Archive for 26 mayo 2014

image

De entrada quisiera matizar esta reflexión, empezando por explicar el motivo de la misma y evitar cualquier malentendido o presunción que pudiera objetarse, en cuanto a la idoneidad y pertinencia de que una Confesión Religiosa incida en la vida pública de nuestra sociedad, aún cuando no sea para posicionarse ni por supuesto alentar a favor o en contra de ninguna tendencia política en concreto.

Así, la causa del presente artículo pretende únicamente valorar el propio sentido de los resultados y la incidencia que como consecuencia de los mismos pueda derivarse en aquellas cuestiones que nos afectan particularmente como religiones, y por supuesto sobre nuestra responsabilidad, como ciudadanos y como creyentes, de que lo que ocurra de aquí en adelante no solo nos atañe sino que es consecuencia de nuestras decisiones.

Ante todo y como primera valoración expresar un sentimiento agridulce de comedida satisfacción por haber cerrado un nuevo proceso electoral sin violencia, donde una vez más el pueblo ha tenido la oportunidad de opinar y decidir sobre su futuro, de la misma manera que lamentar el escaso interés que esta oportunidad de hacer valer nuestros derechos, ha significado para una gran parte de nuestros conciudadanos.

Dentro del marco de respeto que debe primar en todo Culto ante las diferentes ideologías civiles, nuestra Confesión Religiosa tiene perfectamente claro y estipulada tanto su neutralidad, como la esperanza que rija en nuestros pueblos un gobierno aconfesional y sensible con las creencias de su ciudadanía. Pero por lo mismo que somos conscientes que desde nuestros Cultos ha de existir una reivindicación constante de la equidad y la justicia que, en proporcionalidad, ha de reconocerse a todas las Confesiones en lo que a nuestra libertad religiosa se refiere.

Y decimos bien neutralidad porque no somos imparciales, porque tenemos opinión y sentimientos, unas creencias y una forma de entender la vida singulares y propias como Culto pagano e indoeuropeo que nos han hecho llegar hasta aquí. Otra cuestión sería la opinión que cada uno de nosotros tenga en cuanto al grupo político que mejor pueda llevar a cabo, proteger y desarrollar el proyecto de vida en el que creamos.

Con todo, entendemos que en principio hay unos claros vencedores y unos claros perdedores: los vencedores de estos comicios han sido todos aquellos que han ejercido su derecho al voto, por lo mismo que los grandes perdedores son aquellos que han elegido no ejercer su derecho.

Y quede constancia que no podemos entender la abstención como un derecho en sí, sino como el desistimiento del mismo. Elejimos, claro, pero no ejercer nuestro derecho, sino privarnos de él.

Igualmente, hemos observado un aumento sensible del arco representativo con la irrupción y mejoría de nuevas opciones políticas, lo que si en un principio no tiene por qué ser ni bueno ni malo, sí que puede significar a medio o largo plazo un cambio positivo en España de la conciencia ciudadana, que ignore ideologías absoletas o acomodaticias en beneficio de una gestión eficaz e igualitaria.

En lo que concierne a la libertad religiosa, por desgracia no hemos podido obtener mucha información de los partidos políticos, ya sea porque no lo tuviesen en cuenta en sus programas electorales o porque no hayan pensado que sea necesario un cambio de la situación actual. Y esto es algo que además de concernir a las Confesiones minoritarias, o sea a todas las paganas, debería hacernos reflexionar sobre la necesidad de ser nosotros quienes demos un primer paso en este sentido, por ejemplo presentando a todos ellos nuestras reivindicaciones a la vez que les requiramos su posición en cuanto a las mismas.

Entendemos de vital importancia conocer su opinión, su intención y por lo tanto lo que pueda depararnos la futura gestión que vayan a poner en práctica o al menos saber a qué atenernos. Y es que muchos hemos tenido la mala costumbre de no dar demasiada importancia a este aspecto de la política que, evidentemente, condicionará nuestro futuro e incluso nuestra misma supervivencia.

En un marco propiamente europeo, observamos por los resultados la victoria una vez más del neoliberalismo, léase el grupo conservador y cristiano, con la fuerte irrupción de los partidos de la ultraderecha, en los que madura un integrismo indisimulado que poco o muy poco va a beneficiar nuestra situación.

Y haciendo una lectura en clave nacional, que no se ha visto tan mediatizada como en el resto de Europa, al margen de la abstención que hemos sufrido podemos destacar la fuete irrupción de un nuevo partido político (Podemos), en cuyo programa electoral y quizá por su falta de costumbre sí que tienen una opinión y medidas al respecto. En concreto dicen:

“2.9 – Garantía de la libertad de conciencia, e impulso de medidas orientadas a garantizar la no-discriminación por razones de credo o religión. Puesta en marcha de un política europea común destinada a separar las actividades de todas las confesiones religiosas de las estructuras estatales y supraestatales, financiación y educación inclusive. Promoción de la igualdad jurídica de las distintas confesiones y desaparición de todos los marcos normativos que promuevan la actuación de las organizaciones religiosas en las estructuras públicas. Aprobación de medidas legislativas conducentes a asegurar la laicidad y una verdadera separación Iglesia-Estado. Eliminación de los privilegios fiscales de la Iglesia Católica, así como de los privilegios que se le conceden en materia educativa.”

El grupo Izquierda Unida también ha aportado en su programa propuestas concretas en materia religiosa que se proyectan en sintonía con la propuesta de Podemos, si bien en este caso incidiendo en llevar al ámbito de lo privado la religiosidad, que aunque bien entendido podría considerarse como algo necesario, mal entendido podría suponer en vez de evitar los privilegios de las religiones mayoritarias, marginarnos a todas por igual.

Creemos que sin ser todo lo exhaustivo que requiere un planteamiento de este calado y con matices que desarrollar, en lo básico actitudes como esta puede significar un soplo de aire fresco maduro y responsable que esperamos fragüe en más programas y conlleve un auténtico cambio en la visión política de nuestros futufos gobernantes, al objeto de llegar a significar un giro de 180º en política religiosa.

©Fernando González-Wicca Celtíbera

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: