Sobre la Wicca se han dado por sentado tantos pronunciamientos cuanto menos cuestionables, que sólo ordenar los falsos clichés para enfrentarlos con la realidad de los hechos, ya exige un esfuerzo notable. Y más teniendo en cuenta, que no es otra sino la misma Comunidad Pagana, la que incluso superando la crítica histórica y religiosa, se pone en cabeza de quienes alientan, difunden y alimentan lo que no dejan de ser libelos, más que argumentos serios, disfradados en un pretendido “buen” criterio académico (?), que dice de la Wicca que no es sino un subproducto “moderno”, como resultado de mezclar la Brujería Medieval y nuestra idea actual de las religiones europeas, con el esoterismo decimonónico, formando una religión nueva (!) creada en los años 50 del siglo pasado.

Si bien es comprensible que la ciencia se resista a cambiar o modificar sus esquemas, lo cierto y llamativo es que en contra de lo esperado hasta para las posturas más prudentes, la respuesta sobre todo pagana no actúa en consecuencia, y mientras que a fuerza de pruebas y evidencias la Historia está cambiando, la Comunidad Pagana hace oídos sordos. Un cambio que va a tal ritmo, que deja como descreídos a una gran mayoría de paganos, que incomprensiblemente se aferran a planteamientos anticuados, caducos o falaces. De hecho, hasta los propios “enemigos” -así se consideran y comportan ellos- de nuestros Cultos, las religiones exclusivistas, están modificando su percepción sobre esta religión, asumiendo nuestra realidad -no les queda otra- y dando credibilidad a los innumerables estudios académicos que demuestran, que la Brujería nunca dejó de ser sino el resultado de la evolución de los Cultos precristianos, bajo el pogromo de mayor alcance, más largo y sistemático de la historia, que la desvirtuación del lenguaje que hizo el Cristianismo ha sido evidenciado y que utilizar aquí la palabra wicca, es en definitiva hacer un uso convencional de un cultismo incrustado en la propia palabra brujería, en realidad, usar el término original que la construye. Es como si de un patrón genético se tratase, invisible a ojos profanos, pero que siempre estuvo ahí.

De hecho, mientras ciertas “vanguardias” paganas pero sobre todo neopaganas, mantienen el discurso crítico de los años 70 a 90 del siglo XX, el Diccionario de las Religiones del Ministerio de Justicia de España, elaborado por Francisco Díez de Velasco, Catedrático de Historia de las Religiones de la Universidad de la Laguna, dice a día de hoy de Wicca:

Religión pagana, llamada “Culto de la Brujería”, cuyo nombre wicca se relaciona con el término witchcraft. Se fundamenta en el culto a la naturaleza, a los ciclos vitales y a los antepasados bajo el binomio fertilidad/fecundidad, y dentro de su panteón destacan la diosa triple y el dios cornudo.[1]

Y en la entrada Paganismo Contemporáneo, explica precisamente el origen de referencia:

Bajo el nombre de paganismo contemporáneo se suele clasificar a diferentes tradiciones religiosas nativas que reivindican la herencia previa a la cristianización y a la acción de otras religiones universalistas. Hoy el paganismo identifica y agrupa cultos de carácter animista, panteísta y politeísta que de una u otra forma descienden, están inspirados y/o recogen, adaptan, reinterpretan, reconstruyen y perpetúan las tradiciones, los ritos y la transmisión religiosa de lo que se llama cultos paganos. En cualquier caso, el paganismo no forma una religión única y específica, ni los cultos paganos ramas o tradiciones de una hipotética religión pagana diferenciada… Específicamente dentro del paganismo contemporáneo se podrían diferenciar diversas orientaciones, resultando las principales en nuestro país: Asatru, Druidismo y Wicca.” [2]

El Catolicismo, como digo, no les va tan a la zaga: “Dice Eloy Bueno que el término “pagano” no puede utilizarse de forma peyorativa ni condenatoria. Un pagano es, para un cristiano, “hermano nuestro e hijo de Dios”, aunque, como es natural en la comprensión cristiana, esté llamado a acoger la revelación de Dios en Cristo y su salvación. El autor habla de un “tipo de hombre pagano que se está modelando”. Y dice que “este paganismo debe ser reconocido como tal y designado con ese nombre[3]

Así, ya no ocultan cierta alarma ante la visibilidad de una Wicca que, como reconocen, tienen sus raíces en el Paganismo antiguo:

Sin embargo, la experiencia nos dice que las fronteras cada vez son menos nítidas y que lo esotérico impregna nuestra cultura cada vez más. Veamos algunos ejemplos que van más allá del simple folklore para convertirse en algo puramente “religioso” o confesional.

Uno de los grupos neopaganos más destacados en España se denomina Wicca Celtíbera y tiene su sede en la localidad madrileña de Pinto. Se considera una “confesión religiosa wicca” y está inscrita legalmente en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia. Los integrantes de este movimiento son los encargados de oficiar, desde hace años, la ceremonia del Solsticio de Verano organizada por el Ayuntamiento de Pinto. Según explican en su página web, en 2012 se cumplió “el 20º aniversario de la celebración abierta de nuestro primer festejo público”.

Los miembros de este grupo se muestran orgullosos “oficiando de nuevo y abiertamente un rito ancestral del que además hacemos partícipes a toda una población que se vuelca en él”. Consideran que están “haciendo participes a un pueblo mayoritariamente entregado que a sabiendas o no… revive una ceremonia que corre por sus venas y que ha venido repitiendo desde el albor de los tiempos en comunión con sus Antepasados… la Noche del Fuego”.

Lo que a muchos asistentes les puede parecer un simple teatro o performance es, sin embargo, algo celebrado muy en serio por sus protagonistas, creyentes neopaganos que llevan sus túnicas, coronas de flores, antorchas, cuernos, cálices, espadas, ofrendas vegetales y estandartes de los covens (aquelarres) presentes. Sin duda, es mucho más que una simple hoguera.

Wicca Celtíbera felicita esta fiesta en su pleno sentido pagano mostrando su “regocijo por este nuevo Ciclo que los Dioses y las Diosas nos han permitido ver, celebrar y compartir. Que las nueve olas os consagren tras la purificación para enfrentar esta nueva etapa”. Además, invocan al dios cornudo (llamado Cernunnos en la mitología celta) cuando desean “que bajo el reinado de nuestro Gran Padre Cernunnos, encontremos todos/as nosotros/as su amparo, seguridad y abundancia” “… Los católicos debemos saber que después del rezo litúrgico de la hora Nona del 23 de junio comienzan las I Vísperas de la natividad de San Juan Bautista, por tratarse de una solemnidad. Ésta es la verdadera celebración para los católicos. No hay problema alguno por participar en “hogueras de San Juan” u otras actividades lúdicas y festivas, siempre que no se esté integrando un culto pagano explícito como en el ejemplo que hemos visto.” [4]

Y el Islam, aunque con el deje de utilizar datos desfasados, quizá lo tenga más claro que muchos que se glorian de su paganismo:

La palabra wicca proviene de la raíz sajona wicce, traducido no muy exactamente como “sabio” o “doblar o dar forma a las fuerzas invisibles”. Wicca es la mayor de las religiones neopaganas[1], que son reconstrucciones de sistemas de creencias paganos antiguos y abandonados, incluyendo celtas, egipcios, griegos, nórdicos, romanos y otras tradiciones. Por lo tanto, es una religión centrada en la tierra. Los orígenes de la wicca son anteriores al judaísmo, al cristianismo, al Islam, al budismo y al hinduismo. La wicca podría ser considerada una de las religiones más antiguas del mundo; pero, por otro lado, podría ser señalada como una de las más recientes, ya que la Wicca, como se la conoce hoy en día, es una religión neopagana centrada en la tierra, de reciente creación, que puede ser rastreada hasta la brujería gardneriana, fundada en el Reino Unido a finales de la década de 1940. Una buena regla general es que la mayoría de los wiccanos son neopaganos, pero no todos los neopaganos son wiccanos.[5]

Puesto que el mundo académico ya ha cambiado, el religioso lo está haciendo y el pagano es el único que mantiene los viejos estereotipos de los dos anteriores, siendo la primera vez que el Paganismo se sitúa en la retaguardia del estudio de las religiones, voy a centrar este trabajo en qué es lo que dice sobre la Brujería en relación con la Wicca, y qué hay de cierto en ello. Para hacerlo, me basaré en el artículo del Tradicional Witchcraft Forum, DIFERENCIAS ENTRE LA WICCA Y LA BRUJERÍA TRADICIONAL, escrito por uno de sus Administradores y traducido por Arabela Jade en su Blog CONTEMPLANDO EL VACÍO [6], y después también analizaremos lo que Robin Artisson ha publicado sobre el particular [7].

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FALSO MITO: LA BRUJERÍA ES ANTERIOR A LA WICCA

Nada más empezar a leer este primer artículo en el Tradicional Witchcraft Forum, chocamos contra una realidad que lo hace especialmente incongruente. Comienza diciendo:

¿Qué es la Brujería Tradicional? La brujería tradicional no es Wicca, la brujería tradicional es el paganismo antiguo. Es la práctica de las creencias pre-wiccanas y pre-cristianas (o al menos tratar de revivir las viejas costumbres). Hay muchas tradiciones dentro de la brujería tradicional, y por tanto, debe señalarse que no todas las tradiciones tienen las mismas creencias o prácticas, pero hay principios básicos, que se siguen.”

Lo primero que llama la atención, es que definan como Brujería Tradicional, lo que no es Wicca. Y es sorprendente, porque como ya sabemos, brujería (wichtcraft), es una palabra compuesta que sin duda alguna significa ‘la práctica de la Wicca’, una etimología constatada [8], y por lo tanto la frase literalmente traducida, dice que “la práctica tradicional de la Wicca, no es Wicca” (!). Frente a esta demoledora contradicción, quizá se eche de menos aclarar por qué se saltan etimología, paleografía e historia [9], reivindicando unos hechos falsos, para impedir que otro Culto trace su pasado.

El problema aquí, en el mejor de los casos, es que han “confundido” los patrones, discutibles o no, de una de sus Corrientes, la Gardneriana, con lo que es la Wicca Histórica, en la presunción que Ésta es una invención moderna, o lo que es peor, nos quieren convencer de la verosimilitud de unos conceptos para-históricos, creados para la ocasión con la idea de diferenciar unas tradiciones de otras, creadas o surgidas todas ellas en la última mitad del siglo pasado en el Reino Unido, pero sin tener en cuenta la misma historia que dicen estar reivindicando. Y es que, no todos los wiccanos son o parten de la corriente Gardneriana, pocos de los Cultos que dicen pertenecer a la Brujería Tradicional parecen cumplir con los requisitos que exigen a los wiccanos, ni la mayoría de ellos son una consecuencia del paganismo antiguo.

Asimismo, Gardner jamás dijo haber constituido algo paralelo, nuevo o diferente de la Brujería, sino continuar con su práctica a raíz de iniciarse en un coven de una de sus Tradiciones, punto. Por lo tanto, la Religión de Gardner es la Brujería Tradicional, su Tradición es la Británica y su línea, en este caso, la que lleva su nombre, cuyo único inconveniente parece estar en los cambios que dijo haber realizado; y como tal debería seguir siendo considerada, en tanto estos cambios o adaptaciones no contraríen el sistema tradicional del que emana.

Se ha creado un falso planteamiento de lo antiguo, para solucionar un conflicto moderno. Como no se podía cambiar el pasado para resolver nuestras diferencias, creamos una nueva manera de entenderlo, que se basa principalmente en aceptar la religiosidad precristiana implícita de las manifestaciones populares, pero alejados de la voluntad explícita de estar participando de una religiosidad precristiana. Y siendo cierto que a nivel social las viejas religiones habían perdido sus formas y nos quedaba solo el fondo, no lo es menos que desde las primeras hasta las últimas persecuciones, siempre han existido personas y grupos que nos han recordado de una forma u otra el sentido de las mismas, perdiendo por el camino, claro, muchas de las claves del lenguaje ancestral que buscan reconstruir desde las propias Tradiciones.

De todas formas, es difícil seguir el planteamiento de este artículo, partiendo de que quienes juzgan y sostienen esta división, prácticamente se han constituido DESPUÉS de haberlo hecho la Tradición Gardneriana, que es contra la que inventan esta diferencia, y además sin apenas seguir ninguna ortopraxis de ese paganismo antiguo del que se revisten. Tiene difícil explicación, convencernos de que lo que se creó más tarde deba considerarse tradicional, esto es, acorde a las reglas pretéritas y continuado en el tiempo, frente a lo que nació antes, cuando por lo que sale de sus propias páginas, lo que practican la mayoría de los Cultos emergidos tras de Gardner, tiene poco que ver con los Cultos Precristianos y en muchos casos ni con los europeos. En cuanto a todas estas corrientes que se autodenominan Brujería Tradicional, habría que preguntar qué sistemas siguen, de qué Tradición pagana o Culto precristiano han establecido sus creencias, bajo qué condiciones o dogmas y qué prácticas les hacen genuinos frente a Gardner y al resto de las Tradiciones Wicca.

Otra cuestión es, pues, saber, si las peculiaridades que definen a los Gardnerianos en cuanto a una Tradición de la Brujería, sean las pertinentes, en virtud de qué lo son y hasta qué extremo la mantienen entre los modelos originales (tradicionales). Pero por lo mismo que hay que aplicar idéntico test al resto de Tradiciones, de las muchas que dicen que hay en la Brujería Tradicional, prácticamente todas menos la Wicca, de tal forma que aquellas que no provengan y sigan líneas religiosas precristianas europeas, nunca deberían ser reconocidas como Brujería, y menos como Tradicional.

Y es justo en este punto, donde nos topamos de nuevo con la Wicca. Siendo la Wicca la práctica religiosa entre los pueblos proto-indoeuropeos, previa, obviamente, al término witchcraft en más de 4000 años, y como dije, la raíz con la que se construirá la palabra witchcraft (WICCE-CRAEFTE), que sepamos una palabra compuesta usada con este significado al menos desde el s. IX e.a. [10], ¿cómo es posible que wicca sea un producto de witchcraft? Dicho más llanamente ¿nació mi padre antes que mi abuelo? Pues esto es, ni más ni menos, lo que llevamos décadas discutiendo…

La evolución lingüística de esta raíz proto-indoeuropea (+ueik*) entre los pueblos de Europa, sostuvo la constante cultual que la caracteriza. Incluso términos como uictima (‘victima’) y uicus (‘aldea’), evocan de una forma u otra la religiosidad intrínseca de la palabra. Tanto es así, que Roma vinculó a los wiccanos (uicani, ‘aldeanos, paisanos’) con aquellos que persistían en mantener sus costumbres religiosas, antes de referirse a éstos finalmente como paganos. Un dato relevante que une los tres términos (uicano, pagano y superstición), lo encontramos en Lactancio, Sobre la muerte de los perseguidores:

Su madre adoraba a los dioses de las montañas y, dado que era una mujer sobremanera supersticiosa, ofrecía banquetes sacrificiales casi diariamente y así proporcionaba alimento a sus paisanos –uicani-. Los cristianos se abstenían de participar y, mientras ella banqueteaba con los paganos, ellos se entregaban al ayuno y la oración. […]” [11] (la interpolación en negrita es mía).

Y sabiendo que la Wicca es milenaria y que el origen de esta desafección parece venir de cuestionar la ortodoxia de una de sus Tradiciones contemporáneas ¿por qué ese empeño en meter a las demás Tradiciones Wicca en el mismo saco? ¿si se demostrase que cualquiera de los Cultos de la Brujería Tradicional, no realizase o reviviese las practicas del Paganismo antiguo y siguiera formas sincréticas, judeocristianas por ejemplo, diríamos lo mismo que decimos hoy de la Wicca? ¿seguro? ¿Y si alguno de los Cultos más importantes o representativos de la Brujería Tradicional, cayese en los mismos “charcos” que la Wicca Gardneriana, diríamos que TODOS los Cultos de la Brujería Tradicional, no deberían de serlo, por lo mismo que definimos en la Brujería como no-tradicional, todo lo que sea wiccano, porque no entienden que lo sea la Corriente de Gardner?

Si por brujería es como se reconoció a los Cultos Paganos en la Edad Media, si su nombre significa la práctica de la Wicca y si la Wicca es un sistema de creencias ancestral (indoeuropeo), la Vieja Religión de Europa, entonces la Brujería no puede ser de ninguna forma anterior a la Wicca. Y esto es así, por mucho que se esfuercen en marearnos a todos desmintiendo o disfrazando los hechos, e inventen que la Wicca la crea Gardner y que no hay Tradiciones Wicca que no vengan de éste; algo que, por cierto y como es lógico, jamás dijo.

