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(Seguimos con la novena parte del artículo, LOS FALSOS MITOS DE LA BRUJERÍA I-VIII)

Como nos va a llevar algunas páginas más, poder analizar los tres escritos que dicen justificar las diferencias entre la Wicca y la Brujería Tradicional, el último de ellos dividido en dos partes, voy a fraccionarlos en cuatro artículos: el primero y el segundo, para estudiar los dos primeros trabajos, y el tercero y el cuarto, para responder a las críticas del último escrito, el más extenso.

A través de los ocho artículos ateriores, hemos tenido la oportunidad de hacer un pequeño pero espero que intenso repaso, a los orígenes, situación y antecedentes de la Historia de la Brujería y de parte de los grupos que dicen pertenecer a la Brujería Tradicional. Ahora, es el momento de responder en concreto a las críticas contra la Wicca, para negarla ese reconocimiento. Soy consciente, que un trabajo tan complejo y atípico, sobre todo porque no hay otro que analice a los “analistas” y con sus propias reglas, necesitaba estructurarse en artículos monográficos, pero no excesivamente densos y perder la perspectiva, y por eso, me he visto obligado a dejar a un lado gran cantidad de datos y referencias, que sin duda reforzarían nuestras conclusiones, pese a que aumentaría considerablemente su tamaño final, solo para redundar en el resultado.

Como muchas de las alusiones vertidas contra la Wicca, en cuanto a su antigüedad, creencias y prácticas, pueden resolverse con un verdadero/falso, tampoco exigía más exhaustividad que la necesaria para demostrar una u otra posibilidad. Por más pruebas que aportemos, un solo dato ya puede ser determinante. Por ejemplo, vimos en artículos anteriores que hay muchos que aún siguen diciendo que Gerald Gardner dio a conocer el término wicca [233], cuando sabemos que fue usado en el s. IX e.a. [234], y que 30 años antes de nacer Gardner, ya estaba recogido con el sentido que se le da hoy, en el DICTIONARY OF THE ANGLO-SAXON LANGUAGE [235]. Por lo tanto, esta afirmación ES FALSA, y más datos no harían variar el resultado. Otro ejemplo, ha sido enfrentar en este caso al Cultus Sabbati, con préstamos de la Cábala, la Magia Ceremonial y la Masonería, al nivel que critican haberlo hecho la Wica Gardneriana. El resultado de este “test antidoping”, ha dado POSITIVO, pues Chumbley se valió de todo esto y más, para construir sus ritos [236]. Y no debería extrañarnos, porque él mismo lo dijo públicamente; lo raro, es que los que van diciendo que recurrir a estas prácticas, sea cosa de la Brujería Moderna y del Neopaganismo, pese a saberlo, defienden que el Cultus Sabbati forme parte de la Brujería Tradicional y el Paganismo.

Y conste, que no me hago falsas ilusiones con que aún habiendo confirmado la falsedad de estos y otros clichés, cambiemos el discurso siquiera a medio plazo. Por no decir, que Tradiciones como para no ir muy lejos la que represento, que tienen un ritual precristiano europeo al que no se acercan, ni de lejos, buena parte de quienes critican a la Wicca, seguiremos haciendo frente a estos estereotipos. En todo caso, estoy convencido que la sola existencia de las pruebas que se aportan, relevantes por demostrar la historicidad de los hechos que nos niegan, será suficiente para que los interesados en repasar, ampliar sus conocimientos o conocer por primera vez la Brujería, la original, puedan primero confirmar los datos, y luego ya profundizar en el estudio de la Vieja Religión, sin dejarse apabullar por quienes repiten las mismas falacias o anacronismos, por mucho que lo hagan o muy alto que las voceen.

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Tras analizar estos grupos, hemos visto que no ha habido ni una sola de las presuntas Tradiciones a las que nos hemos acercado para este estudio, que haya superado el “listón” puesto a la Wicca. Ninguna. Así, de observar este filtro, ni CULTUS SABBATI, CUNNINGCRAFT, CULTO ANDERSON FERI, CLAN DE TUBAL CAÍN o KITCHEN WITCHERY, como concluímos en el artículo anterior, deben tenerse por Brujería Tradicional. Y no es que lo diga yo -que lo digo-, es que lo confirman las reglas de quienes hablan en nombre de la Brujería Tradicional. Si cualquiera de estos grupos, hubiese tenido la “fatal” ocurrencia de utilizar la palabra wicca para definirse, hoy no habriamos tenido la ocasión de analizarlo, porque no estaría entre los tradicionales. Hemos descubierto, pues, que no son los antecedentes, las creencias o sus prácticas, sino que es la propia palabra (Wicca), la que lo impide. Algo, que vamos a constatar acudiendo nuevamente a las fuentes. En este caso, leeremos del Blog LA BRUJA VERDE, su definición de Brujería Tradicional:

“… llevo tanto tiempo sin escribir que he querido compartir esta información para que sepáis que mi modo de trabajar desde que dejé Wicca a finales de 2010 está enfocado tanto a la brujería tradicional (práctica personal) como al chamanismo en general. La brujería tradicional es un tipo de brujería iniciada e impulsada por Robert Cochrane, Joe Wilson, Evan John Jones, Andrew Chumbley, Mike Howard, Nigel Jackson y Robin Artinsson, todos estos son brujos, expertos y/o escritores de Brujería Tradicional que llevan muchos años dando a conocer en qué consiste. Curiosamente estos hombres iniciaron este tipo de brujería basado en una forma de brujería más antigua, porque no estaban de acuerdo con las creencias y los ritos de Wicca, y digo que es curioso, porque me consta que muchos lectores han dejado Wicca para seguir la Brujería Tradicional, en concreto Brujería del Cerco por ejemplo, porque Wicca no les satisfacía.” [237]

Que una bruja tradicional, explique qué es la Brujería Tradicional “confesando” que fue wiccana, puede tener varias lecturas; y no todas positivas, por cierto. ¿Qué quiere decir con esto? ¿Que estuvo equivocada por elegir la Wicca, que ahora sí que va por el buen Camino, que sabe de lo que escribe porque ha estado en ambos “lados”? No dice, eso sí, de qué Tradición formó parte o si iba por su cuenta, como suele ser habitual. Aunque por su explicación, plagada de errores y prejuicios, no es difícil deducirlo. Dicho esto, la Brujería Tradicional no es un “tipo” de Brujería, sino la auténtica; no la inicia ninguno de los brujos que menciona, pero sobre todo a partir de Cochrane, la dividen; lo que fundaron estas personas, no fue un tipo de brujería más antigua, sino diferente y en muchos casos, nueva; todos copiaron de la Wicca, en mayor o menor medida; y que muchas personas dejen de decirse wiccanas y busquen su propio espacio, no dice más que no estaban preparadas o no era su Camino formar parte de un Culto Tradicional. Y sinceramente, si su cercanía o alejamiento es cosa de mera satisfacción, me alegro por todos. Sí lo dice, que en las 10 primeras líneas que dedica a explicar qué es la Brujería Tradicional, leamos cuatro veces la palabra Wicca. En cuanto a los motivos para apropiarse del término “Brujería Tradicional”, además de falsos, vuelve a justificarlos culpando a la Wicca: “La intención de estos brujos fue apartarse de la magia ceremonial y de otras adquisiciones del ocultismo o la New Age que incluye Wicca, para investigar y acercarse a los caminos antiguos de la brujería en Europa y usar todo eso en la práctica. […]” [238] Unas mentiras, ya refutadas en los artículos precedentes.

Tras “definirse”, explica lo que entiende que son sus señas identitarias: “No se consideran neo-paganos ni de una religión concreta, esto puede ser independiente de la práctica de la Brujería Tradicional. Su práctica no está contaminada con nada ocultista, New Age, ni de magia ceremonial, se basa en prácticas y creencias anteriores. Se trabaja con espíritus desencarnados, guías, dioses, ancestros y espíritus de la naturaleza. No se les somete, se les considera amigos y se les trata con respeto.” [239] Unas señas, que contradicen lo que explica a renglón seguido: “Son politeístas, creyendo en los dioses locales de la zona donde viven, e intentando rendirles culto de la forma más parecida a cómo se hacía en la antigüedad… Por supuesto, al no estar contaminada con conceptos de otras religiones, la Brujería Tradicional no admite que todos los dioses sean caras de un mismo diamante que simbolice a un dios único, “el uno”, “el dios superior”, eso no existe en Brujería tradicional.” [240] Hay wiccanos que tampoco se consideran “neo-paganos”, pero sí de unas religiones concretas, porque de eso tratan Brujería y Paganismo; wiccanos, cuyas prácticas no están CONTAMINADAS con nada ocultista, New Age, ni de la Magia Ceremonial, como ocurre con casi todos ellos; que no “trabajan”, sino que evocan, invocan y rinden adoración, devoción o respeto a sus Dioses, Espíritus y Antepasados, porque entendemos que no tienen una relación laboral o de servidumbre con el ser humano; y que se consideran politeístas, no monoteístas, biteístas o henoteístas, como los Cultos nombrados. Vamos, a no ser que Yahwéh o Satán, sean Dioses locales de Gales o de Aragón, por poner un ejemplo…

Pero es tal la incoherencia de esta presentación, que dice: “Por lo general no se usan círculos mágicos o escudos para proteger a los practicantes de un ritual, ya que no se considera que vayan a hacer prácticas peligrosas o de carácter negativo, ni que los practicantes tengan que protegerse. Pero en algunas tradiciones, cuando se van a hacer rituales realmente serios, puede trazarse algo parecido que se llama “compás”. Tampoco se llama a los cuartos o se invoca a las atalayas […]” [241] Aunque es evidente que alude a la Wicca con lo de la erección del círculo, esta interpretación maliciosa ya quedó suficientemente refutada en un artículo anterior, con la explicación sobre qué es y de dónde viene la Circumambulatio [242]. Y si no se suele usar el círculo, salvo en algunas tradiciones, que lo trazan cuando “… se van a hacer rituales realmente serios”, ¿quiere decir, que las prácticas sin círculo, no son realmente serias? Y si hay tradiciones que hacen sus ritos dentro de círculos, ¿es porque sean prácticas negativas, o con entidades de las que deben protegerse? Es curioso, que ponga como ejemplo de sus diferencias con la Wicca, no hacer círculos ni dirigirse a los cuatro puntos cardinales, al mismo tiempo que dice que tienen “algo parecido” que llaman Trazar el Compás. Y digo que es curioso, porque la mayoría de sus tradiciones, por mucho que disimulen haberlo copiado de la Wicca y por muy original que sea el nuevo nombre que le den, hacen lo mismo, solo que con leves diferencias. Casi todos utilizan el círculo en sus ritos, y los únicos que no lo hacen, lo hacen, pero con otro nombre, como en el caso del Cunningfolk. En la Web EKIRIA y de manos de Robin Artisson, leemos de qué trata no hacer círculos ni evocar los puntos cardinales, como hacemos los wiccanos:

TRAZAR EL COMPÁS.

Traducción de cómo se traza un compás según Robin Artisson. Para entender lo que se explica hace falta decir que Bruane es un maestro instructor que habla directamente con nosotros para que la explicación teórica sea más amena. Un recurso literario de Artisson.

Consagrar la Tierra” es un término inapropiado. Toda la tierra es sagrada por propia naturaleza. Sin embargo, dedicar un espacio de tierra para los Antiguos Poderes y para llamarlos con el objetivo de vivir aquello que pasa en el interior, es un acto de adoración. El lugar puede estar definido por la propia naturaleza, a menudo es mejor… o puede ser un círculo trazado por la mano del hombre. Bruane está de pie mirando al norte, con los ojos cerrados, pero cuando los abre de nuevo, éstos tienen una mirada de ensoñación. Salpica un poco de sal, que saca de un pequeño saquito que cuelga en su cinturón, alrededor del suelo mientras dice: Por el Antiguo Velo, por la Oscura Reina del Brezo y el Bosque, por la sal, que este lugar sea limpiado de todos los males acontecidos aquí… Lo hace en las cuatro direcciones quedando de nuevo mirando hacia el norte… Después Bruane coloca una estaca de madera en el centro, ata su cordón a un extremo y en el otro el cuchillo y con la cuerda tensada, dibuja el círculo desplazando el cuchillo como si se tratase de un compás, la cuchilla solo araña ligeramente la tierra. Mientras dibuja el círculo susurra: Yo te conjuro, círculo del compás, para que seas un mundo verdadero, testimonio de la palabra de la Cabra (se refiere al maestro de las brujas), como es adentro es afuera, los cuatro caminos se encuentran en mi sangre, la sangre de un hijo de la verdadera familia de la Antigua Fe. Girando, lo convierto en un castillo a los cuatro vientos, el prado de los Antiguos es bendecido y santificado. Por la Tierra que está debajo de mis pies, por el Sagrado Nombre de la Sabiduría, por el Sagrado Nombre de Caín Tubal. […]” [243]

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Podríamos seguir el relato y comprobar, que las instrucciones para trazar el círculo tiene muchas más cosas en común con la Wicca, que diferencias, porque de hecho es una copia alterada o si se quiere “personalizada”, de la disposición del Espacio Sagrado de los rituales wiccanos. Pero, como sabemos que la Circumambulatio, es un procedimiento ancestral y perfectamente situado, entre los Cultos precristianos europeos. Similitudes, que vamos a encontrar en otros aspectos de la Brujería Tradicional, como ocurre con las Festividades. “Las festividades más importantes son las Lunas Llenas, antiguamente llamadas Sabbats, aunque debido a la Wicca ahora se conozcan como “Sabbats” también. En contraposición a la Wicca, algunos brujos tradicionales tienen como fiestas secundarias la rueda del año, llamándolas solo “festivales”, que pueden variar dependiendo de la zona. Algunos no celebran ni solsticios ni equinoccios porque en muchas zonas no se celebraban antiguamente. Le dan más importancia a las Lunas Llenas ya que son “brujos” y las lunas son importantes para la práctica de la magia.” [244] Creo que les cuesta tanto explicar lo que no tiene explicación, que se contradicen hasta el paroxismo. Tener como secundarias las Fiestas de la Rueda del Año, el Ciclo Soli-lunar, no es contraponerse a la Wicca estrictamente hablando, sino al Paganismo en su conjunto y a los Cultos precristianos de Europa.

Por cierto, llamar “Sabbats” a nuestras Festividades no es de antiguo, venga de donde venga, o si se quiere no más lejos de la Edad Media y la Inquisición, que fue quien instituyó finalmente el nombre de Sabbats para las Asambleas de brujos, en alusión al Sabath judío y en un sentido peyorativo hacia ambas religiones. Los auténticos nombres antiguos para estas Fiestas, hemos de buscarlos entre las lenguas nativas europeas. Por otra parte, decir que haya quienes no celebren las principales efemérides del Ciclo Solar, porque en muchas zonas no se hacía, no es cuestión de crítica, sino de lectura, concretamente de la necesidad de leer más o mejor. Vemos, que buscan diferenciarse de la Wicca, y que lo único que consiguen es contradecir la historia.

