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(Seguimos con la cuarta parte del artículo LOS FALSOS MITOS DE LA BRUJERÍA I, II y III)

Terminábamos el artículo anterior, considerando negativamente que se reconozca el Cultus Sabbati como Brujería Tradicional, debido a un Sistema de Creencias y prácticas eclécticas muy influenciadas por la mitología judeocristiana, y bastante alejadas del Paganismo antiguo y de los Sistemas de Creencias de los Cultos precristianos, ya que incorporar figuras mitológicas y hechizos medievales, no le hace pagano en tanto no se construyan como, sobre y desde las Tradiciones y los Sistemas de creencias de los Cultos precristianos. Sin una teología politeísta y animista, ritos en consonancia con las liturgias precristianas y las filosofias y creencias que las sustentaron (qué menos que sentirlas y vivirlas), lo único que tenemos son meras parodias o pretextos, según el caso. Nadie puede ser monoteísta y politeísta A LA VEZ, ni recrear arquetipos o reproducir epifanías de los Dioses y de los Espíritus de la Naturaleza, para generar diferentes escenarios sagrados (simbólicos y extáticos) que no sepa auténticos. ¿Qué hace un brujo en un círculo salomónico? Lo que un vegano en una barbacoa…

Y para seguir con este análisis dispuesto en varias entregas, quisiera atender ciertas cuestiones que se me han planteado sobre el objeto, el sentido y el procedimiento crítico de este trabajo.

El objeto de este artículo, como ya he dicho anteriormente, es demostrar que las críticas y los motivos por los que nos negamos a reconocer como Brujería Tradicional a la Wicca, aún siendo correctos los criterios, se utilizan de forma arbitraria y subjetiva, pues parecen haberse “diseñado” antes para “deshacerse” de un problema, que para solucionar el mal hábito de utilizar la Brujería de forma indiscriminada. Y son arbitrarios, porque como estamos viendo, las causas para no considerar a la Wicca como Brujería Tradicional, están sujetas “… a la libre voluntad o al capricho antes que a la ley o a la razón.[48]. Si no consideramos a la Wicca como Brujería Tradicional, porque la Wicca Gardneriana, NO TODAS LAS TRADICIONES WICCA, parece ser que contempla doctrinas y prácticas de la “magia” ceremonial moderna, de la Cábala y de la mitología judeocristiana, no podemos defender a renglón seguido, considerar como Brujería Tradicional Cultos que recurren a la “magia” ceremonial, la Cábala o a la mitología judeocristiana (!). Y menos como justificación y reproche; criterio gravemente subjetivo, porque imponemos nuestro sentimiento personal sobre la Brujería, a la Brujería como realidad histórica, dando valor “… al modo de pensar o de sentir del sujeto, y no al objeto en sí mismo.[49]. ¿Y qué hacemos con las Tradiciones Wicca que sí cumplan con estos criterios? ¿Dejarian de ser wiccanas?

El sentido de este artículo, es saber si son comunes las reglas que aplicamos a la Wicca para no considerarla Brujería Tradicional, si las Tradiciones o GREMIOS que hoy están reconocidos como tales, las cumplen, y si tiene sentido, valga la redundancia, que observemos estos criterios, pues con el “todo vale” convertimos una simple definición en una matrioska cada vez más grande, y aunque para muchos sea coherente privar a la Brujería de un significado claro, es imprescindible que dejemos de interpretarla, para empezar a describirla. No es de recibo, no saber hacerlo.

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El procedimiento usado en este artículo, es muy simple. Utilizar los mismos criterios que se han aplicado a la Wicca para negar su reconocimiento como Brujería Tradicional, a los Cultos que ya están reconocidos como Brujería Tradicional. Un análisis que no debería generar ninguna incomodidad, sino todo lo contrario, usarse “de oficio” por nosotros, para garantizar una mínima coherencia y preservar nuestras raíces, que son en definitiva los resortes que nos brindan una identidad propia y el fin último de toda Tradición.

El “problema” que suscita la Wicca y por lo tanto la Brujería Tradicional en sí misma, podemos verlo en una entrevista a Michael Howard sobre su libro CHILDREN OF CAIN [50]. En este trabajo sobre Corrientes contemporáneas de la Hechicería y la Magia Ceremonial, Howard describe el origen y las prácticas de los Cultos modernos de la Brujería Tradicional Británica, precisamente desde la óptica que ha provocado todo este galimatías: por un lado, que la Brujería Tradicional no sea una religión propiamente dicha -porque no interesa que lo sea-, sino el resultado de mezclar la Hechicería rural con la Alta Magia de la Edad Moderna y ritos, símbolos o arquetipos de los Cultos precristianos; y por el otro, que como la lo que se entiende por Wicca, viene de Gardner y sus corrientes mezclan Hechicería rural con Alta Magia de la Edad Moderna y ritos, símbolos o arquetipos de los Cultos precristianos, no puede considerarse Brujería Tradicional.

En realidad, la controversia con la Wicca surge porque Gardner reivindica el hecho religioso de la Brujería, reconocerse en la Vieja Religión, y no por haber presentado públicamente antes que los demás, lo que los demás no se perdonan haberlo hecho después, ni que, como estamos viendo, la Wicca Gardneriana tenga unas prácticas muy diferentes a otros grupos de la Brujería. La cara de la disputa fue el ego, la excusa, el método, pero el fondo, la fuente de todos los males, lo es el rechazo a perder el sindiós -verbigracia- que impera en la Brujería, por tener que aceptar el hecho religioso. Porque si hablamos de unas religiones con dogmas y doctrinas preestablecidas por los Cultos precristianos, que es a lo que alude la palabra brujería en su origen, y no de utilizar los Cultos precristianos para, como y cuando nos interese, que es lo que estamos haciendo nosotros ahora, lo hacemos de REGLAS, un serio problema para encajar estos grupos, hibridos entre Hechicería rural, Magia Ceremonial, Gnosticismo y Cábala, en la Brujería Tradicional, la histórica.

En la entrevista a Howard, a una pregunta con mucho que leer entre líneas, responde en el sentido que apuntamos: “We are now witnessing the usage of such terms as ‘Traditional Wicca’, which many initiates view as an oxymoron. Do you think there has been an attempt by various magical groups to blur the lines of definition or appropriate the outer trappings of Traditional Witchcraft, and if so, why? I’m not sure that Wiccans are deliberately trying to “appropriate the outer trappings of traditional witchcraft” and I see no conspiracy here. Nevertheless the use of such terms as ‘Traditional Wicca’ or ‘British Traditional Witchcraft’ has certainly blurred the lines of definition. From what I can tell the term British Traditional Witchcraft was first used in the United States to define and identify those lineages of modern neo-pagan witchcraft originating with Gerald Gardner, Alex Sanders and their followers. These were established lineages with a hierarchical priestly structure and a formal initiation with several degrees or grades. By using the term ‘Traditional Wicca’ or ‘British Traditional Witchcraft’ their followers were separating it from the more recent eclectic forms of ‘New Age Wicca’ and traditions such as solitary witchcraft and ‘hedgewitches’ or ‘kitchen witches’. Obviously this has caused confusion between traditional non-Wiccan witches and Wiccans. One traditional witchcraft forum on the Internet frequently has Wiccans join it because they do not know the difference between ‘Traditional Wicca’ and the Traditional or Old Craft that pre-existed Gardner… Also there is a tendency for the followers of neo-pagan witchcraft to deny the reality of the Traditional Craft pre-Gardner and, ironically considering their own recent origins, claim it is a modern invention. One reason for this is that there is only a tenuous connection between the beliefs and praxis of modern neo-pagan and Wiccan groups and historical witchcraft and the ancient pre-Christian religions of the past.[51]

Llama la atención, que al contrario de lo que nos dicen, el término de “Brujería Tradicional”, no empezó a usarse para evitar que la Wicca ocupase el espacio de la Brujería, o para diferenciar la “Brujería Moderna” (Wicca) de la “Antigua Brujería” (Tradicional), sino para mantenerse al margen de corrientes New Age (“By using the term ‘Traditional Wicca’ or ‘British Traditional Witchcraft’ their followers were separating it from the more recent eclectic forms of ‘New Age Wicca’ and traditions such as solitary witchcraft and ‘hedgewitches’ or ‘kitchen witches’.”).

Y los seguidores de estas prácticas, muy solícitos a explicar por qué ellos son tradicionales y los wiccanos, no, obvian que las cosas no estén tan claras como parece. Pero al margen que no podamos compartir que la Wicca nazca con Gardner o que las únicas Tradiciones sean las que provengan de su linaje, ambas creencias falsas, no está de más recordar que fue desde la Wicca que también se usó el término “Brujería Tradicional”, para diferenciarse de las corrientes de corte moderno que, ahora, los aludidos dicen que es un título que excluye a la Wicca (?).

¿Hemos olvidado que la Corriente de Gardner, surgió como Brujería Tradicional, siendo sus detractores y sucesores quienes, solo después de su muerte, decidieron denominar en tono despectivo su Corriente como Gardneriana (detractores), y Wicca como sinónimo de Brujería (seguidores), dado que por este nombre explicó Gardner que se conocía a los brujos? ¿o que fue a partir de entonces (años 70/80), cuando Wicca comenzó a utilizarse convencionalmente, como un sinónimo de Brujería Tradicional desprovisto de carácter peyorativo, frente a una sociedad demasiado contaminada aún para respetar la Vieja Religión? Parece que fue Robert Cochrane, por sus detractores, y Doreen Valiente, por sus seguidores, quienes popularizaron el término Gardneriano como el de Wicca, respectivamente.

Y fue sólo entonces, después, cuando empezaron a utilizar el nombre de Wicca, para designar la Corriente de la Brujería popularizada por Gardner. De hecho, Gardner apenas utilizó dos o tres veces la palabra Wicca en sus escritos y sólo para referirse a cómo se denominaban los practicantes de la religión en la que dijo haber sido iniciado, el Culto de la Brujería:

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Robert Cochrane (arriba), junto a Roy Bowers

Al ser Gerald Gardner quien de modo nostálgico adopta una palabra arcaica anglosajona, para identificar a los practicantes de su sistema iniciático y mistérico llamado “Witch-Cult”, supuso posterior a su muerte gracias a Doreen Valiente y la incidental intervención de Robert Cochrane, re-identificar al sistema con la denominación “Gardnerian Wicca” o simplemente “Wicca” para reconocer a quienes procedían de ese linaje iniciático.” [52]

Sólo matizar a esto, que Wicca es una palabra proto-indoeuropea, anterior al anglosajón; Gardner no la utilizó para identificar a los iniciados de su Coven, sino de la Brujería en general; y el Sistema no era suyo ni le llamó el Culto de la Brujería, sino que el Culto de la Brujeria es la religión en la que fue iniciado. Sería tras sus innovaciones, que se constituyera después su Corriente.

¿Hace esto a la Wicca un producto de Gardner? En absoluto. Y es que guste o no guste, la Wicca siempre fue el Culto de la Brujería, y la Brujería es la práctica de la Wicca, y lo que vino con el Cristianismo, ha sido una desvirtuación constante y progresiva de los términos, conceptos y significados originales, que nos ha llevado a convertir un Oficio religioso ancestral, en tecnicas y prácticas “mágicas”. Y por supuesto que no hemos tenido la “suerte” de pertenecer a linajes antediluvianos, pero como si esto fuese imprescindible para practicar nuestra religión… pues claro que no ha habido que se pueda afirmar, una continuidad FISICA ininterrumpida desde la Edad Antigua, quizá ni desde la Edad Moderna, es que ni habríamos podido, ni fue prioritario exponerse, sino que al contrario, fue a través de ténues pistas, susurros en la Noche y la voluntad de personas con nombre propio de aquí y de allá y en todas partes, que lo más importante de las religiones europeas, sus creencias y sus ritos, sobrevivieron en nosotros con mejor o peor fortuna hasta que hoy, al fin, además de ponerlas en práctica empezamos a reconstruirlas en lo necesario, en tanto tengamos capacidad y conocimientos para hacerlo.

Como el hecho de iniciar nuestros ritos en círculo, girando un número determinado de veces en derredor, una práctica tan nuestra como antigua, vinculada implícita y explícitamente con los Cultos precristianos europeos, que de ninguna manera hemos adoptado de corriente esotérica alguna, moderna o medieval, y que sin embargo se nos reprocha haberlo aprendido de la Magia Ceremonial o Alta Magia ¡del siglo XIX! (Ritual Menor del Pentagrama, de la Golden Dawn)… ¿quizá porque fuese MacGregor Mathers, quien enseñó a los Lusitanos a procesionar en círculos durante los ritos funerarios [53], a los pueblos celtas en general, a girar en circulos para establecer el límite sagrado en sus rituales [54], o a los brujos ibéricos del siglo VIII e.a., a reunirse en círculo para hacer sacrificios a sus Dioses, como se condena en el Fuero Juzgo?:

“… é aquellos que facen circos de noche, é facen sacrificio á los diablos, estos atales o que quier que el iuez ó so merino les podiere fallar ó provar, fáganles dar á cada uno CC. azotes, é sennalelos na fronte layda mientre, é fágalos andar por diez villas en derredor de la cibdat, que los otros que les vienen sean espantados por la pena destos […]” [55]

Aunque el Colectivo de la Brujería siga enredado en la Magia Enochiana, por fortuna el mundo Académico tiene claros los antecedentes: “El gran número de prácticas tradicionales basadas en girar en torno a una cosa, persona o lugar que se hallan asociadas a rituales sociales, territoriales y religiosos de trasfondo indoeuropeo sugiere profundizar en su investigación como expresión de sacralidad en la Hispania Céltica. […] Desde el punto de vista cronológico, la ambulación ante lo sagrado queda atestiguada en la Protohistoria europea por los textos greco-latinos. […]” [56]

¿Quiénes eran AQUELLOS, esos congregados en bosques por la noche, para oficiar EN CÍRCULO, celebraciones religiosas de ADORACIÓN a los DIOSES PRECRISTIANOS en el s. VIII e.a., pese a saber que de ser descubiertos, perderían sus posesiones, serían torturados, expuestos a la humillación entre sus convecinos y en no pocas ocasiones ejecutados? Y es que:

Un rito circumambulatorio –del latín circum y ambulo– es una práctica consistente en dar una o más vueltas alrededor de un objeto de culto central sea cual sea su naturaleza, adscripción religiosa o cultural, y por la que los participantes solicitan una intercesión de la divinidad en el mundo de los vivos o simplemente expresan reverencia, devoción o maldición. Se trata, por tanto, de una forma de veneración que lleva implícito el reconocimiento de la sacralidad de aquello que se rodea o de lo que esto representa […]“ [57]. No hablamos de círculos cabalísticos repletos de pictogramas hebreos, sino de ritos precristianos en toda su extensión, dimensión y profundidad, en un continuo de como mínimo mil años entre los celtíberos de Iberia y los brujos de Hispania, y mucho más allá, mejor decir más acá, pues son fórmulas rituales que han llegado INTACTAS hasta nuestros días.

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Por eso, por tanto, es que duele leer de estas incongruencias envueltas en ramas que nos impiden ver el Bosque… Por eso, por lo tanto, es imprescindible devolver a nuestros Cultos su sentido original, por mucho que al hacerlo nademos contra corriente en un viaje sólo de ida, mejor decir de vuelta, que habrá de procurarnos el conocimiento necesario para fertilizar el espíritu y formar las mentes de quienes vienen detrás, con el testimonio aún latente de nuestros Ancestros.

Siguiendo con la entrevista, leemos que en la pregunta se plantea una presunta contradicción por el hecho de hablar de Wicca Tradicional, cuando suponen que la Wicca es una religión nueva. Es frustrante, la facilidad con la que se puede llegar a imponer un lenguaje manipulado. Que se de por hecho que la Tradición Gardneriana es la primera Wicca, es algo totalmente absurdo si tenemos en cuenta que la Wicca tiene al menos 6000 años. Sin embargo, en la propia pregunta está la respuesta. Porque el problema viene por parte de grupos esotéricos, apoyados por una masa “anónima” pero muy activa, que han querido que se difuminase la definición de Brujería, para decirse parte de la misma. Es ahí y en aceptar tal dislate, de dónde vienen estos lodos… Y no, no es que existiese una Brujería pre-Gardneriana, sino que los cambios que pudo haber implementado Gardner y otros después, a la Brujería Británica, han hecho de la Wicca que lleva su nombre una Corriente genuina. Será a partir de ahí, que pueda analizarse y definir si sigue el modelo pagano o el neopagano, de la Brujería Tradicional o de la neobrujería, de la Wicca o no.