Pensar que Gardner hubiese fundado el Culto de la Brujería, en el que fue iniciado, es absurdo. Cosa diferente, que se tenga por una extensión más a la Corriente que lleva su nombre, en virtud de las adaptaciones o añadidos que hizo, y a partir de ahí, ahora sí, considerar si tales cambios la hacen diferente o incompatible con la Brujería Tradicional. En cualquier caso, hablamos de su Tradición, no de la Wicca. Y hablamos de la Wicca, como antecedente y referencia de la Brujería, no como una consecuencia de esta última, pues la Brujería, repito y no me cansaré de hacerlo, es el nombre por el que se conoce la práctica de la Wicca.

La Práctica de la Wicca (Witchcraft), fue como los cristianos llamaron vulgarmente al Paganismo una vez hubo caído en desuso el latín tras el final del Imperio Romano, imponiéndose las lenguas vernáculas, y comienzan así a utilizarse diferentes nombres, según la lengua local, para referirse a un mismo concepto. Es un hecho indiscutible, que el Cristianismo fue plenamente consciente de que tras desaparecer el Imperio Romano como tal, debían adaptarse:

1.- Sin la hegemonía del Imperio, el latín dejaba de ser una lengua vehicular, relegada a lengua culta y como mucho, transaccional (comercial); en un caso de uso muy limitado y en el otro de conocimiento muy básico.

2.- Sin el respaldo del Imperio, primaba la negociación sobre la coerción para predicar con cierta libertad, y entenderse en la lengua vernácula con quienes no hablaban latín, fue imprescindible.

3.- Sin la traba de un latín que, además, recordaba al sometimiento y opresión del Imperio sobre pueblos subyugados, acosados o aún en liza con Roma, se hizo más accesible el entendimiento, y con la comunicación en lenguas nativas sobre todo de misioneros nativos, el mensajes fue más comprensible.

Y es en este momento, cuando aparece el término witchcraft y en mayor o menor medida sus equivalentes vernáculos, todos ellos utilizados por el Cristianismo, para referirse a lo mismo: las prácticas paganas, léase religiosas precristianas, que subsisten en o entre los pueblos de Europa. Diferentes nombres, para referirse a una sola realidad; una evidencia contrastada en los escritos de Columbano, Elfrico y otros muchos misioneros a lo largo y ancho del Continente. Y es por todo ello, en fin, que no podemos segregar la Brujería de la Wicca, como no podemos ignorar que sin la Wicca, la Brujería es una palabra vacía, sin sentido ni contenido que la describa. Que no nos engañen ni las veces que lo leamos ni una falsa etimología, witchcraft no se puede traducir como el ‘Arte de los Sabios’ o cosa similar, sino como la ‘Práctica de la Wicca’, ni para crear una diferencia donde no existía, dotarla del significado que quiso darle el Cristianismo para tratar de acabar con Ella.

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FALSO MITO: LA BRUJERÍA ES UNIVERSAL

Es llamativo, que tratando de oponer la Brujería Tradicional a la Wicca, ni siquiera se haya tenido la prudencia de explicar la diferencia, y de haberla, por qué, de lo que entienden en este artículo por Brujería “Tradicional” y por Brujería “a secas”. Una cuestión que en sí misma ya es bastante complicado de resolver en unas pocas líneas, porque cuando abres la posibilidad a considerar la interpretación de la Brujería, como una descripción de la Brujería, luego cerrar la espita cuando no te gusta lo que lees, no es fácil.

Puesto que contextualizarlo nos llevaría demasiado tiempo y espacio, vamos a saltarnos por esta vez el método, para alcanzar una descripción simple:

Brujería (witchcraft, anglosajón wicce-craefte), es un término compuesto de origen vernáculo (indogermano, del proto-indoeuropeo +ueik– y proto-germánico kraf), usado por los misioneros cristianos en la Baja Edad Media, para referirse a las creencias y prácticas paganas europeas.

Brujería Tradicional, es el nombre por el que identificamos actualmente en el Paganismo, los Cultos de la Brujería que mantienen su referente pagano original, el propio de las Religiones Nativas precristianas europeas.

Brujería no Tradicional, en el Neopaganismo, es el grupo en el que se encuadran todas aquellas personas que independientemente de sus creencias y del origen de las mismas, con o sin base religiosa, practican de forma ecléctica la hechicería y otras técnicas “mágicas” o ritos religiosos.

Así entendido, queda claro que solo caben dos opciones: Brujería o pseudo-Brujería. Y aquí encontramos un nutrido grupo de personas, el más grande y por eso el más consentido, de quienes se identifican con la segunda: todos aquellos que confunden, deliberadamente o no, hechicería con brujería, y utilizan el término Brujería de comodín para titular cualquier tipo de práctica, de cualquier lugar y en cualquier entorno, convirtiéndola en un significado arbitrario con patente de corso, por el cual todo el que no sea wiccano y en cualquier parte, puede situarse bajo el paraguas de la misma. Y conste que no se discute que cada cual siga su propio criterio, ni mucho menos, sino que lo llame como lo que no es o como lo que haya dejado de ser, por su libre interpretación e interpolaciones.

El estigma, viene marcado por la descontextualización y una analogía incorrecta. Siguiendo la estrategia cristiana, se desvincula del contexto que la da sentido (indoeuropeo), con el objeto de desnaturalizarla (acto malvado), mientras la separan de lo religioso (desviación) para que con el tiempo consigan hacer de un oficio de Culto (la Brujería), una técnica “mágica” (la hechicería).

Un Oficio, es la ocupación, cargo, profesión de algún arte o función propia de alguna cosa [12], lo que encaja perfectamente con la práctica especializada de un Culto. Y Técnica, es la aplicación de un conjunto de conocimientos y recursos adquiridos de una ciencia o arte [13], un sentido que define perfectamente a la hechicería y lo que conocemos por magia. Así, es natural que en todas las religiones y en ninguna quepa la hechicería, de hecho ni los propios Cultos Abrahámicos son ajenos, y que, por lo tanto, la Hechicería como tal, subyacente en todas las religiones, no sea una religión en sí misma. Sin embargo, la Práctica de la Wicca, la Brujería, es el oficio o ministerio propio de una religión concreta, la que galvanizó el legado prehistórico de lo religioso en Europa, desde los Cultos Indoeuropeos. Y no quito culpa de este lapsus lingue, que es muy fácil errar por tanto tiempo del mal uso de la palabra, que un servidor también caía en ello con el objeto de explicar este proceso histórico, pero no es excusa para no rectificar y poner las cosas en su sitio.

La Hechicería es universal, la Brujería, no. Ambas existen desde el principio de los tiempos, pese a que solo la práctica de la Wicca, la Brujería Tradicional, puede reconocerse como propia de los Cultos Europeos, primero precristianos y después paganos. Por eso, no es cierto que en todos los pueblos existiera la Brujería, como tampoco cabe la Brujería en todas las religiones, porque la Brujería es una religión en sí misma, muy alejada de concebirse como una “técnica”. Pero por lo mismo que no hay nahuales sintoístas, ni brahmanes toltecas, que unos pocos hemos denunciando durante décadas el “para mi” o el “todo vale” del relativismo extemporáneo y que, en definitiva, hacer de la Brujería una “herramienta” universal, es una quimera.

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FIN DE LA PARTE I.

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©Fernando González

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1.- http://www.observatorioreligion.es/diccionario-confesiones-religiosas/glosario/wicca.html 

2.- http://www.observatorioreligion.es/diccionario-confesiones-religiosas/glosario/paganismo_contemporaneo.html 

3.- Eloy Bueno de la Fuente (Catedrático de Teología en la Universidad de Teología del Norte de España, Burgos), ESPAÑA, ENTRE CRISTIANISMO Y PAGANISMO, 2002.

http://es.aleteia.org/2015/12/28/el-paganismo-en-europa-un-fantasma-o-una-realidad/ 

4.- http://es.aleteia.org/2015/06/24/la-noche-de-san-juan-folklore-supersticion-o-neopaganismo/2/ 

5.- http://www.islamreligion.com/es/articles/5172/viewall/wicca-parte-1-de-2/ 

6.- http://contemplandoelvacio.blogspot.com.es/2013/02/diferencias-entre-la-wicca-y-la.html 

7.- http://wiccaspain.es/la-wicca-invencion-moderna-y-su-fusion-con-el-ocultismo-parte-1/ 

8.- ONLINE ETYMOLOGY DICTIONAY:

http://www.etymonline.com/index.php?allowed_in_frame=0&search=wicca&searchmode=none 

9.- Wicca (-ueik*). Indogermanisches Etymologisches Woerterbuch, Julius Pokorny, pág. 1128:

http://starling.rinet.ru/cgi-bin/response.cgi?single=1&basename=%5Cdata%5Cie%5Cpokorny&text_recno=2112&root=config 

10.- Elfrico. The Homilies of the Anglo-Saxon Church: Containing the Sermones Catholici or Homilies of Ælfric in the Original Anglo-Saxon With an English Version, Volume I.

