación prestar su ayuda a Arawn contra su rival Hafgan. Para ello, Pwill toma la forma de Arawn y conducido por este al Annwn gobernará durante un año y un día como si fuese el primero pero guardando castamente el respeto a la esposa de aquél, que ignoraba el cambio. Agotado el plazo, derrota a Hafgan y devuelve a Arawn su reino unido y en paz. Como leemos, vuelve a repetirse una vez más la frase de un año y un día como modelo de tiempo que implica un periodo cerrado, un ciclo completo que se cumple transcurrido el plazo.

rhiannonSin salirnos del personaje mítico anterior, nos llega otro antecedente que entronca esta vez en un nuevo ejemplo de la continuidad de esta tradición a través del tiempo. Nos referimos al romance entre Rhiannon (Rigantona, la Gran Reina)[4] y Pwill. Tras conocerse y enamorarse, Rhiannon le dice a su amante: “Mi amor eres tú, y si me quieres de verdad como yo a ti, he ideado un plan para casarnos, no me hagas preguntas al respecto, sólo te pido que me esperes aquí, en este lugar, pero dentro de un año y un día exactamente“. En este caso además de contemplarse el periodo crítico de referencia, se hace notar que su culminación precede a un rito o ceremonia trascendente, como lo es su propia boda.

No ha de extrañarnos tampoco que la costumbre celta de casarse “a prueba” tuviese un plazo de un año y un día. Una alusión más que evidente sobre la idoneidad de esperar un Ciclo completo para conocerse antes de tomar una decisión trascendente.

Esta tradición ha perdurado en el tiempo e incluso hoy día no es extraño que creyentes wiccanos y celtas se acojan a ella, si bien sus referencias ancestrales más cercanas las tenemos en un primitivo código druídico actualizado después como la Leyes Brehon[5], que subsistió hasta bien entrada la Edad Media gracias a estar fuertemente arraigado entre la población y haber sido compiladas por monjes irlandeses.

Otro de los grandes ciclos mitológicos que recoge esta prescripción es el Ciclo Artúrico y en concreto la búsqueda o Demanda del Gral… “Galván promete entonces partir durante un año y un día en busca del Grial para conocer su misterio[6].  Quedémonos con la frase, porque es importante y la vamos a leer repetida en más ocasiones. Para alcanzar el conocimiento y conocer los misterios, se precisa pasar por un periodo de un año y un día. Cuestión que se repite en Perceval, cuando jura ir en busca del Gral durante un año y un día. Algo similar en cuanto a trascendente, podemos leer entre Sir Gawain y el Caballero Verde. Tras aceptar el juego del Caballero Verde en el que reta a los presentes a que le corten la cabeza, Sir Gawain tiene un año y un día hasta enfrentarse a su vez con el hacha del enigmático personaje en la “Capilla Verde”, mágico lugar donde cita al caballero para cumplir su parte del trato. Así Gawain empieza el “viaje”, su periplo iniciático hacia un destino fatal que puede terminar con su vida.

Dentro de la Tradición Celta Irlandesa volvemos a encontrarnos con esta misma prescripción de “un año y un día” como referencia cíclica. Se le conoce como Bláin is là y es un Ciclo Solar completo mas 1 dia extra (Samhain), 12+1 o 13 meses, que se usaba como un cómputo de tiempo básico, en los inicios de algún acontecimiento o para marcar un periodo de prueba, algo que ha quedado suficientemente explicado en las leyendas reseñadas.