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Michael Howard

Es curioso que Michael Howard identificase el Gremio hechiceril y “neochamánico” que vamos a analizar, Edgewitchey (‘Brujería del Cerco’), con formas eclécticas recientes de “Brujería”: “By using the term ‘Traditional Wicca’ or ‘British Traditional Witchcraft’ their followers were separating it from the more recent eclectic forms of ‘New Age Wicca’ and traditions such as solitary witchcraft and ‘hedgewitches’ or ‘kitchen witches’.”.

La Práctica de la Wicca, la Brujería, es el oficio o ministerio propio de una religión concreta, que actuó como caleidoscopio de la herencia religiosa prehistórica en el ámbito proto-Indoeuropeo. Creencias que evolucionarán local y paralelamente, pero no exentas de cruces y préstamos intercultuales, al ritmo de desarrollo de los diferentes pueblos de Europa, que de manera natural y tras su persecución, derivó en Cultos que emergieron de sus diferentes Tradiciones locales y transversales. El vínculo entre wicca y religión es primitivo, permaneció inalterado durante milenios y construye el término por el que fueron señalados los paganos durante mil años más, hasta que el Cristianismo subvertió el lenguaje religioso, para confundir a las gentes sometidas a su influencia y poder, convirtiendo a los sacerdotes, en hechiceros. Pero por lo mismo que hoy hemos resuelto hacer lo contrario: convertir a los hechiceros, en sacerdotes. Y no porque lo uno sea mejor o peor que lo otro, sino por el interés de antes y de ahora, en las implicaciones que resultan de lo uno y de lo otro:

El análisis de la destrucción de los centros de culto ha supuesto igualmente el de las transformaciones operadas en el sacerdocio pagano -tanto el dedicado a cultos prerromanos como romanos que no se suelen diferenciar en las fuentes tardías–, que, perdidas sus prerrogativas, se vio obligado a realizar sus actividades de forma oculta o en espacios abiertos aislados, lo que les valió ser identificados con el mundo de la magia y la superstición.[58]

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Retengamos, entonces, este hecho: cuando nos referimos a la Brujería, hablamos de Culto, esto es, de devoción y de magia, pero al margen de las prácticas hechiceriles que coexistieron bajo cualquier creencia o modelo religioso, que por supuesto tuvieron nombre propio y diferenciado. Y cuando hablamos de Hechicería, lo hacemos exclusivamente de “magia”, de técnicas más o menos elaboradas pero prescindiendo o utilizando la religiosidad. En este caso (Hechicería), ni el Cristianismo fue una excepción, como puede comprobarse en los recetarios medievales y en la cultura popular. La diferencia, si acaso la más significativa, es que el Cristianismo no concebía estos supuestos y veía la misma cosa practicarla que ser fiel de cualquier otra religión. Y el trato, no muy diferente en lo punitivo, no solo fue perseguir las actividades “mágicas” que afectasen a terceros, sino todo lo relacionado con la magia, siendo entonces la unica salvedad, que para la nueva religión el conocimiento mágico en sí mismo, ya era un motivo de condena, mientras que para los Cultos precristianos, lo fue el uso indebido de este Conocimiento.

Y por cierto, por lo mismo que nadie imagina a un ebanista con pesas en las muñecas para que le dificulte su trabajo, no deberíamos dejarnos convencer que los hechiceros del pasado, usasen elementos o herramientas innecesarias para sus prácticas, como incorporar figuras mitologicas en las que no creian. Así que eso de que tuviesen unas creencias propias y diferentes de las de sus sociedades, es un cuento chino. Lo que sí tuvieron, fue una ética diferente, la suya propia.

FALSO MITO: LA BRUJERÍA DEL CERCO, ES UNA TRADICIÓN DE LA BRUJERÍA TRADICIONAL

Este Gremio, es poco conocido socialmente pero de los más recurrentes para los que se dicen “solitarios”, dentro de la Brujería Tradicional. Quizá sea porque no existiendo más reglas o limites que las propias y un estatus reconocido, se exime de las obligaciones y responsabilidades de un colectivo, sin perder las ventajas como colectivo… Y eso está muy de moda.

No definir la Brujería del Cerco como Culto, pretende calificarlo en virtud de lo que se desprende tanto de sus prácticas como de las declaraciones de sus practicantes. Recogiendo el significado que explica la RAE de la definición de Culto, lo vemos más claro: “6. m. Conjunto de ritos y ceremonias litúrgicas con que se tributa homenaje. 7. m. Honor que se tributa religiosamente a lo que se considera divino o sagrado.[59] Y si no es un Culto, no es Brujería. En todo caso, el significado etimológico de Culto, explica mejor por qué no encaja el sentido natural del término:

1610s, “worship,” also “a particular form of worship,” from French culte (17c.), from Latin cultus “care, labor; cultivation, culture; worship, reverence,” originally “tended, cultivated,” past participle of colere “to till” (see colony). Rare after 17c.; revived mid-19c. with reference to ancient or primitive rituals. Meaning “a devotion to a person or thing” is from 1829.[60]

Es evidente, que Culto hace referencia a formas religiosas, lo que desde luego no se da en el Gremio del Cerco. Y es que tampoco lo quieren, son sus practicantes los que cuando intentan definirse, lo hacen desmarcándose de la religión. Es un sintoma, que sean estos mismos Gremios quienes lo reivindiquen, como hace Howard trasladándolo a la Brujería Tradicional:

In my opinion the Traditional Craft can be defined by the fact it combines various magical systems and beliefs and ways of working magic that range from the primitive to the sophisticated – so-called ‘low magic’ with ‘high magic’. For example one finds the use of poppets for healing and cursing and the practice of fertility magic alongside a gnostic belief system offering the promise of spiritual salvation and enlightenment… This is summarized by some comments made by one of the modern traditional witches who feature in my book, Robert Cochrane, discussing his great-grandfather in a letter to Robert Graves. Cochrane said that the Warwickshire and Staffordshire witches led by his forbear were not interested in attaining mystical states. Instead they practised magic for more basic reasons such as good crops, healthy children and the power to strike back at their oppressors. Of course there were and are many traditional covines who worked magically for both ends. In that respect there are examples of middle-class occultists working magically with rural witches that prove the point.[61]

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Sobre el Gremio del Cerco, no hay apenas documentación en nuestro idioma y menos de gente que se defina como practicante de este Arte, por lo que vamos a tener que recurrir casi siempre a textos de habla inglesa. En español, utilizo exclusivamente el Blog: Brujería del Cerco. Y a lo que preguntamos, si el Gremio del Cerco es una religión, nos dice:

La Brujería tradicional con la tradición práctica de la Brujería del Cerco, no es una religión ni nada que se lo parezca… El error proviene de todas las Corrientes neopaganas que han surgido al abrigo de la llamada “Nueva Era” y especialmente la Wicca, un cajón de sastre donde tienen cabida desde el panteón egipcio hasta el hinduista pasando por el islámico, por poner un ejemplo. Los wiccanos eligen un panteón de dioses determinado que entra en consonancia con el entorno socio-cultural en el que viven o bien porque han sentido que han de trabajar con una energía u otra pues para ellos al final todo se reduce al dios y a la diosa y si seguimos excavando un poco, el dios y la diosa no son más que aspectos de una única deidad en su manifestación masculina y femenina respectivamente. Como veis, ahí tenéis la garra limitante del monoteísmo… Los brujos de todo el mundo practican esa ciencia esotérica según su propia ética y autoridad moral, algo nada bien visto por cualquier grupo o religión organizada. Los brujos de todo el mundo hacen la misma brujería. Lo único que los diferencia es la forma de practicarla y los ingredientes para usarla. Y lo más importante: la brujería no es una religión porque es una forma de ser, algo que surge de forma natural y que no necesita de intermediarios ni de rituales para contactar con los númenes. Uno, por las cosas que le suceden, sabe que es brujo. Si provienes de una familia practicante del Oficio, todo es más fácil. Si no la tienes, no importa. Los numerosos sucesos extraordinarios que rodeen tu vida te conducirán a ella […]” [62]

Como responder a todas estas declaraciones, da para mucho, primero voy a procurar ceñirme al tema, a que considere este Gremio y a la Brujería Tradicional, como NO RELIGIOSOS.

En este sentido, habría que explicar que culto y religión no son estrictamente sinónimos, pero están condicionados el uno al otro. Para no alargarme voy a tratar de poner un ejemplo práctico: el Cristianismo es una Religión de las que llamamos raíz, de manera que se extiende en ramas paralelas. El Catolicismo y el Anglicanismo, siendo Cultos diferentes, son religiones cristianas. Lo que en el fondo las diferencia, son las formas, el “conjunto de ritos y ceremonias litúrgicas con que se tributa homenaje.”, y las maneras con las que se contempla, concibe y explica el “honor que se tributa religiosamente a lo que se considera divino o sagrado.”.

Asimismo, es llamativo que se considere “nuevaerista” la Wicca, cuando incluso la Tradición de Gardner es ANTERIOR a la Nueva Era. Siendo lo cierto, que será precisamente el Gremio del Cerco el que nacerá décadas después de la popularización de la Wicca, como resultado de unificar prácticas hechiceriles locales e inconexas, como una presunta Tradición milenaria utilizando para ello de gancho el chamanismo prehistórico, como veremos.

Decir que “la brujería no es una religión porque es una forma de ser, algo que surge de forma natural y que no necesita de intermediarios ni de rituales para contactar con los númenes“, es hacer una mera declaración de intenciones. Todas las religiones llevan implícita una forma de ser, acorde a sus creencias, y no es un hecho diferencial, sino una consecuencia. La religión es natural, tanto, que es incluso anterior a nuestra Especie y propio de otras (H. Neanderthalensis). El tema de requerir o no de intermediarios es subjetivo, puesto que muchas religiones o lo consideran como forma de sus prácticas o tienen excepciones donde se contempla. No es, sino, evitar reglas y compromisos, tener una responsabilidad, lo que camufla eso de “ir de solitario”.

Que una persona decida practicar o no una religión, es un derecho, que se permita hablar en nombre de todo un Gremio que no reconoce representantes ni a nadie que hable en nombre de los demás, una exceso, y que decida lo que es o no es ese Gremio sin la aprobación de TODOS los miembros que lo integran, es pasar por encima de las bases que defiende. Peor aún, es que recurra a una demagogia pueril para tratar de justificarse, pues no es necesario faltar al respeto de quienes deciden ser religiosos, para justificar que uno mismo no lo sea:

Tanto el cristianismo como la Wicca son religiones. Las personas que siguen ambos credos parecen disfrutar de la pertenencia a un grupo (una parroquia, en el caso del cristianismo y un Coven, en el caso de la Wicca). Ambos llevan señales que los identifican como miembros de ese grupo: un cristiano suele llevar colgado al cuello un crucifijo y un wiccano un pentáculo. Similitudes sospechosas que tienen su origen en la gran farsa nacida de la Golden Dawn y que hablaremos, largo y tendido en este blog, cuando haya terminado mis investigaciones al respecto… El brujo o bruja no lleva ningún símbolo. Si bien la brujería tradicional tiene algunos símbolos propios, no se usa ninguno propio. El brujo no hace proselitismo porque le es indiferente que la gente la practique o deje de practicarla. El brujo sabe que la brujería es cosa de unos pocos y tampoco necesita el reconocimiento del grupo y menos ser reconocido como tal por los demás… Los wiccanos y los cristianos suelen practicar ritos de iniciación: el bautismo o el año + 1 día para ser considerado wicca. El brujo tradicional nace, no se hace. Muchos tenemos antepasados que nos transmitieron su arte de forma oral y que empezamos a hacer brujería desde que tenemos uso de razón…“ [63]

bathoryDecir que el Cristianismo como la Wicca son religiones, es una verdad de Perogrullo, si bien por la necesidad de ponernos en el mismo lugar, tenga el mismo sentido que comparar a la autora con Erzsébet Báthory, porque a las dos las consideraron brujas y brujería sus prácticas. Dicho esto, no se si los demás se sentirán felices por pertenecer a un grupo, en mi caso me siento felíz de practicar mi religión, no me importa que seamos 6 o 6000 en mi Culto mientras mi Tradición me sobreviva en la forma que yo la he recibido y transmitido. Ah, y llevo encima lo que quiero, si quiero, nadie me impone nada.

En cualquier caso, decirse chamana y seguir Cultos precristianos e ignorar que en la antigüedad, antes de que exteriorizar símbolos religiosos te pudiese costar la vida, nuestros Antepasados no sólo portaban múltiples símbolos mágicos y sagrados, sino que se los tatuaban, dice más de lo que yo pueda extenderme. Lo mismo puede decirse de hacernos sospechosos de vaya Usted a saber qué conspiranoia, por llevar pentáculos o vincularlo con las cruces que lleven los cristianos. Y ya ni decir de hacer del pentáculo, uno de los símbolos mágico-religiosos más antiguo y universal de la historia, una seña identitaria de la Golden Dawn (!) ¿Será que los pitagóricos le deben esta costumbre a Israel Regardie? Porque claro, que hace 2500 años hubiese quienes llevaran el pentagrama, para reconocerse entre ellos como miembros de su fraternidad, se lo deben a una Orden Esotérica del s.XIX e.a. Es más, lo hicieron 600 años antes de que los cristianos llevasen cruces, porque ambas “sectas” estaban compinchadas… evidente. Pero además, como cada cual actúa como quiera y es libre de aplicar su saber hechiceril, se permiten hablar en nombre de todos los brujos y afirmar que ningún brujo porta símbolo alguno, bueno, ningún brujo de verdad, de los que ellos consideran que lo son, porque tienen el poder y el derecho de decidir quién lo es, qué le representa y cómo vestirse.

Por lo mismo, que el brujo de verdad no hace proselitismo “porque le es indiferente que la gente la practique o deje de practicarla. El brujo sabe que la brujería es cosa de unos pocos y tampoco necesita el reconocimiento del grupo y menos ser reconocido como tal por los demás.“ No hay más que ver que los que se presentan como brujos del Cerco, no abren Blogs, ni se dedican a enseñar a la gente cómo convertirte en uno de ellos y realizar sus prácticas, qué va… [64]

En fin, es tal la incongruencia, que con objeto de atacar a la Wicca se llega a extremos que cuesta calificar, sin herir su amor propio. Y es que ¿Cómo se puede justificar que la Brujería Tradicional no es iniciática, a diferencia de la Wicca y el Cristianismo, en el mismo artículo que se reconocen como Brujería Tradicional, grupos donde se exige la Iniciación para forma parte de los mismos? ¿Acaso el Cultus Sabbati, Anderson Feri o el Clan de Tubal Caín, por citar algunos, no tienen ritos iniciáticos? ¿Es que nos han tomado a todos por idiotas?

Que la Wicca, como la Brujería en general, se hayan convertido en la “casa de Tócame Roque”, tiene más que ver con que cada cual diga y haga lo que quiera utilizando su nombre, que con la posibilidad de que esté concebida para que se la utilice de cualquier manera. La Wicca, es una religión que contempla los Cultos propios del ámbito Indoeuropeo, que es precisamente lo que reivindican desde el Gremio del Cerco, pero quitando obligaciones, reglas y responsabilidades. Que sean o no wiccanos todos los que digan serlo, no es argumento ni prueba de nada, o de lo mismo que aceptar a Aramis Fuster como bruja tradicional, porque lo dice. Y este lío empezó precisamente, con discursos, como que “Los brujos de todo el mundo hacen la misma brujería. Lo único que los diferencia es la forma de practicarla y los ingredientes para usarla.“ La Brujería, es una religión, el Gremio del Cerco, no. Los ingredientes por antonomasia de la Brujería son los que emanan de la Wicca: Devoción, Tradición y Transmisión… del Gremio del Cerco, ya vemos que otros. Bien, no es una religión, no tiene por qué tenerlos.

Y ahora sí que podemos responder a eso de que el “error” de considerar religión a la Brujería, provenga “de todas las corrientes neopaganas que han surgido al abrigo de la llamada “Nueva Era” y especialmente de la Wicca, un cajón de sastre donde tienen cabida desde el panteón egipcio hasta El hinduista pasando por el islámico, por poner un ejemplo […]”. En realidad, considerar la Brujería como religión, tras prohibirlo el Cristianismo, empieza a replantearse en la Edad Moderna, a partir de que la Ciencia histórica comienza a independizarse, básicamente desde el s. XIX, lo que en tono condescendiente y peyorativo recuerdan en algunos círculos paganos como el “Romanticismo histórico”, el mismo que poco a poco va ganando fuerza con los nuevos estudios académicos, y que nace mucho antes de los años 60/70 del s. XX, que es cuando eclosiona la Nueva Era. La Wicca Gardneriana no puede surgir al abrigo de la Nueva Era, pues sale a la luz al menos una década antes. Sí lo ha hecho, sin embargo, el Gremio del Cerco. De la Wicca Histórica, de la práctica de la Wicca, tenemos documentos que la mencionan expresamente al menos desde el s. IX e.a., cosa que no podemos decir de la Edgewitchery, que creo el término a finales del s. XX, precisamente con la raíz witch (wicca), como consecuencia de unir un localismo sajón (haegtessa, ‘cabalgar el cerco’, del Viejo Alto Alemán hegga, hecka) [65], relativo a prácticas de la Vieja Religión, con el proto-indoeuropeo (+ueik-, wicce, inglés antiguo witch, witchery, ‘acción y efecto de consagrar’, práctica religiosa).