11.- Lactancio, SOBRE LA MUERTE DE LOS PERSEGUIDORES, p. 96. Traducción y notas de Ramón Teja. Ed. Gredos.  Aclara el traductor: “102. Como señala J. MOREAU, Lactance…, pág. 267, con esta expresión desea Lactancio resaltar, el carácter agreste y escasamente romanizado de la familia de Galerio, más que indicar divinidades concretas. Se trataría, fundamentalmente, de los cultos más extendidos entre los campesinos, como Silvano, Diana, Liber Pater, etc., divinidades bien  atestiguadas en las inscripciones de Dacia y Moesia (cf. K. PRÜMM, Religionsgeschichtliches Hanbuch für den Raum der altchristlichen Umwelt, Friburgo, 1943, págs. 793 y 797 y sigs.). Ésta era una de las regiones del imperio en que menos había penetrado la influencia cristiana (cf. M. GRÉGORIE, <<La Conversion de Constantine>>, Rev. Univ. Bruxelles 36 [1930-1931], 237). 103 Por el término <<paisanos>> (uicani) creemos, con J. MOREAU, Lactance…, pág. 268, que hay que entender a las gentes de su aldea de la Dacia Ripensis (cf. supra, n. 79), más bien que a los habitantes del barrio o uicus donde ella residía, si, como es probable, vivía con su hijo. La frecuencia con la que solían celebrarse los sacrificios lo refleja el hecho de que los mercados se nutría fundamentalmente de la carne de éstos.”

12.- http://dle.rae.es/?id=Qvw4hM1&nbsp;

13.- http://dle.rae.es/?id=ZIkyMDs&nbsp;

​El pasado 31 de octubre de 2016, el Diario LA RAZÓN publicó un artículo de José María Zavala, titulado: “Halloween y el satanismo moderno[1]. He de decir, que en principio no dejaría de ser un artículo más de los muchos a los que los lobbies cristianos nos tienen acostumbrados en estas fechas, uno de tantos que hubiese pasado sin pena ni gloria, si no fuese por la inmoralidad explícita de algunas de sus afirmaciones, inducidas por préstamos, qué duda cabe, que los católicos han adaptado a su viejo discurso de aquellas memeces pseudo-históricas, con las que el Evangelismo agredía a los paganos allá por el siglo XIX: discursos tan pretendidamente sofisticados, como profundamente imbéciles.

Planteamientos indecorosos los que le guían, puesto que no hay excusa que justifique, por ser el autor persona leída, no ya la ignorancia, sino la necedad con la que trata el asunto, máxime si al estar respaldado por un medio de comunicación prestigioso, induce públicamente al odio y al miedo con equivalencias perversas o absurdas, agrediendo la libertad religiosa de terceros y cuestionando unas tradiciones inherentes a esta fecha que el Cristianismo, desenmascarada la falsa patente que presumía poseer, se muestra incapaz de respetar hasta el extremo de llegar a la impúdica determinación, de querer popularizar ¡de nuevo! una celebración paralela a SamhainHolywins [2], con el único objetivo de atraer a los niños con más patrañas, hacia una festividad que buscan desesperadamente desarmar otra vez de su sentido, para evitar que se consolide la recuperación de la Fiesta precristiana que fue, que nunca dejó de ser.

Por eso, cuando en defensa de esta farsa que ahora rebautizan como Holywins, se defienden con su característico buenismo jesuita, ese que sabemos que cuando te soban el “lomo” no buscan cariño sino “medir”, ha de ponernos sobre aviso: “Aseguran desde la Iglesia que no quieren «enfrentamientos» con la tradición celta de «Halloween», que curiosamente ha llegado a España vía Estados Unidos, y que sólo quieren que los más pequeños conozcan el valor de lo propio. Así lo cree en la provincia de Valladolid, la parroquoa de San Miguel Arcángel de Villalón de Campos, en cuya fiesta, que comenzó el pasado fin de semana y se prolongará hasta este jueves, ha incluido un mercado de artesanía, un festival de teatro, un concurso, un desfile y hasta un «photocall» de disfraces en la víspera de Todos los Santos.[3]

Es cuanto menos hipócrita, que vengan a estas alturas a decirnos que no está en el ánimo del Cristianismo enfrentarse a las tradiciones paganas (!), y que lo digan los mismos que han censurado, condenado, prohibido, castigado, suplantado, plagiado y tergiversado ad infinitum todas y por supuesto esta celebración ancestral (Samhain), para lavar el cerebro de unos pueblos que se negaron a perder su esencia, que se niegan aún hoy, siquiera inconscientemente, a olvidarlo (Halloween), frente a un cristianismo que pretende seguir engañándoles con más triquiñuelas (Holywins).

Si cualquier Culto pagano, decidiese pintar de verde la hostia católica y celebrar la Eucaristía tal cual (epíclesis incluida), aduciendo que no es un rito cristiano y que la Iglesia no debería sentirse agraviada porque la hostia tiene otro color ¿qué no diría la Conferencia Episcopal? [4]

Lo primero que llama la atención, es que identifiquen directamente Halloween, con Samhain, cuando sabemos que Halloween no deja de ser el resultado de una deformación cristiana, de la parte ociosa de un rito religioso mucho más complejo. Halloween no es una fiesta celta, sino lo que ha sobrevivido en la cultura popular bajo supervisión cristiana, de una parte de una fiesta celta, que tras la aconfesionalidad de los países occidentales se acabó mundanizando, y que aunque lo parezca, no es lo mismo que la Festividad ancestral propiamente dicha.

Digo que Halloween y Holywins son la misma cosa, porque lo son, porque tienen el mismo propósito. Aunque las formas se hayan paganizado y paulatinamente se esté volviendo al origen, que la parodia se llame Víspera de Todos los Santos o los Santos Vencen, no quita una coma al hecho y la intención del plagio, salvo, quizá, que esta vez recurren a un término que provoca por sí mismo el enfrentamiento ¿A quién vence? ¿Qué “enemigo”, sino las otras religiones? Pues eso. Y digo más, efectivamente, que no sólo la santidad, sino también LO SAGRADO, VENCE (sic); y es precisamente por eso, que esta celebración está volviendo al origen de donde se desgajó, a Samhain, una Festividad Sagrada entre los Pueblos Celtas

Por cierto y sin ánimo de polemizar ¿qué es “lo propio” del Cristianismo en Samahin? ¿el Culto a los Muertos, el Culto a los Ancestros, la Idolatría, la fecha, el motivo, la causa…? Porque nada de esto es propio del Cristianismo, sino del Celtismo, de donde nace la Celebración. Y aunque desmentir que Halloween no llegó aquí desde USA no toca hoy, Magosto habemus, que insistan con la misma cantinela, solo demuestra que repetir la falacia una y mil veces, responde al mismo objetivo.

Una estrategia claramente visible en el artículo del Sr. Zavala, que intenta llevarnos al temor, el rechazo y la desafección hacia esta festividad y a lo que representa, a desnaturalizarla, por considerarnos tan descerebrados como para “tragarnos” toda la basura pseudo-histórica que nos quieran vender. Esta no es una cuestión de opinión ni de fe, sino de honestidad. Al menos la Conferencia Episcopal Portuguesa, tuvo los arrestos de prescindir oficialmente de Todos los Santos, como festivo del Calendario [5].

De entrada y como anécdota, veo tanto sentido vincular Halloween con Crowley, como Navidad con Torquemada. No puedo entender que el hecho de que una festividad, la que fuera, sea celebrada por quien fuese, deba destacarse como un hecho diferencial. Que un esoterista inglés del siglo XX, pervertido o puritano, se mostrase devoto de una de las Fiestas religiosas más importante del Paganismo europeo y antes de la Religión Celta, no demuestra que ésta le daba nada… y si la credibilidad o el respeto hacia una Fiesta, depende de quiénes la celebren después ¿los demócratas deberíamos rechazar el 1° de Mayo, porque tuvo un significado especial para Stalin? ¿bajo esta premisa, se salvaría alguna celebración? ¡Llamativo hubiera sido, en todo caso, que Crowley fuese devoto del Corpus! ¿Entonces, qué ha aportado Crowley a Samhain, que no tuviese ya? ¿qué ha añadido que porque no lo tuvo nunca, sobraría, de una Festividad Religiosa que se lleva celebrando miles de años antes de que él naciese?

Por otra parte, creer a día de hoy que un personaje mitológico del cristianismo (el Diablo), tenga algún significado o vinculación con una Festividad celta anterior en siglos, si no milenios, al Cristianismo, es despreciar la inteligencia de los lectores. Elevemos el nivel, por favor, y a ser posible más allá de una demagogia tan lamentable, como la que leeremos que utiliza el Sr. Zavala, para desprestigiar el Culto que han plagiado y pervertido precisamente aquellos a los que con tanta vehemencia ¿defiende? Que aquí el único “paladín”… a la taza.

Decir, pues, que “Aleister Crowley, considerado el hombre más perverso del mundo y apodado «La bestia 666», celebraba por todo la alto la Noche de los Difuntos”, es un absurdo en sí mismo, equivalencia ninguna y evidencia de nada.

Pero es aún peor, por obsceno, lo que dice inmediatamente después: “Volcado en el esoterismo perverso y sexual, Aleister Crowley se ganó a pulso ser considerado el hombre más perverso del mundo y el padre del satanismo moderno. ¿Sabían los lectores que este engendro de hombre, al que apodaban «La bestia 666», celebraba por todo lo alto la misma noche de Halloween que se festejará esta noche en multitud de hogares españoles y que tan terribles desgracias ha provocado en nuestro país, como la de las cinco jóvenes perecidas en el pabellón Madrid Arena, en 2012?

Tras leer esta bazofia, no es difícil entender a lo que me refería, como demagogia lamentable. Por una parte, cuestiona Halloween porque Crowley la festejaba, mientras que por la otra deduce que como las jóvenes fallecieron, maticemos, por ”IRSE DE” y no “A CELEBRAR LA” fiesta de Halloween, si no hubiesen ido, si Halloween no existiese como motivo u ocasión de fiesta o Festividad, ni ellas ni nadie hubiese muerto ¿Y un individuo capaz de llegar a esta repugnante conclusión, con qué derecho se atreve a llamar pervertido a Crowley? Lo que no deja claro, es qué hubiese escrito si las muertes se hubiesen producido celebrando Holywins; o si que lo deja, puesto que no ha escrito nada de las decenas de miles de muertes que se han producido a lo largo de los años, por y durante las fiestas y festividades cristianas.

¿Por qué los católicos tienen entonces la “indecencia” de celebrar nada, si HAN PROVOCADO LA MUERTE DE 33 PERSONAS SOLO EN SEMANA SANTA, SOLO EN 2015 Y SOLO EN ESPAÑA? [6] Y así podríamos seguir con todas y cada una de las fiestas católicas o no, año tras año, hasta hacer pesadilla de esta retórica simplona, mezquina e insultante.

Y léase que he diferenciado con toda la intención, irse de fiesta de celebrar la fiesta. Y no porque tenga repercusión alguna frente a cualquier fatalidad, sino para exigirnos hablar con propiedad -parece mentira tener que estar reivindicándolo-, en este caso para cuando tratemos asuntos religiosos. Cuando vamos de fiesta, salimos a divertirnos aprovechando una ocasión o motivo especial, empero cuando celebramos una fiesta, estamos conmemorando, según la tradición, esa ocasión o motivo especial.

Dicho lo cual y trasladado a la estúpida equivalencia del Sr. Zavala, vaya por delante que aquellas desafortunadas jóvenes, NO PARTICIPABAN DE/EN NINGUNA FIESTA PAGANA, y que si lo hubiesen hecho, nadie medio racional podría achacárselo. A no ser, claro, que queramos reducir el incidente ad absurdum, siguiendo su hilo argumental, y por igual motivo nos preguntemos, qué creencias religiosas tenían los promotores, responsables municipales y los empleados del evento, puesto que son los que se vieron condenados por la muerte de estas jóvenes por desidia y/o negligencia (homicidio por imprudencia grave y lesiones). Así que ya puestos y si, como suponemos, están bautizados y por lo tanto son católicos, Sr. Zavala ¿no ve Ud. ahí una conspiración cristiana, para culpar al paganismo de las muertes, y sacar un beneficio mediático a través de personajes que, como Ud., difundan una presunta correlación de causa-efecto entre disfrutar de una fiesta no cristiana y morir por ello? ¿puede haber alguien que no lo vea?

En fin, tonterías al margen y volviendo al tema, tras este derroche de soberbia (4ª. acepción DLE) por parte del Sr. Zavala y como por arte de magia, Halloween desaparece del artículo, no lo vuelve a mencionar (!), quizá sabedor que el mal que buscaba ya está hecho relacionando MUERTE con CASTIGO y HEREJÍA CRISTIANA (SATANISMO), con CULTOS PAGANOS siquiera implícitos, en las formas profanas modernas de una fiesta ancestral: SAMHAIN.

Eso es lo importante, de eso iba este cuento; en realidad no importa lo extenso o escueto que sea… y como reflexión me gustaría decir, que aunque crezca la contratación de cuentistas por parte de las editoriales, no estaría de más que los Medios de Comunicación valorasen mejor la credibilidad de la información, que la capacidad de persuadirnos para hacernos creer cualquier cosa, por mucho que le interese como lobby al medio que sea. Ponerse como principio, tratar de buscar antes calidad, la de los textos, que cantidad, la de imbecilidades que se pueden llegar a publicar con absoluto desprecio hacia la verdad.
©Fernando González

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1. ▪ http://www.larazon.es/cultura/halloween-y-el-satanismo-moderno-AJ13831436#.Ttt1qqk9u0WFo0N&nbsp;

2. Holywins, ‘la santidad vence’, de holy, ‘santo, sagrado’ y wins, ‘gana, vence’. Con este juego de palabras, el Cristianismo pretende dar una nueva vuelta de tuerca más, a la manipulación que ya hizo en la Edad Media de esta Festividad precristiana pan-europea. Holywins, parece que comenzó a celebrarse, al menos en el seno del catolicismo, en Francia (2002), y consiste en re-parodiar Samhain (el Halloween convencional, Día de Todos los Santos y Día de Todos los Difuntos), disfrazando de figuras mitológicas del judeocristianismo, de personajes históricos encumbrados como dirigentes (Papas) y de héroes (santos) de su fe, tanto reales como ficticios, a los niños, y organizar con ellos y de esta guisa diferentes actividades festivas durante Halloween. La Diócesis de Ceuta hace una breve sinopsis de esta nueva pantomima:

http://www.enredadios.com/wp/2016/10/encuentros/holywins-2016/#prettyPhoto&nbsp;

3.▪ http://www.abc.es/espana/castilla-leon/abci-hollywins-frente-halloweens-201610311431_noticia.html&nbsp;

4. Me ha sido imposible encontrar un solo rito cristiano, que no fuese copia o plagio de ceremonias de otros Cultos. La Eucaristía, tampoco es una excepción. El término, de origen griego (ε χαριστία), ya era ampliamente utilizado con el mismo significado literal (‘acción de gracias’), en el s. V a.e.c. Usada como parte de la liturgia cristiana y a partir del Nuevo Testamento, aunque no en los Evangelios, desde el s. III e.c., por Clemente de Alejandría y Tertuliano -cómo no-. El elemento (la propia hostia), el sentido (la transubstanciación) y el referente (Hijo Divino o Dios hecho hombre), son los tres una copia de ritos precristianos, como ocurre con la epíclesis, o ‘invocación’ al Espíritu Santo, que es el nombre griego por el que los antiguos helenos designaban la invocación a una Divinidad.

5. ▪ https://wiccaceltibera.wordpress.com/2013/10/23/portugal-destierra-samhain-del-calendario/&nbsp;

6. ▪ http://politica.elpais.com/politica/2015/04/07/actualidad/1428400834_278642.html&nbsp;

​El Pueblo de Pinto (Madrid), paradigma y pionero de la integración religiosa y en concreto de los Cultos Nativos y Paganos en España, ha vuelto a demostrar una vez más que respeto y diversidad pueden ir unidos, sobre todo cuando no hay ánimo de imponer nada, que no sea una convivencia fraternal entre vecinos.

Nuestra Tradición Celtíbera, ha vuelto a celebrar abiertamente su FESTIVIDAD DE ANMUNOBIA (Samhain) por cuarto año, en lo que es nuestro deseo se una a la FESTIVIDAD DEL SOLSTICIO DE VERANO, como Fiesta Tradicional del pueblo.

En un ambiente de respeto y devoción, los pinteños acogieron el paso procesional y Rito del Año Nuevo Celtíbero, brindándonos numerosas muestras de cariño, en una Festividad que volvió a congregar a cientos de personas, pese al hándicap que supuso el largo puente de Noviembre.

Con este Rito, presidido por nuestra Diosa Ataecina, cerramos el Ciclo de Renovación litúrgico de nuestro Calendario religioso, dando Culto a nuestros Ancestros y Antepasados, gratitud a nuestros Dioses por sus Dones y la esperanza puesta en un nuevo Ciclo, que con su Guía nos haga superar el Periodo Oscuro al la espera de un nuevo Renacimiento del Sol.

No queremos dar por terminada esta Noticia, sin antes agradecer al AYUNTAMIENTO DE PINTO por su atenta disponibilidad, a los VECINOS por la comprensión de quienes no comparten nuestras creencias y la devoción de quienes participan de ellas, y a nuestros HERMANOS de este Culto por su entrega.

Como muestra de la Celebración, dejamos unas pocas imágenes que dicen mucho más de todo lo que pudiésemos añadir.

Fernando González

Kombalkores Bintoi monati

Confesión religiosa Wicca, Tradición Celtíbera


​Y no será por castigo, sino para protegerlo de una contagiosa enfermedad (imbecillitas naturali), que irradiada por la globalización ocupa el mucho tiempo libre que deja en algunos una lenta sinapsis, en copiar la primera gilipollez que tengan a mano para untarse, que no cubrirse, de una pretendida gloria en todo caso inmerecida.

Que si es villanía maltratar un animal, hacer apología del maltrato para salir del mal paso de no saber qué escribir, debiera tenerse por mayor infamia, pues divulgar resabios de idiotas, por adolecer de idea y de lo que es peor, gana de tenerla, te hace reo de dos males: de serlo y de ser cómplice de su propagación. Y es que como ya dijo el sabio, “es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente.”[1]

Viene todo esto, como consecuencia de un artículo que he tenido la fatalidad de leer, que un tal… ni se cómo se llama ni me interesa saberlo, ha “eructado” en alguna revista de cuyo nombre tampoco quiero enterarme. Y califico bien de eructo a su libelo, porque hay que tener mucho cuajo y más gases en lo peor de su estómago, para hilvanar con tan mala baba, otros dirán que suerte, una serie de majaderías imperdonables para cualquiera por muy poco documentado que esté, de una materia sobre la que va a escribir.

Me refiero, a lo que podemos leer sobre los gatos en la imagen con la que encabezo este artículo, que como he dicho, me niego a publicitar buscando el nombre de la revista; que no es broma ni un recurso, es que no lo conozco realmente.

La primera perla de esta soga, que lo de collar le viene grande, es decir que los celtas hubiesen desarrollado “un miedo particular” hacia los gatos (!). Y claro, teniendo en cuenta que el gato doméstico es de origen africano, exportado desde Egipto y Oriente Próximo, y los celtas no trataron con él hasta su encuentro sobre todo con los romanos, si bien los fenicios comerciaron con este animal como mascota, vamos, que no es autóctono del mundo celta, se me hace difícil “digerir” que unos pueblos como los celtas hubiesen tenido tiempo suficiente de alimentar un miedo especial que no hubiesen destacado antes y ahí sí con sobradas razones, hacia el resto de felinos, con un comportamiento y costumbres similares, pero mucho más grandes y peligrosos.

Quizá si se hubiese parado a pensar en que lo de gato DOMÉSTICO, quiere decir exactamente eso, NO SALVAJE, domesticado, útil y no peligroso para el ser humano hasta el punto de convivir en nuestras casas, alcanzaría a entender que aún entre celtas ya en épocas tardías, el recelo sería similar al de una cabra, y se hubiese ahorrado escribir tamaña tontería. De hecho, fue sobre todo su utilidad como protector de nuestras despensas, preservándolas de roedores, y en no pocas ocasiones de nuestras vidas, atacando a las serpientes que se colaban en nuestros lares, que el gato se hizo un hueco en Europa, hasta que una auténtica plaga que también vino de Oriente, la de unos fundamentalistas religiosos, asoló nuestro mundo y con éste, el de los gatos… Sí, me refiero a los cristianos.

Para seguir con esta afirmación, podemos evocar que lo más parecido que tuvimos y aún queda, aunque en peligro de extinción, es el GATO MONTÉS (Gato Salvaje), que no es el mismo animal, nunca fue domesticado y jamás tuvo color negro. Ergo, no es posible que los celtas históricos hubiesen desarrollado un miedo particular hacia un felino que siéndolo, por sus hábitos y tamaño no era perjudicial para sus cosechas, ganado o vidas. Sí es cierto, que existen mitologías locales, como por ejemplo en Escocia, sobre felinos como el KELLAS, híbrido entre gato doméstico y gato montés, pero como es lógico tuvo que haber surgido en épocas tardías ya que, como decíamos, EL GATO DOMÉSTICO NO ES NATURAL DE EUROPA.

De ahí, a que los celtas desarrollaran una mitología propia hacia estos animales, va un mundo, máxime, cuando siendo un pueblo que da Culto a la Naturaleza, hubiese destacado de una gran fauna mitológica que sabemos con certeza que sí existió: toro, ciervo, caballo, serpiente, jabalí, lobo, etc., y sin embargo no tenemos constancia alguna. Otra cosa es, que tras la irrupción de un Cristianismo que ya desde épocas tempranas conoce la relación mitológica del gato entre los egipcios, por ejemplo, donde una de sus Diosas (Bastet) adoptó la forma de este animal y que fue sagrado entre ellos, trajese su particular e irracional porción de odio a nuestro Continente, generando una fábula maldita que acabaría por enquistarse en nuestro folclore.

La segunda afirmación, más escandalosa que la primera, que ya es decir, nos dice que “según una leyenda Celta, la diosa Wicca se convierte en un gato negro, para cometer el incesto con su hermano, Lucifer” (!).

Se me hace difícil incluso tomarme en serio esta falacia, y bien saben los Dioses que si lo hago, no es porque merezca la pena refutarla, sino por el daño que estupideces de este calibre, pueden acabar haciendo en personas carentes de otra información sobre el particular. Así que dejemos las cosas claras:

Esta afirmación es una auténtica barbaridad ¿Qué leyenda celta, dice que una hipotética Diosa Wicca tomó forma de gato para cohabitar con su hermano, el Dios Lucifer?

▪ La Wicca, es una Religión que surge entre los pueblos indoeuropeos, como puente cultual entre el Neolítico y el Calcolítico.

▪ Los Celtas, son una consecuencia posterior, plural y con identidad propia, como resultado de la evolución cultural de una parte de estos pueblos indoeuropeos, a partir de la Edad de Bronce.

▪ Entre los celtas, jamás hubo conciencia de ninguna Diosa Wicca. Sus Diosas, siguen la evolución religiosa propia de estos pueblos desde la Edad de los Metales.

Lucifer es un Dios romano, no celta[2].

▪ Los romanos son otro pueblo indoeuropeo distinto al celta, con religión y mitología diferentes. No existe ningún Dios Lucifer en el Celtismo.

▪ Aunque existe una corriente celta en la Wicca, por retener su legado original indoeuropeo a través de los pueblos celtas, los celtas nunca supieron de una Religión Wicca.

Y en tercer lugar, en cuanto a la metamorfosis de Dioses y seres humanos en animales, podemos elegir entre los cientos de referencias que las religiones tienen a nuestra disposición a lo largo y ancho de la historia, sin que por ello exista ni una sola razón para estigmatizar a ningún animal en concreto, poner a la sociedad en su contra y mucho menos promover su exterminio; como hizo el Cristianismo con los gatos[3], precisamente bajo esa misma “excusa” de que brujas y demonios utilizasen su forma para moverse entre nosotros, que no deja de ser una estratagema para disimular su necesidad vital de agredir a cualquier otra religión e imagen que la represente, por el odio fanático y enfermizo que sienten, contra toda manifestación de Libertad.

Lo que no se, es por qué no podemos destacar entonces los demás, la malvada influencia del asno, que utilizó el Diablo  (Yahwéh) a través de uno de sus demonios (ángeles), para hablar con un vidente (Balaam); la del león, el buey o el águila, de los que se sirven en su Grimorio (Bliblia), para representar a tres de sus hechiceros más prominentes (Marcos, Lucas y Juan); la paloma, de la que se vale el Maligno (Espíritu Santo) para manifestarse… y promover el extermino de todas estas razas. Bueno, sí que lo se, es que no somos idiotas…

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©Fernando González

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1.- Groucho Marx.