Finaliza esta entrada en en blog de LA BRUJA VERDE, escrita por Dandelion, diciendo: “Como podréis ver, la Brujería Tradicional es muy diferente a formas de brujería modernas como la Wicca, se centra mucho más en el trabajo con los espíritus, el tránsito hacia el otro lado, el trabajo no solo con la luz sino también con la oscuridad personal, la práctica más que solo el estudio, el conocimiento de la naturaleza y el hecho de interactuar con ella, el culto a los dioses y espíritus más antiguos, y por supuesto es una forma de brujería mucho más sencilla y natural.” [245] Bueno, fantasear es bonito y cada uno tenemos derecho a imaginarnos lo que sea, aunque sea mentira. Lo que podemos ver, es la obsesiva necesidad de creerse anteriores y auténticos, frente a una Wicca de la que no saben, pueden ni quieren zafarse. La utilizan como contrapeso, pero mal. Estas tradiciones no son muy diferentes, porque mucho de lo que tienen lo han sacado de la Wicca. Quizá lo más llamativo de tanta hipérbole, sea decir que nos diferencie que ellos den Culto a Dioses y Espíritus “más antiguos” (!). En fin, para no ser religiosos, se ven muy sobrados, y ya alardear de “trabajar” con Entidades más antiguas a la Diosa Madre paleolítica, como, no se, Satán, pues qué podemos decir…

Y si nadie está obligado a seguir ninguna de estas directrices ¿Qué narices reprochan en realidad, a la Wicca? No insistiré con esto, porque sabemos que nadie tendrá el coraje de decir lo que es evidente: no aceptan que LA BRUJERÍA ES UNA RELIGIÓN, y como la Wicca es testigo incómodo de ello, es rechazada por unas reglas arbitrarias creadas solo para justificarlo. Unas condiciones, que incumplen constantemente. No hay más que ver, que incluso defienden que el Cristianismo sea teológica, doctrinal y espiritualmente compatible con la Brujería Tradicional: “In Cochrane’s opinion, the Craft is ‘a religion [that is] mystical in approach and puritanical in attitude.’ Again this was in contrast to Wicca with its aspirations to be the survival of a prehistoric fertility cult and its advocating of such concepts as ritual nudity and ‘free love’. Cochrane went on to say that the witch is a mystic following ‘the last real mystery cult’, one with a ‘complex and evolved philosophy that has strong affinities with many Christian beliefs’. In fact a person could even be a witch and a Christian at the same time. This belief reflects the reality of the historical cunning folk who utilised Christian prayers and charms and those modern traditional witches who practice dual-faith observance.” [246] Y mientras los que presumen ser brujos tradicionales, callan ante afirmaciones como esta, condenan a toda la Wicca por los parches que pudo haber utilizado una de sus Corrientes hace 60 años ¡Qué barbaridad!

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Es a los brujólogos, a los que deberíamos preguntar qué quieren decir con que la Brujería es una religión mística de actitud puritana. Aunque, Howard lo deja muy claro. El Clan de Tubal Caín, se enfrenta contra el modelo wiccano de Culto a la Fertilidad y afecto al Paganismo, con la convicción de ser sus contrarios, un modelo puritano como Culto a la Mortificación y afecto al Cristianismo. Porque no hace referencia al origen de estas palabras (misticismo y puritanismo), sino desde el contexto cristiano. No dice, que el Cristianismo tenga que ver con la Brujería, sino al contrario, que es la Brujería la que tiene fuertes afinidades con muchas creencias cristianas. Ciertamente, que la Brujería es una religión, y por supuesto mística, pero en el sentido Iniciático [247], o sea, original, de esta palabra. Porque místico significa ‘iniciado’, no contemplativo ni arrobado, tampoco ausente de este mundo o supeditado al dogma teológico cristiano (Teología Mística) [248], que adaptó para sí el sentido religioso de una palabra, que evoca los Misterios, la Iniciación a los mismos o el proceso Iniciático ya de los adeptos a los Cultos Mistéricos [249], como a los especialistas de lo religioso en los viejos Cultos precristianos (sacerdocio). Parece que aún a día de hoy, nos cuesta entender que no existe parecido o afinidad con el Cristianismo, sino que es el Cristianismo quien lo tiene con nosotros, en tanto que utilizó el Paganismo para crear su estructura. El auténtico rigor, pues, consiste en RECONSTRUIR y adaptar las viejas prácticas, pero desbrozando de nuestros ritos lo cristiano ¡no fundiéndolo!

 

Las transformaciones que se producen en la Hispania tardoantigua implican un cambio de mentalidad que afecta entre otros al ambiente religioso en el que el avance del cristianismo es pieza fundamental. Este proceso de cambios tiene su expresión peculiar en el territorio de la diócesis de Osma. La introdución del cristianismo chocó no solo con unas estructuras ideológicas romanas, sino con un pensamiento religioso tradicional de corte céltico que apenas se había adulterado con la presencia de la mentalidad religiosa romana, debido asimismo, a la amplia tolerancia de credo de esta última. El cristianismo no había podido desalojar las viejas y antiquísimas creencias de las comunidades rurales ancladas en el celtismo y que poseían una carga ideológica que reflejaba la esencia de la vida económica y social primitiva, con la sacralización de fuerzas y elementos de la naturaleza, en especial el bosque, el agua y las piedras, expresadas en sus correspondientes cultos, especialmente el de la montaña, entendido como centro cósmico. Contra esos cultos, célticos y romanos, tuvo que actuar el cristianismo en un enfrentamiento duro, religioso y social, para hacer prevalecer unas creencias religiosas que representaban un sistema de pensamiento diferente así como sentimientos ideológicos anclados en una corriente cultural diametralmente opuesta.” (La negrita es mía) [250] A ver si nos enteramos, que no hay complicidad ni simbiósis entre la Brujería y el Cristianismo, solo coacción, plagio y censura. Es falso que nuestros Sistemas, creencias y ritos sean compatibles ni similares, sino profundamente antagónicos. El Cristianismo, está en nuestras antípodas, y jamás tendremos en común algo diferente, a lo que nos usurpó y una vez debidamente expurgado.

¿Qué es eso de una “actitud puritana” en la Brujería? La verdad, es que este testimonio frustra. Que desde la Brujería Tradicional, estemos hablando del puritanismo cristiano como si hubiese formado parte de nosotros alguna vez, es aberrante. Culpan a toda la Wicca, porque a pseudo-wiccanos se les ocurriese inventarse una Wicca “Cristiana”, y presumen de una Tradición que defiende una filosofía con fuertes afinidades con el Cristianismo, que recoge prácticas cristianas y entiende normal ser brujo y cristiano al mismo tiempo. Y los mismos que desprecian la Wicca en aras de un pretendido reformismo [251], no tienen problemas para aceptar la Christiancraft, como propia, proclamando de facto el cruce de ambas doctrinas (!). Un ejemplo de incoherencia, sin precedentes. Algo, que me hace reflexionar en cuanto a quién habla EN NOMBRE de la Brujería Tradicional, y CON QUÉ DERECHO lo hace. Porque, parece que carezca de importancia, pero claro, si todos están de acuerdo en que no hay quien la represente, y cuando hablan lo hacen a título personal ¿quiénes son los que deciden y con qué potestad? Efectivamente, NADIE. El grueso del trabajo, sin embargo, lo hacen desde los Foros y las Redes sociales. La credibilidad que les demos, no debería depender de la fama o del número de seguidores, sino de sus criterios y argumentos, pero como pasa con otras muchas cosas, lo hace. Y es aquí, donde vamos a darnos de bruces con la realidad. Lo cierto, es que según esas directrices, ni ellos ni nadie es quién para decidir lo que cada cuál quiera ser, cómo llamarlo y dónde estar. Por lo tanto y ante todo, su opinión no está por encima de la nuestra, y sin argumentos, carece de valor. Y es oportuno repetir, que LA WICCA ES, LA BRUJERÍA TRADICIONAL PROPIAMENTE DICHA.

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Además, ya nos han demostrado que histórica y etimológicamente hablando, no quieren saber, mienten u ocultan la verdad, para no reconocer que brujo es la traducción de wiccano, Brujería la práctica de la Wicca, y la Wicca una religión. Y les guste o no, no lo pueden cambiar, está por encima de que la situación se haya modificado con el tiempo -por la Iglesia Católica- o tener más y nuevos significados. Edificar sobre el cauce yermo de un río, por mucho que lleve seco, es una temeridad, y cuando vuelve el agua, intentar desviarla con papel mojado, una pérdida de tiempo… Porque ser wiccano te hace brujo tradicional, mientras no se demuestre lo contrario. Y lo contrario, es no respetar las señas identitarías de los pueblos, las creencias y las prácticas que hicieron de la Wicca sobre todo en el Calcolítico, raíz de las religiones europeas, ignorar las Tradiciones que transmiten estos valores, o incumplirlos.

Frente a tanto descreimiento, tenemos dos opciones: o actuamos como quienes nos critican, que para hacer que no nos oyen, se tapan los ojos y alzan la voz, o aportamos datos, aunque los desprecien. Nosotros, optamos por la segunda opción, que “quod natura non dat, Salmantica non præstat”, y no está en nuestra ética, tratar de convencer a nadie, y menos aún razonar con quien no está dispuesto a escucharnos. Poner los hechos sobre la mesa y no consentir que se nos difame, es suficiente. Si no podemos consentir que nos calumnien públicamente, quienes decidan ponerse en frente, menos podemos hacerlo de quienes, se supone, están a nuestro lado. Y no voy a desgranar el origen y etimología de WICCA una vez más, para justificar esta palabra, que lo que se ha aportado está muy por encima de lo que se nos reprocho, y no porque ponga en entredicho las críticas, sino porque fulmina todo lo que no sea reconocerla como raíz y sentido del término WITCHCRAFT (Brujería). Es que, hasta sería razonable criticar un mal uso o abuso de la wicca, venga de donde venga, antes que ocultarla, ¿pero despreciar el término, ignorar su significado? ¡Qué soberbia! Es un disparate negar lo que nos define, y al mismo tiempo querer perpetuar la terminología (cristiana) que nos desvirtúa. Pero esto es, lo que se está defendiendo ¡desde el Paganismo! Una Brujería supeditada al auto-consumo y el clientelismo, retro-alimentada con el medievo, no-religiosa y apátrida ¿Recordamos aquello de “divide et vinces”? Y así estamos hoy, todos contra todos, aunque hayamos aprendido a regalarnos tanta hipocresía entre algodones de colores. Bueno, todos no, aquí en España, hemos conseguido trabajar juntos por primera vez y por unos fines comunes, desde una Plataforma que integra Cultos Asatrú, Druida y Wicca, en un espacio donde lo que se valora es que seamos religiones reconocidas y de origen Precristiano europeo [252]. Un ejemplo, que cuando dejemos a un lado “Juego de Tronos”, quizá pueda servirnos de referencia en lo que se refiere a la Wicca/Brujería Tradicional.

Se me viene a la cabeza, alguna que otra reunión de la Pagan Federation España, en las que participé, en la que siempre había alguien que comentaba haberse acercado al Paganismo a través de la Wicca, como casi todos -decía-, y que fue un wiccano “solitario” hasta que por fin, cuando maduró, entro a formar parte de tal o cual Culto o siguió por libre, ¿nos suena? Te hacen creer, que podemos decidir por nuestra cuenta ser miembros de un Culto Hermético, Mistérico e Iniciático, porque optamos por lo que antes mal llamaban auto-iniciación, y ahora dicen mejor, auto-dedicación. Es como si nos decidimos hacernos cristianos, elegir bautizarnos a nosotros mismos y exigir respeto del resto de Cultos cristianos, y a mayor empoderamiento, relegar como neo-cristianos al resto… Lo que no teníamos nada claro, es en dónde nos metíamos, a qué nos comprometía y cuáles eran sus consecuencias. Si llegaba el caso, entrabas en contacto con otros que habían hecho lo mismo y, yendo bien, se creaba un coven imitando lo que habían leído de esas Tradiciones de las que, entre críticas, se sacaba la información. Ni que decir tiene, que al final todos estos grupos acababan por desaparecer, principalmente porque cada uno de ellos veía la Wicca/Brujería a su manera. La persona, vuelve a quedarse sola y sin referencias directas, lee y busca por su cuenta, y al final entra en contacto con otros Cultos y se introduce en ellos, o acaba como lo que llaman inadecuadamente “brujo solitario”, en realidad hechicero, que opera por su cuenta y riesgo. Pero seamos sensatos ¿son brujos estas personas? Los hechiceros y auto-proclamados wiccanos solitarios, “nadan” en aguas de nadie y lo hacen juntos, lo que si por un lado les permite moverse libremente, por el otro les impide estar en algún sitio… Un problema -bicoca para algunos-, que resolvería pronto la literatura moderna.

Para ellos, es que se han inventado presuntas tradiciones como el CUNNINGCRAFT, que utiliza algunas prácticas precristianas mezcladas con hechicería rural, o el resto de “marcas” creadas a partir de la anterior, como el KITCHENCRAFT, que se enfoca hacia la hechicería propiamente dicha. Y son estas personas, guiadas por obras como las de Rae Beth [253], que definía al “hedgewitch” como un wiccano solitario (hechicero del Cunningfolk), y unifica al brujo solitario con el hechicero/sanador, que se agarran con fuerza a discriminar una Wicca, que siempre está. Tanto es así, recordemos, que un libro que presentaba esta escritora con el título THE WICCAN PATH en Estados Unidos, lo reedita como HEDGE WITCH. Al final, esto se parece más a una REPARTICIÓN, que a un LEGADO, inconscientes que nuestras religiones están proindivisas: esto es, sin dividir, y que si las heredamos, no podemos hacer lo que nos de la gana con ellas. Cosa lógica no entenderlo, al no contar con una Tradición detrás, que nos haya enseñado a apreciarlo. Pero lo curioso, es que como ya sabemos, sería la Wica Gardneriana quien reivindicase definir la Brujería Tradicional Británica, para disociarse de este colectivo, y lo que ha sucedido es que ahora es este colectivo, quien modifica el pasado, recoge el término “Tradicional” y excluye a la Wicca. Y lo hace con unas ínfulas, que no duda en despreciarla pública y grotescamente. En mi caso, a inicios de los años 90 cree en el IRC-Hispano el Canal de debate #Brujería, precisamente para reivindicar el derecho de una Brujería Tradicional confesional, milenaria y arraigada, que se veía “atracada” por cualquiera para lo que quisiera hacer con ella, y se estigmatizaba una Wicca que empezaba a dejarse ver [254]. Lo que nos lleva, a una de las fuentes de este artículo, el post del Traditional Witchcraft Forum [255], donde tratan de explicar qué nos diferencia, lo que les define -a ellos- y por qué la Wicca no puede ser Brujería Tradicional.

 

FALSO MITO: LA BRUJERÍA TRADICIONAL MODERNA, ES TRADICIONAL. LA WICCA, NO

Hay una falsa concepción del significado de las cosas, que explica una palabra por la utilización que se la esté dando en un momento determinado. Es cierto, que el uso habitual de un sentido, cuando es genérico y prolongado, consigue añadir una acepción nueva e incluso diferente a esa palabra, que incluso puede llegar a contradecir su significado, pero por lo mismo que pueden cambiar las tornas, caer en desuso y desaparecer, siendo su significado original lo que prevalece. Y aunque es una situación que leemos de manera habitual, no lo es tanto que llegue a modificar el significado con su contrario. No podemos hablar de localismos, puesto que es un fenómeno transversal, que no se ciñe a una zona o lugar concreto, sino que fluctúa de un lugar y colectivo a otro. Así, a través de la polisemia, sabemos que significado y sentido no tienen por qué ir de la mano. Y en este caso, no lo van. El término brujería es pues, uno de estos paradigmas.