Sí que es cierto, que la Wicca se ha convertido en un cajón de sastre, si bien no menos de lo que lo ha hecho como Brujería en general. Pero este inconveniente, no puede interpretarse como una consecuencia de que exista la Wicca o que la llamemos Brujería, sino a que ya por interés o “invigilando”, hemos consentido o dejado que suceda con afirmaciones “generalistas” como la anterior, más enfocadas a buscar empatías y justificar que estén quienes no deberían estar, que definiciones que la expliquen. Estar al alcance de todos, no hace a la Brujería universal ni propia de cualquier parte, porque LA BRUJERÍA NO ES UNIVERSALISTA, sino consecuencia de la memoria religiosa de unas Tradiciones singulares en unos pueblos concretos. Por eso es que no sepamos de ningún h’ilol en Turingia, ni de una seidkona entre los Tzeltales. Y por lo mismo que respetamos la terminología foránea, deberíamos respetar la nuestra. Eso sí, parecer cercana no la hace asequible ni para todo el mundo. Y desde luego que no deberían aceptarse como wiccanas propuestas como una presunta “Wicca Egipcia”, que no deja de ser una forma ecléctica más ad hominem que otra cosa. Que haya personas con más imaginación que coherencia, no significa que todo valga, sino que tenemos demasiado tiempo libre y una espalda muy ancha. Pero como ocurre con lo que llaman Brujería Tradicional: Brujería Verde, Brujería de la Cocina… o Brujería de Estar por Casa. Qué más da, si todo lo que no es Wicca, es Brujería Tradicional.

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Por otra parte, es temerario guiarse por lo superficial de según qué afirmaciones: “Los wiccanos eligen un panteón de dioses determinado que entra en consonancia con el entorno socio-cultural en el que viven o bien porque han sentido que han de trabajar con una energía u otra pues para ellos al final todo se reduce al dios y a la diosa y si seguimos excavando un poco, el dios y la diosa no son más que aspectos de una única deidad en su manifestación masculina y femenina respectivamente. Como veis, ahí tenéis la garra limitante del monoteísmo…“

77f76bd7-93cb-4db4-9e15-1380bf52ae84.jpgTodos deberíamos poder optar por la religión que sea o ninguna, sin que este derecho suponga un hándicap. Que para alguien sea un problema, dice más de él que del hecho en sí. Elegir, no tiene por qué implicar inventar, mezclar o reducir en este caso nuestra teología a la mínima expresión. Los Dioses no salen de cromos que podamos elegir o cambiar, sino del sentimiento religioso. Si la práctica de la Wicca es politeísta, lógicamente la Wicca tambien ha de serlo, y que los Dioses de nuestro Panteón tengan como figuras principales una Diosa y un Dios, no nos hace biteístas, henoteístas ni monoteístas. Sería como como culpar al Gremio del Cerco por ocultar la “garra limitante” del monoteísmo, tras la Dama Holda y el Viejo Nick [66], epítetos por los que se conocen a la Diosa Madre y al Dios Cornudo [67] como Figuras principales de su Panteón. Pero como deducir que incorporar la Diosa Asiática Hékate como tercera Divinidad en importancia, se supone que de los pueblos del norte de Europa [68], convierte al Gremio del Cerco quizá en cómplice del dogma de la Trinidad cristiana… ¿por qué no?

Y por cierto ¿dónde se ha quedado eso de que “La brujería del cerco tiene, como ya hemos hablado en alguna otra ocasión, un origen chamánico, basado en prácticas autóctonas registradas en la Europa septentrional y que es conocida como seidh o seidr […]” [69]? ¿o que “La Brujería del cerco es una mezcla de brujería y chamanismo basados en las tradiciones del Cunning Folk o Gentes de Astucia principalmente de Centroeuropa pero también de las Islas Británicas[70]?… “La brujería del cerco es depositaria de prácticas chamánicas antiquísimas que son propias de los pueblos europeos, una forma de brujería que bebe directamente del inconsciente colectivo europeo y sola y exclusivamente de los arquetipos que surgieron de aquel único caldo de cultivo. Es hora de romper una lanza a favor de una espiritualidad únicamente europea, nunca en detrimento de otras culturas pero sí complementaria e igualmente valiosa.“ [71]… Estamos totalmente de acuerdo con romper una lanza en favor de nuestras tradiciones. Ahora, sólo hace falta cumplirlo y si por ejemplo dicen ampararse en un Panteón concreto, el Germánico en este caso, no recurrir a otros, como el Cario. Y de hacerlo, no incidir con su pureza.

Para zanjar el aspecto teológico, espero haber dejado muy claro el antecedente politeísta de la Wicca. Si con esto, hay quien piense que estoy diciendo que quienes reducen nuestro Panteón a una Divinidad con dos “caras”, a dos Divinidades con mil o solo a arquetipos, no son wiccanos, está en lo cierto, lo estoy diciendo. Que ya va siendo hora que rompamos el cordón umbilical, con la pila bautismal… y quédese quien lo sienta, no a quien le sirva o le guste. SIGUE EN LA PARTE V –>

FIN DE LA PARTE IV

©Fernando González
__________________
48.- http://dle.rae.es/?id=3QAUXFg
49.- http://dle.rae.es/?id=YXhQdva
50.- Michael Howard (1948-2015). Fundador y Director de THE CAULDRON hasta su muerte. Escritor prolífico y personaje polifacético del paganismo y el esoterismo moderno, iniciado en el Luciferismo, la Wicca Gardneriana, Co-Masonería, y el Cultus Sabbati. CHILDREN OF CAIN: A Study of Modern Traditional Witches (Xoanon Limited, 2011*).
51.- Traditional Witchcraft: Historicity and Perpetuity. An Interview with Michael Howard. Posted on January 29, 2012 in Essays & Articles :
https://threehandspress.com/traditional-witchcraft-historicity-and-perpetuity/
52.- Juan Espinoza (Nimrod). High Priest del Meomerswiell Seax Coven y Seax-Wica Elder.
https://www.reflexionespaganas.com/2015/11/29/entendiendo-la-palabra-wicca/
53.- Apiano (Iberia. 75).
54.- Plutarco. Caes. XXVII 5; Posidonio. Athen. IV 36; Plinio el Viejo. Nat. His. XXVIII 25.
55.- Código de Ervigio (681 e.a.). FUERO JUZGO, Libro VI. Título II. IV.
56.- Pedro R. Moya Maleno. Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Geografía e Historia. LA SACRALIDAD Y LOS RITOS CIRCUMAMBULATORIOS EN LA HISPANIA CELTICA A TRAVÉS DE LAS TRADICIONES POPULARES. VI Simposio sobre Celtiberos Ritos y Mitos Francisco Burillo Mozota (Ed.) Fundación Segeda – Centro Celtibérico, pp. 553-554.
57.- Moya Maleno. Op. cit., p.553.
58.- Rosa Sanz Serrano. HISPANIA, EL IMPERIO Y LOS BÁRBAROS. Aspectos generales de una investigación interdisciplinar, pág. 245.
59.- http://dle.rae.es/?id=Bepr8Oh
60.- http://www.etymonline.com/index.php?term=cult
61.- https://threehandspress.com/traditional-witchcraft-historicity-and-perpetuity/
62.- http://brujeriadelcerco.blogspot.com.es/2013/07/es-la-brujeria-una-religion.html
63.- Brujería del Cerco. ¿Es la Brujería una religión? Ibid.
64.- Ibid. Índice: http://brujeriadelcerco.blogspot.com.es/p/indice-del-blog.html?m=1
65.- http://walkingthehedge.net/hedge/a-brief-history-of-the-term-hedgewitch/
66.-Las principales deidades son Hécate, la Dama Holda y el Viejo Nick. […]”
http://brujeriadelcerco.blogspot.com.es/2012/09/que-es-la-brujeria-del-cerco-i.html?m=1
67.-En nuestro altar honramos a la Dama Verde, al Dios de los bosques, a los Ancestros y a los Espíritus del Territorio, los invisibles pero no inexistentes seres de la naturaleza. […]“
http://brujeriadelcerco.blogspot.com.es/2013/01/el-altar-de-las-brujas.html?m=1
68.-Hékate: Reina de la Brujería. Una entrada no es suficiente para hablar de Hékate y toda la simbología asociada a esta Diosa de la hechicería. Podríamos decir que es la Reina de las brujas… Pero es que es mucho más. Casi me atrevería a decir que no podemos ni encasillarla, ni clasificarla pues Ella es la Gran Dama que nos inspira a todos.”
http://brujeriadelcerco.blogspot.com.es/2013/02/hekate-reina-de-la-brujeria.html
69.- http://brujeriadelcerco.blogspot.com.es/2013/12/puntos-clave-de-la-brujeria-del-cerco.html?m=1
70.- http://brujeriadelcerco.blogspot.com.es/2012/09/que-es-la-brujeria-del-cerco-i.html?m=1
71.- http://brujeriadelcerco.blogspot.com.es/2012/09/que-es-la-brujeria-del-cerco-i.html?m=1

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(Seguimos con la tercera parte del artículo LOS FALSOS MITOS DE LA BRUJERÍA I y II)

Antes de comenzar a exponer resumidamente las prácticas y doctrinas de los Cultos que se catalogan como Brujería Tradicional, en aquellos aspectos que afecte la presunción de que sean una consecuencia o continuación legítima de los Cultos precristianos y el Paganismo antiguo Europeo, quiero adelantar que los datos de los que me he válido, son de fuentes documentales de estos mismos Cultos y practicantes, sin que por mi parte se haya puesto o quitado ni una coma de lo que dicen y explican en sus comentarios, páginas y escritos, que transcribo tal cual.

Cuando tratamos la Brujería en su contexto histórico, no lo podemos hacer solo desde nuestra creencia personal, sino partiendo de los hechos y evidencias que puedan proporcionarnos datos fiables que demuestren o no tal o cual rasgo identitario. En este sentido, lo que yo crea u opine carece de interés en tanto no pueda argumentarlo o demostrarse, un principio que si fuésemos conscientes de la necesidad que dirija nuestros escritos o debates, nos evitaría decir y leer las barbaridades que vemos y oímos a diario. Y si hemos podido establecer una serie de criterios comunes que describen a la Brujería y que sabemos se pueden sustentar en el pasado, qué mejor cosa que contrastarlos y confirmar que sean unas bases homogéneas por las que regirnos TODOS.

druida-celtaDecíamos en la segunda parte de este trabajo, que estando de acuerdo con la exigencia de que las Tradiciones de la Brujería deben estar constituidas, por los patrones religiosos de quienes se supone proceden, y que las señas identitarias recogidas en el artículo del Traditional Witchcraft Forum [35] coinciden con el planteamiento histórico que defendemos (tener como referencia y raíz los Cultos precristianos y el Paganismo antiguo), no tiene sentido, sin embargo, considerar como principio que es tradicional lo que no sea wiccano, que es poco más o menos lo que se está haciendo. Y no lo tiene, porque en vez de afirmarnos en nuestros propios valores, nos escondemos tras un presunto demérito ajeno. Y es que después de declarar haber heredado el patrimonio religioso precristiano europeo, las únicas razones para auto-definirse que se repiten en todas sus páginas y que hace homogéneos a estos Cultos, son:

1.- Que la Wicca no pertenece a la Brujería Tradicional. En realidad, es la única afirmación (sintácticamente) correcta: la Wicca no puede pertenecer a la Brujería Tradicional, porque es la Brujería Tradicional la que pertenece a la Wicca. Más claro: no pertenezco a mi brazo, porque mi brazo me pertenece a mi… Que la Wicca debe considerarse previa y motivo de que exista la Brujería, es lo correcto, pero si por los motivos que sean queremos ceñirnos a la terminología medieval, lo justo, lo mínimo es considerar a la Wicca como Brujería Tradicional.

Dicho esto, tengamos claro que una definición de cualquier cosa, no necesita contener lo que no sea otra cosa para comprenderse. En el hipotético caso que, efectivamente, la Wicca no fuese Brujería Tradicional, que lo es, no explicaría qué es la Brujería Tradicional, por lo tanto comenzar por ahí, lo que describe es una fijación, por lo plural endémica y por lo recurrente, obsesiva, por desvincularnos de quienes creemos no representan nuestros valores, o mejor decir coartan que podamos hacer lo que nos de la gana, sin dar cuentas ni seguir ningún patrón, como veremos, y es probable que en el fondo manifieste un desconocimiento o incapacidad para definir lo que somos, sin que suene a nuevo o inventado.

2.- Que la Brujería no es una religión. Decir que no sea exactamente religiosa la práctica de una religión, que es lo que se afirma desde estos Cultos, más que un rasgo identitario es una consecuencia de la incompleta formación histórica o crítica que padecemos. Una opinión contradictoria ésta, pues compararnos con los rasgos religiosos de una religión (Cristianismo), para definirnos en relación a ella (precristianos), sólo se explica desde otra religión. Si como sabemos, el Cristianismo es una religión, y con esto no creo que nadie tenga dudas o ponga reparos, y consideramos que la Brujería es hechicería y no una religión, sería absurdo hablar de creencias precristianas (religiosas), y lo correcto hubiese sido hacerlo de hechicería precristiana. Lo contrario, sería admitir que las viejas costumbres populares de los Cultos paganos, no fueron sus ritos y fiestas religiosas, sino hacer pócimas y hechizos, no se si entonces de manera comunal en las plazas de los pueblos… a este esperpento hemos llegado.

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No interesa, que Cultos y fieles precristianos definiesen la Brujería como práctica religiosa, o que los mismísimos cristianos lo confirmasen después y durante siglos, no, como la Iglesia Católica decidió alterar finalmente el significado para desvincular prácticas y tradiciones precristianas de lo religioso, y el mundo académico, sometido a ésta, aceptó por comodidad y porque no había quien pudiese argumentar en contrario, que era una terminología al uso, hoy, aunque se haya impuesto un revisionismo que está devolviéndola su descripción real, los paganos acomodados a este anacronismo, siguen sosteniendolo.

Será por esto que anticipaba ya abiertamente Eliade, que ‎”la «caza de brujas» perseguía la liquidación de las últimas supervivencias del «paganismo», es decir, en esencia, de los cultos de la fecundidad y los argumentos iniciáticos. El resultado de todo ello fue el empobrecimiento de la religiosidad popular y, en determinadas zonas, la decadencia de las sociedades rurales.[36] Véase que no dice “de las últimas supervivencias de la (magia)”… “en esencia, de los (conjuros) y los argumentos (mánticos)”… “el empobrecimiento de la (hechicería rural)”, ni cosas por el estilo, sino que señala directamente a la Brujería como reminiscencia de los Cultos RELIGIOSOS precristianos.

3.- Que la Brujería es universal. Que la Brujería sea universal y por lo tanto que esté latente en todas las culturas del planeta, no puede ser una cuestión de opinión, sino de certeza. Porque aún cuando lo religioso sea universal, y que las técnicas mágico-religiosas también lo sean, luego las formas, las creencias y los medios aunque basados en fondos comunes, no lo son tanto o en absoluto; sería como afirmar que el Zoroastrismo es inherente o natural a todos los pueblos del planeta ¿por qué no?. Otra cuestión, es que el academicismo haya abusado durante demasiado tiempo de la interpretatio christiana, lo que no significa ignorar sus correcciones posteriores y actuales, que las hay, en lo relativo a diferenciar hechicería de brujería.

Podríamos explicar este uso inadecuado, utilizando el ejemplo a la inversa. Ya que hasta ahora nos hemos estado prevaliendo como norma, del retorcimiento o desvirtuación del sentido de las palabras que el Cristianismo impuso al lenguaje religioso, hagamos lo contrario, esto es, expliquemos ahora el Cristianismo desde la perspectiva intelectual pagana, que la hubo durante el tiempo que duró la libertad para poder criticarlo, y analicemos si efectivamente lo describe.

judc3adosComo sabemos, el Cristianismo es una corriente herética del judaísmo, que tomando como base la mitología, escatología y épica hebreas, congregó en torno a la vida y muerte de la figura mitificada de un rabí galileo de sangre real (Yeshuah), relacionado con las sectas apocalípticas judías de la época, un grupo heterogéneo de fieles que con objeto de perpetuarse y medrar, abrieron su fe al eclecticismo para adoptar aquellas creencias, fórmulas y prácticas de las religiones de los pueblos adyacentes (Egipto, Grecia, Roma, etc.), que pudiese “competir” con otras teologías para ser aceptada y atraer seguidores. Básicamente, contaba con un legado, el Tanaj [37], luego Antiguo Testamento, que incluye los relatos, tradiciones pseudohistóricas y proféticas del pueblo judío y unas leyes arcaicas de vida, que tras la muerte de Yeshuah se sintetizaron a su filosofía, recogida en unos escritos (Evangelios, Hechos de los Apóstoles y Apocalipsis) llamados Nuevo Testamento. Ambos volúmenes, dieron lo que conocemos por La Biblia (el Libro), texto sagrado del Cristianismo.