Pero quizá el testimonio más evidente, recurrido y significativo que sirve de colofón a todo lo explicado, lo encontramos en la Layenda de Taliesin[7]. En esta historia se cuenta cómo Gwion Bach se transforma en Taliesin tras alcanzar la suma del conocimiento y la inspiración, al ingerir tres gotas del caldero de la Diosa-Bruja Cerridwen, que ha de mantenerlo en cocción durante un año y un día para que acumule toda la sabiduría y la inspiración…

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En un tiempo ya remoto vivió en Penllyn 1 un hombre de gentil linaje llamado Tegid Foel 2, que tuvo su morada en medio del lago Tegid 3, y cuyaesposa se llamaba Cerridwen 4. Y de su mujer tuvo un hijo llamado Morfran ab Tegid y también una hija llamada Creirwy que fue la doncella más bella del mundo; y un hijo más, hermano de ellos, Afagddu, el hombre más feo del mundo. Y su madre, Cerridwen, pensó que por causa de su fealdad ésteúltimo no sería admitido entre los hombres de noble cuna, a menos que se exaltasen en él los méritos de sus conocimientos, pues corrían entonces los tiempos de Arturo y de la Mesa Redonda.

De tal suerte que Cerridwen decidió, de acuerdo con las artes del libro de Fferyllt, cocinar un caldero de Ciencia e Inspiración para su hijo y que así, éste tuviese una recepción honorable por causa de su conocimiento de los misterios del estado futuro del mundo.

Comenzó pues a preparar el caldero que, desde el comienzo de su ebullición, no habría de cesar de hervir durante un año y un día, hasta obtener tan sólo tres gotas benditas con la gracia de la inspiración.

Y puso entonces a Gwion Bach, el hijo de Gwreang de Llanfair Caereinion, en Powys, a mezclar el caldero y a un hombre ciego llamado Morda para que atizase el fuego bajo él, y los encargó a ambos de impedir que el caldero dejase de hervir durante un año y un día; y ella misma, siguiendo los preceptos de los libros de los astrónomos y las horas planetarias, recogió cada día las hierbas mágicas. Y un día, hacia el final del año, mientras Cerridwen se encontraba seleccionando plantas y haciendo encantamientos, sucedió por casualidad que tres gotas de la poción encantada salieron volando del caldero y cayeron sobre el dedo de Gwion Bach quien, por la ustión del contacto de las gotas hirvientes, llevó el dedo a su boca y, al instante de poner en su boca las gotas que obran maravillas, previó todo cuanto estaba por venir y supo que su principal preocupación debería ser protegerse de las asechanzas de Cerridwen, pues grande era su habilidad mágica. Y aterrorizado huyó hacia su tierra. Y el caldero estalló en dos, pues toda la poción que había en él era venenosa salvo las tres gotas encantadas; y así, los caballos de Gwyddno Garanhir resultaron envenenados por beber agua del arroyo en que la poción del caldero se vertió y, desde entonces, la confluencia de dicho arroyo fue conocida como el Veneno de los Caballos de Gwyddno…

Si hay una moraleja en todo esto, no puede ser otra que se ha de respetar la Tradición que nos han legado, so pena de desnaturalizar lo que durante siglos se ha transmitido, que adaptar no es modificar ni las prisas son buenas y que en la Wicca saltarse el periodo de un año y un día como tiempo de preparación previa a la iniciación, quizá puede significar que parta de quien ni es wiccano ni entiende lo que significa serlo. Y lo que es peor, que se forme inadecuadamente al neófito, que le falle la base, su estructura.

©Fernando González-Wicca Celtíbera

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1. Voltaire. Diccionario Filosófico. Bienes de la Iglesia II.

2. Francisco Ruíz Gómez. Universidad de Castilla- La ancha. El Camino de Santiago: circulación de hombres, mercancias e ideas. pág. 179. Para más información sobre el Fuero de Francos, José María Ramos y Loscertales, El derecho de los francos de Logroño en 1095 (ver).

3. Geoffrey Chaucer. Cuentos de Caterbury. La esposa de Bath.

4. Rhiannon/Rigantona.

5. Leyes Brehon.

6. Juan de Villaquirán, Toledo, 1515. Demanda del Santo Grial: Inicio de la Demanda. pág 12.

7. Layenda de Taliesin (Hanes Taliesin).

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En Madrid, a 26 de Agosto de 2011

La Vieja Religión Europea, La Brujería, ha iniciado los trámites para su legalización en España como Confesión Religiosa.