La Brujería, no se explica por la moda, el tiempo o la opinión, sino por su significado, por lo que quiere explicar, por el sentido que tuvo para quienes la incorporaron al lenguaje. Y lo que explica, llanamente, es la práctica de la Wicca. No hay duda, ni discusión posible en esto. Como tampoco la hay, en definir wicca como las prácticas vinculadas a la religiosidad precristiana europea. Por lo tanto, está en el terreno de los que defienden lo contrario, buscar alternativas, pues todos aquellos que abogan por una CRAFT sin WITCH, están defendiendo una majadería, en tanto sigan utilizando WITCH+CRAFT como la palabra que les defina. Es de una lógica tan aplastante, como inverosímil que todavía estemos dando vueltas a lo mismo, y como leeremos, con tanta virulencia. Decirse BRUJO pero no WICCANO, en la práctica, es como decirse CRISTIANO pero no SEGUIDOR DE CRISTO. Es más, sería como afirmar, que los verdaderos o los primeros cristianos tradicionales, sean los católicos y no los ebionitas [256]. Con lo fácil que sería, buscarse un nombre ajeno al de practicante de la wicca, para presentarse como no-wiccano, ¿verdad? Pues no, somos los practicantes de la Wicca, los brujos, quienes tenemos que cambiar el significado de la palabra que nos define y buscarnos otra. Y esto es así, debemos creer, porque pretenden que una acepción para brujería, modifique su significado, elimine su etimología y cambie su historia previa. Por desgracia, ha sido de las acepciones principalmente medievales que fabricó el Cristianismo para combatir los Cultus precristianos, que nos quieren convencer ahora que vienen sus significados originales. Más, qué tozuda es la historia:

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El hecho de que aparezca un ara consagrada al dios céltico Erudinus en el norte peninsular37, fechada en 23 de julio del 399, evidenciando un culto a una divinidad de tradición celta en época tan tardía y dedicada por un VICANUS Aunigainu(m) aunque sea portador del onomástico romano Corne(lius), quiere decir que no solo se mantenían con bastante firmeza las estructuras sociales indígenas en el norte de Hispania con respecto a la romanidad peninsular, sino que además, el proceso de cristianización había resultado bastante lento en diversos lugares del norte peninsular por encontrar persistentes resistencias38. En todo caso, el hecho supone la existencia en la frontera del siglo V de una tradición multisecular de mantenimiento del nombre del dios propio, sin contaminación de sincretismo, mantenida por una línea sacerdotal existente en una gentilidad concreta, de un territorio definido y con una infraestructura social de devotos que justificaba su culto. Esa diatriba contra los cultos “paganos” celtas, aún imperantes en la Península en la Baja romanidad y Antigüedad tardía tendrá un eco prolongado en las actas de los Concilios, lo que resulta prueba evidente de que los cultos llamados “paganos” primitivos, fundamentalmente celtas, aunque tambien mezclados con cultos romanos, estaban atravesando las barreras del fin del mundo antiguo para instalarse, de alguna manera, en la época altomedieval donde aparecerán bajo la forma de religiones sumergidas39. De ahí la tarea legislativa de los Concilios de la Iglesia hispana atacando las prácticas paganas, es decir, todo lo no acorde con el cristianismo, así como las desviaciones heréticas. Las actas conciliares durante más de un siglo insisten permanentemente en la prescripción de no utilizar los servicios de los adivinos ni seguir las tradiciones supersticiosas paganas40 con prohibición de la idolatría41 prevención a los clérigos contra magos y similares42 y represión de los adoradores de piedras, árboles o fuentes, augures o magos43 de manera reiterada44. Por ello la alianza entre el reino visigodo católico y la Iglesia a fines del siglo VI promovió una serie de disposiciones dentro del ordenamiento jurídico del Estado en el mismo sentido que las normativas eclesiásticas. Así se expresa la Lex Visigothorum en una serie de normas contra las distintas prácticas paganas, supersticiones, adivinación y magia pseudorreligiosa, vinculadas todas ellas a viejos cultos de la naturaleza45.” [257] (La mayúscula y negrita es mía).

Pues, menos mal que las fuentes están ahí, a nuestra vista, que si no, alguno dudaría de si Ortiz de Zárate en vez de historiador, no fuese un wiccano camuflado… tanto, como el WICCANO (uicanus) celtíbero que hace 1600 años, erigió un altar al Dios celta Erudino, en la Hispania romana y cristianizada del s. V. No voy a entrar en esto por el momento, ni en la vinculación de nuestras prácticas con los Viejos Cultos de la Naturaleza, porque en lo que quisiera que nos fijásemos ahora, sin olvidar esta cita a la que recurriré más adelante, es en que una vez más la historia nos demuestra, que pese al empeño que ponen para hacernos creer lo contrario, las religiones precristianas europeas sobrevivieron al Cristianismo, como Brujería. Y lo explica, tal cual: “Religiones “sumergidas”, que reaparecen en el mundo medieval con el desarrollo de la brujería, hechicería y formas similares. […]” [258] En efecto, cuando hablamos de Brujería, lo hacemos de RE-LI-GIÓN. Sin embargo, confiados en la terminología cristiana y creen que amenazados por unos Cultos religiosos que reivindican el nombre (Wicca), tras la llegada de la Libertad Religiosa, hechiceros y afines se agrupan en foros y gremios con el fin de mantener los estereotipos anacrónicos con los que se identifican: arreligiosos, solitarios y universalistas. Y uno de estos casos, como dijimos, es el del Traditional Witchcraft Forum, cuyos administradores no dudan en “marcar” lo que entienden su “terreno”, excluyendo a los wiccanos del espacio de debate, de todo lo que tenga que ver con la Wicca, a no ser que la critiquen, como hicieron en el artículo dedicado a explicar las diferencias entre ésta y lo que consideran Brujería Tradicional. SIGUE EN LA PARTE X.

 

FIN DE LA PARTE IX

 

©Fernando González
__________________

233.- Vid. Nota al pie 151. Búsquese la entrada Wicca, en Wikipedia.

234.- Vid., Nota al pie 10. Elfrico. THE HOMILIES OF THE ANGLO-SAXON CHURCH: Containing the Sermones Catholici or Homilies of Ælfric in the Original Anglo-Saxon With an English Version, Volume I (c. 890).

235.- Vid. Nota al pie 152. James Bosworth. DICTIONARY OF THE ANGLO-SAXON LANGUAGE (1838), pp. 456-457.

236.- “… Robert Fitzgerald, preguntaba a Andrew Chumbley: “RF: How did Cain and Lilith come to be associated in British Traditional Witchcraft as the Primogenitors of the Race of Witchblood? AC: Different streams of British Traditional Craft have different patron deities, ancestors and spirits. If one is able to oversee this diversity certain strands of commonality may be perceived. If one may seek amongst these strands – amidst the many other kinds of shared features, one may speak about a body of lore that exists in the Old Craft which incorporates a gnostic faith in the Divine Serpent of Light, in the Host of the Gregori, in the Children of Earth sired by the Watchers, in the lineage of descent via Lilith, Mahazael, Cain, Tubal-cain, Naamah, and the Clans of the Wanderers… onward to the present-day Initiates of Arte. Speaking from my knowledge of the Ophite-Sabbatic lore within the Cultus, its historical provenance is primarily rooted in oral transmission. Nonetheless, beyond the passing of word from mouth to ear, there are many diverse linkages which prefigure the complex form seen in the present-day mythos. In previous generations Traditional Craft has shared certain features with the Societies of Horsemanry; reverence for Cain is one such element. In turn, comparable ideas about the role of Tubal-cain and Naamah can be seen in the allied rites of Freemasonry. Traditional Craft has also made good use of many ritual magic texts such as The Key of Solomon and Agrippa’s Books of Occult Philosophy. These works also provide avenues for allied figures, such as Lucifer, Asmodeus, Lilith, and the Arch-daemonic Guardians of the Magical Circle led by Mahazael. Although the emphasis of sacrality is reversed, another strand of genealogy is obviously to Biblical texts where various elements of the mythos are present. Biblical sources likewise connect to the Apocrypha, Pseudepigrapha, Jewish folklore and even Manichaean texts as avenues of influence. However, whilst one could ‘explain’ the presence of Cain and Lilith with recourse to such sources, contesting some kind of dependence of Sabbatic lore upon Christian, Jewish et al demonologies, this fails to appreciate the unique and self-sustaining complex of the Craft mythos in itself. The Teachings of Traditional Craft utilise a cipher of luciferian antinomianism which renders Cain and Lilith, our blessed primogenitors, as the Bearers of Light from the Ancient Serpent. The overcoming of Adam by Lilith and the murder of Abel by Cain signify the transformation of the uninitiated condition or ‘Clay’ into the ‘Fire’ of Magical Knowledge. This is however the merest inkling of the breadth and depth of these matters. As a parting tale, it is worth speaking about another fascinating path of influence into Traditional Craft, namely that of Gypsy beliefs. Indeed, I recall once being told the Tale of the Uncooling Nail by a Romany fellow:- On the night before Christ’s crucifixion, soldiers were sent out to have four long nails forged for the deed. They approached Jewish, Greek, and Roman smiths, but each refused once they had heard the nails were for Jesus of Nazareth’s crucifixion. Outside the city gates the soldiers found a Romany smith. He didn’t ask the need for the long nails so late at night; he just needed the money. The smith obliged and began making the nails, one by one. However, whilst heating the fourth nail in the fire, he asked who they were for. On learning they were for Christ’s crucifixion, the gypsy ceased his work abruptly and fled. However, the fiery nail that had been in the forge never cooled down; it remained a glowing spike of blood-red flame. And, so it is said, the Uncooling ‘Nowl’ will follow the descendants of the Romany smith wherever they go. It is held that the Romany smith was himself a descendant of Tubal-cain, the first metal-worker, and he had in turn learned his Art from Cain. Personally, I consider that the Old Craft has now taken up this nail; knowingly! We have a saying: ‘The way of sacrifice maketh man whole’.” The Cauldron, No. 103. February, 2002. Copyright: Andrew D. Chumbley. Vid. Nota al pie 42.

237.- http://labrujaverde.blogspot.com.es/p/brujeria-tradicional.html?m=1

238.- Ibid., LA BRUJA VERDE.

239.- Ibid., LA BRUJA VERDE.

240.- Ibid., LA BRUJA VERDE.

241.- Ibid., LA BRUJA VERDE.

242.- Vid, Nota al pie 56. Moya Maleno. LA SACRALIDAD Y LOS RITOS CIRCUMAMBULATORIOS EN LA HISPANIA CELTICA A TRAVÉS DE LAS TRADICIONES POPULARES. VI Simposio sobre Celtiberos Ritos y Mitos Francisco Burillo Mozota (Ed.) Fundación Segeda – Centro Celtibérico, pp. 553-554.

243.- http://www.ekiria.org/content/trazar-el-compas

244.- Op. cit., LA BRUJA VERDE.

245.- Ibid., LA BRUJA VERDE.

246.- Michael Howard. CHILDREN’S OF CAÍN, p. 45.

247.- http://etimologias.dechile.net/?mi.stico

248.- http://dle.rae.es/srv/fetch?id=ZVAt4Ig

249.- http://etimologias.dechile.net/?misterio

250.- Santos Crespo Ortiz de Zárate. CONFLICTO RELIGIOSO ENTRE PAGANISMO Y CRISTIANISMO EN LA DIÓCESIS DE OSMA DURANTE LA ANTIGÜEDAD TARDÍA HISPANA. HAnt XXVIII-2004, p. 179.

251.- http://dle.rae.es/srv/search?m=30&w=puritano

252.PLATAFORMA DE RELIGIONES ANCESTRALES EUROPEAS.
https://plataformapagana.wordpress.com

253.- Rae Beth. HEDGE WITCH’S WAY, MAGICAL SPIRITUALITY FOR THE LONE SPELLECASTER, Vid. Nota al pie 103.

254.- ww2.grn.es/merce/NIC/brujeria.html

255.- http://www.traditionalwitch.net/

256.- http://www.tendencias21.net/crist/m/Los-jesusitas-de-Jerusalen-161-09_a585.html

257.- Ortiz de Zárate. Op. cit., pp. 186-187.

258.-Cfr. en general, G. Balandier, “Sociologie, ethnologie et ethnographie”, en G. Gurvitch, Traité de sociologie I. París, 1958. Sobre estos aspectos en relación con el cristianismo y paganismo al fin del mundo antiguo, J. Caro Baroja, Las brujas y su mundo, Madrid, 1973, 64-84, y sobre procesos por brujería en los siglos XVI y XVII, 187-218. Tambien P. McKenna, Paganism and Pagan Survival in Spain to the Fall of Visigotic Kingdom, Washington, 1938; J. Toutain, Les cultes païens dans l’Empire Romain. III. Les cultes indigenes nationaux et locaux, Roma, 1967; R. Mac Mullen, Paganism in the Roman Empire, London, 1981; J.Ma. Blázquez, “Magia y religión entre los pueblos indígenas de la Hispania Antigua”, Religión, superstición y magia en el mundo romano, Cádiz, 1985, 137-158.Ibid., p. 187.

 

 

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(Seguimos con la sexta parte del artículo LOS FALSOS MITOS DE LA BRUJERÍA I-V)

Concluimos en el último artículo, que el Cunnincraft no debe considerarse una Tradición de la Brujería, entre otras cosas, porque ni tan siquiera puede definirse como Tradición. Debemos ser conscientes, de hasta qué extremos de subjetividad hemos llegado en el Paganismo, que nos convierte en estrellas, jueces o apologetas de cualquier ocurrencia personal y popular, quizá por la necesidad de buscar consideración personal o aceptación social antes que razones, en una sociedad que ya no nos enseña a brillar o ser filamentos que iluminen, sino a eclipsarlo todo para que de no verse sólo nuestra luz, se nos aprecie por mantener encendida la que esté de moda.

Si ayer pasábamos del teocentrismo al antropocentrismo, hoy vamos hacia un egocentrismo radical. Pírrico ¿avance?, de no ser que sirva para cerrar el círculo hacia el Panacentrismo [104], entendiendo que en cada uno de nosotros está el centro de Todo, porque en esencia somos parte y consecuencia vital de lo que anima, contiene y equilibra todo. Y no como estamos haciendo ahora, anteponiendo nuestro ego, sustituyendo a los Dioses y creyendo que todo está dispuesto sólo para nosotros, para nuestra satisfacción. Sin embargo, el Camino Iniciático no consiste en sustituir a los Dioses, sino en “alcanzarles”. Enseña a tener y seguir un referente para ampliar nuestra consciencia, y no a empequeñecer el referente para creernos más grandes, y nos impele, en definitiva, a construir y tender puentes desde los que evolucionar y participar de la evolución, en vez de aislarnos para sentir lo que por naturaleza ya somos: únicos. Ignorar, negar o “tapar” a los Dioses, no nos hace especiales ni depende de nuestros conocimientos o creencias, sino de perspectiva; porque sólo es posible, alejándonos de Ellos… pero “los Dioses realmente existen”, nos recordaba Pletón en su obra póstuma [105] allá por el siglo XV.

Volviendo al tema. Conocemos perfectamente la etimología de Tradición, y sabemos que surge “… del verbo tradere (transmitir, entregar), formado con el prefijo trans- a partir del verbo dare (de donde vienen dar, mandar y circundar). […]” [106]. Entonces ¿por qué DAR, va a ser lo mismo que COGER? ¿por qué defender una “Tradición”, que tenga como norma no entregar nada, sino apoderarse de lo que haya en este caso más a mano, para adaptarlo a uno mismo? ¿qué tradición es ésta, en la que cada cuál busque por su cuenta las prácticas que vaya a seguir sólo él, sin que nadie le transmita nada, rebuscando por ahí, mezclando e incluso ideándolas directamente? Un sistema que nace con cada persona, que sólo sirve a quien lo ideó, sin más recorrido que el que tenga de vida el propio, ese sistema, por más que creamos que “necesite” de nosotros para preservar (?) los Cultos que preda, NI ES TRADICIÓN, NI ES TRADICIONAL.

Si una Tradición necesita reiventarse, más allá de actualizarla en lo práctico y por el tiempo en su evolución natural, cambiando por el contrario orígenes, creencias y filosofía, seamos sinceros, está muerta. Curioso, que no temamos alterar una Tradición, y “temblemos” presentar la nueva, como nuestra. Un exceso de confianza, frustrado por una inseguridad que nos delata y que a su vez contrasta, con lo “encerada” que llevan algunos su opinión al respecto, frente a un ejercicio que no se ajusta al enriquecimiento de lo común, a partir de la aportación personal, sino al enriquecimiento personal, desde la apropiación de lo común.

Una Tradición, al margen de cuándo y con quién se inicie, como primera condición debe tener y seguir un Sistema propio y característico que la identifique. Sin unas creencias, pautas e ideología que formen una enseñanza aprehensible, solo son ideas, algo inconcreto y abstracto. Además, para disociarse de una costumbre o manera habitual de comportarse según la norma o la moda, necesita de Continuidad en el tiempo, que el Sistema se perpetúe para que pueda sobrevivir. Por último y no menos importante, para que haya continuidad, se requiere de una Traspaso. La Tradición necesita transmitirse más allá de uno mismo y del momento. Podría establecerse, que una serie de creencias, ritos y prácticas comunes, continuadas y reproducidas en el tiempo, hacen de éstas una Tradición, cuando hay una traspaso (tradere, ‘transmitir, dar, entregar’) que la preserve. Si cambiamos sustancialmente lo que recibimos, al pasárselo a otros habrá dejado de ser lo que fue, y si no lo transmitimos, desaparece. No puede entenderse tradicional, lo que carezca de un sistema, una continuidad y un traspaso. Sólo esto, hace inviable identificar al Cunnincraft y otros gremios similares, como tradicionales en la Brujería.

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Y uno de los errores más frecuentes con lo que se justifica este individualismo en la Brujería, está en ponderar lo “mágico” al margen y por delante de lo religioso, sin valorar que está idea es una consecuencia perversa de la propaganda cristiana, que dijo haber exterminado los Cultos precristianos (Paganismo) en Europa, mucho antes y con más éxito de lo que realmente sucedió, y que, por lo tanto, lo único que quedaba era una mezcla de hechicería y vagas supersticiones heréticas y ya sin sentido. Identificando “magia” con Brujería, se da que las Técnicas dominen sobre el Oficio, que se prime lo personal (hechicero, individuo, idea) sobre lo colectivo (sacerdote, comunidad, tradición), así, el concepto de GRUPO desaparece y no se lucha contra creencias, sino opiniones: Divide et vinces (‘Divide y vencerás’) [107]. Locución ésta de la que nunca acabamos escarmentados los paganos, que tánto valoró el Cristianismo, que la tuvo por sagrada [108].

Pero lo cierto es que EL PAGANISMO, SOBREVIVIÓ HASTA LA EDAD MODERNA. Y no creamos que sólo lo hizo en las zonas más septentrionales de Europa, ni mucho menos, que no hablamos de Dinamarca o de Noruega, sino de la Península Ibérica… “El concepto de Spanía o de su traducción latina tiene poco que ver con el nombre que al final ha tomado este país en que habitamos, y ha de verse desde la óptica del reparto de tierras que hicieron los romanos una vez que la península ibérica fue domeñada -salvo la zona más norteña que hoy es el País Vasco y aledaños- que no se romanizó y que era aún pagana en gran parte hasta el siglo XVI[109].

Un antecedente, es sin duda que la propia Iglesia Católica, abrumada por la multitud de casos, se vio obligada a discriminar los focos de herejía (Paganismo, como Culto), de los encantadores y adivinos (Hechicería, como práctica), ocupándose la Suprema solo de aquellos casos que supusiesen la pervivencia o el rebrote de los viejos Cultos, e instando al Poder Civil enjuiciar al resto de sospechosos. Lo hicieron tan bien, que hasta ellos mismos cayeron en su trampa, de tal modo que siendo incapaces de discernir qué era Hechicería o Brujería (Maleficia vs. Superstitio), necesitaron del criterio Papal para resolverlo. Unas instrucciones, que corrobora la Bula QUOD SUPER NONNULLUS del Papa Alejandro IV del 27 de septiembre de 1258, reafirmado en la Bula de su sucesor, Urbano IV, del 21 de agosto de 1262, “… comunicando a los Frailes Predicadores, Inquisidores en la Corona de Aragón, ciertas letras de su predecesor Alejandro, cuyo contenido inserta en las presentes, por las que se resuelven una serie de dudas e interpretaciones que los Inquisidores habían presentado a la Sede Apostólica.[110]. Es evidente por la Historia como inverosímil para la Iglesia, que el Paganismo estaba vivo en el s. XIII e.a.

El mitema de la Cristianización de Europa y en concreto de la Península Ibérica, de forma extensa y a una edad temprana, es una patraña. El revisionismo histórico que tenemos la oportunidad estar viviendo en estás últimas décadas, aunque pase desapercibido en círculos paganos, está deconstruyendo la épica medieval que crearía la fábula de una pronta y masiva evangelización, cuando en realidad se extendió tarde, forzada y sólo si paganizada por Europa.

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No será, hasta mediados del siglo VI, en los concilios de Braga (561 y 572), cuando… encontremos ciertas condenas de prácticas paganas, supersticiones y acciones idólatras. Si bien, tras la conversión de Recaredo, el cristianismo niceno será reforzado por la fuerza política goda para propulsar nuevas medidas contra los paganos. Podemos apreciar el problema pagano, condenado en el concilio III de Toledo y siguientes concilios, con penas enormes: multas, flagelación, suplicios, decalvación, confiscación de bienes, caída en la esclavitud de los ingenuos o venta de éstos como esclavos. La persecución hacia los paganos, adivinos o magos, adoradores del diablo… reaparece de nuevo en el siglo VI y VII: en el concilio III de Toledo (cs. 1, 2, 4, 16, y 18), en el concilio de Narbona (cs. 13, 14 y 15), concilio IV de Toledo (c. 29), concilio V de Toledo (c. 5), en el concilio X de Toledo (c. 7), concilio III de Braga (c. 1), concilio XII de Toledo (c. 11). Una larga lista, hasta llegar al concilio XVI de Toledo celebrado en el año 693, fecha próxima a la llegada de los musulmanes a la Península, en el cual se incita a las autoridades eclesiásticas a buscar y perseguir a todos aquellos que practican la idolatría u otras creencias de supersticiones diabólicas (c. 2), estableciendo que deben ser entregados a la Iglesia más próxima. Se extrae que el principal reducto geográfico de estas prácticas “diabólicas” se hallaría en zonas rurales, al remarcar el carácter rústico de estos individuos. Los conocedores de estos pecadores, en caso de no denunciarlo, serían expulsados de su cargo y exiliados de su ciudad.” [111].

Una posición eclesial, que deja muy claro en los albores del s. VIII, que el Paganismo latía aún con tanta fuerza en zonas que se presentaban como perfectamente cristianizadas, que ni tapado con prácticas hechiceriles lo escondieron de la historia, y que el clero y las autoridades locales no debían ser diligentes o estar muy “convertidas”, para obedecer las demandas de exterminio que plugia al Cristianismo que se diera, puesto que, como leemos, se advertía severamente de las graves consecuencias que acarrearía ignorar la persecución. Una amenaza legal y reiterada, que sólo puede entenderse porque era habitual que autoridad y clero locales, no “colaborasen” debida o decididamente en la erradicación de esos focos de paganismo, o dicho a la inversa, que cuando no había complicidad con ese paganismo, al menos se consentía… o RESPETABA.

IMG_7277Decían en el XVI Concilio de Toledo, antes mencionado: “De los que sacrifican á los; ídolos. Es evidentísimo que el Enemigo del género humano, según dice el Apóstol, corre por el mundo, rugiendo, buscando á quien devorar; pues que valiéndose de diversas astucias, engañando á muchos necios, no cesa de enredarlos en sus lazos: y no obstante que manda el Señor- No harás para ti obra de escultura, ni figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra etc.: y en otra parte: No os haréis, ídolo, ni escultura, ni alzareis lílulos, ni pondréis piedra señalada en vuestra tierra para adorarla; y después: Adorarás al Señor Dios tuyo, y servirás á el solo; ellos, engañados por diversas persuasiones, se convierten, en adoradores de los ídolos, veneradores de las piedras, encendedores de hachas, y dan ademas culto á las fuentes ó árboles, se hacen agoreros ó encantadores, y Otras muchas cosas que seria largo referir… Y como que acerca de la extirpación de estos sacrilegios se han espedido en diversos concilios muchos edictos de Santos Padres, los hemos ilustrado con nuestra diligencia, y hemos examinado sus institutos con discreción y gravedad: y habiéndonos convencido de que resplandecen con la plenitud de la debida razón, decretamos con consentimiento y por mandato fervientísimo del religiosísimo Señor nuestro, Rey Egica, que todos los obispos ó presbíteros y los jueces de causas civiles pongan el mayor esmero en averiguar el sitio en dónde se cometan los referidos sacrilegios, ó donde se practiquen cualesquiera otras cosas prohibidas por la ley divina ó por los, estatutos de los santos Padres; y si hallasen á los que DAN CULTO á estas cosas, ó á los que las hacen, sean de la clase ó condición que quieran, tratarán de enmendarlos y estirparlos inmediatamente, según la serie de las referidas sentencias; y ademas llevarán al punto á las iglesias vecinas, y en presenciada los mismos que habían querido dedicarlas á i este voto sacrilego, aquellas cosas que habían sido ofrecidas en el mismo sitio del sacrilegio. Y si el obispo, presbítero ó juez á quien perteneciere aquello, teniendo noticia de este manifestísimo y muy probado hecho de sacrilegio, no tratare de corregirle con voto ardiente, privado de tal dignidad de su puesto, será constituido en penitencia por espacio de un año, volviendo después de cumplida á su oficio… Y si alguno en defensa de semejantes sugetos se opusiere á los sacerdotes ó jueces , de modo que no puedan corregir como deben, ni estirpar, cual conviene, los sacrilegios; y por el contrario, no se uniere á los inquisidores, vengadores ó estibadores de maldad tan grave, sea anatema ante la indivisible Trinidad; y ademas, si es persona noble, pague tres libras de oro al sacratísimo fisco; y si inferior, reciba cien azotes, sea torpemente decalvada, y ademas confísquesela la mitad de sus bienes.” [112]. (La mayúscula y negrita, es mía).

Y este mismo revisionismo, que deja en cuarentena la “evangelización” de Europa, evidencia que la acusación universal de Maleficio (“magia”, hechicería, adivinación dolosas) que sufrieron los paganos por delante de lo religioso, fue una estrategia para ocultar la supervivencia de los Cultos precristianos. Como leímos, HABLAN DE DAR CULTO (devoción, sacrificio, adoración), lo que implica hubiese una religión y unas creencias religiosas detrás. Política tergiversadora, que tuvo su mayor autoridad en Agustín de Hipona (354-430), que a un tiempo de jactarse de la destrucción de templos, la prohibición de sacrificios (prácticas religiosas) y la persecución de los sacerdocios paganos [113], insistía confundir el oficio (religioso) con las artes (mágicas), y todo con la hechicería (maleficio) [114]. Aclaremos, que Culto y Sacrificio van de la mano.

Para Agustín, “… Los ídolos grecorromanos no serían más que demonios transformados para engaño de los creyentes que les veneran y confunden con dioses. De este modo, todo culto pagano era falsa creencia, desviación de lo que verdaderamente debe ser adorado. En definitiva, una superstición que favorecía al Diablo y nos aleja de Dios. El vocablo de uso común y peyorativo superstitio había sido aplicado por la autoridad romana para calificar prácticas religiosas apartadas del credo oficial, entre ellas el cristianismo y ciertos usos mágicos. Sin embargo, ahora desde la postura de nuevo credo dominante, se aplicaba el término contra aquellas prácticas religiosas ajenas a Cristo. [..]” [115].

Y si esto sucedía en el sur de la Península Ibérica, la zona más cristianizada de toda Europa más allá de Roma, como no se cansan de repetir los apologetas y hasta hace poco la Historia, sólo resta imaginar cómo debió ser en aquellas partes menos, poco o nada controladas por Roma. En concreto sobre La Bética (Andalucía, España) [116], leemos:

A pesar de la implantación del cristianismo en Hispania, la erradicación plena y total de las prácticas paganas constituyó un fenómeno inconcluso, presente desde el concilio de Elvira (300/306) hasta el concilio XVII de Toledo (694); prácticas paganas calificadas como erráticas, diabólicas o supersticiones, no solamente patrimonio de los rurales, sino comunes a todo el espectro social con formas más o menos transformadas. Debemos aludir al mencionado suceso del obispo de Astigi, Marciano, condenado por haber consultado una adivina y pedir un presagio por el monarca10 (Díaz y Torres, 2000: 247), especialmente significativo, ya que señala la presencia de estas prácticas en el imaginario de la sociedad bética del siglo VII, e incluso temor a la efectividad de tales prácticas, indiferentemente de que la acusación fuera falsa11; ya que no tendría sentido culpar a alguien, de una creencia ya superada y que no se creyera que constituía peligro alguno12.[117].

El método a seguir, Rubén Montalbán López lo deja perfectamente pautado:

Los orígenes del cristianismo peninsular durante bastante tiempo, estuvieron basados en una amplia literatura fantástica, estando aun presente en el arraigo popular. Dos presupuestos teóricos fruto de la tradición legendaria, deben ser olvidados antes de analizar el origen del cristianismo hispano. Primeramente, la percepción del cristianismo como una doctrina difundida por la Península, por diferentes santos que lucharon en el entorno adverso pagano (ya fuera el apóstol Santiago o los supuestos Varones Apostólicos); ya que no constituyen más que tradiciones medievales creadas a posteriori para ensalzar la llegada del cristianismo (Fernández, 2007: 430). En segundo lugar, debemos cuestionarnos, que la nueva religión tuviera un especial y temprano arraigo en Hispania y que procediera desde un lugar de origen preciso (ya fuere Cartago o Roma). Ya que lo más sensato sería abogar por la superación de debates plagados de obscurantismo e influenciados por antiguas leyendas, y observar al cristianismo bético e hispano como producto de un proceso paulatino y lento de llegada de cristianos de diferentes procedencias e influencias múltiples (Fernández, 2007: 433).[118]

La-Edad-de-Oro.-Leon-Frederic

Al medievo no sólo sobreviven las prácticas, sino las creencias precristianas. Pruebas hay tantas, que resulta abrumador siquiera pensar que aún se cuestione. Tenemos el ejemplo perfecto en la REENCARNACIÓN, que según parece no vino como dicen que lo hizo la “luz” (ex Oriente) [119], más aún, es un conocimiento ancestral pan-Europeo y vivo hasta el s. XIX e.a., de nuestro acervo cultual. “En el libro “El Victorial”, obra del siglo XV escrita por Gutierre Díaz de Games, se relata que entre las creencias que tenían los paganos sobre el alma estaba la de los que decían que las almas ansí como salían de unos cuerpos, que entraban después de su muerte en otros cuerpos, nacían otra vez, e bivían otra vida e otra hedad (Cap. V, 8). […]” [120] (La negrita es mía). Leemos que “… en el siglo XIX se creía en varias localidades irlandesas que las personas antes de nacer ya habían vivido otras vidas como seres humanos, incluso pensaban que las enfermedades y las desgracias eran consideradas como castigos por los pecados que habían cometido en sus vidas anteriores. Esta creencia irlandesa se conservaba también en Gales por esas mismas fechas, pues los campesinos pensaban que el espíritu de los muertos emigraba de un cuerpo a otro; igual que en Cornualles, aunque aquí con la particularidad de que el alma se reencarnaba siempre en otra persona del mismo sexo… una creencia que ya existía en la Inglaterra del siglo VIII d. C. (Filotas, B. 2005, 82), y que llegó casi hasta nuestros días. En Bretaña, sobre todo en la región de Morbihan, estaba igualmente difundida entre el campesinado esta clase de creencias sobre la reencarnación de las almas. En Carnac se decía que las almas de las personas vivas eran las de las personas que habían vivido en tiempos pasados (Wentz, W. Y. Evans, 1973, 384, 388, 392). […]” [121]. Esto, siglos antes de la Golden Dawn, Crowley, la New Age

Resumiendo, el Cristianismo no tuvo una aceptación masiva, su implantación no fue universal ni su consolidación temprana en Europa. Tampoco desaparecieron los Cultos precristianos con su irrupción, y aunque a los pueblos se les venció, no se les convenció. Ni el miedo ni el genocidio les hicieron dejar sus creencias, sólo ocultarlas. Pese a que el Cristianismo desvirtuó términos y tergiversó conceptos para diluir el sentido religioso del Paganismo y ocultar el sincretismo al que se vio forzado, no consiguieron acabar del todo con los viejos Cultos, y sólo tras incorporar ellos mismos nuestras creencias y prácticas, pudieron establecerse y someternos… sólo hasta que la libertad religiosa, nos ha permitido continuar y volver a iniciarnos en sus Misterios y Tradiciones, reivindicar nuestros derechos y practicar nuestras religiones abiertamente. Y aquí estamos hoy, explicándonos que los cristianos nos mintieron, que la historia les desmiente y que ya está bien de marear la perdiz con mentiras y desmentidos. La Brujería es mucho más que “recetarios”, y creer de nuevo las falacias de quienes casi nos acaban exterminando por el uso de la fuerza, el abuso del poder y el recurso a la mentira, más que una opción, sería nuestro epitafio.

El siguiente ejemplo que vamos a analizar, que en muchos aspectos difere del Cunnincraft, en el fondo tiene más cosas en común de lo que cabría esperararse, además, claro, de que al no ser estrictamente Wicca, esté reconocido como Brujería Tradicional. Me refiero al CULTO FERI.

FALSO MITO: ANDERSON FERI ES UN CULTO DE LA BRUJERÍA TRADICIONAL

El Culto Feri (también conocido por Faery, Faerie y Fairy), no tiene unos orígenes claros que nos faciliten una fecha para su fundación, puesto que como se le conoce, surge a consecuencia de que a mediados del siglo XX, Víctor y Cora Anderson, sus fundadores, leyesen WITCHCRAFT TODAY de Gardner y relacionasen ambos Cultos en unos términos más o menos similares. Leemos cómo la historia se repite una vez más: Gremios o Cultos modernos como el Feri, que llegan a la Brujería Tradicional a través de la Wicca, desbastan sus Doctrinas tomándola de alguna manera como modelo y una vez se posicionan como no-wiccanos de forma más o menos clara, pasan por genuinamente brujeriles (tradicionales).

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En el caso del Culto Feri, sus antecedentes se remontan a los años 30, en los que Víctor Anderson (1917-2001) se postula como chamán y sacerdote de diferentes religiones, bajo una amalgama de doctrinas y creencias abiertamente ecléctica, que le lleva hacia la Brujería:

There are many ways to view a traditional history of what has come to be called the Feri tradition. The blind shaman and poet Victor Anderson (1917-2001) was quite adamant that Feri was a survival of the magical spirituality of the stone age little people of Britain, Scotland, and Africa, among others…. He considered himself a Kahuna, as well as a Voudou priest, among others, based on these past life experiences. My own trance experiences have led me to the feeling that the magical current of energy that is the core of the Feri tradition is much older than humankind. Older than humanity and yet an intimate part of it; not belonging to any one particular location, era, or human culture, but the birthright of all of them. It is for this reason that I sometimes muse that Feri is a form of “postmodern witchcraft”. […]” [122]

Víctor Anderson, explica que fue iniciado en la Brujería en 1926 por una bruja local y allá por los años 30’, aceptado en el coven “pre-Gardneriano” (sic) Harpy, disuelto al inicio de la Segunda Guerra Mundial [123]. Pero será a partir de los años 50’ que comience su andadura pública tal y como se le conoce.

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La base dúctil y permeable de la que se nutre el Culto, es una seña identitaria en la Doctrina Feri, que no sólo explica sino que defiende mezclar tradiciones y sistemas de diferentes Pueblos y Edades, presentándose como una “Brujería posmoderna” de la Brujería Tradicional. Como Tradición de los Cultos precristianos, incluye con absoluta claridad -de ser wiccanos, otros dirían impunidad-, creencias CRISTIANAS, HAWAIANAS y VUDÚ (la versión sincrética caribeña), entre otras, todo revestido bajo una pátina céltica, que le da el nombre (Faeri, en un sentido más étnico que espiritual) y en fin, el ¿derecho? como Tradición:

F(a)eri(e)* is a modern form of American Traditional Witchcraft derived from the teachings of Victor and Cora Anderson and passed down through their various initiates. A rich and diverse spiritual art, Feri seeks to transform the individual through practices of ritual magic, meditation, and energy work. Faery draws power from various cultures and their magical systems including Huna; Conjure; Voodoo; Tantra; Celtic Folklore; CHRISTIAN MYSTICISM; Yezidi Mythology; Greek Gnosis; and others, and continues to integrate the magic and mysteries of ancient and evolving cultures into its rich spiritual tapestry. Faerie is understood and integrated through direct experience; adherents include dedicated practitioners and persons initiated ritually into its mysteries.[124] (La mayúscula y negrita, es mía).

Misticismo Cristiano… Después de leer en tantos foros públicos y escritos populares, que lo que hoy entendemos por Brujería Tradicional, “… es el paganismo antiguo… la práctica de las creencias pre-wiccanas y pre-cristianas […]” ¿cómo pueden mirarnos a la cara, y decir que las creencias Feri son precristianas, y nuestras creencias estén “contaminadas” por modelos no paganos y que, por lo tanto, no lo sean? ¿Será necesario ir Culto por Culto, poner sobre la mesa el origen de las creencias y las prácticas de unos y otros, y comprobar cuáles provienen del Paganismo Antiguo y cuáles del Gnosticismo Judeocristiano, del Cristianismo Medieval o como en este caso, incluso del Sincretismo Afrocristiano? Una vinculación ni mucho menos inventada, sino asumida por el propio fundador del Culto Feri, como constatamos en una carta abierta de Víctor Anderson al editor Llewellyn, cuando reivindica el origen y la práctica en su Culto y en la Brujería de creencias dispares, incluido el Vudú y la Santería, por sus similitudes con lo céltico:

I don’t consider myself the founder of the “fairy” tradition, but I am a Grand Master and a fairy chief. I am the founder of the chapter of my faith on the West Coast of the United States…. I was initiated in 1926… by a priestess from Africa…. The worship of the Goddess was the very heart of our religion and magic… I am a Kahuna. This is a fact of my racial heritage, personal experience and training. The word Kahuna means “the secret,” and is the same in the fairy tradition and the Polynesian religion and magic. Although we were willing to learn new things, we already had a definite and coherent body of knowledge and tradition of our own. So we were not mainly eclectic. The fairy tradition has much in common with Voudon and Santeria. …. Ashe.[125]

¿La Santería es un referente del Paganismo Antiguo, de la práctica de las creencias precristianas europeas? ¿Es la Santería, Brujería Tradicional? ¿la Wicca no puede ser Brujería Tradicional, pero la Santería, sí? Si el Culto Feri forma parte de la Brujería Tradicional, también los Cultos Polinesios, Afrocaribeños, etc., porque no hablamos de referencias lejanas, pues adoptan e incorporan sus mitos y ritos, como los de cualquier sistema que entiendan útil… hasta aquellos que directamente se desautorizan. Apenas leyendo un poco más, vemos correspondencias familiares, sobre todo las que se usan de ariete contra la Wicca, ya para justificar que en la Brujería Tradicional no se acepten Tradiciones Wicca, ya porque el linaje de Gardner recogiese prácticas cabalísticas y de la Magia Ceremonial, influenciado por Crowley y THELEMA [126]. Pero como la hipocresía tiene el mismo largo que la mentira, volvemos a encontrar que esta “peculiaridad” wiccana (…), abunda y generosamente entre los Cultos de la Brujería Tradicional:

gse_multipart61230“… In the (nonexistent until some fortunate future date) Encyclopedia of Paganism, my entry for Feri would read something like this: Feri (also spelled Faery, and occasionally Fairy) is a non-Gardnerian tradition of Witchcraft which derives some of its tone and teachings from such widely-scattered origins as Hawaiian Huna, Haitian Voudon, Qabala, and British Traditional Witchcraft, among others; there are also some apparent Thelemic influences as well. Victor Anderson (1917-2001) is credited with being the main advocate of a Feri approach, but he apparently did not admit to being the creator of the tradition, but rather the transmitter of knowledge that he’d received himse Feri (also spelled Faery, and occasionally Fairy) is a non-Gardnerian tradition of Witchcraft which derives some of its tone and teachings from such widely-scattered origins as Hawaiian Huna, Haitian Voudon, Qabala, and British Traditional Witchcraft, among others; there are also some apparent Thelemic influences as well. Victor Anderson (1917-2001) is credited with being the main advocate of a Feri approach, but he apparently did not admit to being the creator of the tradition, but rather the transmitter of knowledge that he’d received himself. Victor was an autodidact, a shaman and a charismatic teacher whose influence is still felt. His private library contains many books on occult subjects by authors ranging from Max Freedom Long to R. J. Stewart, Aleister Crowley, Anton LaVey, and Robert Graves (just to name a few), with several of whom he corresponded, and whose influence can be seen in his teachings.” [127]

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Como explicamos, hay reglas y principios que no pueden ser ninguneados. Se cumplen o se incumplen, nos hacen pertenecer a la Brujería Tradicional o no, pero por la fuerza de los hechos y por el valor de las razones, siempre al margen de los prejuicios, la empatía y los “pareceres”.

Pero empecemos por el principio. Tal y como nos relata uno de sus miembros, Storm Faerywolf, desde la página oficial de este Culto, sus orígenes no pueden ser verificados, si bien acepta la versión de Víctor Anderson, por su poder de convicción (!):

fvl1In the one conversation I had with Victor Anderson I can say that while I cannot vouch for the validity of his claims, I can easily vouch for his uncanny ability to look deep within a person’s soul and accurately describe what he found there. This ability may explain the vast differences that exist in the practices of the various lines of this tradition, as it is reported that Victor taught different outer forms to his students at different times, while maintaining a consistent inner practice and magical philosophy. This makes it impossible to determine a fundamentalist “core” of Feri tradition practice. In doing so Victor reportedly said that he was keeping the tradition “authentic”.[128]

Mientras que a los Cultos wiccanos se les exigen pruebas consistentes de sus orígenes y en caso de no poder aportarlas, se pone en entredicho un pasado siquiera secular, un buen orador, sin más, sirve para otorgar a los Cultos no wiccanos la ancestralidad que digan poseer (como vimos con el Cunningfolk, cuyo pasado se construyó a finales del s. XX). Un pasado, que explican se origina en la Prehistoria, cuando una raza de pequeña estatura (little people), se extiende desde África por todo el mundo, llevando consigo el Culto original del que descienden todos los demás, estableciéndose en lugares tan distantes como la Polinesia o Escocia. En este punto, entienden que los Pictos son dicho pueblo, que será conocido como Faery o el Pueblo de las Hadas:

The following is from Victor’s own writings: “In spite of the great amount of publicity the Craft has been receiving over the last few years, there is still a great deal of confusion of what is and is not Fairy. I’m sure this is because the word Fairy has been used so long to designate certain kinds of nature spirits. This is not incorrect in itself, but it does mean the more natural and wild forms of human magic and sorcery… It was originally applied to a race of very small slender dark people who came up out of Africa as long as long as long as ten thousand years or more ago. They spread throughout the world until they reached such far places as Japan, Siberia and Russia. The Manehune of Hawaii and other South Pacific islands are the same race as the little people in Ireland and the rest of the Celtic world. Fairy was originally spelled Feri, which means ‘the things of magic’ In the Highlands of Scotland to be Fe is to be psychic. In English this word is pronounced like those in Italian, Spanish and Hawaiian. Many of our words are found in languages spoken throughout the world. These include, to mention a few, Old Irish, Highland Scott, Vask (Basque), Native American, Polynesian and I should mention African and Fijian.[129]

No es lugar para valorar estas afirmaciones, más allá del aspecto religioso. Y religiosamente hablando, es un plateamiento equivocado. Las filosofías, creencias, prácticas, Dioses, teología y mitologías de pueblos tan distantes, difieren en mucho, y las similitudes, las más primitivas, no son las de un pueblo viajero que las llevó desde África a todas partes hace 10.000 años, pues en tal caso habría sido igual para todos, y no es así, por no hablar de la arqueología, la genetica, lingüística, etc., que sitúan esta migración en al menos hace 45.000 años. Es más, ni las religiones de la Polinesia y la Melanesia son iguales. En la primera, hay un Dios principal y Soberano, que rige la vida de los hombres junto a otros tres Dioses, todos masculinos. También hay Diosas, pero no tienen la misma condición. Por otra parte, sus Dioses son muy similares a los griegos, en cuanto a su humanidad e interacción con el ser humano. En el segundo caso, para las religiones melanesias, los Dioses tienen una posición distante y ajena a los seres humanos [130]. Ambas están alejadas de las célticas, claro, y no sólo por la distancia. Sin embargo, es un HECHO que a raíz de salir Gardner a la luz y que llegasen otras personas a Vicia (a lo que parece, el nombre original), el Culto miró definitivamente hacia Europa. De hecho y como apuntamos, el Culto Feri lleva este nombre desde los años 50 y 60, tras leer a Gardner (WITCHCRAFT TODAY) [131] y entrar como discípulo de los Anderson por aquellos años, quien acabaría siendo uno de sus miembros más influyente, el celtista Tom DeLong (Gwydion Pendderwen):

The name Faery (however you choose to spell it) became accidentally attached to our tradition due mainly to the works of the late Gwydion Pendderwen, who worked with Victor in the 50’s and 60’s and was considered Victor and Cora’s “foster son”. He is considered by some to be another “founding member” of our tradition. Though he also practiced and taught elements of Voudu, he was primarily a student and enthusiast of Celtic lore. Because of his predominating interest in Welsh language and culture he placed an emphasis on ‘Faery’ as expressed through Celtic customs and folklore. With this in mind it should not be surprising to know that in Ireland, practitioners of magic, ritual, and folk-healing methods are often known as “Fairy Doctors” (similar to the term “Witch Doctor” which might be applied in a different culture). These people were believed to be working with the faeries or sometimes even thought of as being faeries themselves. It is because of this term that Faery became the name of our tradition. According to Cora Anderson in her book Fifty Years in the Feri Tradition, the original name for our tradition was “Vicia”. When I would speak with her she often just referred to it as “the Craft”.[132]

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La influencia de Gwydion Pendderwen al Culto Feri, mas la develación de Gardner, hizo que Vicia adoptara las formas tradicionales que conocemos y que la dieron nombre entre los Cultos de la Brujería, reescribiendo e incorporando parte del cerrmonial que ha llegado hasta nosotros:

In the late 1950s and early 1960s, the Andersons initiated several people. One was Gwydion Pendderwen (Tom DeLong) , a young man who was a friend of their son. Gwydion went on to become a major contributor to the developing direction of the tradition. He wrote Craft songs and poetry, and co-wrote rituals with Victor. Much was added to the existing practices of the Andersons at this time, including some of the Welsh lore that Gwydion so loved. There are some initiates, particularly those of Gwydion’s lineage, who consider him a co-founder of the Feri Tradition.” [133]

Aún así, son tantas y tan diferentes las ramificaciones, que salvo algunos patrones básicos, difieren sensiblemente. Está la Corriente Vicia original, la Corriente Faery propiamente dicha (después llamada Feri por Víctor Anderson, para disociarla de terceros) [134], de Gwydion Pendderwen, también conocida como Watchmaker, una mezcla entre Vudú y chamanismo celta. Está la Corriente Vanthe, dedicada a las Diosas Oscuras y fundada por Alison Harlow, o la Corriente Reclaiming, fundada por Starhawk, cuyo libro LA DANZA ESPIRAL, se inspira en este Culto. Mención a parte debe hacerse con la Corriente Bloodrose, iniciada por Gabriel Carrillo y que siendo las más popular, también ha sido muy polémica, por cobrar al enseñar. De esta última nacerán la Corriente Draconoian-Pictish Elven, de Brian Dragon, o la Corriente Nighthares, que recoge elementos tibetanos y chamanismo Bon… En fin, todo un abanico de tendencias, consecuencia de la unificación imposible de sistemas de creencias diferentes, que hacen del Culto Feri un ente polifacético que casi lo único que aporta a lo común, es el nombre, y en donde confluyen linajes tan dispares, que unos exigen iniciación, otros auto-iniciación, algunos ambas o, como en la Corriente Vicia, que al neófito primero se le inicie y después se le enseñe [135]. Desde luego, el Culto Feri es más un ente federativo, que una Tradición.

Su panteón se rige por una trinidad compuesta por una Diosa y dos Dioses Gemelos, una teología extraña a las religiones polinesias y afrocaribeñas, pero sin duda influenciada por la Brujería Tradicional, por la Wicca, aunque desde una visión moderna de la misma, como por ejemplo incorporar a Lucifer desde la óptica teológica cristiana, o la interpretación contemporánea (muchas veces teosófica) de estas y otras Divinidades, sin contar un sincretismo muy discutible, con unas serie de equivalencias entre Divinidades de diferentes panteones:

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The primordial deity in Vicia is a Trinity consisting of the Star Goddess and the Twins. The Star Goddess brought forth the Twins solely because She desired them. They are her son, lover, and other half. As Cora wrote, “Our Goddess is God Herself. Not only does She have a sex, but She is sex, both male and female.” [9] According to Victor, “[T]o think of the Star Goddess as just the chief head of the Feri Pantheon is not right….God was first worshipped as the Mother and the dual Father/Son in one. Just like you have the proton in the center of the hydrogen atom and the electron going around it. It’s just as simple as that.” [10]

The Twins are not strictly male, as all gods contain both male and female within themselves. Victor taught, “Mere gender, as we think of it here, is always so restrictive. What gives rise to what we call gender, what feminine means and what masculine really means, is like we hear sounds in music or see colors in the spectrum.” [11] The Twins may be encountered as a male/male pair, a male/female pair, or a female/female pair. The Twins can also combine as a single god (as two candle flames may be brought together to form a single flame) . Feri is quite unashamedly sexual, and all of the various pairings are seen as sexually active.