Hasta ahora, lo que mejor sabemos es lo que el Cristianismo ha dicho sobre todas las religiones coetáneas, en especial de las nativas de los pueblos afectados por su proselitismo. Pero los pensadores de esos pueblos, también tuvieron y dieron una opinión sobre el Cristianismo, que si este último no hubiese llegado a imponerse y censurarlo todo, hoy en día utilizaríamos lo mismo que hemos hecho a la inversa. De lo poquísimo que escapó de las hogueras cristianas, tenemos algunos fragmentos de obras como el DISCURSO VERAZ de Celso (s. II e.a.), buen conocedor del Judaísmo y el Cristianismo, que identificó a los cristianos como secta “diabólica”, de forma muy similar a lo que éstos dijeron después del Culto de la Brujería. Su líder (Yeshuah), no fue sino un “mago” que aprendió sus conocimientos en Egipto, y sus adláteres meros hechiceros, que cuando no de manera fraudulenta, fue con ayuda de conjuros y Demonios que obraron sus presuntas maravillas (milagros) y poder de persuasión, engatusando a esclavos, iletrados e ignorantes para su causa:

“… ellos mantienen reuniones secretas e ilícitas para enseñar y practicar sus doctrinas. Se unen entre sí por un compromiso más sagrado que un juramento y así quedan confabulados para conspirar con más seguridad contra las leyes y así resistir más fácilmente a los peligros y a los suplicios que les amenazan.” [38] Nos suena a todos ¿verdad? Pero dice más: “El poder que parecen poseer los cristianos les viene de la invocación de nombres misteriosos y de la invocación a ciertos «dáimones» o espíritus (a los que algunos llaman demonios). Fue por magia por lo que su Maestro realizó todo lo que parece espantoso o de maravillar en sus acciones […]” [39]

¿Debemos detetminar entonces, que el Cristianismo sea una secta de hechiceros o de farsantes, que con apoyo de conjuros e invocación de Demonios pretende embaucar y atraer a la gente? ¿serán “cristianerías” lo que hacen en cualquier parte del mundo, quienes conjuran e invocan a los Demonios? ¿y si esta interpretación culta y socialmente aceptada en su tiempo, sabemos que estuvo equivocada, con qué derecho decimos ahora, basándonos en la interpretación que hizo el Cristianismo de la Brujería con el ánimo indisimulado de desvirtuarla, que ésta sí que es descriptiva? Lo peor de todo, es que la Comunidad Pagana se ha “tragado” este bulo durante décadas sin rechistar, incluso por encima de la razón y los hechos.

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Estos dejes, la falta de conocimientos o la mala interpretación de los datos y quizá no querer verlo, da lugar a paradojas tan surrealistas, como que una Tradición religiosa reconstruccionista y entroncada con la Brujería Tradicional Ibérica, como la Celtíbera, por ser wiccana no estaría reconocida por una parte de la Comunidad pagana como Brujería Tradicional, y por no venir de Gardner, tampoco como Wicca Tradicional -no es que necesite que terceros le reconozcan nada, pero no deja de ser paradójico-, y sin embargo tradiciones que ni son ni se consideran religiosas, de carácter ecléctico, que mezclan cábala, esoterismo y magia ceremonial moderna con Dioses y prácticas paganas y cristianas y hechiceria renacentista, se tienen por legado o consecuencia de religiones precristianas (Brujería Tradicional). Vamos, se dicen, que tú (gardneriano) y yo (brujo) venimos del mismo lugar (Tradición), pero como yo mezclo igual que tú, sólo yo tengo derecho a decir que vengo de allí, y los que no son como yo (brujos tradicionales), no pueden venir de allí si no es a través de ti (wiccanos gardnerianos)…

Y puesto que son estos Cultos, quienes con buen criterio explican que el rechazo en este caso a la Wicca viene porque no procede -repito- de los Cultos originales, los ha “corrompido” o se ha desviado de ellos, es justo que entremos a valorar si, efectivamente, todos los Cultos que discriminan por “herética” a la Wicca, cumplen con lo que predican, pues como bien recuerda nuestro refranero, no hay predicador como Fray Ejemplo. Porque como es lógico, cualquier Culto que tenga en su Sistema de Creencias, prácticas eclécticas judeocristianas y fórmulas rituales modernas, no puede ser considerado Brujería Tradicional, tal y como nos recuerdan desde la misma Brujería Tradicional ¿Y si no se es wiccano, sí que se puede? Veamos…

En este sentido, lo que vamos a hacer es pasar por el mismo tamiz que aplican a la Wicca, buena parte de las Tradiciones más representativas o con mayor presencia en la Comunidad Pagana: Cultus Sabatti, Brujería del Cerco, Anderson Feri, Clan de Tubal-Cain y Brujería en la Cocina… Espero que sepan disculparme aquellos otros Cultos que no he mencionado, pero por razones prácticas se hacía muy cuesta arriba y fuera de lugar, exponerlo todo de todos.

FALSO MITO: EL CULTUS SABBATI ES UNA TRADICIÓN DE LA BRUJERÍA TRADICIONAL

Actualmente, casi todo Culto, agrupación y personas que no sean wiccanas, estan reconocidos como Brujería Tradicional solo con decir que practican hechizos o recogen prácticas locales europeas (!). El caso, como vamos a leer, es que no se han tenido en cuenta las mismas reglas que aplican a todos los que se identifiquen como wiccanos. Y empezando por el principio, porque el Culto de la Brujería es eso, un Culto religioso, una RELIGIÓN, y por lo tanto NO SE ES BRUJO PORQUE NOS LO DIGA EL INSTINTO O POR UTILIZAR EN NUESTRAS PRÁCTICAS ALGUNAS TÉCNICAS “MÁGICAS” O FIGURAS MITOLÓGICAS DETERMINADAS, SINO POR TENER CIERTAS CONVICCIONES Y CREENCIAS RELIGIOSAS Y PRACTICAR NUESTRA RELIGIÓN EN LAS FORMAS PREESTABLECIDAS, todos nosotros deberíamos estar sometidos a estos principios. Recordemos por enésima vez, la primera declaración del Traditional Witchcraft Forum, que entiendo de suma importancia para saber de lo que hablamos en cuanto a la Brujería Tradicional: “la brujería tradicional es el paganismo antiguo. Es la práctica de las creencias pre-wiccanas y pre-cristianas (o al menos tratar de revivir las viejas costumbres)”, y cuando hablamos del Paganismo, lo hacemos de/como religiones paganas, no de ninguna otra cosa.

bogdanCultus Sabbati (‘Culto del Sabbath’), es una Tradición fundada por Andrew D. Chumbley (1967-2004) a finales de los años 80 y principios de los 90 del siglo pasado. Dijo basarse en la Brujería (hechicería), concretamente las prácticas hechiceriles del Condado de Essex, Inglaterra, mezcladas con magia ceremonial, ritos esotéricos, cábala judía y cristianismo, sufismo, Tantra, y otras. Como leemos en XOANON (editora oficial del Cultus Sabbati), la Tradición del Arte Sabático, nombre por el que se la conoce, dicen que es el punto de origen de las Enseñanzas de la Hechicería del Camino Torcido. (“is the point of origin for the Teachings of Crooked Path Sorcery”), otra forma de definir lo que conocemos por El Camino de la Mano Izquierda, aquí desprovisto del sentido religioso y acondicionado a la Hechicería; en realidad se denominan de muchas maneras, pero muy pocas veces como brujos y (casi) nunca como religión:

Cultus Sabbati is a closed circle of British and American traditional cunning-craft initiates. It is the founding body of the contemporary recension of lore and praxis known as the Sabbatic Craft Tradition and is the point of origin for the Teachings of Crooked Path Sorcery. For those wishing a basic introduction to the subject of the Sabbatic Craft, we have appended a brief article entitled ‘Cultus Sabbati: Provenance, Dream, and Magistry’. We politely invite those seeking deeper understanding to read and study within the scope of our publications[40]

Chumbley, como suele ser común en TODAS las personas con inquietudes espirituales e interés por la “magia” y los Cultos antiguos, tuvo relaciones, amistad e incluso filiación con miembros y grupos como por ejemplo la Ordo Templi Orientis (OTO), a la que había pertenecido y de la que incorporaría algunos de sus ritos al Cultus Sabbati: “Fue a traves del personaje de Zos que la Corriente Sabatica se unio a la Corriente Tifoniana 93 *.* transmitida a traves de la O.T.O. La simbiosis de las dos corrientes se consigue por medio del Zos Kia Cultus que puede ser considerado tanto un ‘atavismo’ del Culto Sabatico actual como el ‘Portal’ para la insurgente vitalidad que esta en el presente revivificando el Circulo de Artistas-Iniciados.[41]

Preguntado su fundador en una entrevista para The Cauldron en 2002, sobre cómo definiría al Cultus Sabbati, explicaba: “At an outer level of definition, ‘Sabbatic Craft’ describes a corpus of magical practices which self-consciously utilise the imagery and mythos of the ‘Witches’ Sabbath’ as a cipher of ritual, teaching and gnosis. This is not the same as saying that one practises the self-same rituals in the self-same manner as the purported early modern ‘witches’ or historically attested cunning folk, rather it points toward the fact that the very mythos which had been generated about both ‘witches’ and their ‘ritual gatherings’ has been appropriated and re-orientated by contemporary successors of cunning-craft observance, and then knowingly applied for their own purposes. The term describes the way in which elements of witch-lore, Sabbath mythology and imagery were being employed in the cunning-craft tradition into which I was originally inducted. From what I have learned of previous generations in this and kindred streams of Traditional Craft, the utilisation of Sabbath-imagery had been in process for some time, but during the late 19th century and throughout the 20th century became fully self-conscious. When mythic imagery and direct magical experiences of spirit-flight, faerie convocations, and such like conjoin, the language of Sabbatic symbology is actually a very natural vehicle to employ. It is useful at this point to emphasise that ‘Traditional Craft’ as a whole embraces many diverse streams of initiation, ritual, custom and spirit-allegiance. I know of at least seven lineages in Britain and am quite sure there are many others – each with its own character and spiritual individuality. This being said ‘Sabbatic Craft’, as a unifying term denoting a ‘tradition’, relates solely to the specific lineages convergent and operative in the Cultus Sabbati as an initiatic body. However, one can also speak of the ‘Sabbatic Current’ as an initiatory line of spirit-power that can inform all who are receptive to its impetus, and which – when engaged with beyond names – may be understood as a Key unto the Hidden Design of Arte. Being born of Vision, I would say the origin of ‘Sabbatic Craft’ lies truly in the Circle itself.” [42]

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Por otra parte, una de las figuras principales de su mitología, al que llaman “Primogénito del linaje de los brujos”, es Caín, el personaje bíblico del Génesis cristiano y la Torá hebrea: “Este ‘Primogénito’ de la Magiak es llamado por algunos como ‘Caín’, aquel que recibió la Marca de la Bestia sobre su frente. Caín es llamado ‘el Maestro de los Jinetes’ y es identificado con el Herrero, el Maestro del Fuego y el Metal. Se refieren a el como el ‘Hombre de Negro’ y como tal puede ser identificado con el Dios Calcinado o Ennegrecido – Shaitan. Dentro de la Tradición Sabática el ‘Hombre de Negro’ es representado como el Diablo, el Gran Opositor y es literalmente la verdadera entidad de la Muerte. Como ‘Muerte’ o Thanatos es la forma divina del primer iniciado y esta forma divina o ‘entidad’ es el Portal hacia el linaje atavistico de la Tradición, desde el Primogénito hasta el último difunto del linaje Brujeril.” [43]

Precisamente en relación con la presencia de Caín o Lilith en la mitología sabbática, Robert Fitzgerald, preguntaba a Andrew Chumbley: “RF: How did Cain and Lilith come to be associated in British Traditional Witchcraft as the Primogenitors of the Race of Witchblood? AC: Different streams of British Traditional Craft have different patron deities, ancestors and spirits. If one is able to oversee this diversity certain strands of commonality may be perceived. If one may seek amongst these strands – amidst the many other kinds of shared features, one may speak about a body of lore that exists in the Old Craft which incorporates a gnostic faith in the Divine Serpent of Light, in the Host of the Gregori, in the Children of Earth sired by the Watchers, in the lineage of descent via Lilith, Mahazael, Cain, Tubal-cain, Naamah, and the Clans of the Wanderers… onward to the present-day Initiates of Arte. Speaking from my knowledge of the Ophite-Sabbatic lore within the Cultus, its historical provenance is primarily rooted in oral transmission. Nonetheless, beyond the passing of word from mouth to ear, there are many diverse linkages which prefigure the complex form seen in the present-day mythos. In previous generations Traditional Craft has shared certain features with the Societies of Horsemanry; reverence for Cain is one such element. In turn, comparable ideas about the role of Tubal-cain and Naamah can be seen in the allied rites of Freemasonry. Traditional Craft has also made good use of many ritual magic texts such as The Key of Solomon and Agrippa’s Books of Occult Philosophy. These works also provide avenues for allied figures, such as Lucifer, Asmodeus, Lilith, and the Arch-daemonic Guardians of the Magical Circle led by Mahazael. Although the emphasis of sacrality is reversed, another strand of genealogy is obviously to Biblical texts where various elements of the mythos are present. Biblical sources likewise connect to the Apocrypha, Pseudepigrapha, Jewish folklore and even Manichaean texts as avenues of influence. However, whilst one could ‘explain’ the presence of Cain and Lilith with recourse to such sources, contesting some kind of dependence of Sabbatic lore upon Christian, Jewish et al demonologies, this fails to appreciate the unique and self-sustaining complex of the Craft mythos in itself. The Teachings of Traditional Craft utilise a cipher of luciferian antinomianism which renders Cain and Lilith, our blessed primogenitors, as the Bearers of Light from the Ancient Serpent. The overcoming of Adam by Lilith and the murder of Abel by Cain signify the transformation of the uninitiated condition or ‘Clay’ into the ‘Fire’ of Magical Knowledge. This is however the merest inkling of the breadth and depth of these matters. As a parting tale, it is worth speaking about another fascinating path of influence into Traditional Craft, namely that of Gypsy beliefs. Indeed, I recall once being told the Tale of the Uncooling Nail by a Romany fellow:- On the night before Christ’s crucifixion, soldiers were sent out to have four long nails forged for the deed. They approached Jewish, Greek, and Roman smiths, but each refused once they had heard the nails were for Jesus of Nazareth’s crucifixion. Outside the city gates the soldiers found a Romany smith. He didn’t ask the need for the long nails so late at night; he just needed the money. The smith obliged and began making the nails, one by one. However, whilst heating the fourth nail in the fire, he asked who they were for. On learning they were for Christ’s crucifixion, the gypsy ceased his work abruptly and fled. However, the fiery nail that had been in the forge never cooled down; it remained a glowing spike of blood-red flame. And, so it is said, the Uncooling ‘Nowl’ will follow the descendants of the Romany smith wherever they go. It is held that the Romany smith was himself a descendant of Tubal-cain, the first metal-worker, and he had in turn learned his Art from Cain. Personally, I consider that the Old Craft has now taken up this nail; knowingly! We have a saying: ‘The way of sacrifice maketh man whole’.” [44]

Pero sobre todo es muy significativo en el Cultus Sabbati, que NO SE DEFINEN COMO RELIGIÓN. Mezclan los términos brujería y hechicería a veces como si fuesen la misma cosa, otras como diferente. Chumbley, dijo haber sido iniciado en la brujería rural inglesa, aunque no hay datos que lo confirmen, y por lo que se desprende de lo escrito en el Portal web Xoanon [45], es una Tradición cuasi-religiosa, centrada en la hechicería y la magia, con una clara influencia judeocristiana (demonología, angeología, etc.) y en menor medida de otras filosofías y religiones foraneas, como el Budismo, el Sufismo o el Tantra, como explicaría el mismo Chumbley. Los ritos de su liturgia pueden adaptarse, modificarse o crearse a gusto del iniciado, con una mitología muy sincrética y unas fórmulas marcadamente gnósticas. En definitiva, lo que cualquiera definiría como un Culto moderno y ecléctico, de corte iniciático, que ha adaptado Cábala y Magia Ceremonial a la hechicería medieval y la Alta Magia del Esoterismo de los ss. XVII-XX, para crear una corriente mágica mucho más cercana al Gnosticismo que a la Brujería, que sin aportar pruebas que lo confirme dice enraizar con una Tradición nacida en el siglo XIX, pero de la que no hay constancia probada de su existencia hasta finales del siglo XX, que no sigue ningún patrón o sistema religioso de origen precristiano europeo, sino filosofías satanistas y luciferinas mezcladas con muchas otras, tanto antiguas y modernas, bajo una teología en buena medida duoteísta o monoteísta aunque muy ambigua en sus formas, y sin duda, como decimos, ecléctica y universalista:

tumblr_nu9n30yija1tdd45ho2_r1_500The Sabbatic Craft is a name for a Nameless Faith. It is a term used to describe an ongoing tradition of sorcerous wisdom, an initiatory path proceeding from both immediate vision and historical succession.