La Religión Wicca, como heredera y depositaria de buena parte de la memoria religiosa y tradiciones de la Brujería, el Paganismo y los Cultos Precristianos, entendiendo que cumple con todos y cada uno de los requisitos necesarios ha presentado ante el Registro de Entidades Religiosas, a fecha 21/07/2011, la Solicitud de Inscripción en dicho Registro, adscrito al Ministerio de Justicia Español, para su pertinente legalización como Entidad Religiosa.

Así, 1631 años después de la promulgación del Edicto de Tesalónica, que por Ley proclamaría la Abolición de la Libertad Religiosa en todo el Imperio Romano y por extensión en sus feudos y Colonias, y que serviría como base sobre la que cimentar la derogación de todos los derechos de Culto y libertad de conciencia y la sumisión a un solo culto en los ámbitos geográficos de Europa y la cuenca mediterránea, hasta la segunda mitad de nuestro siglo XX, las personas que por tradición y/o convicción permanecen o se sienten afectas a las religiones pre-cristianas y a los Cultos que las desarrollan durante la Era de las Persecuciones, entendemos que ha llegado el tiempo y la oportunidad que ampara el Derecho Internacional a la Libertad de Culto, de legitimar y proteger Pública y Administrativamente las tradiciones y creencias de las personas paganas y sus derechos, desnaturalizar el uso peyorativo de términos como “paganismo“ y “brujería“ y devolver la dignidad social y el respeto a una Confesión Religiosa maltratada por el Poder y el resto de religiones mayoritarias durante siglos.

Ahora, 1631 años después de aquellas palabras que significarían a todos los efectos el ahorcamiento cultual de la diversidad de creencias, deseamos retenerlas en nuestra memoria para no olvidar y aprender de nuestros errores y para que nos sirva de lección y aleccione nuestros pasos en lo que creemos ha de ser nuestra acción pública: devolver la dignidad debida a un Colectivo masacrado por la superstición y la ignorancia…

EDICTO DE TESALÓNICA

«Queremos que todos los pueblos que son gobernados por la administración de nuestra clemencia profesen la religión que el divino apóstol Pedro dio a los romanos, que hasta hoy se ha predicado como la predicó él mismo, y que es evidente que profesan el pontífice Dámaso y el obispo de Alejandría, Pedro, hombre de santidad apostólica. Esto es, según la doctrina apostólica y la doctrina evangélica creemos en la divinidad única del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo bajo el concepto de igual majestad y de la piadosa Trinidad. Ordenamos que tengan el nombre de cristianos católicos quienes sigan esta norma, mientras que los demás los juzgamos dementes y locos sobre los que pesará la infamia de la herejía. Sus lugares de reunión no recibirán el nombre de iglesias y serán objeto, primero de la venganza divina, y después serán castigados por nuestra propia iniciativa que adoptaremos siguiendo la voluntad celestial.» Dado el tercer día de las Kalendas de marzo en Tesalónica, en el quinto consulado de Graciano Augusto y primero de Teodosio Augusto (Emperador Teodosio. Edicto de Tesalónica, 28 de febrero de 380 Era Común).

En definitiva, 1631 años después de la Era Oscura las mujeres y hombres que profesamos la Religión Wicca, entendiendo que tenemos la obligación de no ocultarnos por más tiempo y hacernos visibles a una sociedad que en buena parte ignora nuestra existencia, como único medio de hacer valer nuestros derechos, proteger nuestros intereses y apoyar el Culto y a sus fieles en el normal desarrollo de nuestra propia religiosidad, nos congratulamos de hacer saber del trascendental paso que hemos dado.

En fecha ut supra,

Fernando González

Consejo Wiccano

Wicca Celtíbera

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