2.- Sobre Lucifer:

http://historiaymitologia.foroactivo.com/t10-el-dios-fosforo&nbsp;

http://dmisari.blogspot.com.es/2013/07/mitologia-griega-y-latina-el-origen-de.html&nbsp;

http://www.hablandodeciencia.com/articulos/2014/05/05/palabras-y-ciencia-lucifer/&nbsp;

3.- Sobre el gato doméstico:

http://www.elementos.buap.mx/num36/htm/61.htm&nbsp;

Estos días, nos hemos despertado, alarmados, por una noticia que ni es nueva ni novedosa [1]. No es nueva, porque viene a raíz de una Instrucción presentada el pasado 15/08/2016 por la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio) de la Iglesia Católica Apostólica y Romana (ICAR), sancionada por el actual dirigente de este Culto, el Papa Francisco I. Y no es novedosa, porque remata otra anterior que ya estaba en vigor desde 1963 y que venía a decir prácticamente lo mismo.

Con el título Ad resurgendum cum Christo [2], la ICAR, ha dado carpetazo a la polémica que supuso haber cerrado en falso el espinoso asunto de la cremación de los difuntos, en concreto sobre el uso que sus familiares darían a los restos tras la misma, con la Instrucción Piam et constantem del 5 de julio de 1963 [3], que decretaba que «la Iglesia aconseja vivamente la piadosa costumbre de sepultar el cadáver de los difuntos», si bien la cremación no era contraria a la Doctrina de la ICAR, en tanto no obedeciese a la «negación de los dogmas cristianos o por odio contra la religión católica y la Iglesia» [4].

El problema con el que se ha enfrentado la ICAR desde entonces, que en principio pretendía dar por resueltos principalmente los inconvenientes de economía, higiene, espacio y costumbre, es que durante los últimos 50 años, Occidente y por ejemplo España ha pasado de ser un Estado Confesional y Católico, a Aconfesional y con Libertad Religiosa plena. Esto, ha provocado que con el establecimiento, visibilización y auge de Cultos Nativos y Paganos, además de nuevas tendencias espiritualistas y el incremento del ateísmo, tanto la voluntad del finado como la de sus familiares en cuanto al destino de sus restos, ha ido cambiado de forma sustancial en nuestra sociedad, hasta el punto que creencias, filosofías y formas de enfrentar la muerte y afrontar la pérdida, antagónicas con el credo cristiano, están cogiendo tanta fuerza que han disparado sus alarmas.

Y por mucho que traten de escudarse en la superficialidad y el “relativismo”, la verdad es mucho más sencilla: cuestiones económicas al margen (que es ingente el dinero que mueven entierros, misas y funerales), nuestra sociedad por una parte está empezando a “paganizarse” (volver a su origen), pero en el sentido literal del uso, esto es, comprendiendo la muerte a partir de planteamientos trascendentes y religiosos afines a sentimientos panteístas y animistas, y por la otra y como consecuencia de un ateísmo cada vez más pronunciado, buena parte de la sociedad empieza a cuestionarse la necesidad de un sepelio estrictamente cristiano o incluso religioso de nuestros difuntos.

Mientras la renuncia a las formas cristianas de sus ovejas descarriadas fuese consecuencia de la incredulidad de un materialismo ad portas, los pastores tenían la suficiente habilidad como para corregirlo, forzando la querencia hacia la fe de los “desviados” por una educación primaria que la ICAR implantó en todas sus fases, apelando a los sentimientos escatológicos grabados en una psique que en muchos de los casos, cuando el ser humano nos encontramos cara a cara con la muerte, nos hacía volver la vista a los recuerdos de viejas pero esperanzadoras instrucciones catequéticas. El caso, es que esas reminiscencias y recursos, han cambiado de origen: frente al “problema” del ateísmo, si no se tienen creencias espirituales y religiosas, no es necesario buscar nada más allá; y para lo concerniente a la espiritualidad y los Cultos Paganos, pues eso, teniendo otras creencias religiosas en muchos casos antagónicas con el Abrahamanismo, la ruptura está servida.

Pero que es sobre todo por esta última cuestión, por la aparición de nuevas pautas y conductas religiosas y espirituales para las exequias [5], que la ICAR ha decidido dar una vuelta más de tuerca a su primera disposición (Piam et constantem), no es que precise mucho análisis, casi mejor leer lo que dice sobre el particular esta nueva Instrucción, con la idea de dar el tema por cerrado:

Enterrando los cuerpos de los fieles difuntos, la Iglesia confirma su fe en la resurrección de la carne[8], y pone de relieve la alta dignidad del cuerpo humano como parte integrante de la persona con la cual el cuerpo comparte la historia[9]. No puede permitir, por lo tanto, actitudes y rituales que impliquen conceptos erróneos de la muerte, considerada como anulación definitiva de la persona, o como momento de fusión con la Madre naturaleza o con el universo, o como una etapa en el proceso de re-encarnación, o como la liberación definitiva de la “prisión” del cuerpo.[6]

Ciertamente, que la ICAR no se puede permitir actitudes y rituales que supongan conceptos “erróneos” de la muerte, léase que no acepta ningún otro rito de exequias que no sea el propio, especialmente aquellos relacionados con nuestra comunión y sacralización de la Naturaleza, que, cosa curiosa, responden a las principales creencias espirituales y religiosas del Paganismo. Bueno, que no pueda permitir, vamos a entenderlo referido a su comunidad de creyentes, claro, porque si lo que nos quisiera decir es que va a tratar de impedir que ejerzamos nuestra libertad religiosa, si bien sabemos que lo intenta soslayadamente, le supondría una vulneración expresa de Derechos Fundamentales.

En mi opinión, me parece muy bien que advierta a sus fieles de la obligación a cumplir con sus ceremonias ¡faltaría! Por lo mismo que estoy absolutamente de acuerdo, con que nieguen las fórmulas religiosas católicas a los católicos que no tengan intención de respetar sus creencias. Es lógico y no podría entenderse de otra manera.

En este caso, tienen toda la razón para actuar en consecuencia, pues si un fiel del Culto que sea, decide faltar a su fe y creencias, contraviniendo los preceptos de esta religión, lo que no puede exigirse es que sea el Culto quien deba modificar sus creencias, doctrina y liturgia a conveniencia y apetencia de cada uno de sus fieles. Por lo tanto, muy bien por su parte, negarse a honrar al difunto siguiendo unas reglas que el finado o su familia incumplen.

Pero dicho esto y por lo mismo, tampoco es quién este Culto, para exigir de las personas que han dejado de creer en él, pertenecer al mismo o tener creencias diferentes, a ser enterrado tal y como dicte una fe que no sea la suya… y en último extremo, a que sus familiares decidan por su cuenta y por encima de los deseos del fallecido, que es otra controversia a tener en cuenta.

Y lo digo, porque hay una polémica con esto. Legalmente, existe un mecanismo en España que garantiza el cumplimiento de los deseos de una persona en cuanto a la atención que pueda recibir en caso de enfermedad, accidente o muerte, si por las circunstancias antedichas no puede referirlas directamente. Se conoce como Testamento Vital o Voluntades Anticipadas, y tiene el nombre técnico de Instrucciones Previas [7]. Consiste, en “los deseos que una persona manifiesta anticipadamente sobre el cuidado y tratamiento de su salud o el destino de su cuerpo, para que esa voluntad se cumpla en el momento en que esa persona llegue a determinadas situaciones clínicas, al final de su vida, que le impidan expresar su voluntad personalmente.

Si la persona deja por escrito en el Registro creado al efecto, tales instrucciones, la familia deberá ceñirse a ellas. Si no lo ha hecho, es la familia quien tiene potestad de decidir, entre otras cosas, el modo en el que darla sepelio y el final de sus restos. No hay más. Otra cuestión, claro, dirimir la ética de sus familiares, si finalmente deciden sobre sus exequias contraviniendo la voluntad manifiesta del finado.

Sea como fuere, si el fallecido consta legalmente adscrito a un Culto, y aquí hemos de poner una vez más de manifiesto la importancia de la apostasía, no debería escandalizarnos que ese Culto reivindique honrarle con un funeral adecuado.

Ahora bien y como siempre, en todo lo que dice la ICAR hay muchas lecturas en y entre líneas; porque además de reclamar a sus fieles un respeto por su Doctrina y de decidir no ya que la suya es la mejor, sino que todas las además “… impliquen conceptos erróneos de la muerte […]”, se arroga la potestad de la comunión entre vivos y muertos por su custodia:

Mediante la sepultura de los cuerpos en los cementerios, en las iglesias o en las áreas a ellos dedicadas, la tradición cristiana ha custodiado la comunión entre los vivos y los muertos, y se ha opuesto a la tendencia a ocultar o privatizar el evento de la muerte y el significado que tiene para los cristianos.” [8]

Una baladronada más que no hubiese pasado de anecdótica, si no fuese porque la ICAR prohíbe expresamente la comunicación y el Culto a los Muertos… así que eso de custodiar la comunión, o sea, la comunicación y relaciones entre vivos y muertos, siendo que es pecado mortal, queda bastante pretencioso.