In an historical sense, the Sabbatic Craft is usefully set against the background of both rural folk-magic, the so-called Cunning-craft, and the learned practices of European high ritual magic. The medieval and early modern magical observances of cunning-men and wise women were broad and varied in form, but invariably rooted in pragmatic deeds of healing, love-magic, wortcunning, curing and cursing.

Where the practices of cunning-folk overlapped with those of the high ritual magic traditions, the calling of angels, the apparatus of astrology, and Latin incantations were integrated into the magic of the everyday. Notably, these rituals, spells and formulae employed the idiom of the predominant religious culture, namely Christianity, often melding folk religiosity in a seamless blend unique to each individual practitioner. Although ritual magicians and cunning-folk alike used Christian formulae in their praxes, one could argue that this religious language was naturally the timely idiom of narration for magical rites. However, beneath the shifting of language and culture, the immemorial methodologies and tools of magical ritual – the spirit-evocation, ritual circle, wand, knife, sigil, cord, knot, charm, starry aspectation, flora and fauna, invocation, exorcism and so forth – remain more or less constant. […]”

“… Cultus Sabbati is a body of magical initiates who practise both solitary and collective rituals, whose lineal tradition/s descend, in both oral and textual forms, from surviving 19th century cunning-folk and ritual magic practice. It is not claimed that we practise the very same rites, spells and so forth of the 16/17th century cunning-folk, for it is the very nature of these things to change their form and manner. One must remember that rituals are ensouled with practise, that spirits as well as men and women pass on and teach the Arte Magical. As the generations pass, some lore remains constant, some does not – it changes, evolves and adapts according to time, need, and insight. In the last century the streams of custom and oral tradition have flourished in small circles of ritual observance, and in being passed from generation to generation, the simple teachings of rural magicians have grown, coalescing with their longevity to establish traditions with rites of initiation and formal induction. Readers here are well-advised that the Cultus Sabbati is a closed circle and according to long-standing custom, those who ask for entry are refused. Initiation is by invitation only. Where the spirits so will it, a path shall be found.

The circle of the Cultus Sabbati holds dear the spells and customs which generations past have bequeathed. The use of psalms, biblical divination, oral customs of ritual praxis have remained with us, merging amidst a greater body of lore, some old, some new – yet all constant in vivification from the timeless wellspring of dream. For as time passes, the circle hearkens to the spirits patron to its heritage, and through dream and spirit-mediumship the circle fleshes itself and moves forward. The authenticity of our work does not rest in antiquity, it is active through present and on-going vision.

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Traditional Sabbatic Craft often employs demonological names and imagery as part of a cipher to convey a gnosis of Luciferian self-liberation. Similarly, and as aforesaid, rituals may utilise Christian forms and terms, both as a part of long-standing custom and as part of a sorcerous intent to willfully re-orientate cultural accumulated ‘belief’ to magical purposes. […]” [46]

¿Y que es lo que tenemos entonces? Tenemos a una persona que dijo haber sido iniciado en un grupo secreto de brujos, de los que no hay constancia, que se mueve y forma parte de diferentes grupos herméticos, que sobre un hipotético Culto hechiceril rural y viejas tradiciones del folclore local, construye un Culto iniciático pero no religioso con aportaciones de diferentes filosofías, “magia” ceremonial, mitos judeocristianos y préstamos de órdenes esotéricas modernas… pero ¡oh sorpresa! No se trata de Gardner ni de ningún otro wiccano, sino de Chumbley y del Cultus Sabbati. No quisiera pensar lo que hubiesen dicho de cualquier Culto wiccano, si su fundador explicase que la incorporación de un personaje (Caín) de la mitología judeocristiana, es una parte esencial de los Cultos precristianos y el Paganismo Antiguo Británico, que Satán estuviese en el Panteón precristiano y que la Biblia, los Ángeles, Salomón o la Alta Magia fuesen por lo tanto elementos propios o compatibles de la religiosidad celta. Con esto no quiero decir que Chumbley hiciese tal equivalencia, sino que llamemos religión al Cultus Sabbati y lo reconozcamos como Brujería Tradicional, ignorando estos antecedentes.

De todo esto, se desprende que tenemos prácticas y un panteón post-cristianos, con Entidades como Satán, Caín o Lilith y también Lucifer pero en su versión cristianizada y por lo tanto posterior a la Biblia Vulgata [47], sin olvidar que todos estos elementos mitológicos solo pueden existir bajo la creencia judeocristiana de un Dios Creador (Yahwéh) contra el que se rebelan e interactúan, una mezcla de Torá, Biblia, Gnosticismo, Cábala, Magia Ceremonial, Francmasonería, Goecia, Esoterismo… ¿y esto es lo que entienden quienes se dicen brujos tradicionales, por “la brujería tradicional es el paganismo antiguo. Es la práctica de las creencias pre-wiccanas y pre-cristianas (o al menos tratar de revivir las viejas costumbres)”? Evidentemente, no.

Usando la misma vara de medir que aplican a los wiccanos y por idénticos motivos, solo podemos afirmar que el CULTUS SABBATI, NO ES UN CULTO DE LA BRUJERÍA TRADICIONAL. Y por no ser, tampoco un Culto religioso, sino una Corriente mágica Iniciatica, donde hechicería y folclore tienen una presencia importante, que sirve entre otras cosas para justificar considerarse Brujería Tradicional y no Fraternidad Esotérica.

Cuando introducimos doctrinas, Dioses y prácticas de otras religiones en nuestros Cultos, no estamos hablando ni de haber actualizado nuestro Sistema de Creencias, ni de adaptar o mejorar las prácticas existentes, sino de incrustar un sistema de creencias diferente y quizá antagónico, dentro del nuestro. El resultado no puede ser otro, sino haber creado algo distinto que si no se acepta como nuevo, en el mejor de los casos desvirtúa a ambos. Y con más razón si, además, lo hacemos con conocimiento de causa. Introducir un sistema dentro de otro, a la larga actuará como un “parásito” en el interior de un cuerpo vivo, ya se sabe qué va a hacer, y por muy bonito que lo expliquemos, el final es siempre el mismo: o se extirpa, o acabará por devorar desde adentro el cuerpo del anfitrión, llegando a poder matarle.

FIN DE LA PARTE III

©Fernando González

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35.- http://contemplandoelvacio.blogspot.com.es/2013/02/diferencias-entre-la-wicca-y-la.html

36.- Mircea Eliade. Doctorado en Filosofía y Catedrático de Historia de las religiones en la Univeridad de Chicago. Historia de las creencias y las ideas religiosas. V. III, 306. LA «CAZA DE BRUJAS» Y LAS VICISITUDES DE LA RELIGIOSIDAD POPULAR, pág. 293.

37.- Tanaj. Acrónimo que se refiere a los libros sagrados de pueblo judío, del hebreo Torah (Ley), Nevihim (Profetas) y Ketubim (-otros- Escritos), y que con algunas modificaciones, es el Antiguo Testamento cristiano. Para saber más, leer: http://serjudio.com/rap751_800/rap791.htm

38.- Celso. ALEZÉS LOGOS, EL DISCURSO VERDADERO CONTRA LOS CRISTIANOS. Prefacio, 1.

39.- Celso. Op. cit., Pref. 3.

40.- http://xoanon.co.uk/

41.- Andrew D. Chumbley. SABIDURIA PARA LA NUEVA CARNE. Wisdom for The New Flesh – Starfire Vol.1 N�5:
http://www.ain23.com/topy.net/kiaosfera/ensayo/chumbley/carne.htm

42.- The Cauldron, No. 103. February, 2002. Copyright: Andrew D. Chumbley
https://www.google.es/url?sa=t&source=web&rct=j&url=http://www.doverpara-tech.byethost7.com/lib/wicca/Interview%2520with%2520Andrew%2520Chumbley.pdf&ved=0ahUKEwizpemv16TRAhXGuhQKHd2KAGQ4ChAWCE0wDw&usg=AFQjCNF-UxNfxXa9auaOIykKqwwBwwxQ0A&sig2=UCbqJjXKR6SpAom097BpGg

43.- http://www.habitantesdelcaos.com/a116/Sabidur%C3%ADa%20para%20la%20Nueva%20Carne.htm

44.-The Cauldron. Ibid.

45.- http://xoanon.co.uk/cultus-sabbati/

46.- Xoanon. Cultus Sabbati: Provenance, Dream, and Magistry:
http://xoanon.co.uk/cultus-sabbati/

47.- Biblia Vulgata Latina. Traducción y homogeneización de la Biblia en latín por parte de Jerónimo de Estridon en el s. V e.a., que confunde e identifica el personaje de una de las visiones de Isaías, al Rey de Babilonia, con el Dios romano Lucifer.

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(Seguimos con la segunda parte del artículo LOS FALSOS MITOS DE LA BRUJERÍA I)

Si como veremos es poco convincente traducir brujo (‘practicante de la Wicca’), como hechicero, y Brujería (‘la práctica de la Wicca’), como Hechicería, menos lo es aceptar Cábala, por ejemplo, como creencia y práctica pagana propia de los Cultos precristianos europeos, y lo vemos a diario ¿verdad?. Máxime, cuando Cábala, etimológicamente, viene del hebreo (qabbala, ‘recibir’), con referencia a la tradición oral que presuntamente recibió Moisés de Yahwéh, en contraposición de la tradición que presuntamente dejó por escrito en la Torá (heb. Torah, ‘mostrar’) [14]. Y que como recoge el DLE, viene a ser el “conjunto de doctrinas teosóficas basadas en la Biblia -más acertado decir en todo caso que en el Pentateuco-, que, a través de un método de interpretación y transmitidas por vía de iniciación, pretende revelar a los iniciados doctrinas ocultas acerca de Dios y del mundo.” (la interpolación es mía) [15]

No voy a entrar a discutir sobre el sentido, el valor o el uso de la Cábala y de sus ramificaciones, porque surge del Judaísmo Monoteísta y de una Doctrina AJENA a los Cultos precristianos y el Paganismo antiguo, nace del misticismo medieval judío (s. XI e.a.) como señala Gershom Sholem  [16], es una creencia post-cristiana y no tiene NADA que ver con la Brujería Tradicional, en absoluto… Y con la Wicca menos, lógicamente. Aunque como es de esperar, no se trata de un ejemplo cogido al azar. Recordemos cómo empezaba el artículo del Traditional Witchcraft Forum: “¿Qué es la Brujería Tradicional? La brujería tradicional no es Wicca, la brujería tradicional es el paganismo antiguo. Es la práctica de las creencias pre-wiccanas y pre-cristianas (o al menos tratar de revivir las viejas costumbres) […]”. Únicamente quiero puntualizar que hay límites que no sólo ponemos los Celtíberos, y que no perdamos el Norte sobre todo cuando abordemos la ortopraxis de los demás.

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FALSO MITO: HECHICERÍA Y BRUJERÍA SON SINÓNIMOS

Siguiendo el hilo anterior, aquí nos encontramos con otro pronunciamiento que no puede ser correcto, puesto que la etimología dice todo lo contrario y el propio sentido que se le reconoce a la Brujería Tradicional en artículo de referencia, se encarga por sí solo de desmentirlo. Si, como dice, la Brujería Tradicional es “el paganismo antiguo” (sic), no puede contener ni contemplar más creencias, prácticas y tradiciones religiosas (Cultos) que las concernientes a este ámbito (precristiano y religioso). De hecho, antes que descartar a la Wicca como Brujería Tradicional, sería mejor considerar la adscripción de todos aquellos Cultos y personas que hoy afirman pertenecer a la Brujería Tradicional, que sabemos que no cumplen, ni de lejos, con esta expectativa. Es probable que nos encontremos con que hay más de un problema, para ajustarse al requisito principal que se exigen a las demás Tradiciones, en la práctica sólo a las wiccanas, de que “la brujería tradicional es el paganismo antiguo. Es la práctica de las creencias pre-wiccanas y pre-cristianas (o al menos tratar de revivir las viejas costumbres)”.

Bueno, dejemos a un lado eso de que para pertenecer a la Brujería Tradicional se han de seguir las prácticas “pre-wiccanas”, puesto que es un pronunciamiento hecho como consecuencia de una disputa local y contemporánea y al margen de todo rigor histórico, no nos cansaremos de decirlo, que surge como consecuencia de las diferencias sobre todo personales, de quienes representaban -o decían hacerlo- diferentes Cultos locales de la Brujería, principalmente en Inglaterra, luego EEUU, a partir de mediados los años 60 del siglo pasado. Al definir estos otros Cultos a la Corriente Gardneriana como Wicca, en vez de ceñir su crítica hacia el Culto de Gardner, lo hicieron contra la Wicca en sí misma, alegando que estaba fuera de la ortodoxia tradicional por implementar Cábala y ritos esotéricos de corte moderno, y que, por lo tanto, las prácticas de los Cultos que lo criticaban, eran “pre-wiccanas” (lo correcto en todo caso, hubiera sido decir “pre-Gardnerianas”). Pero al hacerlo, dieron de lado la historicidad de la Wicca, que se remonta a los Cultos proto-Indoeuropeos, y a la continuidad de la Wicca que se recoge en la palabra vernácula utilizada durante la Era de las Persecuciones, para referirse a las prácticas paganas (witchcraft), y no fueron conscientes o no le dieron importancia a que en un contexto riguroso, esto no tiene ningún sentido.

A un nivel histórico, de lo poco que tenemos claro es que wicca es un término religioso de origen proto-indoeuropeo referido al Culto, presente en la raíz de diferentes palabras de las lenguas-madre europeas con un sentido predominantemente cultual, y que cuando los cristianos usaron las lenguas vernáculas para condenar las creencias y prácticas de las religiones precristianas, tras el desmoronamiento del Imperio Romano, volvieron a utilizarla para hacer entender al pueblo que se referían a estas religiones y a quienes las practicaban. Por lo tanto, eso de reducirla a las conjeturas de una persona habilidosa para mezclar de aquí y de allá su conocimiento sobre ritos antiguos y fórmulas modernas, más que empobrecer el concepto, nos sitúa fuera de la realidad.

Por otra parte, antes de conjugar estas prácticas y contrastarlas con lo que sabemos del pasado cultual de los pueblos precristianos, y por muy incómodo que nos resulte, estamos obligados a trazar un mínimo de líneas o topes, que nos evite salirnos del ámbito apropiado.

Las religiones precristianas, y la Brujería es su último exponente, significaron para sus sociedades un rasgo identitario, por supuesto que también íntimo, pero no individual. De hecho, de haber sido así, ningún Culto precristiano hubiese tenido algún eco histórico o sobrevivido a la muerte de su practicante. El problema está, una vez más, en no atender al uso correcto del lenguaje. Y es que una cosa es la religión, el concepto de creencias comunes sobre lo trascendente de un colectivo, y otra el tipo de Culto que se le profese, las prácticas que estructuran esa religión. Pero como deberíamos saber diferenciar, dentro de un Culto, la profesión de fe (creyente), de aquellos que además se especializan en su práctica (sacerdote), con la intención de conocer y transmitir la Tradición. De esta forma:

1°.- Ninguna religión precristiana se concibió para que su Culto fuese individual, sino para que su práctica fuese principalmente pública y familiar, además, claro, de tener su devoción privada, puesto que lo religioso se concibió sobre todo de propiedad, luego singularidad, comunitaria.

2°.- Jamás ha existido un solo Culto precristiano, que estableciese unos ritos abiertos a que cualquiera pudiese modificarlos, siendo que, al contrario, se disciplinaban en seguir de forma escrupulosa las fórmulas rituales (tradición).

3°.- No se conoce de un solo Culto, que dispusiera por activa o pasiva, que sus fieles tuviesen la libertad de mezclar, poner y quitar a su criterio Dioses, ritos y creencias con otros diferentes, sino todo lo contrario, siendo las creencias y prácticas religiosas las más difíciles de aculturizar, precisamente por la resistencia a modificarlas o sustituirlas (superstición).

4.- Todas las religiones del Paganismo Antiguo son politeístas, ni son monoteístas, ni duoteístas, ateístas o agnósticas. Desde las más simples a las más sofisticadas, contemplan una teología o Daemonología múltiple.

5.- Todo Culto precristiano, contó con una serie de reglas y preceptos de obligado cumplimiento para sus fieles, de tal forma que su incumplimiento acarreaba sanciones que podían variar desde amonestaciones, pasando por la exclusión de los ritos, hasta la muerte del infractor.

Y estos principios no pueden ser sostenidos por una Hechicería que no es ni se ha considerado nunca a sí misma como religión, ni siquiera  en la patria de Ericto. Efectivamente, no hubo jamás hechiceras más afamadas por los versos latinos, que las mal llamadas Brujas de Tesalia. Y digo antes bien hechiceras que no brujas, porque eso es lo que demuestran los hechos, por encima de los intereses que cada cual tenga en ocultarlos. Primero, porque la fama seguramente inmerecida que alcanzaron, no es más que la hipérbole de poetas ilustres, como Lucano [17] o Apuleyo [18]; segundo, porque lo dejan muy claro los textos que lo relatan; y tercero y último, porque sus contemporáneos no cayeron en nuestro error de confundir “magia” con religión.

La prueba de esto, está, como digo, en los propios relatos. Así, en la Farsalia del poeta cordobés, se recoge y recalca la actitud sacrílega de Pompeyo, que con la intención de saber el resultado de su contienda contra Cesar, no duda en requerir los servicios de una hechicera de Tesalia, antes que apoyarse en los augurios y oráculos religiosos: “Descreído y sacrílego, no Ie pasó por Ias mientes ir a consultar ni los altares de Apolo, venerado en Ia isla de Delfos, ni Ia respuesta de Júpiter en eI Epiro, ni examinó Ias entrañas palpitantes de Ias víctimas ofrecidas en sacrificio, ni observó el vuelo de Ias aves, ni Ia dirección del rayo en Ia tormenta, ni el curso de los astros; en una palabra, todos estos rituales, prescritos y bendecidos, los despreció alevosamente. Con increíble audacia se lanzó a una aventura que era diametralmente contraria a Ia voluntad de los dioses. Con estos detalles nos pinta Lucano al cobarde y sacrílego Sexto Pompeyo. Sin embargo él pone toda su confianza y cree con fe ciega en el vaticinio que Ie van a hacer las Brujas de Tesalia. Y se decide a consultarlas.” [19]

No cabe duda, que aquí Lucano enfrenta, como digo, la actitud piadosa (religiosa) de Cesar, frente a la impía (anti-religiosa) en la figura de Pompeyo, demostrando que para la mentalidad antigua, las prácticas hechiceriles, si bien igualmente adivinatorias, no eran religiosas.

El mismo Arredondo, en su trabajo, aporta dos evidencias más: que ser hechicero no tiene nada que ver con el sacerdocio, y que las prácticas de estas mujeres son las propias de la Hechicería (maléficas, en concreto venéficas, y sortílegas), como explicaré más adelante.

“ … A renglón seguido refiere el inexplicable y maligno poder de las hechiceras de Tesalia; sobre todo, los efectos prodigiosos de las pócimas por ellas confeccionadas y su lenguaje misterioso y enigmático… El poeta atribuye esta mágica influencia a las curiosas e innumerables yerbas ponzoñosas, que abundan y crecen en aquellos siniestros parajes, y que tal vez ocultan en sus hojas y en sus flores un poder secreto, incluso contra las divinidades del cieIo…[20]

El Paganismo, sitúa en el mapa y en el tiempo la expresión religiosa de los Cultos precristianos durante la Era de las Persecuciones, particularmente durante la Edad Media, y con el término de Brujería sobrevivió hasta la Edad Moderna. Es la religiosidad de las Confesiones anteriores al Cristianismo, durante el predominio del Cristianismo como religión exclusiva. Y religión fue un concepto plural de Culto, antagónico a lo individual o “a la carta”. Otra cosa muy diferente, como apuntábamos, es que dentro de cualquier religión, los Cultos exijan un proceso iniciático singular (hermético, mistérico), para quienes se especializan en su práctica (iniciados, sacerdotes).

Por lo tanto, aquellos Cultos que no se ciñan a estos principios básicos, no pueden pertenecer a la Brujería Tradicional. Todo un inconveniente, pues con sus reglas en la mano, la gran mayoría de los que dicen serlo, no deberían estar, siendo un foso insalvable para la Hechicería, porque no tiene nada que ver con lo religioso más allá de ser la materia prima de la que vive. Decir que ambos términos son sinónimos, es aceptar que la Hechicería fuera una religión en sí misma, una equiparación imposible.

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FALSO MITO: LA HECHICERÍA ES UNA FORMA DE BRUJERÍA

Y esta apreciación, tiene todo el sentido, porque la Brujería no fue confundida con la hechicería, hasta que así lo decretó el Cristianismo. En la Roma precristiana siempre hubo fatídicos, maléficos y sortilegos, la traducción moderna es adivinos, hechiceros, sin que jamás se haya confundido el CULTUS DEORUM con la Hechicería ¿Por qué? ¿hay algún pagano que diga del Cultus Deorum, que es Brujería, en el falso contexto actual que damos a esta palabra, porque practicaban la magia? Es más, el Cristianismo tildó de sortílegos y maléficos a los sacerdotes del Culto Romano, sin que nadie con dos dedos de frente, nunca haya defendido que hubiesen sido la misma cosa… ¿y por qué iba a ser hechicería la práctica y creencias paganas, que es el sentido original de Brujería? ¿lo fue quizá el DODECATEÍSMO? todo lo contrario que hacemos nosotros, con los Cultos no-clásicos, los “otros” Cultos Nativos Europeos.

Casi la totalidad de los epítetos cultos tardomedievales para señalar la Brujería, pasan por el latín, no me cabe duda que a través del Cristianismo y confundiendo adrede las habilidades “mágicas” inherentes al sacerdocio pagano, con las facultades “mágicas” de sanadores, adivinos, etc., estos últimos, personajes residuales de la religiosidad, pero marginales en cuanto a lo religioso (los términos residual y marginal son descriptivos, no peyorativos), de los que hay innumerables testimonios escritos.

ORIGINAL: “Et primo de falsa opinione credentium illas maleficas et sortílegas mulierculas que ut plurimum vigent in regione basconica ad septentrionalem partem montium pirineorum que vulgariter broxe nuncupatur posse transferri de loco in locum per reales mutationes. Nam (re) vera ut habent XXVI q. v. episcopi ex concilio Aquiren.tales persone non transferuntur a demone localiter in loca in quibus dicunt se fuisse: credentes cum Diana vel Herodiade nocturnas horis equitare: vel se in alias creaturas transformare. Sed ipse Sathanas cum mentem uniusque mulieris similis ceperit et hanc per infidelitates sibi subiugaverit illico transformat se in diversarum formarum spes et similitudines creaturarum, representat fantasie dormientis quem huiusmodi superstitione sequit. Et mentem quam captivam tenet in somnis deludens: modo per leta, modo per tristia imaginarle solum deducit non veraciter: et cum hoc sola anima patiatur infidelis hec non in animo, sed in corpore evenire opinatur. Unde quedam muliercule inservientes Sathane demonum illusionibus seducte credunt et profitentur nocturnis horis cum Diana paganorum dea vel Venere in magna mulierum multitudine equitare: alia nephanda agere: puta parvulos a lacte matris avellere: assare et comedere: domos per caminos seu fenestras intrare et habitantes variis modis inequitare. Que omnia et consimilia solum fantastice accidunt eis.[21]

TRADUCCIÓN: “Es falsa la opinión de los que creen que tales mujerzuelas maléficas, que tanto abundan en la región de los bascones, parte septentrional de los montes Pirineos[281], y que vulgarmente se llaman brujas[282], puedan viajar de lugar en lugar realmente. Pues como reza el Canon Episcopi[283], tales personas no son llevadas por el demonio localmente a los sitios, donde dicen que estuvieron. Creen además que han cabalgado en esas horas nocturnas con Diana y Herodías, y que se transformaron en otros seres[284]. “Pero es el mismo Satanás, el que se apodera de la mente de la mujer, folio4v la domina, y prontamente la cuitada cree transformarse en otra especie, cambiando su forma, y semejando otras criaturas, pero todo son fantasías y sueños: superstición, en suma. Engaña a la mente que tiene cautiva en sueños  tristes o alegres, pero siempre imaginativos, que los sueños, sueños son. Nunca se trata de realidades, pero aunque esta situación afecte sólo al ánimo inestable, ella piensa que todo le sucede en su cuerpo. De aquí que algunas mujercillas, servidoras de Satanás, seducidas por las ilusiones de los diablos, creen y confiesan que en sus horas nocturnas cabalgan con Diana, diosa de los paganos, o con Venus, en compañía de una gran multitud de mujeres[285]. Creen además que ejecutan otras acciones nefandas, arrancan a los rorros de la teta de sus madres, los asan y los comen; entran en las casas por las ventanas o chimeneas, y turban a sus moradores de distintas maneras[286]. Todo esto, y cosas similares, sólo les sucede en su fantasía[287].[22]

La traducción cristianizada de maléfica es la de ‘bruja’, si bien a veces se utiliza por separado e incluso como especialidad (“brujas, maléficas…”, o “brujas maléficas, brujas sortílegas…”), pero como ya sabemos y veremos mejor, brujo no tiene el mismo significado. Yendo más atrás, en las Guerras Celtibéricas, leemos que, efectivamente, esta igualación es de todo punto artificiosa y premeditada. Después de estrepitosas derrotas y el fracaso del asedio que Roma infligió a los Celtíberos durante años en Numancia, el Senado decide encargar la campaña al mayor estratega con el que contaban en aquél tiempo, Escipión el Africano, héroe de Roma y destructor de Cartago. Nada más llegar, se encontró un ejército desmotivado, cansado y dejado a banales entretenimientos para olvidarse o protegerse de los horrores de una guerra que llevaba años de continuas batallas y escaramuzas sin ver su final. El relato que hace Apiano, es esclarecedor:

A su llegada expulsó a todos los mercaderes, prostitutas, magos y adivinos, a quienes se habían entregado los soldados, desmoralizados por tal cantidad de derrotas, y en lo sucesivo prohibió  la introducción de todo lo superfluo en la vida castrense, así como la práctica de sacrificios adivinatorios. […]” [23]

Léase que no habla de sacerdotes celtíberos ni de ninguna otra religión, sino de adivinos y “magos” que ofrecen sus servicios a los legionarios romanos. No hay confusión en este texto, se habla de indígenas que atienden las necesidades de los militares acampados, de muy diferentes formas, de entre las que destacan mancias, hechizos y sin duda los elementos apotropaicos habituales, como sacrificios adivinatorios, amuletos y talismanes. Y sin embargo, los clásicos supieron diferenciar el carácter mágico del estrictamente religioso, dejando infinidad de ejemplos más ¿Por qué nosotros somos incapaces de hacerlo, cuando además decimos hablar en representación de aquellos?

Es evidente que hubo un embarullamiento intencionado de funciones y atribuciones por parte del Cristianismo, que aprovecharon haber convertido en proscritos los cleros precristianos para pervertir el sentido de sus cualidades e ir confundiendo a unas sociedades ya desprovistas de capacidad crítica: “Por lo que respecta a los cultos paganos se vieron abocados a la privatización o el ocultamiento. Así la destrucción de edificios paganos generó a su vez la posterior caza de brujas y de magos que en otras circunstancias, al menos una parte de ellos, no hubieran pasado de ser considerados como simples ejecutores de ritos paganos..” [24]

Para entender este proceso, debemos partir una vez más de la etimología. Hechizo, viene del latín facticius, ‘artificial, hecho por el hombre, artesanal’, del verbo facere, ‘hacer’ [25], término moderno que pasó al portugués feitiço, con el mismo significado. “A partir del participio pasivo de hacer, ‘hecho’, se formó la palabra hechizo en español hacia fines del siglo XV, como ‘artificio supersticioso de que se valen los hechiceros’, según definía el Diccionario español-latino (1495), de Antonio de Nebrija. Hechicero, palabra también formada a partir de ‘hacer’, ya aparecía registrada en nuestra lengua desde Calila y Dimna, un libro de cuentos anónimo traducido del árabe por iniciativa de Alfonso X. Hechicero y hechizo pasaron al portugués como feiticeiro y feitiço. Esta segunda palabra portuguesa llegó luego al francés como fetiche; más tarde, al inglés como fetish. En ambas lenguas denomina objetos de hechicería africana, tales como amuletos y talismanes, y finalmente, reingresó al castellano con este significado, bajo la nueva forma fetiche.” [26] También relacionada, con ‘la acción de ejercer un maleficio contra alguien[27]. Para un estudio más detallado de esta palabra, véase Eva Lara Arbeloa, HECHICERAS Y BRUJAS EN LA LITERATURA ESPAÑOLA DE LOS SIGLOS DE ORO [28].

Tenemos los términos de viejo cuño que terminarían por adscribirse al común de hechicero, que como adelantaba, son los de fatídico, maléfico y sortílego, los que por iniciativa cristiana han acabado confundiéndose con el de sacerdote o devoto de los Cultos precristianos (brujo), con la intención de eclipsar su cualidad religiosa en beneficio de unas facultades que en malas manos supondría un peligro para la sociedad… y la Iglesia se encargaría de promocionarlo. Una jugada maestra que incluso a día de hoy, nos tiene a los paganos enfrascados en discusiones bizantinas.

Fatídico, del latín fatidicus. “Se aplica este adjetivo a cosas y a personas que anuncian desgracias, pero la palabra latina de la que proviene, fatidicus, era un sustantivo que usaban Virgilio y Plinio para referirse a aquellos que afirmaban poder predecir el futuro. Fatidicus se formó a partir de fatum ‘hado’, ‘destino’ y dicere ‘decir’. Las primeras noticias que tenemos del uso de fatídico en castellano datan del siglo XV, siempre con el sentido actual, como en este trecho de El infamador (1578), de Juan de la Cueva: Con prósperas señales de fatídico agüero se nos demuestra el cielo generoso en ocasiones tales, si en esto es verdadero el disponer del Hado venturoso.[29] Sería más correcto usar el término de fatídico o sortílego antes que adivino con quienes predicen profesionalmente el porvenir, puesto que adivino, viene a significar ‘presagiar, profetizar, inspirado por los Dioses’ [30], entroncando con otra categoría de mancia.

Maléfico es, sin duda, la palabra más relacionada con la hechicería y por desgracia atribuida al brujo, cosa evidente, como veremos, por ser una de las cualidades más peligrosa. Derivada del latín maleficus, male-facere, ‘hacer el mal, hacer daño’, característico de las personas que se especializan en el manejo de venenos (venenum, ‘poción mágica’, de ahí venefico, ‘que produce veneno, que tiene carácter tóxico’) [31], encantamientos (fascinum), maldiciones (maledictio) y conjuros (coniurāre), trato con malos espíritus, etc., todo lo relativo con el estereotipo de bruja medieval, que desde muy temprano interesó a los mayores apologetas cristianos, con la clara intención de vincular esta palabra directamente con las religiones paganas y no con algunas personas concretas. Como leemos en el DU CANGE ET AL., GLOSSARIUM MEDIÆ ET INFIMÆ LATINITATIS:

MALEFICUS. Incantator, divinus, mathematicus, magus. S. Hieronym. in cap. 27. Hierem.: Maleficos, quos vel veneficos possumus appellare, vel dæmonum phantasmatibus servientes.[32]

Sortílego, en origen, del latín sortiarius, variante de sortilĕgus, de sortes, ‘instrumentos para la adivinación’, llanamente ‘echador de suertes’, palabra que daría el francés sorcier, y de éste el vasco sorgina [33].Palabra radicalmente separada de augur (augurio) y auspiciador (auspicio), términos netamente religiosos, que ya en la Roma arcaica tuvieron un sentido institucional [34].

Todas estas atribuciones, referidas desde antiguo juntas o por separado a personas ajenas a los Sistemas religiosos tradicionales, no se rigen por un patrón concreto, sino por su propia idiosincrasia, cohabitando en cualquier religión o sociedad; en definitiva, lo que venimos definiendo como Hechicería. En el mundo pagano, el hechicero era temido en la sociedad y vigilado por la justicia, pero porque no se regía por más valores que los propios, mientras que iniciados y sacerdotes aún cuando manejasen las mismas técnicas y potenciasen idénticas cualidades, vivían una disciplina que les alejaba del uso indiscriminado de las mismas. Por ejemplo, un médico (sacerdote o persona especializada y reconocida por el pueblo para ese fin) tenía capacidad para sanar o dañar utilizando según qué elementos, desconocidos para la mayoría de sus convecinos, pero su código deontológico y ético le exigía someterse a una disciplina enfocada en curar o paliar las dolencias de sus congéneres, empero, un curandero (persona que aprende o actúa por libre) que usase sus conocimientos para dañar, dispondría de un amplio abanico de medios para hacerlo sin control alguno. De ahí que tener acceso a tales conocimientos, supusiese una gran responsabilidad y supervisión, o en caso contrario estuviese en una posición delicada frente a la comunidad. No olvidemos que el conocimiento y uso de venenos por parte de personas sin escrúpulos, fue un verdadero problema en todas las sociedades antiguas.