This fluid approach to gender, sexuality, and deity is one of the main characteristics of our tradition. Vicia is very open to different sexual orientations, and sexual magic is not confined to the heterosexual model. Sex is quite literally sacred. It is the wellspring of our creation. The universe itself is said to have been born of the Star Goddess’ orgasm. [12]

Some of the core principles of Vicia are embodied in the Decagram, which is a combined expression of the Iron and Pearl Pentagrams. [13] The points of this ten-pointed star represent: Love, Wisdom, Knowledge, Law, Liberty, Sex, Self, Passion, Pride, and Power. Balance is sought in each point and between all of the points. A person who has achieved this balance is said to be “on their points.

Anyone who begins to study Vicia will soon realize that it can include elements from quite a few places and times. This is not random eclecticism, but rather the acknowledgement of an underlying perception of reality believed to be woven through all human cultures. The Star Goddess is truly She of Ten Thousand Names. She is known as Isis in Egypt, Mawu in west Africa, Kali in India, and Cerridwen in Wales. She may be encountered as a young girl, a mature woman, or an ancient and wise crone. The Twins appear in an equally varied number of forms. There’s also a strand of Luciferianism in Vicia. As in Leland’s Aradia: Gospel of the Witches, Lucifer is seen as the bright and shining consort of the Goddess.[136]

En cuanto a sus creencias,“One very important belief in Vicia concerns the structure of the human being. We are taught that all humans have a four-fold nature: a physical body and a triune soul. In Vicia, the three spirits of the soul are sometimes referred to as Fetch, Talker, and Godself. [5] These three correspond in many ways to concepts found in Huna, a metaphysical system based on Hawaiian lore. [6][137]… Se rige por una base de creencias inspirada, no reproducida ni seguida, principalmente de los Cultos Polinesios y Afrocaribeños, que no mantienen pero que utilizan, y que condiciona su Doctrina hacia la interpretación de estas tradiciones, chocando frontalmente, por ejemplo, con las célticas, que explican la naturaleza humana, como trina. En general, el grueso de sus creencias, podría resumirse en: “Polynesian lore and magic is woven through Vicia, as is Vodou. Other strands include Kabbalah, Gaelic lore, European and American folk magic, as well as Native American concepts. Victor’s personal heritage was diverse, and included Scottish, Spanish, and Native American ancestry (among others) . As Cora phrased it in Fifty Years in the Feri Tradition, Victor was “a regular League of Nations.” Starhawk once said that Victor, “was allied spiritually with all the indigenous traditions of the planet; a true shaman. [14] Victor honored all his ancestral ties and teachers. Victor also encouraged his students to explore their own cultural roots and the magical lore of their personal heritages, as “a Witch’s power is in their blood.” [15] This is not a hard-and-fast rule however. Each person is an individual, and each person’s pathway into the mysteries is unique.[138]

El Culto Feri no deja de ser la unión de todo tipo de creencias, principios y prácticas, con un eje central que pivota sobre mitos y arquetipos universales, desde la óptica particular de un sistema desarrollado por Víctor y después Cora Anderson, influenciados por la espiritualidad y la Magia de pueblos y edades diferentes, que marcaron sus vidas en momentos determinados. Un sistema donde la religión no es el catalizador, sino un esquema reinterpretable que se adapta a la persona y no al contrario, de cuya relación pueden surgir tantas religiones como necesidades tenga el individuo. Un Sistema que se acomoda a cada uno y proporciona las creencias que necesite, modificarlas o cambiarlas por otras nuevas, en el que es la Magia antes que la religión, lo que les da cierta consistencia. Esto no significa, que carezca de una teología y mitos concretos, que los tiene, si bien sea tal la mezcla de Dioses, advocaciones y alegorías, que es imposible rastrear una mitología anterior al Culto Feri. Su teología es, pues, ad hoc., antrpocéntrica.

No responde a un Culto o Tradición concreta, anterior a la de su fundador, careciendo de raíces claras y muy distante de un modelo pagano o precristiano en el que pueda reconocerse. El eclecticismo explícito de una concepción universalista de lo religioso, hace inviable poder fijar un origen, y el uso de Divinidades y fórmulas que dependen de creencias diferentes, muchas modernas, otras judeocristianas o antagónicas, impide que pueda reconocerse como Tradición. Además, es un Culto que no siente aversión hacia la Wicca, sino que, el contrario, reclama el uso del término por homofonía con Vicia, previo a Gardner, y aunque tienen sus razones, pero no por el origen que dicen que tiene, sino por el lat. uici, no favorece en nada su posición. Antes bien, les perjudica de cara a muchos, que ven en Wicca más un estigma que un valor.

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Es interesante, que Cora Anderson escribiese en 1994, que “Victor was already involved in establishing the Craft before Gwydion started studying with him. Before the tradition was called Feri, it was known as Vicia, pronounced as in Italian, and W was sometimes used instead of V, but in Italy V was always used. Among Italian Witches the tradition was and still is called La Vecchia Religione. Vicia is from the language of the tiny slender dark people to witch Victor is racially related. The word is the origin of the words Wicca and Witch. Just after the publication of Gardner’s first book, Victor received a call from Palermo, Sicilia asking him to establish the Craft in California.” [139]. No puede ignorarse, la influencia que tiene la Wicca. De hecho, el historiador especializado en Paganismo Chas S. Clifton, observa que los Anderson utilizaron la Wicca Gardneriana como modelo [140]. Ethan Doyle Whait, irá más lejos, y además de reconocer que es un Culto Wicca sui géneris, relata que Gwydion Pendderwen, tras pasar un tiempo con Alex Sanders y Stewart Farrar, introdujo material de la Wicca Alexandrina al Culto Feri [141]. Que hay una relación en todo esto es indudable, pero al menos evitan renegar de la Wicca con tonos gruesos, y son conscientes que ni en la Wicca “todo el monte es orégano”, una sinceridad que no se ve en los otros Gremios y Cultos [142]. Tanto es así, que la Corriente Vanthe de Alison Harlow, sí se considera wiccana, mientras otras corrientes rechazan esa posibilidad (!) [143].

De cualquier manera, este Culto no se rige por los sistemas de creencias paganos, los patrones tradicionales de la Wicca o las reglas actuales de la Brujería, y no es una, sino muchas tradiciones en una, en la que se mezclan Thelema, Cábala, Gnosticismo y misticismo cristiano, Vudú, Santería, Tantra, religiones afrocaribeñas y polinesias, magia ceremonial, Cultos prectistianos Europeos (grecorromanos, célticos), hechicería medieval y más, no tiene una referencia previa a su fundación, unas reglas homogéneas o una sola transmisión… por todo esto, EL CULTO FERI NO ES UN CULTO DE LA BRUJERÍA TRADICIONAL.

FIN DE LA PARTE VI

©Fernando González
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104.- Panacentrismo. Con la intención de completar conceptos, he echado de menos una mayor amplitud terminológica en cuanto a nuestra percepción (vital, espiritual, religiosa) ante la vida, que no creo pueda contemplarse únicamente con los conceptos más conocidos: Teocentrismo, todo gira en torno a lo Divino como centro; Antropocentrismo, todo gira en torno al Ser Humano como centro; y llegando con fuerza el Egocentrismo, todo gira en torno a la persona como centro. Este nuevo concepto, que entiendo completa el Ciclo o cierra el círculo para volver al origen, he pensado que se ajusta al nombre de “panacentrismo”, como filosofía de vida que explica que el centro lo es y está en Todo lo que tiene vida o que la sustenta (RAE. Conservar algo en su ser o estado). En “pan” (‘todo’) y “ana” (‘hálito, vida, espíritu’), pasamos a ser y tener referente y referido, como principio panteísta y animista, lingüísticamente implícito en el griego (ánemos), romano (ánima) y celta (anam), de la raíz indoeuropea *an(ə), con el mismo significado. En definitiva, en mi centro están todos los centros, en todos los centros estoy yo, y en los Dioses están mi centro, el de todo y los de todos.

105 .- Francisco L. Lisi y Juan Signes. TRATADO SOBRE LAS LEYES. MEMORIAL A TEODORO. Pletón (Jorge Gemisto).

106.- http://etimologias.dechile.net/?tradicio.n

107.- Divide et vinces (‘divide y vencerás’). También divide et impera (‘divide y domina’) ó divide ut regnes (‘divide para reinar’). Paradigma universal y polivalente de amplio recorrido histórico, que si bien pueda retrotraerse hasta Filipo de Macedonia*, el uso original político-militar, hizo de la Roma incipiente su mayor valedor en la antigüedad. Utilizado con pericia por los romanos, para vencer y dominar ya entonces a la Liga Latina, fomentando su división. Será en cualquier caso una frase que pasará a la historia por Julio César, a quien se le atribuye decirla para explicar su política militar, que le otorgaría la conquista de la Galia.
*(https://www.google.es/amp/s/sigificadoyorigen.wordpress.com/2010/04/29/divide-y-venceras/amp/)

108.- El Cristianismo, desde sus orígenes, dio especial relevancia a este aforismo, hasta el punto de explicarlo en su libro sagrado: “Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no podrá subsistir” (Mt 12, 25). Es evidente, el amplio uso que dieron a este principio en su política expansionista y religiosa. En el caso del Paganismo, luego Brujería, se empleó primero en deshacer el concepto de colectivo, separando al brujo de sus convecinos, que ya no era intermediario o representante religioso, sino alguien desarraigado de aviesos intereses contra la comunidad, y así enfrentarlo a sus convecinos, como elemento perturbador de la paz social y la seguridad personal.

109.- E. Llobregat Conesa. LA CRISTIANIZACIÓN. La Época visigoda. Museo Arqueológico Provincial de Alicante. Pág. 316.

110.-… A lo que se pregunta si corresponde a los Inquisidores de la herejía investigar las adivinaciones y sortilegios, que contra algunos les son denunciadas, y castigar a los que ejercen esas prácticas, se responde brevemente: Que por ser la causa de la fe absolutamente preferencial y no debiendo ser impedida por otras ocupaciones, los tales Inquisidores no se entrometan contra tales denunciados por razón de tal oficio que les ha sido encomendado a no ser que huela a herejía claramente, y los dejen a sus jueces ordinarios para que los castiguen con las penas merecidas…” Gonzalo Martínez Díez. BULARIO DE LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA: HASTA LA MUERTE DE FERNANDO EL CATÓLICO. Decretales de la Inquisición Aragonesa, pp. 59-61.

111.- Rubén Montalbán López. Universidad Complutense de Madrid. “CONTRA LOS PAGANOS”. EL CONFLICTO CRISTIANO-PAGANO EN LA BÉTICA TARDOANTIGUA, pp. 228-229.

112.- COLECCION DE CÁNONES Y DE TODOS LOS CONCILIOS DE LA IGLESIA DE ESPAÑA Y DE AMERICA (en latín y castellano) CON NOTAS É ILUSTRACIONES POR D. JUAN TEJADA Y RAMIRO. INDIVIDUO CORRESPONDIENTE DE LA Real Academia de la Historia y de las de Bellas Letras de Sevilla t Barcelona, etc. TOMO II. MADRID:— 1861. Imprenta de D. Pedro Montero, plaza del Carmen, núm. 1., p. 566.

113.-Si el haber sufrido es motivo de gloria, hasta el diablo puede gloriarse. Ved cuánto sufre: sus templos son destruidos por doquier, por doquier se abaten sus ídolos, por doquier caen sus sacerdotes y poseídos…Agustín de Hipona. SERMÓN 328, 4. (=PL 38 + LAMBOT 13). Traductor: Pío de Luis Vizcaíno, OSA. Tema: Los mártires, testigos de la verdad. Lugar: Desconocido. Fecha: Una fiesta de mártires. En los años 405—411.
http://www.augustinus.it/spagnolo/discorsi/discorso_468_testo.htm
Sobre la persecución y destrucción de templos e Ídolos, según Agustín, véase: LA ADIVINACIÓN DIABÓLICA. Traducción: Teodoro C. Madrid, OAR. Testimonio del mismo Agustín en el libro de las «Retractaciones» 11,56.
http://www.augustinus.it/spagnolo/potere_divinatorio/potere_divinatorio_libro.htm

114.- Ver Nota al pie 84: ““Estas y otras maravillas semejantes (recogidas en la Sagrada Escritura) … se ejecutaban con una fe sencilla y confianza en Dios, no con encantamientos ni fórmulas verbales, compuestas conforme al arte de su nefaria curiosidad, a la que o llaman mágica, o con otro nombre más abominable goecia, o con otro más honroso theúrgia. Los que pretenden distinguir estas ridiculeces quieren dar a entender que de los que se entregan al estudio de las artes ilícitas, unos son reprensibles, que son los que el vulgo llama maléficos o hechiceros, porque éstos dicen que pertenecen a la goecia, y otros, más loables, a quienes atribuyen la theúrgia; siendo indubitable que unos y otros están sujetos y dedicados a los falsos y engañosos ritos de los demonios, bajo los nombres de los ángeles” (Agustín de Hipona. DE CIVITATES DEI, X, 9)

115.- 6 Caro Baroja, J. DE LA SUPERSTICIÓN AL ATEÍSMO, Meditaciones Antropológicas, Madrid, 1981; Escribano Paño, Mª V. SUPERSTITIO, MAGIA Y HEREJÍA, Actas del I Congreso Penínsular de Hª Antigua, Santiago de Compostela, 1988, vol. III, pp. 41-60; Sachot, M. RELIGIO/SUPERSTITIO. HISTOIRE D’UNE SUBVERSIÓN ET D’UN RETORUNEMENT, Revue d’historie des religions, CCVII-4 (1994), pp. 355-394 y LA INVENCIÓN DE CRISTO. GÉNESIS DE UNA RELIGIÓN, Madrid, 1998, pp. 181-202.

116.- http://www.lahistoriaconmapas.com/europa/espana/historia-de-la-betica/

117.- Rubén Montalbán López. Op. cit., p. 234

118.- R. Montalbán. Ibid., pp. 224-225.

119.-“¡Ex oriente lux!” Se dice que con esta exclamación saludaban los romanos al sol cuando se elevaba sobre las montañas samnitas. La expresión se ha hecho una frase célebre universal, usada a lo mejor por casualidad en sentido original, pero casi siempre simbólicamente para sugerir que nuestra cultura occidental proviene en el fondo de Oriente.” Sven-Tage Teodorsson. Universidad de Gotemburgo. EX ORIENTE LUX, EX OCCIDENTE DUX: GRIEGOS, CARTAGINESES Y ROMANOS EN CONTACTO Y CONFLICTO, p. 999. KOINÒS LÓGOS. Homenaje al profesor José García López E. Calderón, A. Morales, M. Valverde (eds.), Murcia, 2006, pp. 999-1006). Como tantas otras expresiones y creencias, el Cristianismo adoptaría la frase para explicar que la Verdad, llegó de Oriente con el Evangelio.

120.- Fernando Alonso Romero. Facultad de Filología Universidad de Santiago de Compostela. LA TRANSMIGRACIÓN DE LAS ALMAS EN EL FOLKLORE DEL MUNDO CÉLTICO, p. 147. Pasado y Presente de los Estudios Celtas.

121.- Fernando Alonso Romero. Op. cit., p. 148.

122.- Storm Faerywolf. A HISTORY OF FERI. http://www.feritradition.com/grimoire/history.htm

123.-Victor told of being initiated as a Witch in 1926 by a woman “of the Fairy race.” An account of this event can be found in Margot Adler’s classic book on neo-Paganism, Drawing Down the Moon. Not long afterward, Victor was introduced to Harpy Coven, a pre-Gardnerian group practicing Witchcraft in southern Oregon. The Harpy coveners recognized Victor’s youthful talents and included him in their rituals. This coven disbanded around the beginning of World War II. Feri lore has preserved something of their names and professions, but the information is not public. As a teen, Victor was also brought into Vodou by a group of Haitians who were working in southern Oregon. Victor had many teachers throughout his life, and his memory was phenomenal. Like the bards of old, he possessed a vast store of memorized lore, poetry, spells, and songs.” WITCHVOX. The Feri Tradition. Vicia Line. Corvia Blackthorn.
http://www.witchvox.com/va/dt_va.html?a=ukgb2&c=trads&id=7737

124.- FERI. AMERICAN TRADITIONAL WITCHCRAFT. http://www.feritradition.com

125.- Vid. Valerie Walker. FERI TRADITION. Everything You Know is Wrong: a personal vision of the Craft by valerie walker ©2008. http://www.wiggage.com/witch/feriintro.html

126.- https://www.pyramidos671.com/

127.- Vid. Valerie Walker. FERI TRADITION

128.- vid. Storm Faerywolf. A HISTORY OF FERI.