Por no decir, a cuento de qué viene ahora la ICAR, por mucho que se la haya dado durante siglos potestad para controlar cementerios e inhumaciones, a reivindicar que tal cosa fuese derecho exclusivo suyo, en una sociedad, tiempo y sistema donde estas ínfulas que la adornan han desaparecido del marco legal y religioso. Y en todo caso ¿con qué derecho no tenemos yo y mis allegados el mismo, a ser recordado y despedido conforme a las costumbres de mi religión y creencias?

Si es que, cada vez que la ICAR da razones para defender su patente de corso, vuelve con el tema machaconamente:

“… La conservación de las cenizas en un lugar sagrado puede ayudar a reducir el riesgo de sustraer a los difuntos de la oración y el recuerdo de los familiares y de la comunidad cristiana. Así, además, se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generación, así como prácticas inconvenientes o supersticiosas.” [9]

Quitando lo obvio, reitera su temor sobre las prácticas “inconvenientes o supersticiosas”. O sea, las paganas, las que más teme porque es consciente de la tendencia NATURAL del ser humano, a volver a sus RAÍCES religiosas, que como muy bien sabe no son las suyas, sino las que lleva 1700 años reprimiendo. ¿Que a cuáles se refiere? Leamos…

Para evitar cualquier malentendido panteísta, naturalista o nihilista, no sea permitida la dispersión de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversión de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyería o en otros artículos, teniendo en cuenta que para estas formas de proceder no se pueden invocar razones higiénicas, sociales o económicas que pueden motivar la opción de la cremación. [10]

En fin, por último y quizá no como Testamento Vital, pero sí como manifestación consciente, clara y querida, si tienen la desafortunada idea de acercarse a mis restos con cualquier otra intención que no sea para pasar de largo, les exijo apliquen sin remordimiento o pena alguna, el artículo 1184.1, del CÓDIGO DE DERECHO CANÓNICO, y que tanta gloria tengan, como en paz me dejen..

1184

§ 1. Se han de negar las exequias eclesiásticas, a no ser que antes de la muerte hubieran dado alguna señal de arrepentimiento:

1 a los notoriamente apóstatas, herejes o cismáticos;

2 a los que pidieron la cremación de su cadáver por razones contrarias a la fe cristiana;

3 a los demás pecadores manifiestos, a quienes no pueden concederse las exequias eclesiásticas sin escándalo público de los fieles.
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©Fernando González

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1.- http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/25/actualidad/1477392380_549301.html?id_externo_rsoc=FB_CC&nbsp;

2.- http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20160815_ad-resurgendum-cum-christo_sp.html#&nbsp;

3.- http://www.vatican.va/archive/aas/documents/AAS-56-1964-ocr.pdf&nbsp;

4.-2. ne autem difficultates ex hodiernis rerum adiunctis exsurgentes plus aequo augeantur, et ne frequentior oriatur necessitas dispensandi a legibus in hac re vigentibus, consultius visum est aliquatenus mitigare iuris canonici praescripta, quae cremationem tangunt, ita scilicet ut quae statuuntur in can. 1203, par. 2 (de non exequendo mandato crema-tionis) et in can. 1240, par.1, n. 5° (de deneganda sepultura ecclesiastica iis qui mandaverint suum corpus cremationi tradi) non iam universa-liter urgeantur, sed tunc tantum quando constiterit cremationem electam fuisse ex negatione christianorum dogmatum, vel ex animo sectario, vel ex odio in catholicam religionem et Ecclesiam […]” (ACTA SS. CONGREGATIONUM SUPREMA SACRA CONGREGATIO S. OFFICII. INSTRUCTIO De cadaverum crematione, p. 823).

5.- http://etimologias.dechile.net/?exequias&nbsp;

6.- Ad resurgendum cum Christo, 3.

7.- http://www.madrid.org/cs/Satellite?cid=1142598918474&language=es&pagename=PortalSalud%2FPage%2FPTSA_pintarContenidoFinal&vest=1261486631287&nbsp;

8.- Op cit., Ibid.

9.- Ibid., 5.

10.- Ibid., 7.

11.- http://www.vatican.va/archive/ESL0020/__P4A.HTM


​Si en este País, la apología de la idiocia fuese denunciable, hay momentos que uno piensa que aquí no se libraba ni el apuntador.

Pero en este caso, es que, además, viene acompañada por VEJACIONES y una ACUSACIÓN DE COMETER UN DELITO, ambas alusiones hechas PÚBLICAMENTE y con PUBLICIDAD.

Me refiero a la publicación en un medio de comunicación digital, HISPANIDAD, en el que un tal Eulogio López escribió el pasado día 7/10/16 el artículo: ‘Cuidado con Halloween. Especialmente este año 2016[1].

No vamos a quedarnos con la insufrible sarta de MENTIRAS con las que se adorna, con su crítica hacia unas Tradiciones que no tiene ni la más remota idea de dónde vienen, ni con su opinión al respecto. Cada cual es muy libre de creer y pensar lo que le de la gana.

Es más, esta vez no trataremos de acompañar este artículo nuestro, con todos los HECHOS HISTÓRICOS que sin lugar a dudas DEMUESTRAN que el Sr. López e HISPANIDAD, no dicen la verdad. Vamos a destacar, concretamente, sus vejaciones y acusaciones, y por qué que lo sean.

En primer lugar y no dudo que pese al autor y el diario, EL DRUIDISMO Y LA BRUJERÍA ESTÁN LEGALMENTE RECONOCIDOS COMO RELIGIÓN EN ESPAÑA, inscritos en el correspondiente Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia de este País. Por lo tanto, cuando NOS ACUSAN DE PROFANACIÓN, y lo hacen, estamos convencidos que hasta que no lo demuestren en Sede Judicial, incurren en los supuestos previstos en el TÍTULO XI DEL CÓDIGO PENAL: CALUMNIAS E INJURIAS.

Por otra parte, estamos sorprendidos que persona y entidad que no dudamos comprometidos con la Ley y el Orden y “de posibles”, no ejerzan su obligación legal, siquiera ética, de poner en antecedentes al Ministerio Fiscal de un presunto hecho delictivo, que proclaman públicamente saber que va a producirse, que de hecho -dice-, se produce. Pero leamos exactamente, a qué nos estamos refiriendo.

▪ “Falta más de un mes para la noche de difuntos, pero el druismo y la brujería, esto es, los profanadores, ya se preparan.

Digamos también, que no es la única alusión que se hace, porque el autor ya se ha preocupado antes, de explicar a qué está haciendo referencia con esto de “profanar”:

▪ “Las inocentes calabazas infantiles me temo van a coincidir con la demoniaca profanación de templos. Aún faltan unas semanas pero druidas y brujas preparan el gran montaje comercial. […]”

▪ “Ninguna exageración. Halloween se ha convertido en una de las armas favoritas de los profanadores de templos y, sobre todo, del tesoro del templo, que es el Sagrario (no, no sólo hablo de la profanadora Rita Maestre). […]”

Está claro, que el sentido de profanación al que se hace referencia, es el incurso en el art. 524 del Código Penal, que dice:

El que en templo, lugar destinado al culto o en ceremonias religiosas ejecutare actos de profanación en ofensa de los sentimientos religiosos legalmente tutelados será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o multa de 12 a 24 meses.”

Y decimos en justicia estar siendo vejados, porque se nos considera sin lugar a dudas imbéciles y profanadores, y por tener y practicar unas creencias y religiones que atentan contra la verdad, las personas y otras creencias religiosas.

Ah, y si se les pasa por la cabeza el por qué que nos planteemos, que lo estamos haciendo, denunciar este atropello, y no lo hayamos hecho aún, tengan en cuenta que no teniendo un País que nos regale 11.000 MILLONES DE EUROS AL AÑO, ni asociaciones de letrados dispuestas a pleitear gratuitamente en nuestro favor, no es una decisión que pueda tomarse sin valorar los costes y el esfuerzo que nos supone, incluso en este caso estando convencidos de ganar.

Fernando González

Confesión Religiosa Wicca, Tradición Celtíbera

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1.- http://www.hispanidad.com/cuidado-con-halloween-especialmente-este-ano-2016.html&nbsp;

*Olvido es señal de menosprecio, y por tanto causa enojo.” (Aristóteles de Estagira)

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