El Cristianismo lo tuvo claro, solo necesitaba abolir las viejas religiones, para dejar en entredicho a sus iniciados y culparles después de todos los males. La tergiversación y falacias, desde el poder y control de la información, hicieron el resto. ¿Identificaron por todo esto los paganos a sus sacerdotes, con envenenadores, conjuradores o sortílegos? ¡Desde luego que no! Esta conjetura sólo la mantenemos el Cristianismo, nosotros y los académicos que aún no han pasado de siglo.

Por todo lo anterior, creo que es evidente que brujos y hechiceros no fueron caras de una misma moneda, sino aspectos diferentes de supuestos distintos, como mucho, caminos paralelos que el Cristianismo recicló en su beneficio como uno solo, para extirpar la cohesión religiosa de un pueblo, que se resistía a modificar sus costumbres y creencias, de tal forma, que la Iglesia al final se vio obligada a incorporarlas a su propio ritual. Una vitoria pírrica en realidad la nuestra, pues nos ha costado perder una buena parte del fondo, el sentido de aquella simbología que los Cultos Tradicionales procuramos recuperar, a pesar de una Comunidad Pagana aún absorta y creída en la campaña cristiana de desnaturalización de la Brujería.

Aunque dicho todo lo anterior así, sin paños calientes, para una gran mayoría de personas quizá pueda parecer que nuestro análisis parta de condiciones demasiado contundentes, no lo es menos soportar las consecuencias del entramado para-histórico que se ha ido construyendo por nuestra pasividad, connivencia y sobre todo a nuestra costa, en torno a la Historia de la Brujería.

Y nada mejor para corresponder, que contrastar lo que afirman que practican estas Tradiciones que se reconocen como Brujería Tradicional, con las prácticas de los Cultos precristianos, para evaluar si, efectivamente, cumplen como dicen con los parámetros que exigen a los demás. Para este propósito, vamos a tomar como ejemplo algunas de las más populares y hacer una pequeña valoración de los patrones cultuales de estas Tradiciones: Cultus Sabatti, Brujería del Cerco, Anderson Feri, Clan de Tubal-Cain o Brujería en la Cocina

Evidentemente, obviamos los testimonios personales de todos aquellos que declaran ser brujos porque así lo entienden y deciden, puesto que, como digo, la Brujería no es una declaración de intenciones, en todo caso una profesión de fe consolidada por unas creencias y prácticas comunes, verificables y contrastadas a lo largo de nuestra historia.

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FIN DE LA PARTE II.

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©Fernando González

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14.- http://etimologias.dechile.net/?ca.bala y http://etimologias.dechile.net/?Tora.-

15.- http://dle.rae.es/?id=6NE00cq

16.- G. Sholem. LOS ORÍGENES DE LA CÁBALA.

17.- Lucano. FARSALIA, 6.

18.- Apuleyo. EL ASNO DE ORO.

19.- Francisco Arredondo. UN EPISODIO DE MAGIA NEGRA EN LUCANO, pp. 349-350.

20.- Arredondo. Op. cit., p. 350.

21.- Martín de Andosilla y Arlés. Doctor en Teología por La Sorbona y Canónigo de la catedral de Pamplona. Tractatus exquisitissim. de superstitionibus editus et recollectus per reverendu(m) dominu(m) magistru(m) Martinu(m) de Arles dictu(m) de Andosilla in sacra theologia pfessore(m): canoniqu(m) et archidiaconu(m) vallis aybar in ecclia. Pamp. regni Navarre. circa 1510 e.a. fol. III r. Existe una traducción al castellano por Félix-Tomás López Gurpegui: Martín de Andosilla y Arlés. De superstitionibus, que puede comprar en línea.

22.- Martín de Andosilla y Arlés. DE SUPERSTITOINIBUS, 7. Introducción, traducción y notas de Félix-Tomás López Gurpegui.

23.- Apiano de Alejandría. IBERIA, 85.

24.- Rosa Sanz Serrano. Doctorada “Cum Laude” en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Catedrática de Historia Antigua de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid. Arys, Vol. VI, ANTIGÜEDAD: RELIGIONES Y SOCIEDADES. La destrucción de centros de culto paganos como forma de persecución religiosa en la Península Ibérica.

25.- http://etimologias.dechile.net/?facticio 

26.- http://www.elcastellano.org/palabra/fetiche

27.- http://etimologias.dechile.net/?hechiceri.a

28.- https://books.google.es/books?id=0Q8aPa9EBZAC&pg=PA18&lpg=PA18&dq=maleficio+etimolog%C3%ADa&source=bl&ots=k03mAlQgOX&sig=iUKuds5zVnKdBLgzW24AV4igq4I&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiuotSdlo7RAhULKMAKHYgdBrA4ChDoAQgpMAc 

29.- http://www.elcastellano.org/palabra/fat%C3%ADdico

30.- http://etimologias.dechile.net/?adivino 

31.- http://etimologias.dechile.net/?vene.fico 

32.- http://ducange.enc.sorbonne.fr/maleficus 

33.- http://etimologias.dechile.net/?bruja 

34.- http://etimologias.dechile.net/?augurio 

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​El pasado 31 de octubre de 2016, el Diario LA RAZÓN publicó un artículo de José María Zavala, titulado: “Halloween y el satanismo moderno[1]. He de decir, que en principio no dejaría de ser un artículo más de los muchos a los que los lobbies cristianos nos tienen acostumbrados en estas fechas, uno de tantos que hubiese pasado sin pena ni gloria, si no fuese por la inmoralidad explícita de algunas de sus afirmaciones, inducidas por préstamos, qué duda cabe, que los católicos han adaptado a su viejo discurso de aquellas memeces pseudo-históricas, con las que el Evangelismo agredía a los paganos allá por el siglo XIX: discursos tan pretendidamente sofisticados, como profundamente imbéciles.

Planteamientos indecorosos los que le guían, puesto que no hay excusa que justifique, por ser el autor persona leída, no ya la ignorancia, sino la necedad con la que trata el asunto, máxime si al estar respaldado por un medio de comunicación prestigioso, induce públicamente al odio y al miedo con equivalencias perversas o absurdas, agrediendo la libertad religiosa de terceros y cuestionando unas tradiciones inherentes a esta fecha que el Cristianismo, desenmascarada la falsa patente que presumía poseer, se muestra incapaz de respetar hasta el extremo de llegar a la impúdica determinación, de querer popularizar ¡de nuevo! una celebración paralela a SamhainHolywins [2], con el único objetivo de atraer a los niños con más patrañas, hacia una festividad que buscan desesperadamente desarmar otra vez de su sentido, para evitar que se consolide la recuperación de la Fiesta precristiana que fue, que nunca dejó de ser.

Por eso, cuando en defensa de esta farsa que ahora rebautizan como Holywins, se defienden con su característico buenismo jesuita, ese que sabemos que cuando te soban el “lomo” no buscan cariño sino “medir”, ha de ponernos sobre aviso: “Aseguran desde la Iglesia que no quieren «enfrentamientos» con la tradición celta de «Halloween», que curiosamente ha llegado a España vía Estados Unidos, y que sólo quieren que los más pequeños conozcan el valor de lo propio. Así lo cree en la provincia de Valladolid, la parroquoa de San Miguel Arcángel de Villalón de Campos, en cuya fiesta, que comenzó el pasado fin de semana y se prolongará hasta este jueves, ha incluido un mercado de artesanía, un festival de teatro, un concurso, un desfile y hasta un «photocall» de disfraces en la víspera de Todos los Santos.[3]

Es cuanto menos hipócrita, que vengan a estas alturas a decirnos que no está en el ánimo del Cristianismo enfrentarse a las tradiciones paganas (!), y que lo digan los mismos que han censurado, condenado, prohibido, castigado, suplantado, plagiado y tergiversado ad infinitum todas y por supuesto esta celebración ancestral (Samhain), para lavar el cerebro de unos pueblos que se negaron a perder su esencia, que se niegan aún hoy, siquiera inconscientemente, a olvidarlo (Halloween), frente a un cristianismo que pretende seguir engañándoles con más triquiñuelas (Holywins).

Si cualquier Culto pagano, decidiese pintar de verde la hostia católica y celebrar la Eucaristía tal cual (epíclesis incluida), aduciendo que no es un rito cristiano y que la Iglesia no debería sentirse agraviada porque la hostia tiene otro color ¿qué no diría la Conferencia Episcopal? [4]

Lo primero que llama la atención, es que identifiquen directamente Halloween, con Samhain, cuando sabemos que Halloween no deja de ser el resultado de una deformación cristiana, de la parte ociosa de un rito religioso mucho más complejo. Halloween no es una fiesta celta, sino lo que ha sobrevivido en la cultura popular bajo supervisión cristiana, de una parte de una fiesta celta, que tras la aconfesionalidad de los países occidentales se acabó mundanizando, y que aunque lo parezca, no es lo mismo que la Festividad ancestral propiamente dicha.

Digo que Halloween y Holywins son la misma cosa, porque lo son, porque tienen el mismo propósito. Aunque las formas se hayan paganizado y paulatinamente se esté volviendo al origen, que la parodia se llame Víspera de Todos los Santos o los Santos Vencen, no quita una coma al hecho y la intención del plagio, salvo, quizá, que esta vez recurren a un término que provoca por sí mismo el enfrentamiento ¿A quién vence? ¿Qué “enemigo”, sino las otras religiones? Pues eso. Y digo más, efectivamente, que no sólo la santidad, sino también LO SAGRADO, VENCE (sic); y es precisamente por eso, que esta celebración está volviendo al origen de donde se desgajó, a Samhain, una Festividad Sagrada entre los Pueblos Celtas

Por cierto y sin ánimo de polemizar ¿qué es “lo propio” del Cristianismo en Samahin? ¿el Culto a los Muertos, el Culto a los Ancestros, la Idolatría, la fecha, el motivo, la causa…? Porque nada de esto es propio del Cristianismo, sino del Celtismo, de donde nace la Celebración. Y aunque desmentir que Halloween no llegó aquí desde USA no toca hoy, Magosto habemus, que insistan con la misma cantinela, solo demuestra que repetir la falacia una y mil veces, responde al mismo objetivo.

Una estrategia claramente visible en el artículo del Sr. Zavala, que intenta llevarnos al temor, el rechazo y la desafección hacia esta festividad y a lo que representa, a desnaturalizarla, por considerarnos tan descerebrados como para “tragarnos” toda la basura pseudo-histórica que nos quieran vender. Esta no es una cuestión de opinión ni de fe, sino de honestidad. Al menos la Conferencia Episcopal Portuguesa, tuvo los arrestos de prescindir oficialmente de Todos los Santos, como festivo del Calendario [5].

De entrada y como anécdota, veo tanto sentido vincular Halloween con Crowley, como Navidad con Torquemada. No puedo entender que el hecho de que una festividad, la que fuera, sea celebrada por quien fuese, deba destacarse como un hecho diferencial. Que un esoterista inglés del siglo XX, pervertido o puritano, se mostrase devoto de una de las Fiestas religiosas más importante del Paganismo europeo y antes de la Religión Celta, no demuestra que ésta le daba nada… y si la credibilidad o el respeto hacia una Fiesta, depende de quiénes la celebren después ¿los demócratas deberíamos rechazar el 1° de Mayo, porque tuvo un significado especial para Stalin? ¿bajo esta premisa, se salvaría alguna celebración? ¡Llamativo hubiera sido, en todo caso, que Crowley fuese devoto del Corpus! ¿Entonces, qué ha aportado Crowley a Samhain, que no tuviese ya? ¿qué ha añadido que porque no lo tuvo nunca, sobraría, de una Festividad Religiosa que se lleva celebrando miles de años antes de que él naciese?

Por otra parte, creer a día de hoy que un personaje mitológico del cristianismo (el Diablo), tenga algún significado o vinculación con una Festividad celta anterior en siglos, si no milenios, al Cristianismo, es despreciar la inteligencia de los lectores. Elevemos el nivel, por favor, y a ser posible más allá de una demagogia tan lamentable, como la que leeremos que utiliza el Sr. Zavala, para desprestigiar el Culto que han plagiado y pervertido precisamente aquellos a los que con tanta vehemencia ¿defiende? Que aquí el único “paladín”… a la taza.

Decir, pues, que “Aleister Crowley, considerado el hombre más perverso del mundo y apodado «La bestia 666», celebraba por todo la alto la Noche de los Difuntos”, es un absurdo en sí mismo, equivalencia ninguna y evidencia de nada.

Pero es aún peor, por obsceno, lo que dice inmediatamente después: “Volcado en el esoterismo perverso y sexual, Aleister Crowley se ganó a pulso ser considerado el hombre más perverso del mundo y el padre del satanismo moderno. ¿Sabían los lectores que este engendro de hombre, al que apodaban «La bestia 666», celebraba por todo lo alto la misma noche de Halloween que se festejará esta noche en multitud de hogares españoles y que tan terribles desgracias ha provocado en nuestro país, como la de las cinco jóvenes perecidas en el pabellón Madrid Arena, en 2012?

Tras leer esta bazofia, no es difícil entender a lo que me refería, como demagogia lamentable. Por una parte, cuestiona Halloween porque Crowley la festejaba, mientras que por la otra deduce que como las jóvenes fallecieron, maticemos, por ”IRSE DE” y no “A CELEBRAR LA” fiesta de Halloween, si no hubiesen ido, si Halloween no existiese como motivo u ocasión de fiesta o Festividad, ni ellas ni nadie hubiese muerto ¿Y un individuo capaz de llegar a esta repugnante conclusión, con qué derecho se atreve a llamar pervertido a Crowley? Lo que no deja claro, es qué hubiese escrito si las muertes se hubiesen producido celebrando Holywins; o si que lo deja, puesto que no ha escrito nada de las decenas de miles de muertes que se han producido a lo largo de los años, por y durante las fiestas y festividades cristianas.

¿Por qué los católicos tienen entonces la “indecencia” de celebrar nada, si HAN PROVOCADO LA MUERTE DE 33 PERSONAS SOLO EN SEMANA SANTA, SOLO EN 2015 Y SOLO EN ESPAÑA? [6] Y así podríamos seguir con todas y cada una de las fiestas católicas o no, año tras año, hasta hacer pesadilla de esta retórica simplona, mezquina e insultante.

Y léase que he diferenciado con toda la intención, irse de fiesta de celebrar la fiesta. Y no porque tenga repercusión alguna frente a cualquier fatalidad, sino para exigirnos hablar con propiedad -parece mentira tener que estar reivindicándolo-, en este caso para cuando tratemos asuntos religiosos. Cuando vamos de fiesta, salimos a divertirnos aprovechando una ocasión o motivo especial, empero cuando celebramos una fiesta, estamos conmemorando, según la tradición, esa ocasión o motivo especial.

Dicho lo cual y trasladado a la estúpida equivalencia del Sr. Zavala, vaya por delante que aquellas desafortunadas jóvenes, NO PARTICIPABAN DE/EN NINGUNA FIESTA PAGANA, y que si lo hubiesen hecho, nadie medio racional podría achacárselo. A no ser, claro, que queramos reducir el incidente ad absurdum, siguiendo su hilo argumental, y por igual motivo nos preguntemos, qué creencias religiosas tenían los promotores, responsables municipales y los empleados del evento, puesto que son los que se vieron condenados por la muerte de estas jóvenes por desidia y/o negligencia (homicidio por imprudencia grave y lesiones). Así que ya puestos y si, como suponemos, están bautizados y por lo tanto son católicos, Sr. Zavala ¿no ve Ud. ahí una conspiración cristiana, para culpar al paganismo de las muertes, y sacar un beneficio mediático a través de personajes que, como Ud., difundan una presunta correlación de causa-efecto entre disfrutar de una fiesta no cristiana y morir por ello? ¿puede haber alguien que no lo vea?

En fin, tonterías al margen y volviendo al tema, tras este derroche de soberbia (4ª. acepción DLE) por parte del Sr. Zavala y como por arte de magia, Halloween desaparece del artículo, no lo vuelve a mencionar (!), quizá sabedor que el mal que buscaba ya está hecho relacionando MUERTE con CASTIGO y HEREJÍA CRISTIANA (SATANISMO), con CULTOS PAGANOS siquiera implícitos, en las formas profanas modernas de una fiesta ancestral: SAMHAIN.