129.- Cora Anderson. FIFTY YEARS IN THE FERI TRADITION, pp. 5-6. Harpy Books.

130.- Paul Poupard. DICCIONARIO DE LAS RELIGIONES. Polinesia, pp. 1416-1417. Melanesia, pp. 1161-1162.

131.-In the mid-1950s, Victor and Cora read Gerald Gardner’s Witchcraft Today with interest. It seemed that Witchcraft was becoming more public. Victor was encouraged by Leo Martello and several Witches from Italy to establish the Craft in California. The result was an early Anderson coven known as Mahealani, which is Hawaiian for “full moon.” WITCHVOX. http://www.witchvox.com/va/dt_va.html?a=ukgb2&c=trads&id=7737

132.- Storm Faerywolf. Web cit.

133.- WITCHVOX. http://www.witchvox.com/va/dt_va.html?a=ukgb2&c=trads&id=7737

134.-Various spellings have been employed over the years, and each is correct. Sometime in the 1990’s Victor began spelling it “Feri” in order to help distinguish it from other similar sounding traditions and groups such as Faery Wicca, as well as the Faery Tradition material of R.J. Stewart. While some people still confuse us with the Radical Faeries, we are not specifically a “gay tradition”, although we honor equally all genders and sexual orientations.” Storm Faerywolf. Web cit.

135.- “Their lineage is known as Vicia which recalls an earlier form of the tradition. They are somewhat different in that they tend to initiate members first, and provide training later.”. Storm Faerywolf. Web cit.

136.- WITCHVOX. Web cit.

137.- WITCHVOX. Web cit.

138.- WITCHVOX. Web cit.

139.- Cora Anderson. Op. cit., pp. 4-5.

140.- Chas. S. Clifton. HER HIDDEN CHILDREN: THE RISE OF WICCA AND PAGANISM IN AMÉRICA, p.132.

141.- Ethan Doyle Whait. WICCA: HISTORY, BELIEF AND COMMUNITY IN MODERN PAGAN WITCHCRAFT, p. 47.

142.- Valerie Walker. FERI FAQ. AMERICAN TRADITIONAL WITCHCRAFT. Is Feri a Wiccan Tradition? http://www.feritradition.org/faq.html#wicca

143.- http://www.controverscial.com/Victor%20&%20Cora%20Anderson.htm

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(Seguimos con la segunda parte del artículo LOS FALSOS MITOS DE LA BRUJERÍA I)

Si como veremos es poco convincente traducir brujo (‘practicante de la Wicca’), como hechicero, y Brujería (‘la práctica de la Wicca’), como Hechicería, menos lo es aceptar Cábala, por ejemplo, como creencia y práctica pagana propia de los Cultos precristianos europeos, y lo vemos a diario ¿verdad?. Máxime, cuando Cábala, etimológicamente, viene del hebreo (qabbala, ‘recibir’), con referencia a la tradición oral que presuntamente recibió Moisés de Yahwéh, en contraposición de la tradición que presuntamente dejó por escrito en la Torá (heb. Torah, ‘mostrar’) [14]. Y que como recoge el DLE, viene a ser el “conjunto de doctrinas teosóficas basadas en la Biblia -más acertado decir en todo caso que en el Pentateuco-, que, a través de un método de interpretación y transmitidas por vía de iniciación, pretende revelar a los iniciados doctrinas ocultas acerca de Dios y del mundo.” (la interpolación es mía) [15]

No voy a entrar a discutir sobre el sentido, el valor o el uso de la Cábala y de sus ramificaciones, porque surge del Judaísmo Monoteísta y de una Doctrina AJENA a los Cultos precristianos y el Paganismo antiguo, nace del misticismo medieval judío (s. XI e.a.) como señala Gershom Sholem  [16], es una creencia post-cristiana y no tiene NADA que ver con la Brujería Tradicional, en absoluto… Y con la Wicca menos, lógicamente. Aunque como es de esperar, no se trata de un ejemplo cogido al azar. Recordemos cómo empezaba el artículo del Traditional Witchcraft Forum: “¿Qué es la Brujería Tradicional? La brujería tradicional no es Wicca, la brujería tradicional es el paganismo antiguo. Es la práctica de las creencias pre-wiccanas y pre-cristianas (o al menos tratar de revivir las viejas costumbres) […]”. Únicamente quiero puntualizar que hay límites que no sólo ponemos los Celtíberos, y que no perdamos el Norte sobre todo cuando abordemos la ortopraxis de los demás.

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FALSO MITO: HECHICERÍA Y BRUJERÍA SON SINÓNIMOS

Siguiendo el hilo anterior, aquí nos encontramos con otro pronunciamiento que no puede ser correcto, puesto que la etimología dice todo lo contrario y el propio sentido que se le reconoce a la Brujería Tradicional en artículo de referencia, se encarga por sí solo de desmentirlo. Si, como dice, la Brujería Tradicional es “el paganismo antiguo” (sic), no puede contener ni contemplar más creencias, prácticas y tradiciones religiosas (Cultos) que las concernientes a este ámbito (precristiano y religioso). De hecho, antes que descartar a la Wicca como Brujería Tradicional, sería mejor considerar la adscripción de todos aquellos Cultos y personas que hoy afirman pertenecer a la Brujería Tradicional, que sabemos que no cumplen, ni de lejos, con esta expectativa. Es probable que nos encontremos con que hay más de un problema, para ajustarse al requisito principal que se exigen a las demás Tradiciones, en la práctica sólo a las wiccanas, de que “la brujería tradicional es el paganismo antiguo. Es la práctica de las creencias pre-wiccanas y pre-cristianas (o al menos tratar de revivir las viejas costumbres)”.

Bueno, dejemos a un lado eso de que para pertenecer a la Brujería Tradicional se han de seguir las prácticas “pre-wiccanas”, puesto que es un pronunciamiento hecho como consecuencia de una disputa local y contemporánea y al margen de todo rigor histórico, no nos cansaremos de decirlo, que surge como consecuencia de las diferencias sobre todo personales, de quienes representaban -o decían hacerlo- diferentes Cultos locales de la Brujería, principalmente en Inglaterra, luego EEUU, a partir de mediados los años 60 del siglo pasado. Al definir estos otros Cultos a la Corriente Gardneriana como Wicca, en vez de ceñir su crítica hacia el Culto de Gardner, lo hicieron contra la Wicca en sí misma, alegando que estaba fuera de la ortodoxia tradicional por implementar Cábala y ritos esotéricos de corte moderno, y que, por lo tanto, las prácticas de los Cultos que lo criticaban, eran “pre-wiccanas” (lo correcto en todo caso, hubiera sido decir “pre-Gardnerianas”). Pero al hacerlo, dieron de lado la historicidad de la Wicca, que se remonta a los Cultos proto-Indoeuropeos, y a la continuidad de la Wicca que se recoge en la palabra vernácula utilizada durante la Era de las Persecuciones, para referirse a las prácticas paganas (witchcraft), y no fueron conscientes o no le dieron importancia a que en un contexto riguroso, esto no tiene ningún sentido.

A un nivel histórico, de lo poco que tenemos claro es que wicca es un término religioso de origen proto-indoeuropeo referido al Culto, presente en la raíz de diferentes palabras de las lenguas-madre europeas con un sentido predominantemente cultual, y que cuando los cristianos usaron las lenguas vernáculas para condenar las creencias y prácticas de las religiones precristianas, tras el desmoronamiento del Imperio Romano, volvieron a utilizarla para hacer entender al pueblo que se referían a estas religiones y a quienes las practicaban. Por lo tanto, eso de reducirla a las conjeturas de una persona habilidosa para mezclar de aquí y de allá su conocimiento sobre ritos antiguos y fórmulas modernas, más que empobrecer el concepto, nos sitúa fuera de la realidad.

Por otra parte, antes de conjugar estas prácticas y contrastarlas con lo que sabemos del pasado cultual de los pueblos precristianos, y por muy incómodo que nos resulte, estamos obligados a trazar un mínimo de líneas o topes, que nos evite salirnos del ámbito apropiado.

Las religiones precristianas, y la Brujería es su último exponente, significaron para sus sociedades un rasgo identitario, por supuesto que también íntimo, pero no individual. De hecho, de haber sido así, ningún Culto precristiano hubiese tenido algún eco histórico o sobrevivido a la muerte de su practicante. El problema está, una vez más, en no atender al uso correcto del lenguaje. Y es que una cosa es la religión, el concepto de creencias comunes sobre lo trascendente de un colectivo, y otra el tipo de Culto que se le profese, las prácticas que estructuran esa religión. Pero como deberíamos saber diferenciar, dentro de un Culto, la profesión de fe (creyente), de aquellos que además se especializan en su práctica (sacerdote), con la intención de conocer y transmitir la Tradición. De esta forma:

1°.- Ninguna religión precristiana se concibió para que su Culto fuese individual, sino para que su práctica fuese principalmente pública y familiar, además, claro, de tener su devoción privada, puesto que lo religioso se concibió sobre todo de propiedad, luego singularidad, comunitaria.

2°.- Jamás ha existido un solo Culto precristiano, que estableciese unos ritos abiertos a que cualquiera pudiese modificarlos, siendo que, al contrario, se disciplinaban en seguir de forma escrupulosa las fórmulas rituales (tradición).

3°.- No se conoce de un solo Culto, que dispusiera por activa o pasiva, que sus fieles tuviesen la libertad de mezclar, poner y quitar a su criterio Dioses, ritos y creencias con otros diferentes, sino todo lo contrario, siendo las creencias y prácticas religiosas las más difíciles de aculturizar, precisamente por la resistencia a modificarlas o sustituirlas (superstición).

4.- Todas las religiones del Paganismo Antiguo son politeístas, ni son monoteístas, ni duoteístas, ateístas o agnósticas. Desde las más simples a las más sofisticadas, contemplan una teología o Daemonología múltiple.

5.- Todo Culto precristiano, contó con una serie de reglas y preceptos de obligado cumplimiento para sus fieles, de tal forma que su incumplimiento acarreaba sanciones que podían variar desde amonestaciones, pasando por la exclusión de los ritos, hasta la muerte del infractor.

Y estos principios no pueden ser sostenidos por una Hechicería que no es ni se ha considerado nunca a sí misma como religión, ni siquiera  en la patria de Ericto. Efectivamente, no hubo jamás hechiceras más afamadas por los versos latinos, que las mal llamadas Brujas de Tesalia. Y digo antes bien hechiceras que no brujas, porque eso es lo que demuestran los hechos, por encima de los intereses que cada cual tenga en ocultarlos. Primero, porque la fama seguramente inmerecida que alcanzaron, no es más que la hipérbole de poetas ilustres, como Lucano [17] o Apuleyo [18]; segundo, porque lo dejan muy claro los textos que lo relatan; y tercero y último, porque sus contemporáneos no cayeron en nuestro error de confundir “magia” con religión.

La prueba de esto, está, como digo, en los propios relatos. Así, en la Farsalia del poeta cordobés, se recoge y recalca la actitud sacrílega de Pompeyo, que con la intención de saber el resultado de su contienda contra Cesar, no duda en requerir los servicios de una hechicera de Tesalia, antes que apoyarse en los augurios y oráculos religiosos: “Descreído y sacrílego, no Ie pasó por Ias mientes ir a consultar ni los altares de Apolo, venerado en Ia isla de Delfos, ni Ia respuesta de Júpiter en eI Epiro, ni examinó Ias entrañas palpitantes de Ias víctimas ofrecidas en sacrificio, ni observó el vuelo de Ias aves, ni Ia dirección del rayo en Ia tormenta, ni el curso de los astros; en una palabra, todos estos rituales, prescritos y bendecidos, los despreció alevosamente. Con increíble audacia se lanzó a una aventura que era diametralmente contraria a Ia voluntad de los dioses. Con estos detalles nos pinta Lucano al cobarde y sacrílego Sexto Pompeyo. Sin embargo él pone toda su confianza y cree con fe ciega en el vaticinio que Ie van a hacer las Brujas de Tesalia. Y se decide a consultarlas.” [19]

No cabe duda, que aquí Lucano enfrenta, como digo, la actitud piadosa (religiosa) de Cesar, frente a la impía (anti-religiosa) en la figura de Pompeyo, demostrando que para la mentalidad antigua, las prácticas hechiceriles, si bien igualmente adivinatorias, no eran religiosas.

El mismo Arredondo, en su trabajo, aporta dos evidencias más: que ser hechicero no tiene nada que ver con el sacerdocio, y que las prácticas de estas mujeres son las propias de la Hechicería (maléficas, en concreto venéficas, y sortílegas), como explicaré más adelante.

“ … A renglón seguido refiere el inexplicable y maligno poder de las hechiceras de Tesalia; sobre todo, los efectos prodigiosos de las pócimas por ellas confeccionadas y su lenguaje misterioso y enigmático… El poeta atribuye esta mágica influencia a las curiosas e innumerables yerbas ponzoñosas, que abundan y crecen en aquellos siniestros parajes, y que tal vez ocultan en sus hojas y en sus flores un poder secreto, incluso contra las divinidades del cieIo…[20]

El Paganismo, sitúa en el mapa y en el tiempo la expresión religiosa de los Cultos precristianos durante la Era de las Persecuciones, particularmente durante la Edad Media, y con el término de Brujería sobrevivió hasta la Edad Moderna. Es la religiosidad de las Confesiones anteriores al Cristianismo, durante el predominio del Cristianismo como religión exclusiva. Y religión fue un concepto plural de Culto, antagónico a lo individual o “a la carta”. Otra cosa muy diferente, como apuntábamos, es que dentro de cualquier religión, los Cultos exijan un proceso iniciático singular (hermético, mistérico), para quienes se especializan en su práctica (iniciados, sacerdotes).

Por lo tanto, aquellos Cultos que no se ciñan a estos principios básicos, no pueden pertenecer a la Brujería Tradicional. Todo un inconveniente, pues con sus reglas en la mano, la gran mayoría de los que dicen serlo, no deberían estar, siendo un foso insalvable para la Hechicería, porque no tiene nada que ver con lo religioso más allá de ser la materia prima de la que vive. Decir que ambos términos son sinónimos, es aceptar que la Hechicería fuera una religión en sí misma, una equiparación imposible.

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FALSO MITO: LA HECHICERÍA ES UNA FORMA DE BRUJERÍA

Y esta apreciación, tiene todo el sentido, porque la Brujería no fue confundida con la hechicería, hasta que así lo decretó el Cristianismo. En la Roma precristiana siempre hubo fatídicos, maléficos y sortilegos, la traducción moderna es adivinos, hechiceros, sin que jamás se haya confundido el CULTUS DEORUM con la Hechicería ¿Por qué? ¿hay algún pagano que diga del Cultus Deorum, que es Brujería, en el falso contexto actual que damos a esta palabra, porque practicaban la magia? Es más, el Cristianismo tildó de sortílegos y maléficos a los sacerdotes del Culto Romano, sin que nadie con dos dedos de frente, nunca haya defendido que hubiesen sido la misma cosa… ¿y por qué iba a ser hechicería la práctica y creencias paganas, que es el sentido original de Brujería? ¿lo fue quizá el DODECATEÍSMO? todo lo contrario que hacemos nosotros, con los Cultos no-clásicos, los “otros” Cultos Nativos Europeos.

Casi la totalidad de los epítetos cultos tardomedievales para señalar la Brujería, pasan por el latín, no me cabe duda que a través del Cristianismo y confundiendo adrede las habilidades “mágicas” inherentes al sacerdocio pagano, con las facultades “mágicas” de sanadores, adivinos, etc., estos últimos, personajes residuales de la religiosidad, pero marginales en cuanto a lo religioso (los términos residual y marginal son descriptivos, no peyorativos), de los que hay innumerables testimonios escritos.

ORIGINAL: “Et primo de falsa opinione credentium illas maleficas et sortílegas mulierculas que ut plurimum vigent in regione basconica ad septentrionalem partem montium pirineorum que vulgariter broxe nuncupatur posse transferri de loco in locum per reales mutationes. Nam (re) vera ut habent XXVI q. v. episcopi ex concilio Aquiren.tales persone non transferuntur a demone localiter in loca in quibus dicunt se fuisse: credentes cum Diana vel Herodiade nocturnas horis equitare: vel se in alias creaturas transformare. Sed ipse Sathanas cum mentem uniusque mulieris similis ceperit et hanc per infidelitates sibi subiugaverit illico transformat se in diversarum formarum spes et similitudines creaturarum, representat fantasie dormientis quem huiusmodi superstitione sequit. Et mentem quam captivam tenet in somnis deludens: modo per leta, modo per tristia imaginarle solum deducit non veraciter: et cum hoc sola anima patiatur infidelis hec non in animo, sed in corpore evenire opinatur. Unde quedam muliercule inservientes Sathane demonum illusionibus seducte credunt et profitentur nocturnis horis cum Diana paganorum dea vel Venere in magna mulierum multitudine equitare: alia nephanda agere: puta parvulos a lacte matris avellere: assare et comedere: domos per caminos seu fenestras intrare et habitantes variis modis inequitare. Que omnia et consimilia solum fantastice accidunt eis.[21]

TRADUCCIÓN: “Es falsa la opinión de los que creen que tales mujerzuelas maléficas, que tanto abundan en la región de los bascones, parte septentrional de los montes Pirineos[281], y que vulgarmente se llaman brujas[282], puedan viajar de lugar en lugar realmente. Pues como reza el Canon Episcopi[283], tales personas no son llevadas por el demonio localmente a los sitios, donde dicen que estuvieron. Creen además que han cabalgado en esas horas nocturnas con Diana y Herodías, y que se transformaron en otros seres[284]. “Pero es el mismo Satanás, el que se apodera de la mente de la mujer, folio4v la domina, y prontamente la cuitada cree transformarse en otra especie, cambiando su forma, y semejando otras criaturas, pero todo son fantasías y sueños: superstición, en suma. Engaña a la mente que tiene cautiva en sueños  tristes o alegres, pero siempre imaginativos, que los sueños, sueños son. Nunca se trata de realidades, pero aunque esta situación afecte sólo al ánimo inestable, ella piensa que todo le sucede en su cuerpo. De aquí que algunas mujercillas, servidoras de Satanás, seducidas por las ilusiones de los diablos, creen y confiesan que en sus horas nocturnas cabalgan con Diana, diosa de los paganos, o con Venus, en compañía de una gran multitud de mujeres[285]. Creen además que ejecutan otras acciones nefandas, arrancan a los rorros de la teta de sus madres, los asan y los comen; entran en las casas por las ventanas o chimeneas, y turban a sus moradores de distintas maneras[286]. Todo esto, y cosas similares, sólo les sucede en su fantasía[287].[22]

La traducción cristianizada de maléfica es la de ‘bruja’, si bien a veces se utiliza por separado e incluso como especialidad (“brujas, maléficas…”, o “brujas maléficas, brujas sortílegas…”), pero como ya sabemos y veremos mejor, brujo no tiene el mismo significado. Yendo más atrás, en las Guerras Celtibéricas, leemos que, efectivamente, esta igualación es de todo punto artificiosa y premeditada. Después de estrepitosas derrotas y el fracaso del asedio que Roma infligió a los Celtíberos durante años en Numancia, el Senado decide encargar la campaña al mayor estratega con el que contaban en aquél tiempo, Escipión el Africano, héroe de Roma y destructor de Cartago. Nada más llegar, se encontró un ejército desmotivado, cansado y dejado a banales entretenimientos para olvidarse o protegerse de los horrores de una guerra que llevaba años de continuas batallas y escaramuzas sin ver su final. El relato que hace Apiano, es esclarecedor:

A su llegada expulsó a todos los mercaderes, prostitutas, magos y adivinos, a quienes se habían entregado los soldados, desmoralizados por tal cantidad de derrotas, y en lo sucesivo prohibió  la introducción de todo lo superfluo en la vida castrense, así como la práctica de sacrificios adivinatorios. […]” [23]

Léase que no habla de sacerdotes celtíberos ni de ninguna otra religión, sino de adivinos y “magos” que ofrecen sus servicios a los legionarios romanos. No hay confusión en este texto, se habla de indígenas que atienden las necesidades de los militares acampados, de muy diferentes formas, de entre las que destacan mancias, hechizos y sin duda los elementos apotropaicos habituales, como sacrificios adivinatorios, amuletos y talismanes. Y sin embargo, los clásicos supieron diferenciar el carácter mágico del estrictamente religioso, dejando infinidad de ejemplos más ¿Por qué nosotros somos incapaces de hacerlo, cuando además decimos hablar en representación de aquellos?

Es evidente que hubo un embarullamiento intencionado de funciones y atribuciones por parte del Cristianismo, que aprovecharon haber convertido en proscritos los cleros precristianos para pervertir el sentido de sus cualidades e ir confundiendo a unas sociedades ya desprovistas de capacidad crítica: “Por lo que respecta a los cultos paganos se vieron abocados a la privatización o el ocultamiento. Así la destrucción de edificios paganos generó a su vez la posterior caza de brujas y de magos que en otras circunstancias, al menos una parte de ellos, no hubieran pasado de ser considerados como simples ejecutores de ritos paganos..” [24]

Para entender este proceso, debemos partir una vez más de la etimología. Hechizo, viene del latín facticius, ‘artificial, hecho por el hombre, artesanal’, del verbo facere, ‘hacer’ [25], término moderno que pasó al portugués feitiço, con el mismo significado. “A partir del participio pasivo de hacer, ‘hecho’, se formó la palabra hechizo en español hacia fines del siglo XV, como ‘artificio supersticioso de que se valen los hechiceros’, según definía el Diccionario español-latino (1495), de Antonio de Nebrija. Hechicero, palabra también formada a partir de ‘hacer’, ya aparecía registrada en nuestra lengua desde Calila y Dimna, un libro de cuentos anónimo traducido del árabe por iniciativa de Alfonso X. Hechicero y hechizo pasaron al portugués como feiticeiro y feitiço. Esta segunda palabra portuguesa llegó luego al francés como fetiche; más tarde, al inglés como fetish. En ambas lenguas denomina objetos de hechicería africana, tales como amuletos y talismanes, y finalmente, reingresó al castellano con este significado, bajo la nueva forma fetiche.” [26] También relacionada, con ‘la acción de ejercer un maleficio contra alguien[27]. Para un estudio más detallado de esta palabra, véase Eva Lara Arbeloa, HECHICERAS Y BRUJAS EN LA LITERATURA ESPAÑOLA DE LOS SIGLOS DE ORO [28].

Tenemos los términos de viejo cuño que terminarían por adscribirse al común de hechicero, que como adelantaba, son los de fatídico, maléfico y sortílego, los que por iniciativa cristiana han acabado confundiéndose con el de sacerdote o devoto de los Cultos precristianos (brujo), con la intención de eclipsar su cualidad religiosa en beneficio de unas facultades que en malas manos supondría un peligro para la sociedad… y la Iglesia se encargaría de promocionarlo. Una jugada maestra que incluso a día de hoy, nos tiene a los paganos enfrascados en discusiones bizantinas.

Fatídico, del latín fatidicus. “Se aplica este adjetivo a cosas y a personas que anuncian desgracias, pero la palabra latina de la que proviene, fatidicus, era un sustantivo que usaban Virgilio y Plinio para referirse a aquellos que afirmaban poder predecir el futuro. Fatidicus se formó a partir de fatum ‘hado’, ‘destino’ y dicere ‘decir’. Las primeras noticias que tenemos del uso de fatídico en castellano datan del siglo XV, siempre con el sentido actual, como en este trecho de El infamador (1578), de Juan de la Cueva: Con prósperas señales de fatídico agüero se nos demuestra el cielo generoso en ocasiones tales, si en esto es verdadero el disponer del Hado venturoso.[29] Sería más correcto usar el término de fatídico o sortílego antes que adivino con quienes predicen profesionalmente el porvenir, puesto que adivino, viene a significar ‘presagiar, profetizar, inspirado por los Dioses’ [30], entroncando con otra categoría de mancia.

Maléfico es, sin duda, la palabra más relacionada con la hechicería y por desgracia atribuida al brujo, cosa evidente, como veremos, por ser una de las cualidades más peligrosa. Derivada del latín maleficus, male-facere, ‘hacer el mal, hacer daño’, característico de las personas que se especializan en el manejo de venenos (venenum, ‘poción mágica’, de ahí venefico, ‘que produce veneno, que tiene carácter tóxico’) [31], encantamientos (fascinum), maldiciones (maledictio) y conjuros (coniurāre), trato con malos espíritus, etc., todo lo relativo con el estereotipo de bruja medieval, que desde muy temprano interesó a los mayores apologetas cristianos, con la clara intención de vincular esta palabra directamente con las religiones paganas y no con algunas personas concretas. Como leemos en el DU CANGE ET AL., GLOSSARIUM MEDIÆ ET INFIMÆ LATINITATIS:

MALEFICUS. Incantator, divinus, mathematicus, magus. S. Hieronym. in cap. 27. Hierem.: Maleficos, quos vel veneficos possumus appellare, vel dæmonum phantasmatibus servientes.[32]

Sortílego, en origen, del latín sortiarius, variante de sortilĕgus, de sortes, ‘instrumentos para la adivinación’, llanamente ‘echador de suertes’, palabra que daría el francés sorcier, y de éste el vasco sorgina [33].Palabra radicalmente separada de augur (augurio) y auspiciador (auspicio), términos netamente religiosos, que ya en la Roma arcaica tuvieron un sentido institucional [34].

Todas estas atribuciones, referidas desde antiguo juntas o por separado a personas ajenas a los Sistemas religiosos tradicionales, no se rigen por un patrón concreto, sino por su propia idiosincrasia, cohabitando en cualquier religión o sociedad; en definitiva, lo que venimos definiendo como Hechicería. En el mundo pagano, el hechicero era temido en la sociedad y vigilado por la justicia, pero porque no se regía por más valores que los propios, mientras que iniciados y sacerdotes aún cuando manejasen las mismas técnicas y potenciasen idénticas cualidades, vivían una disciplina que les alejaba del uso indiscriminado de las mismas. Por ejemplo, un médico (sacerdote o persona especializada y reconocida por el pueblo para ese fin) tenía capacidad para sanar o dañar utilizando según qué elementos, desconocidos para la mayoría de sus convecinos, pero su código deontológico y ético le exigía someterse a una disciplina enfocada en curar o paliar las dolencias de sus congéneres, empero, un curandero (persona que aprende o actúa por libre) que usase sus conocimientos para dañar, dispondría de un amplio abanico de medios para hacerlo sin control alguno. De ahí que tener acceso a tales conocimientos, supusiese una gran responsabilidad y supervisión, o en caso contrario estuviese en una posición delicada frente a la comunidad. No olvidemos que el conocimiento y uso de venenos por parte de personas sin escrúpulos, fue un verdadero problema en todas las sociedades antiguas.

El Cristianismo lo tuvo claro, solo necesitaba abolir las viejas religiones, para dejar en entredicho a sus iniciados y culparles después de todos los males. La tergiversación y falacias, desde el poder y control de la información, hicieron el resto. ¿Identificaron por todo esto los paganos a sus sacerdotes, con envenenadores, conjuradores o sortílegos? ¡Desde luego que no! Esta conjetura sólo la mantenemos el Cristianismo, nosotros y los académicos que aún no han pasado de siglo.

Por todo lo anterior, creo que es evidente que brujos y hechiceros no fueron caras de una misma moneda, sino aspectos diferentes de supuestos distintos, como mucho, caminos paralelos que el Cristianismo recicló en su beneficio como uno solo, para extirpar la cohesión religiosa de un pueblo, que se resistía a modificar sus costumbres y creencias, de tal forma, que la Iglesia al final se vio obligada a incorporarlas a su propio ritual. Una vitoria pírrica en realidad la nuestra, pues nos ha costado perder una buena parte del fondo, el sentido de aquella simbología que los Cultos Tradicionales procuramos recuperar, a pesar de una Comunidad Pagana aún absorta y creída en la campaña cristiana de desnaturalización de la Brujería.

Aunque dicho todo lo anterior así, sin paños calientes, para una gran mayoría de personas quizá pueda parecer que nuestro análisis parta de condiciones demasiado contundentes, no lo es menos soportar las consecuencias del entramado para-histórico que se ha ido construyendo por nuestra pasividad, connivencia y sobre todo a nuestra costa, en torno a la Historia de la Brujería.

Y nada mejor para corresponder, que contrastar lo que afirman que practican estas Tradiciones que se reconocen como Brujería Tradicional, con las prácticas de los Cultos precristianos, para evaluar si, efectivamente, cumplen como dicen con los parámetros que exigen a los demás. Para este propósito, vamos a tomar como ejemplo algunas de las más populares y hacer una pequeña valoración de los patrones cultuales de estas Tradiciones: Cultus Sabatti, Brujería del Cerco, Anderson Feri, Clan de Tubal-Cain o Brujería en la Cocina

Evidentemente, obviamos los testimonios personales de todos aquellos que declaran ser brujos porque así lo entienden y deciden, puesto que, como digo, la Brujería no es una declaración de intenciones, en todo caso una profesión de fe consolidada por unas creencias y prácticas comunes, verificables y contrastadas a lo largo de nuestra historia.

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FIN DE LA PARTE II.

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©Fernando González

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14.- http://etimologias.dechile.net/?ca.bala y http://etimologias.dechile.net/?Tora.-

15.- http://dle.rae.es/?id=6NE00cq

16.- G. Sholem. LOS ORÍGENES DE LA CÁBALA.

17.- Lucano. FARSALIA, 6.

18.- Apuleyo. EL ASNO DE ORO.

19.- Francisco Arredondo. UN EPISODIO DE MAGIA NEGRA EN LUCANO, pp. 349-350.

20.- Arredondo. Op. cit., p. 350.

21.- Martín de Andosilla y Arlés. Doctor en Teología por La Sorbona y Canónigo de la catedral de Pamplona. Tractatus exquisitissim. de superstitionibus editus et recollectus per reverendu(m) dominu(m) magistru(m) Martinu(m) de Arles dictu(m) de Andosilla in sacra theologia pfessore(m): canoniqu(m) et archidiaconu(m) vallis aybar in ecclia. Pamp. regni Navarre. circa 1510 e.a. fol. III r. Existe una traducción al castellano por Félix-Tomás López Gurpegui: Martín de Andosilla y Arlés. De superstitionibus, que puede comprar en línea.

22.- Martín de Andosilla y Arlés. DE SUPERSTITOINIBUS, 7. Introducción, traducción y notas de Félix-Tomás López Gurpegui.

23.- Apiano de Alejandría. IBERIA, 85.

24.- Rosa Sanz Serrano. Doctorada “Cum Laude” en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Catedrática de Historia Antigua de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid. Arys, Vol. VI, ANTIGÜEDAD: RELIGIONES Y SOCIEDADES. La destrucción de centros de culto paganos como forma de persecución religiosa en la Península Ibérica.

25.- http://etimologias.dechile.net/?facticio 

26.- http://www.elcastellano.org/palabra/fetiche

27.- http://etimologias.dechile.net/?hechiceri.a

28.- https://books.google.es/books?id=0Q8aPa9EBZAC&pg=PA18&lpg=PA18&dq=maleficio+etimolog%C3%ADa&source=bl&ots=k03mAlQgOX&sig=iUKuds5zVnKdBLgzW24AV4igq4I&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiuotSdlo7RAhULKMAKHYgdBrA4ChDoAQgpMAc 

29.- http://www.elcastellano.org/palabra/fat%C3%ADdico

30.- http://etimologias.dechile.net/?adivino 

31.- http://etimologias.dechile.net/?vene.fico 

32.- http://ducange.enc.sorbonne.fr/maleficus 

33.- http://etimologias.dechile.net/?bruja 

34.- http://etimologias.dechile.net/?augurio 

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