Eso es lo importante, de eso iba este cuento; en realidad no importa lo extenso o escueto que sea… y como reflexión me gustaría decir, que aunque crezca la contratación de cuentistas por parte de las editoriales, no estaría de más que los Medios de Comunicación valorasen mejor la credibilidad de la información, que la capacidad de persuadirnos para hacernos creer cualquier cosa, por mucho que le interese como lobby al medio que sea. Ponerse como principio, tratar de buscar antes calidad, la de los textos, que cantidad, la de imbecilidades que se pueden llegar a publicar con absoluto desprecio hacia la verdad.
©Fernando González

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1. ▪ http://www.larazon.es/cultura/halloween-y-el-satanismo-moderno-AJ13831436#.Ttt1qqk9u0WFo0N 

2. Holywins, ‘la santidad vence’, de holy, ‘santo, sagrado’ y wins, ‘gana, vence’. Con este juego de palabras, el Cristianismo pretende dar una nueva vuelta de tuerca más, a la manipulación que ya hizo en la Edad Media de esta Festividad precristiana pan-europea. Holywins, parece que comenzó a celebrarse, al menos en el seno del catolicismo, en Francia (2002), y consiste en re-parodiar Samhain (el Halloween convencional, Día de Todos los Santos y Día de Todos los Difuntos), disfrazando de figuras mitológicas del judeocristianismo, de personajes históricos encumbrados como dirigentes (Papas) y de héroes (santos) de su fe, tanto reales como ficticios, a los niños, y organizar con ellos y de esta guisa diferentes actividades festivas durante Halloween. La Diócesis de Ceuta hace una breve sinopsis de esta nueva pantomima:

http://www.enredadios.com/wp/2016/10/encuentros/holywins-2016/#prettyPhoto 

3.▪ http://www.abc.es/espana/castilla-leon/abci-hollywins-frente-halloweens-201610311431_noticia.html 

4. Me ha sido imposible encontrar un solo rito cristiano, que no fuese copia o plagio de ceremonias de otros Cultos. La Eucaristía, tampoco es una excepción. El término, de origen griego (ε χαριστία), ya era ampliamente utilizado con el mismo significado literal (‘acción de gracias’), en el s. V a.e.c. Usada como parte de la liturgia cristiana y a partir del Nuevo Testamento, aunque no en los Evangelios, desde el s. III e.c., por Clemente de Alejandría y Tertuliano -cómo no-. El elemento (la propia hostia), el sentido (la transubstanciación) y el referente (Hijo Divino o Dios hecho hombre), son los tres una copia de ritos precristianos, como ocurre con la epíclesis, o ‘invocación’ al Espíritu Santo, que es el nombre griego por el que los antiguos helenos designaban la invocación a una Divinidad.

5. ▪ https://wiccaceltibera.wordpress.com/2013/10/23/portugal-destierra-samhain-del-calendario/ 

6. ▪ http://politica.elpais.com/politica/2015/04/07/actualidad/1428400834_278642.html 

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Estos días, nos hemos despertado, alarmados, por una noticia que ni es nueva ni novedosa [1]. No es nueva, porque viene a raíz de una Instrucción presentada el pasado 15/08/2016 por la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio) de la Iglesia Católica Apostólica y Romana (ICAR), sancionada por el actual dirigente de este Culto, el Papa Francisco I. Y no es novedosa, porque remata otra anterior que ya estaba en vigor desde 1963 y que venía a decir prácticamente lo mismo.

Con el título Ad resurgendum cum Christo [2], la ICAR, ha dado carpetazo a la polémica que supuso haber cerrado en falso el espinoso asunto de la cremación de los difuntos, en concreto sobre el uso que sus familiares darían a los restos tras la misma, con la Instrucción Piam et constantem del 5 de julio de 1963 [3], que decretaba que «la Iglesia aconseja vivamente la piadosa costumbre de sepultar el cadáver de los difuntos», si bien la cremación no era contraria a la Doctrina de la ICAR, en tanto no obedeciese a la «negación de los dogmas cristianos o por odio contra la religión católica y la Iglesia» [4].

El problema con el que se ha enfrentado la ICAR desde entonces, que en principio pretendía dar por resueltos principalmente los inconvenientes de economía, higiene, espacio y costumbre, es que durante los últimos 50 años, Occidente y por ejemplo España ha pasado de ser un Estado Confesional y Católico, a Aconfesional y con Libertad Religiosa plena. Esto, ha provocado que con el establecimiento, visibilización y auge de Cultos Nativos y Paganos, además de nuevas tendencias espiritualistas y el incremento del ateísmo, tanto la voluntad del finado como la de sus familiares en cuanto al destino de sus restos, ha ido cambiado de forma sustancial en nuestra sociedad, hasta el punto que creencias, filosofías y formas de enfrentar la muerte y afrontar la pérdida, antagónicas con el credo cristiano, están cogiendo tanta fuerza que han disparado sus alarmas.

Y por mucho que traten de escudarse en la superficialidad y el “relativismo”, la verdad es mucho más sencilla: cuestiones económicas al margen (que es ingente el dinero que mueven entierros, misas y funerales), nuestra sociedad por una parte está empezando a “paganizarse” (volver a su origen), pero en el sentido literal del uso, esto es, comprendiendo la muerte a partir de planteamientos trascendentes y religiosos afines a sentimientos panteístas y animistas, y por la otra y como consecuencia de un ateísmo cada vez más pronunciado, buena parte de la sociedad empieza a cuestionarse la necesidad de un sepelio estrictamente cristiano o incluso religioso de nuestros difuntos.

Mientras la renuncia a las formas cristianas de sus ovejas descarriadas fuese consecuencia de la incredulidad de un materialismo ad portas, los pastores tenían la suficiente habilidad como para corregirlo, forzando la querencia hacia la fe de los “desviados” por una educación primaria que la ICAR implantó en todas sus fases, apelando a los sentimientos escatológicos grabados en una psique que en muchos de los casos, cuando el ser humano nos encontramos cara a cara con la muerte, nos hacía volver la vista a los recuerdos de viejas pero esperanzadoras instrucciones catequéticas. El caso, es que esas reminiscencias y recursos, han cambiado de origen: frente al “problema” del ateísmo, si no se tienen creencias espirituales y religiosas, no es necesario buscar nada más allá; y para lo concerniente a la espiritualidad y los Cultos Paganos, pues eso, teniendo otras creencias religiosas en muchos casos antagónicas con el Abrahamanismo, la ruptura está servida.

Pero que es sobre todo por esta última cuestión, por la aparición de nuevas pautas y conductas religiosas y espirituales para las exequias [5], que la ICAR ha decidido dar una vuelta más de tuerca a su primera disposición (Piam et constantem), no es que precise mucho análisis, casi mejor leer lo que dice sobre el particular esta nueva Instrucción, con la idea de dar el tema por cerrado:

Enterrando los cuerpos de los fieles difuntos, la Iglesia confirma su fe en la resurrección de la carne[8], y pone de relieve la alta dignidad del cuerpo humano como parte integrante de la persona con la cual el cuerpo comparte la historia[9]. No puede permitir, por lo tanto, actitudes y rituales que impliquen conceptos erróneos de la muerte, considerada como anulación definitiva de la persona, o como momento de fusión con la Madre naturaleza o con el universo, o como una etapa en el proceso de re-encarnación, o como la liberación definitiva de la “prisión” del cuerpo.[6]

Ciertamente, que la ICAR no se puede permitir actitudes y rituales que supongan conceptos “erróneos” de la muerte, léase que no acepta ningún otro rito de exequias que no sea el propio, especialmente aquellos relacionados con nuestra comunión y sacralización de la Naturaleza, que, cosa curiosa, responden a las principales creencias espirituales y religiosas del Paganismo. Bueno, que no pueda permitir, vamos a entenderlo referido a su comunidad de creyentes, claro, porque si lo que nos quisiera decir es que va a tratar de impedir que ejerzamos nuestra libertad religiosa, si bien sabemos que lo intenta soslayadamente, le supondría una vulneración expresa de Derechos Fundamentales.

En mi opinión, me parece muy bien que advierta a sus fieles de la obligación a cumplir con sus ceremonias ¡faltaría! Por lo mismo que estoy absolutamente de acuerdo, con que nieguen las fórmulas religiosas católicas a los católicos que no tengan intención de respetar sus creencias. Es lógico y no podría entenderse de otra manera.

En este caso, tienen toda la razón para actuar en consecuencia, pues si un fiel del Culto que sea, decide faltar a su fe y creencias, contraviniendo los preceptos de esta religión, lo que no puede exigirse es que sea el Culto quien deba modificar sus creencias, doctrina y liturgia a conveniencia y apetencia de cada uno de sus fieles. Por lo tanto, muy bien por su parte, negarse a honrar al difunto siguiendo unas reglas que el finado o su familia incumplen.

Pero dicho esto y por lo mismo, tampoco es quién este Culto, para exigir de las personas que han dejado de creer en él, pertenecer al mismo o tener creencias diferentes, a ser enterrado tal y como dicte una fe que no sea la suya… y en último extremo, a que sus familiares decidan por su cuenta y por encima de los deseos del fallecido, que es otra controversia a tener en cuenta.

Y lo digo, porque hay una polémica con esto. Legalmente, existe un mecanismo en España que garantiza el cumplimiento de los deseos de una persona en cuanto a la atención que pueda recibir en caso de enfermedad, accidente o muerte, si por las circunstancias antedichas no puede referirlas directamente. Se conoce como Testamento Vital o Voluntades Anticipadas, y tiene el nombre técnico de Instrucciones Previas [7]. Consiste, en “los deseos que una persona manifiesta anticipadamente sobre el cuidado y tratamiento de su salud o el destino de su cuerpo, para que esa voluntad se cumpla en el momento en que esa persona llegue a determinadas situaciones clínicas, al final de su vida, que le impidan expresar su voluntad personalmente.

Si la persona deja por escrito en el Registro creado al efecto, tales instrucciones, la familia deberá ceñirse a ellas. Si no lo ha hecho, es la familia quien tiene potestad de decidir, entre otras cosas, el modo en el que darla sepelio y el final de sus restos. No hay más. Otra cuestión, claro, dirimir la ética de sus familiares, si finalmente deciden sobre sus exequias contraviniendo la voluntad manifiesta del finado.

Sea como fuere, si el fallecido consta legalmente adscrito a un Culto, y aquí hemos de poner una vez más de manifiesto la importancia de la apostasía, no debería escandalizarnos que ese Culto reivindique honrarle con un funeral adecuado.

Ahora bien y como siempre, en todo lo que dice la ICAR hay muchas lecturas en y entre líneas; porque además de reclamar a sus fieles un respeto por su Doctrina y de decidir no ya que la suya es la mejor, sino que todas las además “… impliquen conceptos erróneos de la muerte […]”, se arroga la potestad de la comunión entre vivos y muertos por su custodia:

Mediante la sepultura de los cuerpos en los cementerios, en las iglesias o en las áreas a ellos dedicadas, la tradición cristiana ha custodiado la comunión entre los vivos y los muertos, y se ha opuesto a la tendencia a ocultar o privatizar el evento de la muerte y el significado que tiene para los cristianos.” [8]

Una baladronada más que no hubiese pasado de anecdótica, si no fuese porque la ICAR prohíbe expresamente la comunicación y el Culto a los Muertos… así que eso de custodiar la comunión, o sea, la comunicación y relaciones entre vivos y muertos, siendo que es pecado mortal, queda bastante pretencioso.

Por no decir, a cuento de qué viene ahora la ICAR, por mucho que se la haya dado durante siglos potestad para controlar cementerios e inhumaciones, a reivindicar que tal cosa fuese derecho exclusivo suyo, en una sociedad, tiempo y sistema donde estas ínfulas que la adornan han desaparecido del marco legal y religioso. Y en todo caso ¿con qué derecho no tenemos yo y mis allegados el mismo, a ser recordado y despedido conforme a las costumbres de mi religión y creencias?

Si es que, cada vez que la ICAR da razones para defender su patente de corso, vuelve con el tema machaconamente:

“… La conservación de las cenizas en un lugar sagrado puede ayudar a reducir el riesgo de sustraer a los difuntos de la oración y el recuerdo de los familiares y de la comunidad cristiana. Así, además, se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generación, así como prácticas inconvenientes o supersticiosas.” [9]

Quitando lo obvio, reitera su temor sobre las prácticas “inconvenientes o supersticiosas”. O sea, las paganas, las que más teme porque es consciente de la tendencia NATURAL del ser humano, a volver a sus RAÍCES religiosas, que como muy bien sabe no son las suyas, sino las que lleva 1700 años reprimiendo. ¿Que a cuáles se refiere? Leamos…

Para evitar cualquier malentendido panteísta, naturalista o nihilista, no sea permitida la dispersión de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversión de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyería o en otros artículos, teniendo en cuenta que para estas formas de proceder no se pueden invocar razones higiénicas, sociales o económicas que pueden motivar la opción de la cremación. [10]

En fin, por último y quizá no como Testamento Vital, pero sí como manifestación consciente, clara y querida, si tienen la desafortunada idea de acercarse a mis restos con cualquier otra intención que no sea para pasar de largo, les exijo apliquen sin remordimiento o pena alguna, el artículo 1184.1, del CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO, y que tanta gloria tengan, como en paz me dejen..

1184

§ 1. Se han de negar las exequias eclesiásticas, a no ser que antes de la muerte hubieran dado alguna señal de arrepentimiento:

1 a los notoriamente apóstatas, herejes o cismáticos;

2 a los que pidieron la cremación de su cadáver por razones contrarias a la fe cristiana;

3 a los demás pecadores manifiestos, a quienes no pueden concederse las exequias eclesiásticas sin escándalo público de los fieles.
.

©Fernando González

______________________________

1.- http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/25/actualidad/1477392380_549301.html?id_externo_rsoc=FB_CC 

2.- http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20160815_ad-resurgendum-cum-christo_sp.html# 

3.- http://www.vatican.va/archive/aas/documents/AAS-56-1964-ocr.pdf 

4.-2. ne autem difficultates ex hodiernis rerum adiunctis exsurgentes plus aequo augeantur, et ne frequentior oriatur necessitas dispensandi a legibus in hac re vigentibus, consultius visum est aliquatenus mitigare iuris canonici praescripta, quae cremationem tangunt, ita scilicet ut quae statuuntur in can. 1203, par. 2 (de non exequendo mandato crema-tionis) et in can. 1240, par.1, n. 5° (de deneganda sepultura ecclesiastica iis qui mandaverint suum corpus cremationi tradi) non iam universa-liter urgeantur, sed tunc tantum quando constiterit cremationem electam fuisse ex negatione christianorum dogmatum, vel ex animo sectario, vel ex odio in catholicam religionem et Ecclesiam […]” (ACTA SS. CONGREGATIONUM SUPREMA SACRA CONGREGATIO S. OFFICII. INSTRUCTIO De cadaverum crematione, p. 823).

5.- http://etimologias.dechile.net/?exequias 

6.- Ad resurgendum cum Christo, 3.

7.- http://www.madrid.org/cs/Satellite?cid=1142598918474&language=es&pagename=PortalSalud%2FPage%2FPTSA_pintarContenidoFinal&vest=1261486631287 

8.- Op cit., Ibid.

9.- Ibid., 5.

10.- Ibid., 7.

11.- http://www.vatican.va/archive/ESL0020/__P4A.HTM

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Con el título de «LA WICCA NO ES NINGUNA GENIALIDAD MODERNA, ES SEGUIR EL PROCESO NATURAL DE LA VIDA», la periodista Verónica Otxandio entrevistó el pasado mes de septiembre al Kombalkores Bintoi monati de la Wicca Celtíbera, Fernando González.

Queremos agradecer el interés, trato y profesionalidad de Verónica, pues no es fácil que los Cultos Nativos puedan retratarse en los medios de manera fidedigna, con el único ánimo de informar de una realidad cada vez más cotidiana en nuestra Sociedad.

Dejamos enlace a la entrevista, con el deseo que pueda ayudar a conocernos un poco mejor:

​http://verotxan.blogspot.com/2016/09/entrevista-fernando-gonzalez-wiccan.html

Creemos necesario transmitir la realidad de unos Cultos, los nuestros, que por Herméticos no nos hace marginales ni ajenos a nuestras sociedades. Que la mayoría de nuestras Fiestas y Ritos sean secretos, aunque en el caso de las principales Festividades poco a poco vamos recuperando el espacio público que se nos ha negados durante siglos, no significa que rechacemos nada ni a nadie, sino que vivimos así y conforme a derecho nuestra religiosidad, nada más.

Es por eso que este tipo de información, la veraz y directa, nos es preciosa, en tanto sirve de ventana para que se conozca nuestra realidad y nos acostumbremos a respetar las diferentes sensibilidades religiosas que, por minoritarias, pueden generar incomprensión y recelos.

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PROPICIO EQUINOCCIO DE OTOÑO

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